El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 13 de febrero de 2012

 Blog de Vicente Verdú

La plancha

¿Por qué los hombres no planchan? Un libro relativamente reciente sobre las constantes diferencias de género se titulaba precisamente así. Los hombres no planchan y cuando lo hacen viene a ser como mostrar el peldaño más alto de su conversión a la igualdad o el más bajo escalón en su vida solitaria.

Los hombres no planchan como tampoco saben comportarse apropiadamente con las ropas se trate de doblar las camisas o los pañuelos o de hacerse cargo de su composición textil.  La relación del hombre con las ropas es tan nula o igual a la del bebé con sus vestidos: deja que otros los cuiden y se los pongan a punto, como señal tanto de su invalidez como de su solicitud de un cariño adicional. Desde esa postura, el hombre olvida cómo llega la ropa desde el momento en que desecha su uso diario al momento en que la halla planchada en el cajón. Ignora dolosamente o no el trabajo meticuloso y pesado invertido en ello.

La ropa sin planchar delata al hombre solo, mientras una mujer raramente se exhibe ante los demás sin antes recurrir a la plancha de su falda o de su blusa. La plancha es un elemento culturalmente  femenino y materno a la vez.

Con la plancha se reestrenan las ropas pero, a la vez, las ropas se declaran renacidas a través de una penosa labor procreadora que las hace  renacimiento. ¿Pura retórica? Asentamiento de unos usos antiguos y de su  semiótica adquirida en la repetición de su significación.

Cualquier prenda que pasa bajo la plancha, se somete absolutamente a ella, se muestra dócil una y otra vez y queda, al final, como un producto redibujado y manso. De este modo la mujer que ejerce simbólicamente una autoridad sobre la mesa y sus alimentos, repite su potestad en el trato  con la ropa y del mismo modo repetitivo y efímero que se obtiene de guisar. En el caso de las ropas su impronta no será, si se quiere, el sabor pero sí el saber que se estampa gracias a su destreza y con el que imprime un cierro carácter a los perfiles del atuendo.

 La plancha define a quien plancha y caracteriza después a quien se presenta con una un otra obra de artesanía. En ese efecto artístico se cumple una acción que apenas dura o que, más bien, se hace reiteradamente pasajera, efímera, perdida y rescatada. Tal como la vida del amor o como la existencia arrugada, manchada, lavada, oreada y redoblada.

No hay hogar pleno sin plancha y, en  el pasado, dentro de la burguesía acomodada, la plancha poseía su cuarto especial donde tenía lugar como en un taller de manufactura el lento sortilegio que convertía el barullo de la ropa en prendas listas y horneadas. Del interior del cesto se extrae un borullo sin clara identidad y ese caos cobra nombre y  prestancia mediante la acción del planchado.

De este modo, la plancha realizaba entonces y realiza todavía hoy, a despecho de algunos atajos mecánicos, una doble labor: devuelve con su liturgia nominación al calandrajo anónimo y proporciona a la cosa su nuevo apresto, su luz y su decencia social. Con el planchado llega el visado del  interior al exterior, del desorden al orden y desde el retorcimiento indefinible u organicista a la arquitectura rectilínea propia de la plástica entre el quita y pon. O de otro modo: la ropa se muestra como una acumulación sin forma, un desmayado bulto, en el cesto de la plancha y obtiene entidad y vida tras el moroso paseo bajo la rectitud, la honra y el sentido común del buen planchado. Valores, todos ellos, asociados al estereotipo femenino, la suave mano de la amada y la mirada de la madre dulce y pragmática.

  La plancha y la madre, la plancha y la esposa, la plancha y la soledad. ¿Por qué la mujer llora planchando? ¿Por qué los hombres no planchan? Sólo los solitarios lo saben.

[Publicado el 15/1/2010 a las 09:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (7)

  • Coach Outlet Online nodding his head as the narrator Chanel Bags who shakes his head Chanel Handbags his head as the narrator Moncler Jacket want to borrow from everyone Louis Vuitton Handbags even Italy has led to public Coach Outlet Store the euro currency zone Chanel Handbags Outlet The commercial has touched
    Moncler Shop also become a stark example
    Coach Factory Store have begun to feel toward Moncler Shop Online become a stark example LV Outlet have begun to feel toward a Louis Vuitton Outlet euro required hard sacrifices Louis Vuitton malls and hotels along Coach Sunglasses a market dating from coach bags to help with the bailout fund Coach Outlet Store her husband receive from coach.com all too real in smaller coach factory store fund is in danger becaus
    coach coupon party could bridge the gap coach bag said in a recent interview

    Comentado por: coach bag el 08/10/2011 a las 14:26

  • Türkiye'de sohbet sohbet etmenin kolaylığını chat chat sitemizde farkedebilirsiniz. Chat sohbet sohbet odaları sohbet sitesi mirc mynet sohbet cinsel sohbet forum Sohbet Chat sohbet sohbet izlesene portal

    Comentado por: myt el 08/10/2011 a las 14:01

  • No sabe, si hubiera aprendido a planchar el texto de Vicente Verdú hubiera sido otro.

    Comentado por: ¿llora? ¿no llora? el 18/1/2010 a las 14:26

  • Pues eso dice él, que no plancha, que eso es cosa de madres, esposas (y hoy se le han olvidado las criadas ¿o es que va implícito?): de mujeres, vaya. Recuerdo un anuncio de Dockers en el que sale un hombre muy sexy intentando planchar. Tenían que intentar planchar los hombres para que se inventaran los pantalones ya planchados.

    ¿Por qué la mujer plancha llorando? ¿Para humedecer la ropa? ¿Hay estudios de que plancha llorando? ¿Es no-ficción que plancha llorando? Es que si plancha llorando, habría urgentemente que estudiarlo.

    Comentado por: escarola el 15/1/2010 a las 19:05

  • "una penosa labor":el señor Verdú no ha planchado jamás.

    Comentado por: ¿lloran? ¿quiénes lloran? el 15/1/2010 a las 15:02

  • Siempre me han parecido la mayoría de las tareas de la casa absurdas como los trabajos de Sísifo, un eterno hacer para la nada. A excepción de la cocina o la decoración -en los que es necesaria cierta creatividad, cierta originalidad- la mayor parte son rutinas que consisten en devolver al objeto su forma original, mediante una técnica bastante simple. La única satisfacción que se obtiene es pues devolver a los objetos su belleza o esplendor perdidos, restablecer un orden tan precario, que sólo durará unos pocos segundos de embelesada contemplación. Si fuera arte, sería arte efímero, pero es que ni lo es.
    Las relaciones entre hombres y mujeres están cambiando de una manera natural, ya no se busca a la mujer- madre cuidadora criada, sino a la compañera con la que compartir la vida en un plano de igualdad. En mi caso y en mi casa, mi pareja y yo nos repartimos los trabajos de la casa en función del horario y la disponibilidad. Y aunque fue una de las tareas a las que más le ha costado él suele plancharse de vez en cuando su ropa, cuando la necesita y no está lista, sin darle ninguna importancia.

    Comentado por: escarola el 15/1/2010 a las 10:47

  • En tiempos pasados no podían manifestarse las mujeres cuya faceta maternal era escasa. Tenían que hacer de mamás de sus maridos a la vez que se sometían a ellos en todo y sólo lo que es competente el poder masculino.

    Ahora existe, en principio, la posibilidad de definir el contenido de cada relación de pareja. Pero hay imponderables, como son la búsqueda permanente de una (su) madre por parte de muchos hombres y de la seguridad económica
    o similares por parte de muchas mujeres.

    Cuando una mujer solvente en lo económico considera estrambótico pasar pensión de divorcio al marido, menos favorecido que ella por la fortuna,así como cuando un hombre de relevancia social y financiera se convierte en un niño-hijo de su mujer al llegar a su hogar, está sucediendo algo hoy por hoy irreductible que ni la razón, ni el feminismo ni el machismo podrán solucionar en una sociedad de las características de la nuestra.

    Comentado por: Asun el 15/1/2010 a las 09:28

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres