El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 13 de febrero de 2012

 Blog de Vicente Verdú

El papel higiénico

Prácticamente todos los objetos existentes son amables gracias al sortilegio por el que emiten alguna suerte de positiva evocación. Son queridos por ser autónomos pero de ahí procede una especial forma de decir que nos seduce, reclama nuestra escucha y, al cabo, nuestra particular interpretación. Sólo un objeto de la casa queda excluido de esta condición vitalista o de la misma habla preformativa y se trata del papel higiénico. Objeto cuya obviedad desborda los límites de lo asumible y cuya significación rebasa cualquier propósito de reelaborar una interpretación personal. De hecho su insuperable  obviedad lo vuelve mudo y su abusiva significación sustituye la posibilidad generativa del habla.

De una parte, su clamante ignominia saturada de sentido anula cualquier evocación de segundo grado, de otra siendo inexcusable en el hogar la categoría de su elocuencia se impondría tanto y sin necesidad de palabras que una complicidad inscrita naturalmente en los habitantes obra como una conjura para evitar mencionarlo. De modo que si de una parte nadie desea hablar de él, de otra su propia naturaleza de extrema categoría se ahorra el mundo de las evocaciones o las vagas referencias.

 Mudo y quieto en su ubicación, discurre sin fomentar ningún imaginario y todo a su alrededor es un silencio amasado con el pudor y el miedo. No hay pues un recurso  referirse a él como objeto simbólico, no hay manera de aludirlo como inocente elemento afectivo porque no existe peroración que lo perdone.

El rollo de papel higiénico existe así en la máxima soledad y junto al sonar abovedado de la taza. O aún más, habita en una suerte de vacío doméstico donde trata de desvanecerse no por desaparición puesto que su evanescencia es imposible de acuerdo a sus tareas pero sí en cuanto orden  nemotécnico. Su presencia forma parte de un convenido olvido y siempre, cuanta indicación lo nombre  para anotarlo en la lista de la compra o para comentar acaso su precio o su escasez, será a través de una cita lacónica, artificialmente abreviada  por el oprobio que en sí conlleva, su vulgaridad o su permanente vileza.

Porque de hecho, a pesar de las infinitas invenciones históricas, el papel higiénico ha defendido su carácter, su morfología y su inequívoco baldón. No un gran baldón en términos absolutos pero absolutamente un baldón en el universo psicológico del sistema doméstico. Como no es fácil apartar de la mente la fuerza de su significado, no es posible eludir el oprobio de su nombre cuando se junta, en la enumeración de artículos, al de los  alimentos, la colonia o el suavizante. Su intrusismo en la atmósfera sabrosa o bienoliente destruye los deseables  encantamientos de la vida hogareña y hasta reclama un llamado "ambientador" para juntarse en sus procedimientos.

¿O no? ¿No será por otro lado el tabú de lo que más vivamente nos importa? Porque, desde otro punto de vista, una vez que del hogar han sido descartados los espejos de luna, los cuadros de los antepasados y los rizos como reliquias del muerto, el sendero más directo que enlaza con la muerte es, sin duda,  el papel higiénico. Blanco, rosado, celeste, perfumado o no, estampado o liso, el papel higiénico carga con una dirección única y fehaciente que, en cuanto animales irredentos, nos impulsa a la descomposición, la sepultura y el excremento.

De los excrementos  del cuerpo vivo a los desechos del cadáver. La fosa que muestra la taza (¿el sanitario?) transporta a un  más allá fosco, tan relucientemente negro que, como un charol llega a formar, a lo largo del tiempo, el esmalte de la muerte. El papel higiénico es tan sólo el primer paso de ese viaje hacia la penumbra eterna y, en este sentido, no significa más que las vísperas ligeras y todavía diurnas de una excursión que nos hundirá sin metáforas, ni rollos blancos.

Su aspecto, unas veces sano o pleno y otras mermado hasta la patética visión del tubo de cartón representa el primer punto de un fatal itinerario cuya meta será la nada. De este modo la primera negación (¿oral?) del papel higiénico lo convierte en el eslabón inaugural de una escalinata invertida y en cuyo colofón se cumplirá la definitiva pestilencia del sumidero.

En la casa ese sumidero final no se ve nunca en su entera  realidad, es confuso en el lavabo o el fregadero y compulsivamente se trata de perder de vista en la taza del ¿sanitario?. No se ve, por lo tanto,  plenamente ni en su consecuencia profunda. En aquella profundidad  donde las aguas se mezclan y la mescolanza forma una melaza opuesta a la compota, un puchero opuesto al estofado, un mundo inmundo, antagonista de éste mundo.

Es, por tanto, así como la fuerte carga humana  del papel higiénico ha hecho imposible,  desde que lo inventaron los chinos hace muchos siglos,  expulsarlo del hogar. En sustitución del rechazo efectivo la forclusión lacaniana. El olvido extremo del papel higiénico que en la medida de su presencia impoluta preludia el contraste de su polución.  Suciedad no de esto o de aquello, no de un día u otro aisladamente, sino suciedad personal regular y asidua, suciedad tan adherida al sujeto que bastará una reflexión superficial, un roce apenas, para adquirir de sí mismo una cierta consideración de bardoma. Hogareños productores de materia fecal, irremediables secretores de excremento,  preludios de desintegración, hediondas señales de la muerte que todavía sinuosamente, intestinalmente, sigue avanzando desde adentro.  

[Publicado el 09/12/2009 a las 11:00]

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Comentarios (16)

  • no hay nada más bello que ecir... voy al baño... ahora regreso... mmm mientras pideme ese zumo que tanto me enloquece, es belísimo eso... por eso es imprescindible que cuando te diriges a un hotel lo primero que divises seanlas estrellas que le ponen al baño, improtantísimo.. como si no podrías ser total no es suficiente con comer es improtante el papel, por supeusto
    miraré, es que no lo sé, si rehúne las condiciones del minsiterio de sanidad para no molestar a la piel, no se me había pues ocurrido y es importante. ok!

    como aquello que aprecias puede quedar en un sitio sin condiciones, no, es lo primero mirar las estrellas del baño del hotel. m!

    Comentado por: Enea el 09/12/2009 a las 22:25

  • no es lo mismo estudiar las defecaciones, m? que el papel higiénico,,, confunden el espacio con el orden, confunden al humano y el orden , incluída la selva donde los estudios antropológicos señalan la necesidad de ausentarse en ese momento vital.
    m
    nada qué ver defecar, orinar, o cualquier excreción corporal que .. el cuerpo vomita sangre, pues, o lo natural una salida para aquello que no ha querido o no debe absorver el cuerpo.
    es muy diferente... al papel higiénico, que simplemente hace una función de ahorrar tiempo y ordenar más rápido el momento.
    m

    es lo imperfecto, por ahora, por ahora... de cualquier ser vivo alimentaqr a otros a través de los deshechos convertidos en riego para la comida de otros como el posto así, el humano perfecto no necesitará ni alimento, ni aire... no generará él mismo la vitalidad para conducir la programción de los genes hasta el final

    así es, m

    Comentado por: Enea el 09/12/2009 a las 22:14

  • m, las hojas... verdes frescas que se utilizaban antes de la industria, de la revolución industrial y el papel como comercio de quien puede en símbolo representar la esfera de la escritura más endeble, las heces, la orina, o en si precisa el caso los mocos, sí el papel que des-aloja, así es a la tela o la arena o al agua de la palangrana o bien al bite famoso por la circunstancia vital de incorporar el diseño de la vida ... algo así, creo, lo miraré, que lo improtante fue la ropa interior, ese gran invento que sin aparto eléctrico lavadora, era preciso para tanto río o sea para no lavar tanto, me lo imagano así, pero lo pensa´re, m
    la ropa interior que hacia la contención haci ala exterior y con el papel higiénico dejó esa función y pasó a ser comercio de... buen ver o conversación.. qué hariamos sin ropa interior,, m?

    no me imagino las fábricas, las escuelas, o el parlamento sin ese papel era necessario mucho más que el videt, es para pensar realmente como no sólo es el símbolo de la posición de urbanidad en la ciudad, no me imagino al humano en los árboles o las aceras y con la bolsa de la mano recogiendo como hace con su perro.. símbolo total de urbanidad...
    m

    Comentado por: Enea el 09/12/2009 a las 22:07

  • Puede que en los excrementos encontremos objetivizada, desagradablemente convertida en objeto, la prueba de nuestra animalidad, en suma, de nuestra mortalidad. De ahí que al asco se sume el horror, el horror por nuestra propia condición salvaje, exorcizado por el humor, el humor escatológico. También todos los intentos humanos por sublimar las heces, por santificar las heces, de reyes, santos y papas, que culminan y se popularizan, en ese reducto llamado WC, el indicio más ostentoso del mundo civilizado.

    http://www.youtube.com/watch?v=1vDTV3XkrLI&feature=related

    Comentado por: la repostera el 09/12/2009 a las 21:58

  • ESCATO.- Elemento de compuestos de la voz griega skor-skatós, excremento.
    ESCATO.- Forma prefija del griego éschatos, último.
    ESCATOLOGÍA.- Parte de la teología que estudia las últimas cosas, es decir, el destino final del hombre y del universo. También, conjunto de creencias y doctrinas referentes a la vida de ultratumba.
    ESCATOLOGÍA.- Estudio de los excrementos. Supersticiones relativas a los excrementos.

    FAGOS.

    --------------------------------------

    SCARABEUS SACER

    Especial objeto de veneración entre los antiguos egipcios
    que lo reprodujeron en metal, piedra o porcelana
    para que les sirviera de amuleto
    contra el mal de ojo.
    También lo colocaron en el pecho de los muertos.
    El género se compone de especies coprófagas.
    El escarabajo sagrado de los egipcios –scarabaeus sacer-
    está extendido por Europa meridional y África.
    La hembra se entierra en una pelota
    fabricada con los excrementos de los animales
    y permanece en ella hasta consumirla;
    entonces se procura una nueva pelota.
    Ello explica, probablemente,
    que los egipcios viesen en este escarabajo
    un símbolo de la inmortalidad.


    de Escatófago
    Fernando Merlo
    Ediciones Libertarias

    Comentado por: poesía el 09/12/2009 a las 20:22

  • Yo no conocí el papel higiénico hasta bien cumplidos los 17 años. No os asombréis, queridos niños, el 90% de la población (bueno, quizá el 80%) no lo usaba nunca en aquella época, los años 50 del pasado siglo. ¿Que como nos las arreglábamos? Bueno, teníamos nuestras técnicas, y el (mal) olor no importaba tanto como ahora, estos son tiempos mucho más finos. Tampoco teníamos agua caliente, por supuesto, y, muchos, ningún tipo de agua en casa .Ni televisor, claro. Eran tiempos duros, es decir, felices. Ahora todo el mundo es infeliz. ¡Están preocupados por la crisis! ¡Serán niñatos! ¡Pero si ahora todo el mundo come! Y sin trabajar, que ya tiene guasa.

    Claro, los burgueses siempre han tenido papel higiénico, desde que lo inventaron los chinos, parece. El sr. Verdú seguro que lo ha tenido siempre, y se da cuenta ahora. Los burgueses son gente que no tiene problemas verdaderos, y, entonces, se angustia por problemas ficticios, falsos, y es infeliz, pudiendo comer angulas. Incluso el sr. Verdú, tan inteligente, parece que últimamente está un poco decaído, y le da vueltas al paso del tiempo, a la decadencia, a la podredumbre, al pelo que se queda en el peine, al papel higiénico que ya no consigue limpiar nada. En fin, angustias varias de quien no tiene claro que cosa es la vida. Que, por cierto, no solo es bardoma, bonita palabra que leo mucho últimamente.

    Comentado por: Ernesto el 09/12/2009 a las 18:57

  • Humano,demasiado humano.
    El papel para limpiarnos la mierda como el mayor lugar simbólico de aquello que somos:
    carne para la muerte,para la putrefacción;nos remite a nuestro destino universal:la nada.
    De ahí su carga de hilaridad;el papel higienico nos da motivo para reirnos de nosotros mismos, de todas nuestras pretensiones,deseos,aspiraciones;nos confronta con la esencia del ser.
    Si vemos a alguien,o alguien nos ve, con un rollo de papel entre manos, se puede decir: mira, mirate, eso eres eso somos, de eso estamos hechos,esa es nuestra esencia.
    No en vano G. Marx nos leía su famosa declaración sobre el contrato(social?)escrito en un buen rollo.
    Ahí se hundirían las raíces de todas nuestras pretensiones sobre el ser y la verdad.

    Comentado por: alice el 09/12/2009 a las 18:19

  • Y en esas quejumbres del aire
    eché yo mis solicitudes,
    mis desasosiegos;
    escuchando los vuelos extraplanetarios de Jovin.
    Las llamadas que no se oyen,
    las que se hacen eternas;
    andando y andando sin tregua
    por esas infinitas calles horizontales,
    en pos de no se sabe qué,
    seguramente de imposibles;
    de los imposibles.
    De ellas solo acompañadito,
    de esas músicas que parecen también del Mundo,
    que parece no engañan,
    que son y son sin objeciones.

    Comentado por: Julio el 09/12/2009 a las 15:52

  • ¿Amor,pasión de/por los objetos?
    ¿Liberación de los sujetos a traves del objeto?
    Parecería que cada vez nos costase más hablar de nosotros mismos,y por el contrario más fácil, más claro, hacerlo sobre los objetos:desaparecer en sus iconos, en sus valores simbólicos,ya que los nuestros se nos habrían ido al traste; la salvación por las formas puras,simples,resplandecientes,inmanentes...
    Vengan coches y ordenadores,teles,vacaciones,ropitas,
    fiestas, decoraciones,....
    ¿No es todo ello la constatación del nihilismo más pleno,de que estamos en medio del tiempo sin tiempo?.
    Buscando respuestas a nuestro devenir en forma similar que lo hacían los pueblos primitivos:en las inmensidades de lo exterior,en las cifras secretas de los astros,de las cosas,de los objetos fabricados por nosotros,o que, tal vez mejor, nos han fabricado siempre en secreto y actualmente nos fabricarían
    abiertamente.
    ¡Loquit@s por los objetos!
    De ahí sacaríamos en el fondo todos nuestros saberes nuestras sabidurias, serían como la medida básica de nuestras identidades.
    Andaríamos como como peces en el agua en medio del mundo de los objetos:habríamos encontrado el medio ideal correspondiente
    a nuestra más íntima naturaleza:realización plena de la gran promesa;estaríamos por fin, en la Tierra Prometida,un día después del Juicio Final.
    Punto final.

    Comentado por: alice el 09/12/2009 a las 15:25

  • dolro?, m si padecen estreñimiento pro circunstancias d evuelo m , se entiende si es por que desprecias tu cuerpo porque además de coitear , caga, mea , suda y .. pues... debes revisar el valor que le das... no hay nada más improtantee que el conjunto vital todo.. m

    mmm
    es perfecto no condicionarlo a l ameurte, lástima que entiendas que la muerte es dolro... cuando es ... la sensación final genial, genial

    en realidad el papel del water, en español o en otro idioma , no tiene nada que ver con elhecho corporal, es la organziación de una sociedd, de una .... además es peligroso si se te queda enganchado y no limpias con vapor el resto ya arrugado que se ha quedado en la exposición , o sea si el papel higiénico es una forma que han encontrado para el sanitario, hay otras formas para lo que el cuerpo pide...
    lo del dolor? uf! penoso, el ayuno limpia y es vital si sientes estrñimiento y dolro... muerte, cagar uf! santo cielo que occidental!

    Comentado por: Enea el 09/12/2009 a las 15:09

  • El silencio decretado en torno a la muerte, el cuerpo y algunos de sus productos o secrecciones de deshecho, el alcantarillado, los "puntos limpios" para el depósito de los detritus urbanos, se corresponde con el dolor, también indecible, que produce el negar realidades tan cotidianas como ineluctables.

    Somos un cuerpo que siente y tiene memoria, además de la facultad de pensar.
    Es tan infantil negar o avergonzarse de las necesidades, de todo tipo, de este cuerpo, que deberíamos amar más y no considerarlo como mero revestimiento, como convertirlas en objeto preferente de conversación.

    Cuando se integran en la vida, con naturalidad, el dolor, la muerte, la belleza, el amor, la suciedad, el goce supremo, la rabia, la limpieza suficiente que no niega nuestro origen bacteriano, lo maloliente y la exquisitez del aroma de la piel amada, es cuando desaparecen, tanto los pudores pueriles como la compulsión a hablar o relacionar todo con el soniquete (sonajero?) del "culo, caca, pedo, pis".

    Comentado por: Asun el 09/12/2009 a las 14:56

  • Desagradecida cotidianidad. Cuantito asco reprimido mientras todos/toditos divididos, limpitos, liberados y allá abajo reunidos.

    Comentado por: tras tirar de la cadena el 09/12/2009 a las 14:42

  • m? sanitario?, m en español es la palabra que significa el lugar de la higiene para que el cuerpo imperfecto, desde el sudor a las heces a la sangre de la mujer que en el óvulo se pierde, teng al aprecaución de como quiera con o sin papel para el culo y para la abertura de la hembra, m
    emprender esa fuente que genera no insectos ni... las infecciones que queman la piel por fuera o por dentro .. escozores que pueden llegar a quemar los órganos vitales del cuerpo

    es improtante recordar que las prendas interiores gfeuron antes pensadas para la función del papel higíénico... m, así allí quedaban los restos y podían lavarse más comodamente y con menos riesgo para la persona que inevitablemente desprende lo que el cuerpo no queire... m?
    o el cuerpo no bebe... o ... es importante la secreción en todas las especies...
    el ayun es vital en casi todos los pueblos... regenera... m
    fantástico! sí ... es la impotencia de control del cuerpo... lo que hace no verlo... por eso se usa tanto en la tortura ... o en las apuestas de los torturadores.... por que significa l oq ue no se quiere como alimento vital ( eso es biología pura) y... significa lo que debe comer la tierra para que otros puedan crecer.. estiercol... posto.. a´si es... los animales suelen lavarse o (utilizando la lengua ) recorriendo el ano con fuerza contra la tierra... ah! la imperfección de las especies, comer y desprender... m
    genial
    hay animales que comen , vulgarmente dicho, mierda, de hecho hay unos monos que buscan en las heces de otros animales las semillas que no han digerido y aún pueden comerse... todo un mundo... increíble...

    la ciudad , la urbe.... sabe que los restos de la comida están en los cubos de basura en la calle o ... en las tuberías ... es increíble como el humano sabe que retener el deshecho es la gran imperfección de la mente
    muy bello

    es lo mismo que el ructo que agrede conv apores , en definitiva química, que huele por que es lo putrefacto lo inútil,,, como alitosis .. que no pquiere y no puede... es increíble como domestican los alimentos, es increíble como hacen de las heces un mundo demierda.
    Recuerdo cuando brutalmente apresaron a los de la embajada.... los guerrilleros repartieron trabajo y a los diplómáticos les hicieron lavar los baños... baños... estancados cuando lo relataban los diplomáticos te dabas cuenta no del hecho de lavar heces si no del hecho de utilizarlas vilmente.
    muy bello, en ese sentido.
    ok!

    Comentado por: Enea el 09/12/2009 a las 14:24

  • Debe estar en sueco pero no necesita traducción:
    http://www.youtube.com/watch?v=O6F1oDni-_Q&feature=related

    Comentado por: escarola el 09/12/2009 a las 13:42

  • ¿Hablaba de ud? Pues entonces será ud un rollo no un lollo, digo yo. Pues sí que nos ha echado un rollo, y esa falta de contención en relación con el papel higiénico... aunque no sé si lo de rollo viene o no de la cultura egipcia . También fue empleado para escribir las memorias en las cárceles (lo digo como apunte histórico).
    En fín, cómo se nota que Verdú pertenece a una generación traumatizada por el uso del papel de lija Elefante amarillo.
    Hoy en día hemos superado ese estadio de negación, creo yo, con la ayuda de los anuncios de Scottex.
    El papel higiénico se ha convertido en algo amable, blandito y suavecito como un peluche, da gusto hasta abrazar el paquete.
    ¿Cuál será el próximo estadio de sublimación?
    Daguerrotipos de D&G, papel con ribetes de oro y grana?

    Comentado por: escarola el 09/12/2009 a las 13:35

  • ¡¡No me puedo creer lo que ha liado hablando de mi!!

    Comentado por: lollo el 09/12/2009 a las 12:43

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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