Las cuajadas
Después de la abusiva experiencia familiar, todo aquello que hoy contribuya a convertir la cuajada en abstracción mejora la relación con ella porque, al revés, toda referencia a lo concreto aboca al rechazo.
La sensación es que se enseñoreó del frigorífico, acaparó nuestra rutina, nos empapuzó con su cuerpo viscoso y nos brindó, entre su sabor blanco, dosis de inanidad hundida en sus blanduras.
De hecho los botecitos, abandonados encima de la mesa ante el televisor, o en las repisas, nos envolvía como una escarapela de terror. Desde la cocina al salón siguen las cuajadas viajando en sueños sin liberarnos de su hondo olor mamario que antes recibíamos como una delicia y ahora se alza como un plasma de hospital. Simultáneamente, toneladas de cuajadas estarán envasándose todavía en miles de potitos como aquellos y los miles de supermercados se abastecerán de los cientos de marcas diferentes servidas por las factorías donde las obreras se tapan con un antifaz la boca y las narices para no dejar que las esencias de las cuajadas se contaminen aunque, de todos modos, las verán oscilar temblorosamente en las grandes ollas industriales y comportarse como una masa abúlica, en sí misma sorda y ciega.
. Porque la cuajada desempeñó dentro de nuestro hormiguero doméstico como el plumón que parasita al piojo o viceversa. Esa cuajada sin personalidad, bobalicona y crasa, obtenía toda la cualidad de una vana sustancia primordial y pura. Blanca, prácticamente insípida y amorfa adquiría su valor degustativo gracias a una posible función simbólica. La cuajada nos aguardaba en la nevera, se ofrecía fielmente y se aprestaba a dejarse hacer, saborear, palpar en la boca, perderse en nuestro interior como si hubiéramos deshecho entre el paladar y la lengua la consistencia de una teta y ahora el placer de ese pecho femenino lo hubiéramos absorbido en nuestro estómago.
De la indolencia de la cuajada se obtenía el placer de su docilidad, de su falta de oposición a ser engullida y aprisionada entre nuestras papilas conseguíamos hacerla parte de nuestro interior.
A partir de un momento no había ya rastro de cuajadas en casa pero por muchos meses permaneció su olvido segregando suero, expresando la oblicua delectación de antaño. El deseo de apoderarse del pecho de la mujer, abismalmente perteneciente a ese cuerpo que escapa en su indiferencia. Cuerpos de mujeres cuajados de atracciones turgentes, mórbidas, redondeadas, blancas y blandas. Anhelados cuerpos de mujer cuyo último sabor se disipaba en una degustación desasosegante, interminable, insuficiente porque de nuevo ese sabor apenas percibido se alejaba más allá y sin alcanzar a aprehenderlo. Día tras día consumiendo cuajadas con azúcar, hermosotas, suaves, cariñosas y siempre con su insolente modo de dejarse gustar sin nunca ofrecerse por completo al gusto.
[Publicado el 04/12/2009 a las 13:32]
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Lo primero que hace cualquier mamífero nada mas nacer es colgarde de la teta. Debe ser algo tan impreso en su "configuración básica". A partír de ahí se pueden dar todo tipo de variaciones. Seguramente el Sr. Verdú cosifique porque subliminalmente nos esté avisando de nuestra verdadera realidad: la material, y su transformación desde algo placentero que de tanto repetirse nos acabe abocando al hartazgo, como la vida misma a partir de determinada edad. Se llama deterioro inevitable y conviene ir asumiendolo.
Comentado por: María José el 15/12/2009 a las 20:01
Comentado por: digestión el 08/12/2009 a las 21:33
Por la cuajada a la empanada,
por las atracciones turgentes a los atracones insurgentes,
por el mal café al buen puré,
que llega ya el soslsticio de invierno
y conviene ahora hablar de hermosotas cuajadotas, que ni proust con sus madalenotas de las pelotas
Comentado por: José Antonio el 08/12/2009 a las 18:23
Comentado por: El fotógrafo el 08/12/2009 a las 12:15
http://www.elpais.com/fotogaleria/
sociedad/Cocine/hoy/coma/manana/elpgal
/20091206elpepusoc_2/Zes/1
... o queso o leche...
diga lo que diga Verdú los lácteos están buenísimos...
Comentado por: cuajada y requesón el 07/12/2009 a las 18:07
http://www.elpais.com/fotogaleria/
sociedad/Cocine/hoy/coma/manana/elpgal
/20091206elpepusoc_2/Zes/1
... o queso o leche...
diga lo que diga Verdú los lácteos están buenísimos...
Comentado por: cuajada y requesón el 07/12/2009 a las 18:07
Miren qué rico...
http://www.elpais.com/fotogaleria/sociedad/Cocine/hoy/coma/manana/elpgal/20091206elpepusoc_2/Zes/1
Comentado por: cuajada por requesón el 07/12/2009 a las 18:02
Pasión del objeto.
Tal virus parece haber atravesado a nuestro querido Verdú:Pobrecillo.
Perderse en el objeto,en lo objetual,¿no es en el fondo lo mismo que perderse en uno mismo, en la subjetividad?
¿No es la la ilusión del objeto la continuidad de la ilusión del sujeto?
Al parecer no tenemos escapatoria:todo aquello que nos lanza en el sentido de la continuidad del sentido nos lleva siempre a lo mismo:la imposibilidad de creación,de formar nuevas formas.
No nos salvaremos por la determinación de los objetos,por su forzar la entrada en el mundo del sentido,si no ( si acaso),por volvernos algo así tal cual objetos;objetivizarnos,cosificarnos-aunque solo fuese parcialmente,simbolicamente.
El objeto, los objetos, nos superan;están, en el actual mundo de las cosas,en una posición de superioridad con respecto al mundo " humano".
Ante la crisis general, la pregunta que tendríamos que hacernos(y que no nos hacemos),sería la de como liberarnos de esto que llamamos "El Hombre",la Civilización,el Sentido,la Razón....
¿Adonde acogernos?
Desamparaditos andamos:sin padres,sin familia,sin tribu,sin pueblo,sin casi nada de nada.
Estamos para que Dios pudiera venir a recogernos;pero el caso es que no quiere,no puede,no existe...
"Dios vendrá un día después del Juicio Final"
Kaffka.
Así que el deshacernos de nosotr@s mism@s
no nos vendría nada mal.
En el día después del último quedaríamos irreconocibles para el supremo hacedor,con lo cual le sería bien difícil juzgarnos:nos salvaríamos en el último momento,en la prorroga como quién dice.
"Realmente somos objetos;no hemos
sido nunca otra cosa que puros objetos:la ilusión ha sido siempre aquella de querer ser "sujeto" del Mundo y de la Vida ;civilización soñadora del sueño más fútil:el Mundo a nuestros pies.
Parece que no queremos despertar si no a base de cataclismos-y ni por esas-.
Así que adelante, a darnos de cabezazos contra los muros hasta que nos desaparezcan las últimas neuronas.
síntomas de ello los tenemos cada día.
Saludes.
Comentado por: julio el 07/12/2009 a las 17:49
Parece adicto a las drogas blandas, a los sabores blandos e insípidos ¿a lo blando en general?
Desde luego le ha cuajado bien el post, la comparación con la cuajada es feliz, no en vano en el País Vasco se la llama mamía.
Como el último párrafo parece aludir a los síntomas de un síndrome de abstinencia,por si decide volver a su antigua adicción le recomiendo un postre que yo suelo hacer con yogurt artesano de cabra, pero que con la cuajada da lugar a un interesante juego de palabras: Mamía con papaya (y moras).Se necesita un papayón bien maduro, una mamía bien fresca (una por persona, si son muy adictos dos), y unas moras congeladas (del Corte Inglés). Parte la papaya en dados, la mezcla con las moras (¿hay que decir que descongeladas?) y cubre con la mamía.
De otro director obsesionado con las comparaciones culinarias, aunque a este parece que le iban más las drogas duras, (como el jamón).
http://www.youtube.com/watch?v=NsYJ0IMWOdE
Comentado por: http://es.globedia.com/julie-and-julia el 05/12/2009 a las 17:47
No dá Vd respiro Sr.Verdú.Iba a referirme a un anterior articulo suyo y me encuentro con otra variante de la cosificación,de la apariencia,de la similitud,del deseo,de insípidas y amorfas variantes del valor degustativo,de ese simbolismo que ilustra el apoderamiento antropomórfico... En fin,le ruego algo de pausa para que los comentarios cuajen.Y por cierto,fijese,nunca me gustó la cuajada pero si la leche y la teta.
SALUDOS. ANGEL.
Comentado por: ANGEL el 05/12/2009 a las 11:25
Las cuajadas son muy recomendables en casos de funcionamiento gástrico carencial, pues tienen la virtud de mantener, cuidar e incluso reproducir la flora intestinal. También es muy saludable la levadura de cerveza y con distinto gusto y aroma, no se sentirá atormentado por el recuerdo de ninguna mujer que le rehuya, vaya comentario de hombres que como mujer sólo puedo considerar excluyente. Buenas noches.
Comentado por: marisol el 04/12/2009 a las 23:59
"De la indolencia de la cuajada se obtenía el placer de su docilidad, de su falta de oposición a ser engullida y aprisionada entre nuestras papilas conseguíamos hacerla parte de nuestro interior".
Pues es la frase 'cuajeril' que más me ha encantado.
Comentado por: Ana el 04/12/2009 a las 16:15
la cuajada está cuajada, es la vida y la dirección a la muerte, ahumada para .. eso me recuerda a lso acantilados donde nos e vive, se cauaja o se sala o se ... ahuma como el bacalao ahumado ... o el salmón que corre de vuelta... sí como el salmón increíble va corriendo como la cuajada hacia la muerte... allí en su origen pondrá los huevos la salmón, la hembra y... el vigilará mientras, después ella muere.. así es...
leche fresca, de almendra
fantástico.. me fascina
es lo increíble de la especie humana ... aún recuerdo cuando en los libros antiguos cuentan como quitar una maldición: veneno de serpiente, sangre del parto, el cordón umbical trenzado, las plumas de un canario que recién canta y los dientes de un recién nacido muerto
así es... como se explica que el hombre cuaje su vida o la detengza por si después no hay alimentos... toda una superstición de alimentos... genial
leche fresca de almendra.
belísimo, es fascinante como el hombre guarda el alimento cuando el tiempo tiene excedente
Comentado por: Enea el 04/12/2009 a las 15:18
uf
eso fue caer en la cuajadicción, eso fue convertirse en cuajadictos
y... no nos inhabilita a quienes en forma esporádica disfrutamos alguna; con miel, por ejemplo; o con alguna confitura de esas de delirio
Comentado por: jbv a 10.710 km el 04/12/2009 a las 14:56
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
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sr. verdu;me encanta leer sus...
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