El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 13 de febrero de 2012

 Blog de Vicente Verdú

El niño inédito

Todas las generaciones registran el consabido choque generacional pero desde principios del siglo XX el choque ha venido siendo más un corte entre dos mundos distintos. Si la Primera Guerra Mundial enterró una época, la segunda Guerra Mundial inauguró otra. El enfrentamiento generacional se hallaba latente en vísperas de las dos conflagraciones pero, como se manifestó con el 68, la batalla callejera estalla unos años después de la contienda bélica. Los casos de las actuales violencias juveniles aquí y allá, prácticamente todos los fines de semana, son burbujas de un hervor que va notificando sobre el paso del mundo establecido, especialmente rígido y pesado, en una cosmología plástica y ligera. 

Las incomunicaciones entre padres e hijos son inherentes a sus respectivos papeles y el anhelo de dialogar, entenderse y vivir en feliz concilio una constante del siglo XX. De hecho, un anhelo nunca alcanzado pero hasta los años sesenta disimulado bajo el pomposo imperio de la autoridad. Esto en el espacio familiar pero lo mismo puede aplicarse a las relaciones entre profesores y alumnos y entre políticos y ciudadanos, entre policías y peatones.

 Que los chicos del gran altercado de Pozuelo llamen chulos a los policías tal como lo harían con un colega del mismo rango se corresponde con la amplia renuncia de casi todos los actuales padres a dar órdenes, siempre bajo el temor a ser descalificados como tipos ridículos, y equiparados a los odiosos policías. A aquella figura de la policía a la que probablemente combatieron o despreciaron los mismos padres en su juventud.

Padres policías fueron con orgullo aquellos hombres de la Guerra, ahora abuelos, que creyeron en la disciplina, la porra y el castigo como instrumentos de educación. Padres, maestros, potencias militares utilizaron la fuerza para vencer sin importarles no convencer. Partidarios todos ellos de ejercer la violencia tanto como un modo de ganar territorios como de ganar conciencias. Se trataba además de una legítima -cuando no santa- violencia en casa o en la escuela como el recurso eficiente para hacer entender el concepto mediante el dolor. La Iglesia, por ejemplo y  la religión católica en  particular, hallaba en la penitencia la suprema manera de purificar la conciencia y no sólo mediante el sentimiento de atrición sino con motivo de la misma contrición que casi cada tortura provoca a través del síndrome de Estocolmo.

En suma, mandar y pegar, vigilar y castigar, componían un sistema de vigas que sostenían el mundo sólido, ordenado y jerarquizado burgués, herencia del absolutismo y el dogmatismo real o papal, después trasladado a la esfera privada o doméstica. Todo esto se encuentra ahora en escombros y por razones mismas de su arquitectura. No son precisas tantos pilares y contrafuertes para sostener hoy una sociedad que en vez de ser el edificio lurdo y rígido de hace más de medio siglo es una composición elástica y hasta líquida como ha repetido insaciablemente Bauman. Una masa líquida requiere de presas y conducciones para ser productiva y no perderse entre las olas del mar pero una cosa son esta clase de obras hidráulicas que por definición tienen en cuenta la naturaleza y dirección de las aguas y otra son aquellas que toman la materia prima como un producto sin proyecto interior, tan joven que no debe de poseer orientación propia, cultura propia y propia composición. Del desdén del carácter propio de la materia prima se llega a las construcciones más aberrantes, de la insensibilidad respecto a las características propias de los materiales se llega a la erección de los mayores adefesios. Edificios, además, donde aparecen grietas, se presentan fugas, corrimientos de tierras o goteras y, al cabo, se desploman o se convierten en ruinas.

Educar hoy exige indefectiblemente tomar al niño o al adolescente como un material tan nuevo como especial y sofisticado. Ningún niño o adolescente es el niño o adolescente que se lee en los libros de ayer. En primer lugar porque ni siquiera los libros de hoy  son su lugar y, en segundo término, pero primero en importancia es que su grado de complejidad infantil y adolescente es completamente inédito en la historia de la Humanidad.

(Continuará) 

[Publicado el 14/9/2009 a las 11:45]

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Comentarios (4)

  • Lucía, pones "olor cero" en el buscador del boomerang (arriba a la derecha), y te sale esto.

    http://www.elboomeran.com/blog-post/11/7162/vicente-verdu/olor-cero/

    Comentado por: la (única) repostera el 15/9/2009 a las 09:32

  • Lo que no entiendo es por qué en la tapa de El País se anuncia:
    ¿Olor cero?
    BLOG DE VICENTE VERDÚ
    "Queridos amigos blogueros: nunca antes me he dirigido directamente...



    Y cuando entro hay otros textos.
    Me gustaría mucho saber qué fue lo que dijo Vicente a los querido blogueros.





    Lu

    (respecto de mi experiencia personal, ruego me disculpen las reposteras pero no es el sitio adecuado para relatarlas):

    Comentado por: Lucía Angélica FOLINO el 15/9/2009 a las 04:46

  • ¿Un salto evolutivo? ¿Son nuestros hijos mutantes? ¿La crisis está pariendo un botellón? Vaya novedad: yo que soy madre hoy participé ya en ellos antesdeayer. Parece que los ciberniños son el complejo reflejo del caos de valores de toda la sociedad. Semidioses en potencia o monstruos, se diría que guardan dentro algún chip peligroso. No es para tanto. No hay tal abismo generacional, aunque el conflicto no pueda faltar, porque una generación se define por lo general en contra de la anterior. Los padres en muchos casos crecimos y evolucionamos en un mundo cibernético. Incluso hay abuelos que juegan al ordenador con los nietos. Por otra parte, los niños siguen necesitando afecto, apoyo, y tutelaje. Creo que los padres y los educadores debemos practicar más que nunca la flexibilidad y el diálogo, eso no significa no ejercer la autoridad, pero una autoridad razonada de manera que ellos comprendan que se actúa en su beneficio y no en su contra. El problema es la falta de tiempo de los padres- incluso de interés. De momento, padres y educadores se pasan la pelota de la culpabilidad. Pongo mis esperanzas en la educación on-line, semi presencial o totalmente virtual, a partir de la ESO, con lo cual creo que alumnos y profesores se librarán de la condena de soportarse mutuamente – y convencida además de que ese vínculo afectivo que a veces se tiene con el profesor podrá desarrollarse también a través de la pantalla.

    Comentado por: la repostera el 14/9/2009 a las 19:35

  • Las nuesvas tecnologías determinan, en buena parte, la aparición de niños inéditos, a quienes, con frecuencia, se aplican fórmulas educativas - la no-educación - también sin precedentes. No nos pueden sorprender resultados nunca vistos, a los que, cuando nos molestan, deberíamos aplicar una reacción también nueva, siempre que vivamos para contarlo.

    Comentado por: Asun el 14/9/2009 a las 13:12

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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