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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 27 de agosto de 2014

 Blog de Vicente Verdú

Pintar en la tercera edad

Una ocupación muy socorrida para personas, en general, de la tercera edad, es la de acudir a unas clases de pintura. Estas escuelas se encuentran concurridas sobre todo por mujeres y es admirable la concentración, la paciencia y el empeño con el que se aplican. Los profesores, efectivamente, no esperan de verdad ningún resultado notable de esos pintores tan ocasionales como ínfimos  pero actúan con la misma diligencia que emplearían con prometedores alumnos niños. El futuro no está presente en el proyecto de esta docencia  pero el presente llega a ser suficiente para comportarse como si existiera. Bastará que alguna alumna, por torpe que sea, dé un paso adelante en su instrucción para que ella y el profesor, la familia y la escuela celebren ilusionadamente la circunstancia.

 ¿Cuál es el fondo de la circunstancia? Precisamente el indicio de que sigue habiendo un depósito inexplorado de vida. Una vida que florece todavía desde lo oculto y se complace en la plástica cromática de un  cuadro. Más que los aparatos propios de la clínica que indican el nivel de salud, el colesterol o los reflejos, el ascendente nivel pictórico sintetiza un crecimiento interior, más que simbólico. Crecimiento del  aprendiz, cuya categoría, por sí sola evoca un rejuvenecimiento no menos sustantivo.

La pintura opera así no sólo como una terapia ocupacional más sino como un reflejo. Un dato indesmentible de la vitalidad que todavía queda y puede extraerse de  quien se comunica con el amor a la pintura. Ni la música, la gimnasia acuática o el rezo dan cuenta tan elocuente de la pasión por vivir, aquí o a allá.  Se recurre a la pintura como un entretenimiento cualquiera  pero, a continuación, la pintura se encarga de interactuar para hacerse única. En el obsesivo bosque de sus colores, en su capacidad para objetivar el reinaugurado movimiento del cuerpo, en su potencia para asombrar con sus imprevisibles resultados,  la pintura acaba revelándose una compañía inseparable. Nadie puede soportar su yo continuadamente ni tampoco su propio yo de repetición a la tercera edad. Con la pintura, sin embargo, el yo se fuga, viaja, da un invisible rodeo, y al regresar se presenta como un segundo yo. Entre otras lecciones, esto creí aprender a lo largo de tres sesiones en un segundo  piso de la calle Espronceda.

[Publicado el 02/9/2009 a las 09:35]

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Comentarios (10)

  • Julia, tiene toda la razón. A veces nos olvidamos de que las situaciones por las que no pasamos también existen y que los paliativos pueden hasta salvar alguna vida.

    Comentado por: Asun el 03/9/2009 a las 21:01

  • Pero bueno,¡es un periodista!, imagino que no era necesario que se planteara ser profesor ni alumno de dicha escuela, puede que no le haga falta ¿no lo habían pensado? ¿O debería de sentirse culpable por no desear ser alumno de estas clases? ¡Es escritor!
    Asun: en ese caso que usted menciona no le tengo que explicar lo que supone un salvavidas para alguien que se está hundiendo. Puede que le parezca a usted algo menor; no lo es. Lo que pase después es otro tema, pero de momento algunos de esos alumnos lo han encontrado.

    Comentado por: Julia el 03/9/2009 a las 20:44

  • Estoy de acuerdo con el comentario de repostera de las 9:32. En realidad, se podría de cir que también el autor lo suscribiría de algún modo, cuando considera a esta ocupación como "socorrida". Este calificativo ¿ nos habla de ilusión, de fuerza, de ganas o más bien de un salvavidas, un clavo ardiendo al que agarrarse o el paliativo de una vida plana ?

    Comentado por: Asun el 03/9/2009 a las 20:14

  • Gracias, Arturo, por sus palabras tan amables, que vienen... que ni pintadas, agua fresca para mí en el silencio ululante del desierto. Voy a pintar... las paredes con su nombre, Arturo
    Casi dan ganas de empezar a soltar a los cuatro vientos lo de Espronceda: con diez pinceles por banda/ viento en popa y a toda vela, pinta preciosas flores de tela/ una viejita aprendiz/ Que es su cuadro su tesoro/ que es esa ilusión su libertad/ que de su mano nazcan mil flores/ que ya Mao las arrancará.
    Y eso que los Grandes Pintores,tan críticos del Todo (es decir, del capitalismo) ,esos que se cotizan por millones, sigan con sus mamarrachadas, igual que el Otro sigue con sus mamachichos. Tales para cuales.

    Comentado por: Jose Antonio el 03/9/2009 a las 11:07

  • Ya ¿Y por qué a los tres días abandonó? En esa dirección no consta que se realicen cursos tan intensivos. Tal vez resulta que todo eso que con tanta delicadeza percibe y describe en el fondo le repatea. Tal vez porque no soportaba ese hospital taller de pintura, ese parvulario para la ancianidad-Puede que huyendo del tratamiento condescendiente, de la celebración infantiloide de la mediocridad voluntarista. Tal vez porque –con razón o no y pese a percibir en sí mismo los regeneradores efectos de la pintura no se sentía parte de ellos.

    Comentado por: repostera el 03/9/2009 a las 09:32

  • Pues tiene usted razón, Jose Antonio, yo, que he visto pintar delicadísimas flores sobre cajas de madera a manos artrósicas y entorpecidas, que nunca hasta entonces habían tenído un pincel en sus dedos y a la susodicha sentirse revivir en el trance pasmada ante sí, le diría que le pregunten a la familia con qué habrían pagado el resurgir de las cenizas de la que se creía desahuciada vuelta a la vida. Para qué mencionar el valor/precio de su obra.
    Por cierto, J. Antonio, magnífica su síntesis de hace unas semanas, es curioso que no fuera comentada en el blog, una agudeza de ingenio.
    ¿Se han fijado que fuera de lo que acostumbra V.V. ha dejado una dirección? Esas clases deben de merecer la pena.

    Comentado por: Arturo el 02/9/2009 a las 22:39

  • He asistido a ese proceso de crecimiento, a ese asombro del ser humano ante sí mismo cuando se percibía sólo como organismo enfermo incapaz e inútil y reaparece la tensión creativa, la autoexigencia y el placer. De cómo, incrédulo todavía, contempla el resultado y lo entrega orgulloso y feliz. He formado parte de esa celebración.

    Sr. Verdú, su sensibilidad exquisita.

    Comentado por: Julia el 02/9/2009 a las 15:11

  • El deseo de aprender, que se proyecta hacia el presente-futuro próximo, es un deseo e ilusión por seguir viviendo, una apuesta por la vida, por ser más y por estar con la mayor intensidad, presencia y calidad en el mundo.

    Comentado por: Asun el 02/9/2009 a las 13:21

  • Es muy posible que algunos de esos cuadros aprendices de los viejos sean superiores en belleza y verdad a cuantos millonarios y estrepitosos engendros pos-modelnos "disfrutamos" a menudo, ensalzados de crítica y público, y barnizados de pasta. En ese caso, aquí, el yo que se fuga con la pasta (toma el dinero y corre) es el de esos espabilados dizque artistas. Frente a la creación anónima y contra pronóstico, la estafa de lo instituido. Yo creo que todos esos viejos pintores que nadie son, deberían juntarse e ir todos juntos a echarse una meadita contra los muros de la posmoderna academia de la movida y del arco de tanto timo.
    En Sueños de seductor W Allen se sitúa delante de un horror de esos expresionistas porque quiere ligarse a una tía y la dice, "bonito ¿eh?", y la piba, sin mirarle, replica, "refleja la angustia, la náusea, la nada que nos rodea". Y Allen, "¿qué vas a hacer el sábado?". La tía, sin mirarle, "suicidarme". Allen pestañea y pestañea, "¿y el viernes?". La tía le mira, chasca labios y se pira. Pues eso.

    Comentado por: José Antonio el 02/9/2009 a las 13:15

  • ¡Tres sesiones! Y cargado de razones con las que iluminar los motivos de tanta constancia.

    Comentado por: la rePOSTera el 02/9/2009 a las 11:08

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009)

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Bibliografía

Apolcalipsis Now (2012), Península.

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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