Capitalismo funeral
Mi editor, Jorge Herralde, sostiene que El capitalismo funeral es un libro demasiado bueno como para que podamos aspirar a que se venda mucho. No es más caro de precio siendo tan bueno, pero mejor sería a efectos de las ventas que hubiera rebajado su calidad. La rebaja no debe referirse ahora -y antes también- exclusivamente al precio cifrado en el código de barras de la contraportada sino al valor que muestran en general todas y cada una de sus páginas. Basta que una determinada proporción de ellas no responda cabalmente a lo barato para que deba aceptarse que no será un best seller.
Como se comprueba frecuentemente en la casi totalidad de la lista de los más vendidos la calidad del producto tiende a cero y en coherencia con su difusión tendente al infinito. No siempre es así, desde luego pero la regla establecería que un libro llegaría a venderse infinitamente si su contenido fuera efectivamente igual a cero. Y así viene a representarse, puesto que a medida en que aumenta el número de gentes que leen menos, se va cumpliendo la dialéctica entre el cero y el infinito. Todavía esta ecuación no se cumple con pureza pero en tanto se alcanza su perfección las aproximaciones indican la tendencia. Tantos menos títulos leídos de peso que aportarían titulación. O, lo que viene a ser su metáfora, tanto mayor ingestión cuanto menor metabolismo exijan. ¿Consideraciones resignadas? Consideraciones también de particular. El succès d´estime, el aprecio de los mejores, bastaba hace décadas para sentirse saciado pero desaparecidas estas selectas confiterías de la cultura, la saciedad no parece completa sin bollycaos. Ni una cosa ni la otra o ambas a la vez, ni tan sólo el chantilly privativo ni la mimesis de la grasa industrial. Pero ¿cómo ignorar, en fin, la obviedad de lo evidente? La escala decreciente de la escritura y la creciente expertise en sus accesorios y complementos.
[Publicado el 29/7/2009 a las 09:00]
[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]
Comentado por: Meche el 12/8/2009 a las 15:52
Cuanto derroche de egolatría la de este verdú. Es usted insoportable. ¿De verdad supone que por ser una gran obra del pensamiento su libro no será best seller? Vamos, don Vicente, que toda afectación es mala. Y su librito, nada del otro mundo, es más afectación estilística que profundidad conceptual. Así las cosas con estos intelectuales que se escrutan el ombligo creyendo que descifran los arcanos del universo. Pobres.
Comentado por: Eloy Garza el 05/8/2009 a las 07:31
Jose Antonio, te entiendo perfectamente, yo escribo desde los 13 años y tengo 48, y no veas las humillaciones que sufri a veces, hace años; por supuesto que a todos nos gusta ser leidos, poder publicar un dia, etc. pero cuando dije lo de que es mejor dejar de escribir, no me referia estrictamente a eso, me referia a que el que no este preparado para sufrir, para luchar contra molinos de viento... El poeta, si verdaderamente se siente asi, debe estar preparado contra todo eso; aqui en este mundillo, cada cual va a mirarse su propio ombligo. Nadie Jose Antonio te va a ayudar, debe ser uno mismo quien crea en el, luchar, resistir, escribir calladamente y al final todo tiene su recompensa. Ningun poeta es mejor o peor que otro, la poesia no se puede medir ni comparar. Hay muchisimos poetas que no publicaron un libro formalmente en su vida, que no estuvieron en ferias del libro, ganaron loewes, adonais ni nada por el estilo, pero son recordados siempre, por su trayectoria vital y su forma de ver la vida (Manuel Acuña, Miguel Hernandez, etc). En cuanto al poema, no puse ni mi blog, ni poesias mias, ni el nombre de mi libro ni nada; no me gusta hacerme autopublicidad; pero bueno el blog tampoco me importa ponerlo, para eso lo tenemos.
http://poetaabelardomartinez.blogspot.com
Un fuerte abrazo y animo Jose Antonio.
Comentado por: Abelardo Martinez el 30/7/2009 a las 11:21
m! les cantaría ópera, ese momento tan belo cuando Tom Hanks con su beleza inerta va andando por la sala de su cuarto y le dice que es suficiente con eso al abogado... m
y como ''' uah la siente ya es unt ubo y una botella , un soldado con sida que es juzgado
qué belleza, pues
y uno de los mejores abogados antes de que supieran que la ópera es el final de lo que queda, qué bello pues
Comentado por: Enea el 29/7/2009 a las 21:54
Amigo Abelardo: ¿dejar de escribir? Yo creo, sólo mi opinión, que eso no se debe aconsejar nunca. Dices que el reconocimiento está en uno mismo. Puede que así sea. Hay que conseguir entonces al menos esa íntima seguridad. Si no es uno tan fuerte -no vea, por favor, la más mínima ironía en esto-,si uno no tiene esa fé en lo suyo, o solo le dura un rato, mendiga un empujón, un aliento, el aprecio de los mejores, que diría VV cuando se levanta orteguiano, y si lo único que encuentra es la puerta del silencio más total en las narices, no hace falta entonces siquiera que se lo aconsejemos, más pronto que tarde dejará por sí solo de escribir.
Y también creo que hay que ser fuerte -y me parece bien admirable- para leerle poemas a terminales de sida que a éstos puedan reconfortarles. Y lo que hacen esos voluntarios me parece también admirable. Y por dramática que sea, disculpeme si le molestó, a mi me parece precioso eso. Qué quiere que le diga, que muy bien por usted, que parece una gran persona. Deje, si les posible, un poema suyo por aquí, por favor.
Asun: gracias por el párrafo del coche, como la moto, como el caballo, una extensión de nosotros mismos al que a veces parecemos indisolublemente soldados. Claro, que siempre habrá quien prefiera el transporte colectivo. Te saludo yo también y te deseo asimismo una bonna tarda.
Comentado por: Jose Antonio el 29/7/2009 a las 18:13
Pues la verdad que también me parece un poco cantosa la cabecera de hoy más teniendo en cuenta que a mi el libro me parece justo escrito para gente muy normal, así como yo, con una culturita para andar por casa y con cariño. Es como si Verdú charlara con el lector, cuenta anécdotas históricas, ofrece bibliografia en el punto de la lectura aunque no ahorra otra más extensa al final, en el sitio habitual, da ideas novedosas y discutibles claro está, y encima he tenido que sonreir. En fin, que con una cabeza normal se puede disfrutar y sacarle partido
Comentado por: casandante el 29/7/2009 a las 18:12
m
Lejos de resolver la historia el último capítulo acentúa la posibilidad que tenemos dea umentar nuestras dudas... y es improante porque es el núcleo de la novela...
La conciencia de Zeno
y ...
Esperemos que una desgracia inaudita (sonno) nos devuelva la salud..
Habrá una explosión tan grande que nadie oirá la Tierra y erraré en los cielos libre de parasitos y enfermeddes.. m?
es la pagina 521 de milinbro el final de la Consciencia de Zeno.. m
eso no es... pero está bien que se lo diga al doctor del siglo XX y sus sueños.
la quinta persona que contraté, después e Carmen fue... Luciano le dijo a Guido que quería hablar con la señortia
.. pero creo que eso es a mitad del libro de
La Consciencia de Zeno.
Comentado por: Enea el 29/7/2009 a las 16:31
Supongo que los escritores se sienten en deuda con sus editores. De otra forma no se comprendería que acepten ser conducidos de feria en feria como los monos, ofendiendo la sensibilidad y la inteligencia de sus lectores al exhibir y ponderar su propia obra ridículamente y sin pudor , como Verdú mismo hace en este post . La aplicación de estas técnicas agresivas de marketing propias de la literatura de gran consumo - a obras destinadas a un lector más selecto y selectivo, revela que la industria editorial tiene poco en cuenta la sensibilidad del público al que se dirige, bombardeando indiscriminadamente a las masas con cualquier tipo de proyectil. Sería deseable que las editoriales evitaran poner de esta forma a sus escritores en ridículo, y que la misma elegancia que se aprecia en su escritura se trasladara a su forma de ser.
Comentado por: qué nivel maribel el 29/7/2009 a las 15:57
Amigo Jose Antonio, quien escribe como única meta por publicar y se lamenta de no conseguir reconocimiento alguno, es mejor que deje de escribir, es mi consejo. El reconocimiento está en uno mismo, a partir de ahi, ancha es Castilla. El libro se presentó en la SGAE, órgano del que he sido crítico hasta la saciedad y sigo siendolo, no le quepa la menor duda, pero como autor y miembro de la SGAE, es mi casa y como tal
la ocuparé las veces que crea necesario, los estatutos me dan derecho a eso al menos. El que sea preciosa o no, la escena de leerle poemas a enfermos terminales de sida, pues mira, eso si que no, de preciosa nada; he tenido que pelear en mi propia casa, pues di mi palabra y la cumplo, me comprometí voluntariamente a hacer lo que nadie quiere hacer, nadie amigo mío, miento, casi nadie, pues los profesionales y voluntarios que están allí lo hacen sin nada a cambio, nada; pero nuestras conciencias nos hacen tragarnos los sapos del miedo, del rechazo, de la injusticia social; ponernos en la piel de esas personas, que son como nosotros, ni más ni menos; que nos puede pasar a cualquiera, tan solo un simple error y ya estaríamos condenados, marginados y rechazados por la sociedad; menuda putada. Efectivamente, Jose Antonio, cuando uno hace algo así, tiene su recompensa y se la voy a contar, pensar que haces, simplemente haces lo que te gustaría que hicieran contigo en un caso similar, simplemente eso. Para finalizar, decirle solamente, que una paciente, jovencísima, de 20 años, nacio con el virus por ser hija de toxicómanos, los dos murieron ya, ayer estuvimos todo el mundo por mascarillas, pues esta chica estaba aislada, con síntomas de gripe A, amén de las propias dolencias terminales de su enfermedad. Lo fácil, era irse, dejar todo y volverme a mi casa, por el riesgo de contagio; se que puedo fastidiarle las vacaciones a mi mujer, a mi hija en caso de confirmarse ese contagio, pues todos estaríamos en cuarentena. No soy un héroe ni un loco, se lo aseguro; pero me quedé y esta tarde vuelvo a ir otra vez a pernoctar; no me gustarían que me dejaran solo como un perro. Un saludo José Antonio.
Comentado por: Abelardo Martínez el 29/7/2009 a las 14:06
José Antonio, te voy a responder a lo que me preguntabas creo que anteayer transcribiéndote el párrafo al que me refería : "Todos los objetos que poseemos acaban siendo receptores de nuestra identidad y adquieren alma, pero el automóvil ha sido capaz de arrebatarla y no fuimos tanto sus usuarios como sus debitarios, porque, a diferencia de otros útiles, como la lavadora y el microondas, el automóvil nos recibe y nos resguarda. Su mecánica y nuestro organismo se acoplan en un único dibujo del desplazamiento: lo ponemos en movimiento mientras él nos mueve, nos acomodamos recíprocamente como si de un solo sistema se tratara."
Saludos y que tengas un buen día.
Comentado por: Asun el 29/7/2009 a las 14:01
Don Vicente Verdú: Es que vuestra altura os hace mas legible para los dioses que para los simples humanos que vamos luchando con la vida desde cualquier hondonada del Planeta. Cordiales saludos, Beatriz Basenji
Comentado por: Beatriz Basenji el 29/7/2009 a las 13:48
Y un eslabón más en el memorial de agravios: si el gran Escritor se duele (a pesar de poder escribir y publicar cuanto le pete en privilegiados escenarios) de que es su libro demasiado bueno para llegar a best-seller, como el que elogiábamos desaforadamente aquí hace ¡dos días! y lamenta -en otra orteguiana recidiva- la desaparición del criterio, es decir, del aprecio de los mejores... si el escritor no muy conocido, pero que publica y presenta libros de poesía... ¡en la misma sede de la filantrópica SGAE! -preciosísima la escena de leerles poemas a enfermos terminales, en algún sitio debe hallar recompensa eso, cuando se hace de forma anónima como en su caso, Abelardo, creo- conduélese también del mamoneo imperante, qué no dolorida queja podrá elevar aquel que no consigue reconocimiento alguno, quien no posee contactos personales para que lo suyo pueda ver luz alguna, que por tanto sus obras, la valía de las mismas,ignoradas por las editoriales, que ni contestar se dignan, permanecen ocultas y enterradas a la más mínima consideración, teniendo en cuenta las cosas que hay que ver publicadas y promocionadas como oro cuando son ganga. En fin, indudablemente es ésta en verdad una nueva Era verdadera.
Comentado por: Jose Antonio el 29/7/2009 a las 12:56
Hay determinadas y contadas vivencias, obras de arte, viajes,libros, conocimientos y conversaciones que considero imprescindibles para sentir que estoy presente en mi vida de forma suficiente.
El último título de VV me ofrece las coordenadas de la complejidad y de las preguntas sin respuesta de la sociedad actual, a la que quiero más cuanto mejor entiendo , y porque es la única en que, con independencia de mi voluntad, puedo estar integrada.
Cuando un escritor produce un texto está respondiendo a un cúmulo de necesidades propias, pero si ese título, que le transciende , sirve a un mejor entendimiento del mundo y, con ello, a la libertad, hay que dar, al autor, las gracias por existir.
Comentado por: Asun el 29/7/2009 a las 11:41
Acababa de publicar mi último libro de poesía, hace cuatro meses aproximadamente(Acto heroico por mi parte), cuando lo presenté en la SGAE en Valencia. Acudieron unas sesenta personas y creo que se vendieron 20 libros y muy agradecido por cierto. Estuve firmando en la 40 Feria del libro de Valencia y firmé ese día 12. En las librerías donde está presente se ha vendido alguno, pero bueno esto ya sabemos como funciona. Una de las cinco personas que me acompañó en la presentación, poeta para más señas, había presentado su libro dos meses antes, presentación a la que acudí. A las pocas semanas me invita para otra presentación del mismo libro.... pero no lo habias presentado ya? le pregunté. Abelardo, si quiers vender algo en poesía tienes que presentar tu libro en todas las plazas que puedas, es la forma de vender algo, me contestó. Como nunca viví ni jamás viviré de los libros que pueda vender, me niego a vender mi producto en presentaciones fingidas cada dos o tres semanas, me niego. Que se vende poco, bien, que se vende más, también, eso no me importa lo más mínimo. El escritor escribe para sí mismo, a veces lo saca al exterior y alguna vez se lo calla para sus adentros. Llevo cuatro días viviendo y pernoctando, ayudando de forma voluntaria en un centro de enfermos terminales. Ayer tarde, poco antes de las cenas, les recité algún poema, les regalé y firmé algún libro; esta tarde les llevaré alguno más pues no había para todos. Que público tan agradecido, que forma de oir y leer; que maravilla poder REGALAR libros a quien verdaderamente los valora, no ya por su calidad literaria o sus metáforas escondidas, si no por los gestos, por las formas, por hacerte partícipe de sus problemas, de sus vivencias y de su día a día. Por sentarte a su lado, abrazarlos, oirlos de tu a tu, sin paternalismos baratos ni afectos fingidos. En Septiembre y Octubre, impartiré un taller de poesía en una prisión española; voy a regalarles varios ejemplares tambien. Al diablo con las librerías, las presentaciones, las ferias del libro y los endiosados de pacotilla que giran en torno a la literatura actual. Como dijo Jorge Riechmann "El capital quiere hacernos creer que somos lo que vendemos, pero somos lo que regalamos". La edición quedará agotada y habrá sido un éxito, un rotundo éxito, os lo aseguro.
Comentado por: Abelardo Martínez el 29/7/2009 a las 09:29
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
10/2/2012 11:23
sr. verdu;me encanta leer sus...
Publicado por: PJ
10/2/2012 10:27
La technologie et la science...
Publicado por: Pauline
08/2/2012 13:45
Publicado por: Un bárbaro
06/2/2012 12:08
El problema del Poder es ese,...
Publicado por: pepedamian
03/2/2012 18:31
Sartre se quedó en el discurso...
Publicado por: Un bárbaro
03/2/2012 13:24
Sobre el comentario de "z" y la...
Publicado por: pepe
02/2/2012 22:27
Publicado por: z
02/2/2012 14:24
De acuerdo con lo de la opinión...
Publicado por: Un bárbaro
02/2/2012 12:22
"El bien o el mal" ... Tal vez...
Publicado por: pepedamian
02/2/2012 10:51
Publicado por: la primera
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres