El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 22 de marzo de 2010

 Blog de Vicente Verdú

Lanzarote

De los tiempos en que apenas se viajaba y hacer turismo daba lustre, el Caribe obtuvo su mitología central. Paraíso y Caribe se intercambiaban en un sinfín de postales con arenas blancas y aguas de color turquesa y esmeralda, suaves palmeras cocoteras y guirnaldas de flores por doquier. La experiencia ha mostrado, sin embargo, contra la belleza de esas fotos, la insoportable humedad fundida a cuarenta grados, los vientos casi incesantes que ciegan los ojos de arena purísima y las aguas esmeraldas donde apenas se nade o practique snorting la piel arde hasta temperaturas superiores a las de la gripe A.

El Caribe es una opción, cada vez más incómoda, sumada, de otro lado al jet lag. Frente a ello, las Islas Canarias, a dos horas o dos horas y media desde Madrid, con temperaturas y precios de dimensión humana es la alternativa que muchos peninsulares escogen atinadamente ahora. Son los viajeros más listos. Y, a la vez, quienes, como turistas, podrán escoger en una isla, como Lanzarote, una amenidad que multiplica por mil las delicias del coco-loco y la piña colada. Lanzarote es la gran opción y si no me he atrevido nunca a aconsejar destinos fijos no me resisto a la comparación. Pocos paisanos tan amables como los canarios, más emblemáticos del slow-food o el all slow pero también, sin duda, no se hallará un paisaje más protegido, mejor conservado y más volcánicamente impactante en toda España que el proporcionado por Lanzarote. Sea en la playa y en el interior, con coche, con camello, con bicicleta o paseando alrededor.

[Publicado el 22/6/2009 a las 11:22]

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Comentarios (18)

  • Con su descripcion de mi tierra, me ha dejado sin palabras. Lanzaroteña de nacimiento y de corazón,dos años fuera de mi amada isla, puedo decirle que nos ha conocido bien y ha sabido apreciar la belleza de nuestra isla,tanto,que casi me ha hecho llorar de emoción.Y ante todo decir que los canarios siempre daremos cariño a quienes vengan a visitarnos, de eso no cabe duda.

    Comentado por: Isabel el 15/9/2009 a las 16:43

  • Estuve en Lanzarote hace unos años y me gustó mucho. Ahora hace unos meses he estado en Tenerife y me ha maravillado el contraste y que esté todo tan a mano. Cambios de clima, paisajes verdes a agrestes y volcánicos, alturas, playa y ciudad. Sin duda las islas son una opción inteligente y práctica en estos momentos de crisis. Por cierto lo que sí noté en Tenerife es que están pasándolo bastante mal con la caída del turismo británico y el nuestro probablemente.

    Comentado por: José Luis el 27/6/2009 a las 11:48

  • Como residente en Lanzarote desde hace 25 años te diré que la amas o la detestas. No hay término medio. Esto no es el fin del mundo, pero hay quién dice que desde aquí se vé. Y si vas a la Graciosa para un par de días, el encuentro con uno mismo es tan brutal que no todo el mundo lo aguanta. Esta es la isla para exorcizar cada uno nuestros propios demonios, vencerlos o ver como ellos nos vencen a nosotros. En el antiguo mapa geográfico chino de los lugares mágicos, la zona de Lanzarote figura como el punto de la redención y el resurgimiento, pero sólo para los valientes que no temen mirarse por dentro y aceptar hasta lo más feo. He visto a mucha gente enloquecer aquí. El viento y el vacío a veces son tan inhóspitos que uno quisiera escapar y los volcanes te contemplan impertérritos e impasibles porque llevan allí siglos y ya lo han visto todo sobre el ser humano. Pero es precisamente en el vacío donde se hace el espacio necesario para la nueva creación. Lo dificil es tolerarlo el tiempo suficiente para que surja. Aún así, más desolador resulta Fuerteventura. No me extraña que Unamuno escribiera tanto cuando lo desterraron allí. Eso sí que es la nada más absoluta. Yo adoro esta isla pero tengo tendencia natural a la introspección que es lo que éste lugar precisamente fomenta y por eso me gusta vivir aquí.

    Comentado por: Minerva el 24/6/2009 a las 22:55

  • Quizás para estar allí 4 días Lanzarote es genial, para vivir una temporada larga, como fue mi caso, es el peor destino imaginable.

    Comentado por: Kiko el 24/6/2009 a las 10:39

  • http://www.youtube.com/watch?v=5Rl-VKk9Mz0&feature=PlayList&p=0814CCE0F4D456BB&index=4&playnext=2&playnext_from=PL

    Comentado por: solsticio de verano el 23/6/2009 a las 21:26

  • Celebración del fuego

    Sólo el fuego desvela la belleza
    secreta de las cosas,
    les desnuda el espíritu.

    La áspera astilla muestra sus canteras
    de intocables piedras preciosas
    rojas y blancas, amarillas
    un instante. ¿Mas cuál
    es su color, si acaso
    alguno las declara?

    El estiércol
    tejido
    es, al arder, digno de un dios:
    su clámide o su túnica
    y, en su más viva luz, la desnudez
    inmortal de su cuerpo.

    Todo, al arder, se iguala,
    todo es uno
    -exaltado al existir-
    así dure un instante.

    Y, aunque sé que inasible
    se quiere, olvido, anhelo
    (y le pido a los dioses)
    poder hundir las manos
    en tanta pedrería, en esas aguas
    y telas movedizas
    que, al decirse, consumen a las llamas.


    Ángel Crespo

    Comentado por: "Ocupación del fuego" el 23/6/2009 a las 21:25

  • En America pocos somos los que sabemos donde esta Lanzarote, y que existe, yo lo supe por leer un libro de Vazquez-Figueroa, luego me entere que el vive alli.

    Comentado por: Inktense el 23/6/2009 a las 16:48

  • Muy de acuerdo, Jose Antonio. Hermoso el recuerdo de Maria. Que bien escribe!

    Comentado por: me el 23/6/2009 a las 16:30

  • (María,primoroso relato, siga escribiéndonos cuando pueda, por favor.)

    Vale, VV, este veranito fantástico todos a Lanzarote, todos chavalotes de Lanzarote, que es la historia de un spot como no hay otro igual, que nos hizo comprender el lobby story... la piña colada... y hasta la slow food del low cost ... de Lancelot, y-vale-ya. Maneras de vivir, eso.

    Comentado por: Jose Antonio el 23/6/2009 a las 12:57

  • Lanzarote tierra volcánica que guarda en sus entrañas papas cocidas a fuego de la mano del Cesar en sus palacios y templos de la naturaleza. Pura naturaleza y un placer de los sentidos. Seguido a nado o en barca desde Playa Blanca se llega a Corralejo, se inicia una travesía de 40 km de dunas y desierto junto al mar en dirección a Puerto Rosario. El fundido de la arena y la luz crea un baile en el aire por el efecto del calor donde el espejismo confunde el visionado de cabras silvestres a su libre albedrio. Con todo, lo excepcional de las islas es que el tiempo se detiene y atrasa una hora para deleite del espíritu, llegando a sentir en la punta de los dedos la grandeza e inmensidad del cielo fundido con el ser humano. Gracias VV y saludos para todos..

    Comentado por: Juan Bernardo montejb el 23/6/2009 a las 09:58

  • La Publicidad, larala
    un rayo de sol, la ra la

    Comentado por: lara lara lá ah ah ah, el 23/6/2009 a las 09:44

  • Qué belleza de regalo María, sus olores, recuerdos y sensaciones se han fundido con los míos de un modo prodigioso e inexplicable, tenía el convencimiento de que más de uno había recordado la charla sin fin de su padre al volante entre destellos ferruginosos, tierra y lava.
    Apuntaré las islas.

    Comentado por: buen viaje (y no es publicidad) el 22/6/2009 a las 22:49

  • Bendito sea Dios

    Comentado por: y la publicidad el 22/6/2009 a las 22:28

  • Gracias por compartir su relato, fue entonces un viaje también hacia dentro, de esos que nunca sabes dónde acaban –y cómo acabas. Su historia me ha recordado los hermosísimos pasajes dedicados a la mina de Heinrich von Ofterdingen de Novalis.
    El Hierro es la única isla canaria que aún no he visitado. Creo que allí se encuentra uno de los hoteles más pequeños del mundo, de una sola habitación. Sólo falta que vaya allí Adriá a poner su utópico restaurante de una sola mesa. En fín, algún día iré. Cada isla de las que conozco tiene un carácter distinto, y seduce de una forma diferente, espero no parecer un guía turística si digo que recuerdo los paseos por los bosques de laurisilva de la Gomera, la exuberante floración de La palma –tan parecida a Madeira y las paradisíacas playas de Fuerteventura. Pero entre tanta belleza telúrica encuentro un primitivismo lleno de aridez, desasosegante.

    Comentado por: escarola el 22/6/2009 a las 22:25

  • vivi casi 3 años en tenerife ,junte un dinero que necesitaba y volvi a uruguay,una isla maravillosa y mejor aun la gente ,hace 2 años que volvi con mi sra,y mi hijomas chico,mis otros 3 habian quedado aqui ,(son mayores) ,siempre leo el diario eldia ,escucho radioy me comunico casi todos los dias con amigos que viven ahi,para vivir e ir de vacaciones fabuloso ,tengo 55 años y pienso volver de vacaciones tengo muchos amigos .vivi en los cristianos a l sur de la isla.

    Comentado por: richard gadea el 22/6/2009 a las 16:57

  • Los viajes se entremezclan siempre con otros viajes más íntimos. No he estado nunca en Lanzarote, pero de un viaje a El Hierro, de hace dos años, guardo un recuerdo inborrable que me llevó a otros parajes más íntimos. Aquí los dejo, un regalo ahora que empieza el verano y me dispongo a volar de nuevo no sé muy bien a dónde. Un saludo, Escarola y Jose Antonio les seguiré de lejos.
    El Hierro

    Dicen que en la isla de “El Hierro” no hay ni rastro de la presencia de dicho mineral, y que su nombre tiene un origen que nada tiene que ver con el metal, sino que se trata de una derivación de “hero”, (leche), en el antiguo lenguaje de los Bimbaches. Sin embargo, y aunque confieso mi ignorancia en materia de química y de geología, el mineral de hierro se me antoja inevitablemente unido a esta isla, y su nombre, “El Hierro”, fiel reflejo de su fisonomía y su origen volcánico; oscura, cubierta de rocas de colores cobrizos, rojos ferruginosos y metálicos brillos. ¿Acaso no brota la lava del mismo corazón de la tierra? Un corazón de metales fundidos, espeso y palpitante.

    Mi intuición sobre la relación íntima entre origen, presencia mineral y nombre pasa luego por el crisol de mi memoria olfativa y sentimental, y se alea con la isla y la convierte en joya. Una aleación eterna, una vez que la fusión se ha realizado. La misma aleación que une para siempre mi corazón y mi niñez a la palabra hierro, aunque todo lo niegue, aunque hayan pasado muchos años desde que los hornos hablaran por última vez con lenguas incandescentes.

    En el imaginario de mi infancia, mi padre, que trabajó toda su vida en el sector del hierro, se recorta entre bobinas, corrugados, chapas, perfiles y oxicortes. De su voz, ligeramente áspera, con tendencia a carraspear de vez en cuando, recibí las primeras explicaciones sobre coladas continuas, altos hornos y trenes de laminado; muchas veces impartía sus entusiastas lecciones de metalurgia, mientras conducía de manera enérgica y perdía la paciencia intentando adelantar a un camión renqueante y ruidoso cargado de piedras porosas y humeantes. “Es mineral de coque”, decía mi padre, y sus efluvios sulfúricos y su olor picante se colaban en el interior del mil quinientos, obligado a aminorar la marcha.

    Reconozco ese olor a coque en las negras e inhóspitas playas de esta isla joya, surcada por gargantas verdosas, tapizada de líquenes, coronada de nubes y engastada en una montura de filigranas oscuras y punzantes, que hunde sus afiladas aristas en las aguas profundas y aborregadas del Atlántico. El olor no me pasa inadvertido, es, eso sí, más tenue y más limpio, barrido por el constante viento, a la espera de ser deglutido y lavado por las aguas del mar. El camión ha desaparecido. En su lugar se despliega ante mis ojos una fina cinta gris, una carretera recién estrenada, sin tráfico, limpia y desierta que parece llevarme a ninguna parte.

    Habíamos conseguido adelantar al camión y gozábamos de un respiro. Yo bajaba la ventanilla con unas cuantas vueltas de manivela niquelada y recibía el premio de una oleada de aire fresco y de olor a hierba. Atrás quedaban los vapores picantes, prendidos en la joroba de los viejos camiones oxidados que formaban parte del paisaje de Asturias en los años sesenta.

    “Este es nuestro” sentenciaba orgulloso mi padre, cuando a los pocos minutos avistaba un nuevo obstáculo en la carretera. Entonces, yo sabía que se refería al hierro que transportaba el vehículo que nos precedía. Su natural optimismo no desfallecía frente a lo poco espectacular de la carga; un par de planchas oxidadas y negras que se mimetizaban con el suelo del aún menos espectacular remolque. Mi padre musitaba unas cifras que siempre incluían fracciones, decimales y, a veces, añadía nombres imposibles que podían ser clientes, lugares de destino, acompañados de datos para mí, complicadísimos; milímetros, centímetros, bailaban sin parar en mi cabeza. Yo miraba por la ventana y pensaba que era bastante raro que el hierro se vendiera por kilos, igual que el azúcar, o las pastas.

    Aquí, en El Hierro, las palabras de mi padre esperan en las planicies que jalonan sus cumbres, como las grandes alas desplegadas de los hombres pájaro, el momento propicio para lanzarse al vacío entre ráfagas de viento huracanado y jirones de nubes. Poco más sé sobre las propiedades del hierro de lo que sabía de niña, sigo sin poder formular un óxido y mis conocimientos de geología no han aumentado desde entonces, pero el optimismo y la cálida y reconfortante presencia de mi padre han llegado hasta aquí, conmigo, prendidos a una palabra y a un olor. Sin nostalgia, respiro hondo y sonrío.

    Comentado por: María el 22/6/2009 a las 16:45

  • Supongo que Verdú habrá hecho el circuito César Manrique- Jameos del Agua- spa. Esa isla tiene magia. Aunque hace tiempo que fuí, el recuerdo del silencio de sus playas, -pequeñas calas de arena oscura-, sólo roto por el viento -barriendo las escasas voces de los alrededores- y de su paisaje lunar aún me sobrecoge.

    Comentado por: escarola el 22/6/2009 a las 12:25

  • ¡El Verano! El verano ha llegado al blog.
    ¡Gracias Verdú!

    Comentado por: hueleamar el 22/6/2009 a las 11:40

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

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Obras asociadas

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