PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 23 de enero de 2018

 Blog de Vicente Verdú

La imperfección

No resulta extremadamente fácil localizar el mal en los demás. Tanto como si para esa operación determinada nos hubiera dotado la naturaleza de principios tan elementales como atinados. Pero, a la vez, ¿cómo no sospechar que nuestra gran competencia para acertar en tales valoraciones no procede de nuestro mal mismo, de nuestra experiencia personal del mal habitando en el interior de cada uno?

Siempre viene a ser más extraño que realcemos el bien en los demás que nos recreemos en sus defectos. No es del todo insólito señalar unas u otras virtudes en el prójimo pero puestos a hacer balance las cifras de gente mala supera siempre al de gente buena lo que, en conclusión, lleva a tener del mundo una impresión más negativa que positiva, más cercano al reino de la adversidad y las amenazas que el de la concordia y la felicidad.

Pero lo que no se ve de inmediato es que si el mundo adquiere caracteres de maldad en esa porción aviesa se halla incluida nuestra propia contribución. El mal que reconocemos en el otro nos reconoce, la pertinencia con la que calificamos negativamente nos pertenece. O más aún, emparenta diferentes formas del mal ajeno su mal con modalidades del nuestro, traza un puente de crasa humanidad: el puente de las aguas turbulentas que se opone a los o puentes de amistad pero que tanto uno como otro forman la misma ciudad de Buda y Pest sobre la que viajamos, maldecimos, amamos o nos aborrecemos.

Pero hay algo más: el mal en los demás nos intranquiliza pero el mal que podemos descubrir en nuestro interior nos desconcierta. Ser malo, en la ideología humanista y religiosa, conlleva pronto a desestimarse y desestimarse aboca a descomponerse. Creer en nuestra bondad frente a la posible maldad ajena nos mantiene artificialmente en pie pero ¿cómo no pensar, aún exagerando, que la verdadera comunión de los seres humanos se realizaría del todo, abatidos o no, en la constatación aversiva de nuestro contenido ignominioso tanto como en la complacencia de los bueno datos amables, cruzados, mezclados, rebozados todos de la imperfección de toda perfección?


[Publicado el 14/4/2009 a las 10:20]

Compartir:

Comentarios (42)

  • Si, al principio pensé que el porcentaje se podría identificar con el grado de perfección, por lo que me bajé gradualmente, por modestia. Después me empezó a preocupar que no hubiera entrada de Verdú en varios días ¿qué haría entonces, llegar a los números negativos? Ya he visto que estoy salvada, me quedo en el 50% que está muy bien como equilibrio de modestia, me parece. ¡Adjudicada!

    Comentado por: 50% el 16/4/2009 a las 13:25

  • Les dejo un arma terriblemente perfecta

    HERRUMBRE

    "¡Es tan mozo!", decían
    al ver brillar tu espada:
    ¡sin verla enmohecida
    no estimarán el arma!

    Friederich Nietzsche

    Comentado por: tolerancia el 16/4/2009 a las 11:32

  • Escarola,eso es lo que falta al principio de mi comentario ¿Ya creían que la coma iba por libre?

    Comentado por: tolerancia el 16/4/2009 a las 11:23

  • , saber que uno se equivoca no es una buena noticia, tiene razón, pero peor es no saberlo, así pues, gracias por los dos datos. Ya me parecía que lo de la relatividad absoluta era un contrasentido.

    50%, sí me refería al precio no tanto en esfuerzo por lograrla, estoy con escarola en que es un camino entretenido, como en la frustración si uno no comprende que se trata de mejorar para acercarse a un lugar al que no llegaremos porque, cuando lleguemos, sencillamente habremos llegado a la puerta de otro lugar. A la frustración por no alcanzarla, a la tendencia a no reconocer errores por entender que hemos llegado a la perfección, a la exigencia despiadada de la misma en nosotros mismos y en los demás. Eso no es perfección ni se le parece. Es muy importante tener los conceptos claros

    Por cierto caigo en la "cuenta" de que va por el 50%. No permita que la lleven al Factory, no sé lo que es pero al 50% está muy bien ¡Me la quedo!

    Comentado por: tolerancia el 16/4/2009 a las 11:17

  • Saludar a los amigos si queda alguno que me reconozca ya que llevo mucho tiempo sin pasar.

    La entrada de hoy es la de Verdú en estado puro. Es como con un pintor que se reconocen en seguida los trazos. Y a veces es bueno irse para volver aunque en realidad no me fuí. Sigo viviendo en mi blog gracias al aliento inicial de éste y por pura casualidad también escribí hace unos días sobra la maledicencia. Por cierto, cómo va la próstata...

    José Luis

    Comentado por: José Luis el 16/4/2009 a las 02:11

  • No entiendo ese esfuerzo de los comentaristas en prosa y poesía. Internet no es para esto, es rápido, no da tiempo, la pantalla y el ratón queman.

    Comentado por: Jorge el 16/4/2009 a las 00:47

  • ¿"Saltar sin problemas"? no, tal vez se pueda, pero no. Me admira la poesía, los poetas, la capacidad de expresar lo incognoscible, intangible. La filosofía lleva siglos intentando aprehender esos absolutos que de existir, me inclino a pensar como decía Wittgenstein en el Tractatus que de lo metafísico no es posible hablar porque está fuera del lenguaje, de los límites del mundo y solo a través de la mística (la poesía, por ejemplo) es capaz de expresarse.

    Me parece de lo más pertinente hablar de poesía. Leí el poema de Baudelaire que copió escarola, que encaja perfectamente en el texto de Verdú y su significado. Potente, descarnado, visceral... y un último verso que es un impacto seco y contundente, "mi prójimo, mi hermano".

    Después los poemas que ha copiado extrañeza, en otro sentido, son también "perfectos". El primero, como reflejo, serenidad, silencio... quietud, calma, armonía. Los dos últimos, belleza, amor, tiempo, fugacidad, nada... Estoy de acuerdo, la perfección como un destello que rara vez o nunca atisbamos, y si acaso fugazmente (hablaba de la fugacidad usted ayer precisamente) y que reconocemos en la poesía.

    Comentado por: 50% el 15/4/2009 a las 23:15

  • Les copiaré sólo dos tesoros que me he encontrado, no tienen nada que ver con la bondad ni la maldad sino con diferentes formas de perfección. Me resisto a no dejarlos, se pueden saltar sin problemas y pueden seguir debatiendo ¿verdad?


    Cuando pienso que todo cuanto crece
    dura en su perfección un breve instante,
    como de la mañana el sol radiante
    que, al avanzar la tarde, se oscurece;
    cuando miro que todo se envejece
    como flor mañanera y rozagante
    que pronto se deshoja, agonizante,
    y al morir el crepúsculo perece;
    se aflige mi alma y por tu suerte llora;
    mas todo cuanto pierdes en frescura,
    con sus matices el ensueño dora,
    y a medida que el tiempo tu hermosura
    con implacable saña decolora,
    con desquite, mi amor te transfigura.

    William Shakespeare

    Comentado por: éste de Shakespeare el 15/4/2009 a las 22:30

  • No lo sé 50%, supongo que tiene que haber algo de ello, probablemente mucho más de lo que sería de nuestro agrado. Lo que comenta me recuerda lo que me acaba de ocurrir, había leído lo que habían escrito hoy y no me apetecía o no tenía nada que aportar, por ejemplo, el poema que había copiado Escarola no me había producido una buena sensación por lo que opté por no reparar en él, tampoco me apetecía reflexionar sobre la bondad y la maldad, así que me sumergí en internet para buscar algún poema que hablase sobre la perfección, me gusta porque relaja y siempre se descubren autores y poemas desconocidos y apetecibles. Entre ellos me encontré con éste que ahora les voy a copiar, ofrece una perspectiva opuesta del lector y la lectura y pensé que no me contendría sintiendo un placer un tanto malévolo . No era lo que buscaba, mi punto de partida no era éste pero en cambio al instante saltaron mis alarmas y mis ganas de copiarlo ¡ajá! El poemita habla por sí sólo, fíjense que rechulo, pero qué rechulo es el espejito.

    " La casa estaba callada y el mundo estaba sereno,
    el lector se convirtió en libro; y noche de verano.
    Era como el ser consciente del libro.
    Las palabras eran habladas como si hubiese libro,
    excepto que el lector se reclinaba sobre la página,
    quería reclinarse, quería tanto ser
    el escolar para quien el libro es verdad, para quien
    la noche de verano es como una perfección del pensamiento.
    La casa estaba callada porque debía estarlo,
    el silencio era parte del significado, parte de la mente,
    el acceso de perfección a la página,
    y el mundo estaba sereno. La verdad en un mundo sereno,
    en el cual no hay otro significado, el mismo
    está sereno, el mismo es verano y noche, el mismo
    es el lector reclinado tarde y leyendo ahí "

    Wallace Stevens
    La casa estaba callada y el mundo estaba sereno

    Comentado por: extrañeza el 15/4/2009 a las 22:24

  • Muchas gracias extrañeza por la aclaración, en cuanto a lo que me pregunta, sí, me refería a otro ser humano, no tanto a uno mismo en el afán de superación personal y perfección. La idea me la sugirió precisamente la frase anterior de Verdú que destacó tolerancia como “imprescindible” y que todos suscribimos (me incluyo): “Creer en nuestra bondad frente a la posible maldad ajena nos mantiene artificialmente en pie “. Me hizo pensar en si la autoafirmación de uno mismo se hace a través y en contraposición a lo exterior a nosotros, y al “otro”. En si esa autoafirmación es una lucha constante (no en el sentido de “guerra”) contra un “enemigo” (en el sentido de ajeno, externo, el otro) que a su vez se autoafirma, su esencia se construye en oposición a nosotros también. Verdú habla en términos de bondad / maldad, yo me parece que me he pasado generalizando.

    Comentado por: 50% el 15/4/2009 a las 20:44

  • Me incorporo tarde a la conversación, pero el día no me ha dado un momento de respiro para la reflexión y aprovecho ahora, lo que me ha permitido leerles de seguido, muy interesante y enriquecedor, por cierto. Si repito cosas ya dichas, interprétenlo como ecos de sus palabras que resuenan en mi cabeza., y espero estar atinada en dicha interpretación también.
    ¿Llego demasiado tarde? Confío en que no.
    Sobre lo que comenta, escarola, al respecto de la idea personal de qué es la perfección con los tres planos que ha descrito, me sugiere que ese aburrimiento existe durante la realización, en el camino del “cumplimiento” o “acomodamiento” de nuestro ser y circunstancias al estereotipo social, cultural, moral, que tenemos de la perfección. En este sentido si que la perfección parece ser un modelo, norma, o algo similar que “fijamos” o establecemos como ideal de “perfección”. Sin embargo, en el terreno personal, más íntimo, es donde creo que encaja muy bien la idea de perfección como “potencialidad”, la mutabilidad de la perfección, lo que hace tambalear la idea de perfección como un absoluto, de lo que hablaban tolerancia y extrañeza, y donde la idea de aburrimiento no “debería” ser lo dominante puesto que las posibilidades son ¿infinitas? Al menos tantas como potencialidades. Tolerancia, ¿cuál es el precio de dicha búsqueda de la perfección? Lo interpreto como el nivel de exigencia personal, el esfuerzo constante y autocrítica, no sé si es eso lo que quería decir.

    Comentado por: 50% el 15/4/2009 a las 20:28

  • Lo siento, creo que me he portado como una borde, relajénse por favor, y sigan hablando, ignoren mis intervenciones y pasen de largo. Supongo que es mi exceso de competitividad (ya ven, algunas somos tan autosuficientes que no necesitamos ni enemigos).Yo me retiro hasta mañana pero me encantaría seguir leyéndoles. Esta va a ser mi última palabra en este blog hasta el nuevo post(lo garantizo): ciao.

    Comentado por: escarola el 15/4/2009 a las 16:43

  • Por cierto, Extrañeza, ahora me asalta una duda, ¿es difícil leer este tipo de afirmaciones porque no se escriben o porque al leerlas se atraviesan?

    Comentado por: tolerancia el 15/4/2009 a las 12:44

  • Escarola, creer es algo alternativo e incluso alternante así de volubles se presentan seriamente las capacidades, de manera que por un lado creemos y por el otro nos lo discutimos.
    Parece que los filósofos y los científicos se deleitan buscando lo esencial, cualidades autosuficientes, principios universales e independientes de toda contingencia y así Kant encontró los imperativos categóricos y Einstein su teoría de la relatividad. Bueno pues es a partir de esta teoría que deduzco de manera simple aunque, según opinión de Extrañeza poco habitual, que lo absoluto existe porque si todo es relativo esa propia aseveración también lo es ¿Ve Extrañeza? Es simple. Quizás por eso sigamos buscándolo, lo absoluto, la perfección. El problema es el precio

    Comentado por: tolerancia el 15/4/2009 a las 12:26

  • Preguntaba 60% qué es lo perfecto en la vida personal. Yo creo que por un lado van nuestros roles sociales que dentro de esa vida que llamamos personal serían los papeles familiares y sociales , dentro de los cuales padres hijos esposos, amigos y amantes- serían los más relevantes, y los que podemos tratar de perfeccionar basándonos en el ideal que la sociedad nos presenta. Por otro lado estarían nuestras cualidades morales, bondad, sentido de la justicia, ecuanimidad generosidad etc. Y por otro nuestro propio ideal sobre nosotros mismos, que sería el constructo más íntimo a veces ni siquiera consciente para la propia persona, y puede que alejado del ideal social.

    Comentado por: escarola el 15/4/2009 a las 09:39

  • A propósito del último párrafo me acordé de esas palabras de Baudelaire en Las flores del mal "hipócrita lector, mi semejante, mi hermano". Se lo copio, no se lo tomen como un sermón, por diosss -en el que por si las dudas -yo no creo.


    AL LECTOR

    Necedad, error, pecado y tacañería ocupan
    nuestras almas, nuestros cuerpos alteran,
    y complacientes nutrimos los remordimientos
    como los mendigos sus piojos.

    tercos son los pecadores y cobarde el arrepentimiento,
    con creces exigimos se nos paguen las confesiones,
    y al cieno alegre regresamos creyendo borrar
    con viles llantos todas nuestras culpas.

    Satán Trigemisto en el cojín del Mal se halla,
    mucho mece a nuestro hechizado espíritu,
    y ese sabio alquimista vaporiza
    el precioso metal de nuestra voluntad.

    ¡El diablo maneja los hilos que nos mueven!
    Incluso en seres inmundos hallamos seducción ;
    diariamente hacia el infierno vamos, y sin miedo,
    bajando a través de tinieblas hediondas.

    Al fondo, como a una naranja seca, exprimimos
    algún placer clandestino que de pasada robamos
    tal un mísero libertino que besa y mordisquea
    los martirizados senos de una ramera vieja.

    en nuestras mentes se agita un pueblo de demonios,
    apiñado e hirviente como un millón de helmintos,
    y cuando respiramos fluye en los pulmones
    la Muerte, río invisible, con sus apagadas quejas.

    Si el estrupo, el veneno, el puñal y el incendio
    aún no bordaron sus atractivos diseños
    en el triste cañamazos de nuestra mala suerte,
    es que sólo tenemos , ¡ay!, almas no atrevidas .

    Hay chacales y panteras, linces y monos,
    hay escorpiones y buitres , y también serpientes,
    son monstruos que gruñen, aúllan y reptan
    en la infame leonera de nuestros vicios.

    ¡Pero uno sobresale por feo, perverso e inmundo!
    Aunque no chille mucho y tampoco gesticule,
    seguro que a gusto haría de la tierra un caos
    y que al mundo se tragaría con sólo bostezar;
    ¡es el Tedio! Tiene en los ojos lágrimas falsas,
    y fuma pipa mientras con patíbulos sueña.

    Lector, ya conoces a tan delicado monstruo,
    - Lector hipócrita - tú , mi prójimo, mi hermano

    Comentado por: escarola el 15/4/2009 a las 09:21

  • Es que se trata de un debate en términos ideales, hipotéticos, Extrañeza. Yo no creo en la existencia de la perfección, pero podemos hablar de casos que se aproximan hasta límites difícilmente superables, que llamos comumnente perfectos- redondeando a la alza. Y por cierto, por lo que dice Tolerancia, diría que ella tampoco cree en los absolutos.

    Comentado por: escarola el 15/4/2009 a las 09:02

  • 70% Si admite como contrincante, como opositor a uno mismo en la lucha por ser mejor, sí. ¿Se refería a otro ser humano? No necesariamente, por ejemplo, en el arte sin negar que haya artistas que se sientan estimulados por los hallazgos de otros, supongo que la verdadera lucha es del artista consigo mismo. Y ya no digamos cuando la meta es como bien dice “equilibrio, estabilidad, la verdad, el ser, la armonía, la bondad”.

    Escarola, no entiendo muy bien lo del aburrimiento de la perfección, porque si la perfección es un ideal ya me dirá como puede aburrir lo que nunca se alcanza o sólo muy fugazmente.
    Me ha gustado mucho esa idea de que la perfección se halle en “la potencia” y estoy con ustedes en que la jodida complejidad y grandeza del texto está en ese final. Grande Verdú.

    Comentado por: me voy yendo el 15/4/2009 a las 00:55

  • Tolerancia, entendí que cree que lo absoluto existe. ¿Podría decir algo más sobre ello? por favor. Es que cada vez es más difícil leer afirmaciones de este tipo. Gracias.

    Comentado por: extrañeza el 15/4/2009 a las 00:32

  • Sin salir del yo yo yo yo. Cuando se vive un proceso de cambio se siguen empleando los argumentos o ideas que uno ha empleado y le han sido válidos; una vez pronunciados se da cuenta de que ya no corresponden con lo que ahora uno es- es decir, con como uno casi se siente y se piensa- aunque no sepa explicar todavía en qué se está convirtiendo uno sabe que no son ciertos, como un traje antiguo que ya no le encaja, que no se ajusta al nuevo cuerpo. Pues algo así ocurre con respecto a la idea de perfección, cuando la realidad confirma el error de lo que se eligió como camino y meta. Es una suerte darse cuenta a tiempo, es decir, cuando aún se está vivo.

    Comentado por: extrañeza el 15/4/2009 a las 00:26

  • Bueno sí dije que el camino de perfección resultaba aburrido, vale, no siempre. Demasiado previsible no tiene por qué suponer aburrimiento para el que lo recorre por primera vez. Puede que se vea así más desde fuera que desde dentro.
    Hablaré pues del aburrimiento de la perfección no de su camino. Pero hablando de caminos, el que indicaba Tolerancia, el del último párrafo- es el que va creo yo al corazón del texto.

    Comentado por: escarola el 14/4/2009 a las 22:01

  • Rectifico: haya llegado

    Comentado por: toma ya imperfección el 14/4/2009 a las 21:44

  • Claro, 60% , pero hablo de un aburrimiento que se produciría en caso –improbable- de hallar la perfección, no durante su búsqueda- o cuando se halla llegado a un límite en el que no sea posible avanzar- porque como le decía lo que provoca aburrimiento en la perfección es su carácter estanco e inamovible, y en otro aspecto, su carácter mécanico casi inhumano -hablamos por ejemplo de fallos humanos, del factor humano-. El aburrimiento se puede hallar tanto dentro de lo (casi) perfecto de cómo de lo imperfecto, pero lo curioso es que lo perfecto -supuestamente lo más buscado- provoque sensaciones tan desasosegantes. ¿O no? No sé si se trata de una impresión personal. Piensen en las llamadas familias (c “perfectas”, los esposos, los padres, los cuerpos “perfectos”, etc ¿no crean una sensación tan incómoda como falsa? Me pregunto si en el arte hay perfección, puesto que una obra de arte no será más que comparable consigo misma. En cambio lo perfecto supone el cumplimiento de un modelo, el redondeamiento de un estereotipo.

    Comentado por: escarola el 14/4/2009 a las 21:42

  • Pues yo creo que sí, que la fraternidad humana se traba incluso más firmemente -y sobre todo más sinceramente- en el mal compartido que en el bien. Como ejemplo de calamidad compartida pondría el de los hinchas del Atletic.

    Comentado por: escarola el 14/4/2009 a las 21:32

  • Lo siento para los amigos de lo virtual. Pero esta entrada de "La imperfección" escrita en papel y leída en El País impreso o en un libro me habría llegado, pero así, en la pantalla, en el mundo desbordado, instantaneo y virtual que es internet sólo es eso, una entrada más, no un texto que saborear. Por cierto Vicente, los de Corea del Norte se están poniendo muy bravos no? estamos delante del próximo y penúltimo "conlicto armado" que servirá para mover dinero?

    Comentado por: Jorge el 14/4/2009 a las 21:32

  • "¿cómo no pensar, aún exagerando, que la verdadera comunión de los seres humanos se realizaría del todo, abatidos o no, en la constatación aversiva de nuestro contenido ignominioso tanto como en la complacencia de los bueno datos amables, cruzados, mezclados, rebozados todos de la imperfección de toda perfección?"

    Imposible no reseñar este párrafo porque es imprescindible para mi

    Comentado por: tolerancia el 14/4/2009 a las 21:01

  • La perfección sería solo una idea. Antes Extrañeza veía un día perfecto en este día de hoy para hablar de la persecución de la perfección. Y ella misma acota para que es pefecto el día, es decir una perfección con matices como si lo que es perfecto para algo no lo fuese para otra cosa y así es ¿Una perfección un poco imperfeta no creen? Si lo absoluto no existe, que yo creo que sí, la perfección tampoco existe ¿Sería pues una contradicción pensar simultaneamente que la perfección no existe?
    ¿Y si lo único perfecto fuese la imperfección extrema? ¿Y si fuese la potencia?

    Comparto con usted, Escarola, que es un contradictorio y entretenido placer tener algo que mejorar, aunque no descarto que mi incapacidad para disfrutar de la perfección se deba a la falta de experiencia

    Comentado por: tolerancia el 14/4/2009 a las 20:51

  • Bueno, la imperfección también puede producir cansancio, aburrimiento o agotamiento como decía extrañeza. (Por cierto que he vuelto a leer su comentario, extrañeza, y no llego a comprenderlo "me asombro de la caducidad de las palabras que me explicaban nada más pronunciarlas" ¿a qué se refiere?)
    Sin embargo, la perfección sería lo que nos incita a movernos, a ser mejores, a cambiar, puesto que partiendo de la imperfección el objetivo (si es que lo es) parece ser esa perfección que irremediablemente sería inalcanzable. Desde un punto de vista técnico, en una tarea o trabajo, se busca esa perfección y se mide por el resultado obtenido. En la vida, a título personal ¿qué sería alcanzar la perfección? seguramente tenemos muchas ideas diferentes al respecto.

    Comentado por: 60% el 14/4/2009 a las 19:33

  • No, si ya se dice: te conozco como si te hubiera parido.

    Comentado por: ... el 14/4/2009 a las 17:48

  • Qué es perfección? ¿No salirse de lo correcto, de la norma, de lo marcado? En ese caso, el camino de perfección es un lugar previsible, aburrido, un tostón. Creo que es lo que reprochamos generalmente a lo perfecto, que no hay nada en ello sobre-saliente, nada que se escape por arriba o por debajo de lo estipulado. Lo perfecto es como el cumplimiento de un deber, frente a la trasgresión, la alegría del trazo libre e imperfecto. Lo perfecto es lo ya conocido, el ideal establecido, mientras que lo imperfecto es el camino por descubrir, lo imprevisible. Lo perfecto, lo idealmente perfecto, resulta aburrido porque es además no parece necesitar ningún cambio o progresión, sólo mantenimiento. De todas formas, creo que todos estamos a salvo.

    Comentado por: escarola el 14/4/2009 a las 13:37

  • Bajo el porcentaje, no vaya a ser que ahora parezca "perfecta", (¡líbreme el señor de tal cosa!).

    Creo (claro que como en todo hay matices y se suele decir que va con el carácter), que el ser humano busca entre otras cosas la perfección (entendida de diversas formas: como equilibrio, estabilidad, la verdad, el ser, la armonía, la bondad, progreso, conocimiento, etc.) y en el camino usa de las herramientas de que dispone como su intelecto, sensaciones, sentimientos, pensamientos, y experiencias. Esto parece demasiado ingenuo, los seres humanos también tenemos otro tipo de pulsiones y deseos no tan "bondadosos" o desinteresados, por lo que entramos en conflicto con los demás en principio y con nosotros mismos a veces, puesto que intentamos "marcar límites" y dejar fuera lo que no nos "conviene".

    Al fin y al cabo, si el ser humano no es en si mismo ni bueno ni malo, como cualidad innata, y somos más bien una amalgama de todo ello, también somos más auténticos y sinceros reconociendo como dice Verdú que "El mal que reconocemos en el otro nos reconoce, la pertinencia con la que calificamos negativamente nos pertenece."

    Hablando de impulsos, ¿creen es cierto que para evolucionar, crecer, mejorar, vivir tenemos que tener un "opositor, un contrincante, un enemigo" que nos impulsa a ser mejores, a "mantenernos en pie" en contraposición al otro? ¿por qué?

    Otro tema muy interesante, el de "la bondad o maldad puras", da para mucho charlar también.

    Comentado por: 70% el 14/4/2009 a las 13:29

  • No suelo comentar las erratas pero supongo que ya se habrán dado cuenta de que la primera frase sólo tiene sentido si se sustituye ese "No" del prinicipio por un "Nos" (parece que Verdú tampoco es perfecto)

    De todo lo humano existe un espejo en nuestro interior, creo yo, el germen de todas las posibilidades. Lo más incompresible es la bondad o la maldad puras sin justificación aparente, por amor a su propio arte.

    Comentado por: escarola el 14/4/2009 a las 12:52

  • Hola Grillo, dicen que fue ud el que despertó al Bello durmiente. Yo personalmente lo pongo en duda (creo que se trata más bien de una resurrección tardía) En todo caso ¡aleluya!

    Comentado por: escarola el 14/4/2009 a las 12:37

  • 'Pero ¿por qué nos lleva a "desestimarnos" y "descomponernos"? Si rebozaditos somos más auténticos (aunque persigamos la perfección, no es incomplatible).'

    Este último paréntesis es muy interesante y hoy es el día 'perfecto' para hablar sobre ello. Anímese, cuando vuelva le leo.
    (ya encontramos una perfección, qué sencillo)

    Comentado por: extrañeza el 14/4/2009 a las 12:14

  • Es la resistencia lo que cansa- no se olvide de mi nombre, extrañeza - me asombro de la caducidad de las palabras que me explicaban nada más pronunciarlas.

    Comentado por: extrañeza el 14/4/2009 a las 12:10

  • "...por supuesto no se olvidA Verdú"

    Comentado por: cien suena demasiado perfecto el 14/4/2009 a las 12:08

  • Ya lo dijo Sócrates hace un tiempo, "conócete a ti mismo", tan trillado pero de tan conciso y preciso, acierta sin duda. Al fin y al cabo, imperfectos como somos (no encuentro tan agotadora la imperfección, también tiene un punto enriquecedor), reconocer en nosotros la maldad que reside en nuestro interior y la bondad, por supuesto no se olvide Verdú, nos tiene que aportar conocimiento, empatía, comprensión, además de otros sentimientos menos conciliadores seguramente. Pero ¿por qué nos lleva a "desestimarnos" y "descomponernos"? Si rebozaditos somos más auténticos (aunque persigamos la perfección, no es incomplatible).

    Comentado por: 100% el 14/4/2009 a las 12:06

  • Extrañeza,estará usted agotada porque no creo que haya dado con el escondite de la perfección

    Comentado por: tolerancia el 14/4/2009 a las 11:29

  • "Creer en nuestra bondad frente a la posible maldad ajena nos mantiene artificialmente en pie"

    Como conocer, intuir nuestra propia maldad, la real o la factible, ayuda a mantener más o menos artificialmente en pie a los demás ante nosotros mismos. Es decir, también nos mantiene ¿artificialmente? en pie

    Comentado por: la tolerancia el 14/4/2009 a las 11:27

  • Perdonen, buenos días a todos... andaba medio dormido

    Hola Escarola

    Comentado por: grillo el 14/4/2009 a las 11:21

  • Sí señor, en plena forma.Si no fuera porque soy un bicho silvestre y pequeño uno que yo me sé se iba a enterar

    Y ahora a volar, bajito y corto pero, al fin y al cabo, vuelo

    Comentado por: grillo el 14/4/2009 a las 11:18

  • Esencia marca de la cass, puro Verdú, ha aparecido ¡y cómo! Parece que la invocación de grillo ha surtido efecto, ¡qué bien! reencuentros.
    Una entrada para saborear y desmenuzar...

    Comentado por: 100% el 14/4/2009 a las 10:35

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003), Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005), No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009). Sus libros más reciente son Enseres domésticos (Anagrama, 2014) y Apocalipsis Now (Península, 2012).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Bibliografía

Enseres domésticos (2014). Anagrama. 

Apolcalipsis Now (2012), Península.

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

 

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2012 Premio de Hoy de Ensayo 

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2018 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres