III Guerra
Ni las tensiones de la guerra fría, ni las largas disputas coloniales, ni las revoluciones socialistas bullendo por el Tercer Mundo desataron la reacción del capitalismo para aniquilar al comunismo. Las armas de disuasión paralizaban la batalla nuclear entre los dos grandes y al fin el Muro de Berlín cayó por su propio peso. Tampoco otros feroces conflictos en las fronteras de naciones con bomba atómica provocaron el enfrentamiento total que anhelaba la historia económica y que el sistema capitalista requería ávidamente para ponerse de nuevo al día. Gracias a una y otra guerra mundial efectiva, el capitalismo dio un paso adelante, se aseó, se recolocó, afinó sus estrategias. A una gran conflagración al comienzo del siglo XX siguió otra en su zona media y la lógica hacía esperable la deflagración siguiente en torno al siglo XXI. Una Guerra Mundial cada medio siglo como forma natural de la reforma interna, rehabilitación y arreglo. En cada ocasión el sistema aumentó su eficacia y multiplicó en poder y beneficios la magnitud de su dominio. También cada espectáculo guerrero superó con amplitud al anterior, extendió la contabilidad de muertos y heridos, las tierras y edificios devastados, las máquinas obsoletas que aceleraron su recambio por ingenios superiores. Ninguna guerra decepcionó con sus aportaciones de I+D y el tamaño de la tragedia se correspondió con la agigantada magnitud del tráfico internacional mientras las áreas industriales destruidas abonaron el territorio de las nuevas tecnologías del conocimiento (¿del conocimiento?) Si no se ha registrado la declaración de una Tercera Guerra Mundial ha sido sólo, ahora podemos decirlo, porque cuando esperábamos una declaración solemne que iniciara el combate ha sonado la calderilla de las subprime y también a diferencia de las dos anteriores conflagraciones -a diferencia de todas las guerras- la confrontación bélica ahora no produce efectos que afecten directamente a las instalaciones físicas. Eliminar al enemigo siempre conllevaba arruinarlo económicamente y esta acción se concretaba en el estrago de sus factorías, sus campos, sus armas y sus víveres. Ahora en cambio, la economía lo es todo y la eliminación del contrario no es tanto física como monetaria, más inmaterial que material.
[Publicado el 05/12/2008 a las 12:36]
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Para mi juega, el cuento es más lo que no cuenta, lo que no muestra. Me gustó eso, como si nos diera lo necesario para que escribamos el cuento que él imaginó.
Buenas noches
Comentado por: serenidad el 09/12/2008 a las 00:53
¿Y yo hablaba de comas? Cambienme ese punto de lugar ustedes con la imaginación, por favor, y disculpen.
Buenas noches.
Comentado por: puritita disonancia el 08/12/2008 a las 23:56
No puedo explicar todo lo que me gusta ese relato de las cosas más minúsculas, escribo y borro, escribo y borro. Y lo que se me ocurre parece enturbiarlo, creo que lo que me pasa es que necesitaría escribir algo en consonancia con él o callar. Leído hace más de veinte años, me sigue produciendo el mismo tipo de reacción cada vez. Si pudiese escribir algo decente escogería algo similar a este relato o al de la lata. Un par de libros de cuentos sin excesos y con las comas bien puestas, de cuentos como éstos. Eso me bastaría, eso escogería yo.
Qué fácil, ¿verdad?
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 23:47
¿Cada 50 años aproximadamente? como la vida activa cíclica de un virus, como una epidemia que se repite tras la vacuna, con distinta virulencia, adaptándose al antídoto.
Pudiera ser una teoría aproximada para un problema global.
El virus atacaría así a un órgano distinto aunque el parásito es el mismo.
Comentado por: M.cArmens el 08/12/2008 a las 23:32
La asociación implícita que crea Carver entre lo que mastica Sam, las babosas y el atragantarse de Cliff con la relación de los personajes es fascinante. Además de la capacidad de descripción que tiene, la atmósfera, etc. me ha encantado.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 21:03
Vuelvo yo también más tarde a leerles. Serenidad comentaba que veía como un juego lo de las minucias del relato de Carver, a ver si después nos explica por qué. Me maravilla de este relato "el no contar una historia", la tensión entre lo que se menciona y lo que no.
En Escribir un cuento hace referencia a esa tensión que parece existir siempre para él antes:
"Me gusta hacerlo así cuando siento que una nueva historia me amenaza. Y siento que de esa propia amenaza puede surgir el texto. En ella se contiene la tensión, el sentimiento de que algo va a ocurrir, la certeza de que las cosas están como dormidas y prestas a despertar; e incluso la sensación de que no puede surgir de ello una historia. Pues esa tensión es parte fundamental de la historia, en tanto que las palabras convenientemente unidas pueden irla desvelando, cobrando forma en el cuento. Y también son importantes las cosas que dejamos fuera, pues aún desechándolas siguen implícitas en la narración, en ese espacio bruñido (y a veces fragmentario e inestable) que es sustrato de todas las cosas."
Comentado por: disonancia. el 08/12/2008 a las 19:14
Me atrae ese modo de contemplar la realidad, esa relación con los objetos o los animales y cómo atraviesa sus textos. Es frecuente que aparezca en el momento más inesperado en su escritura y es muy reconocible, es muy él. Era lo que decía Carver de la especifidad del escritor.
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 18:58
Muy bueno, alboroto, con su mirada le ha dado un giro a la historia muy sugerente, muy juguetón. ¡Qué bueno!
Sigo con el cuento de Carver, saboreándolo despacito. Hasta luego.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 18:57
Comentado por: serenidad el 08/12/2008 a las 18:54
No había reflexionado en esos términos: "Pacto". Y está claramente en el relato porque desde el principio "salta" y "se comporta" de un modo determinado. Es un ser vivo desde el comienzo y Verdú la contempla como tal.
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 18:52
Comentado por: alboroto cabeceando el 08/12/2008 a las 18:51
Comentado por: serenidad el 08/12/2008 a las 18:47
Comentado por: ¡Quiero ser una lata! el 08/12/2008 a las 18:46
Lo que me ha sorprendido es "pactar" en relación con los objetos (me hubiera extrañado menos en relación con las personas) puesto que somos nosotros los que establecemos los términos de esa relación, los que decidimos tener una mirada serena hacia los objetos cotidianos o los que nos molestamos con ellos. Pactamos con nosotros la amabilidad u hostilidad del objeto, pero éste también interviene en el proceso.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 18:43
“Cualquier gran escritor, o simplemente buen escritor, elabora un mundo en consonancia con su propia especificidad.
Tal cosa es consustancial al estilo propio, aunque no se trate, únicamente, del estilo. Se trata, en suma, de la firma inimitable que pone en todas sus cosas el escritor. Este es su mundo y no otro. Esto es lo que diferencia a un escritor de otro. No se trata de talento. Hay mucho talento a nuestro alrededor. Pero un escritor que posea esa forma especial de contemplar las cosas, y que sepa dar una expresión artística a sus contemplaciones, tarda en encontrarse.” (Carver, Escribir un cuento)
Creo que eso es lo que determina que nos guste arrebatadamente uno y no otro escritor. Podemos reconocer calidad y talento también en escritores que no nos dicen nada pero ese modo particular de contemplar, vivir y digerir la realida, de filtrarla y entregárnosla es lo que nos prende.
Muy bueno, Lo.
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 18:42
Aunque lo que realmente hace Verdú con la lata es aporvechar sus cualidades dándole un uso distinto al que preveía darle.
La lata ociosa se insubordina dedicándose a hacer claké por el maletero y ahí tenemos a Verdú, de un color más subido del habitual, oyendo a la indeseable presumir de cualidades acústicas a sus anchas, absolutamente sorda a las maldiciones mudas que el ilustre conductor le dedica. Él intentando concetrarse en la música y en la carretera para olvidarla y ella meneando, en un impúdico glú-glú, sus interioridades y palmoteando alegremente ante sus brusquedades. Hasta que él consigue adaptarse a unos vaivenes a los que ella ya se había adaptado y ahi empieza la música conjunta, el la hace moverse en cada curva, ella palmotea feliz contra las paredes y él sabe que la curva fué espectacular. Diálogos con uno mismo
Comentado por: alboroto el 08/12/2008 a las 18:41
¡Vaya! Como supondrán, no solo iba a decir "lo", claro que ha quedado tan enigmático, que a lo mejor lo estropeo... he hecho una combinación de teclas raras y ha salido el comentario, vamos que le he dado al enter sin querer.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 18:39
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 18:37
Esa intimidad con los objetos más insignificantes, casi nunca nombrados. Afectos en los que no reparamos o si lo hacemos de un modo un tanto vergonzante ante la mirada y el pragmatismo de los "tipos seguros". Me gusta esa desolación que nos produce el abandono de la lata y el distanciamiento del humor no hace sino confirmarla.
Sí, Verdú se enrolla con lata, ja, ja. ¡Qué gracia! Incluso parece sentir un poco de pudor al contar cómo inició su relación y al reconocer que se “sentía literalmente empujado a tirar la lata”. Me gusta muchísimo esa mirada irónica sobre sí mismo y sobre los otros. Me recuerda algo que decía Carver en lo del relato. Lo busco.
Serenidad me acaba de dejar estupefacta con lo del pacto y la guerra.
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 18:32
Así es "otro cuento", él se pone de acuerdo con el objeto, deja de odiarlo y este deja de molestarle. Un pacto no tiene por qué ser una rendición ni, necesariamente, la paz o una tregua, aunque es el acercamiento a estas. Es comprometerse a respetar determinadas cosas, un acuerdo tan puntual como se pacte. Las leyes válidas en guerra son un pacto.
Comentado por: serenidad el 08/12/2008 a las 18:24
Creo que se refería a establecer un compromiso con el objeto, crear una relación no sé si afectiva pero sí vinculante. Me extrañó "pactar", pero el sentido creo que sí lo entendí, enrollarse con el objeto, que es lo que hace Verdú con la lata.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 18:10
¿Pactar? Es curiosa la elección de esta palabra, no entiendo exactamente a qué se refiere ¿una tregua, la paz o la rendición?
Me llamó la atención el final: "La vida, he debido pensar como consuelo, está llena de desgarraduras"
¿Es a eso a lo que se refiere con lo de "pactar"?
¡Qué bien, voy a leer el cuento de Carver ahora! Muchas gracias.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 18:03
Sí, me gusta el cuento de la lata. Pactar con la lata y asumir la responsabilidad que un pacto implica, el Verdú que se enrolla con una lata de aceite me encanta.
Escribir un cuento de Carver muy bueno y sustancioso, y en el de las cosas minúsculas nos deja que encontremos las minucias que se entreven. Para mi que eso es un juego
Comentado por: serenidad el 08/12/2008 a las 17:36
Comentado por: "Veía hasta las cosas más minúsculas" de Raimond Carver el 08/12/2008 a las 17:21
Está de puente, no se preocupe. Y además, supongo que se sentirá halagado (si es que lee su blog, que como dice Jose Antonio, tiene otras cosas mejor que hacer).
Qué buen relato/artículo como dice. Espero no ser como el amigo al que nunca le duele la cabeza y pasar por alto lo fundamental minúsculo. Es curioso cómo establecemos relaciones con los objetos que nos rodean, les damos vida y carácter.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 16:50
No hay más remedio que dar las gracias por lo que ustedes ponen aquí
Supongo que Verdú se debe sentir orgulloso de su blog.
Comentado por: leyendillo el 08/12/2008 a las 16:33
La Lata
"A lo largo de casi cuatro meses, he llevado una lata de aceite en el baúl del coche. En principio permaneció ajustada y no se oía, pero pronto saltó al recinto libre y se comportaba como un cencerro. No deseo ocultar que pasé una semana infernal soportando sus estruendos. Incluso hubo momentos en los que me sentía literalmente empujado a tirar la lata, pese a que un cuñado muy razonable me había asesorado largamente sobre su utilidad. Vencí, sin embargo, en una ocasión tras otra, esos impulsos que me parecían irrefrenables. Y al fin, una mañana, inesperadamente, tal como se desvanece un dolor, el sonido de la lata y mi organismo alcanzaron un acuerdo. Fue entonces posible relacionarse de un modo jubiloso. Conducía el coche en las curvas para que la lata se revolcara de punta a punta del maletero. Frenaba o arrancaba con la convicción de que la lata me refrendaría con su retumbo. Observaba su silencio o su fragor como un correlato de los estados del piso. Ese objeto era ya un dócil animal que me acompañaba.
De vez en cuando, algunos de los que viajaban en el coche se interesaban por el ruido o me hacían notar que llevaba una lata dando golpes. Era comprensible que para ellos, sin ningún vínculo con la lata, resultara molesta. Mi mujer, en cambio, nunca dijo nada más allá del primer viernes en que escuchó su traqueteo cuando íbamos al cine. Después siempre guardó silencio y conversaba como si tal cosa. Igualmente, un catedrático de Estrasburgo al que di una vuelta por Madrid y Toledo tampoco hizo comentarios.
Tuvo que ser un amigo de esa clase de tipos seguros, a los que no les ha dolido la cabeza jamás, quien decidiera. Pinchamos cerca de Ocaña y, dinámico, antes de dirigirse a las herramientas, cogió la lata para señalizar nuestra avería. Todo lo hizo él. Cambió la rueda, se manchó las manos y buscó un trapo en la guantera, cerró el capó y dio la orden de partida con una superioridad tan merecida como indiscutible. Sólo unos kilómetros más allá me asaltó la imagen de la lata abandonada en el arcén. ¿Cómo explicarle a ese tipo mi melancolía? Y, por otra parte, ¿qué sentiría la lata? ¿Habría sido consciente de mi poquedad y de mi bochornosa inhibición? La vida, he debido pensar como consuelo, está llena de desgarraduras."
Sentimientos de la vida cotidiana
Vicente Verdú
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 16:28
¿Se enfadará alguien por lo que voy a hacer? (es decir, el jefe???).
Espero que no.
Además éste es breve.
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 16:26
"La lata" de la que les hablaba pertenece a "Sentimientos de la vida cotidiana" de Vicente Verdú, publicada por Ediciones Libertarias.
Es inexplicable que no esté reeditado, alguien debería de hacer algo al respecto.
Muchas gracias por Escribir un cuento, voy a leerlo y a la tarde les comento.
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 14:48
O disonante. No parece que ande usted equivocado... ¡Buscaré el cuento, gracias!
"Tanto en la poesía como en la narración breve, es posible hablar de lugares comunes y de cosas usadas comúnmente con un lenguaje claro, y dotar a esos objetos -una silla, la cortina de una ventana, un tenedor, una piedra, un pendiente de mujer- con los atributos de lo inmenso, con un poder renovado."
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 14:45
Este texto de Carver es demasiado largo para copiarlo, dejo el enlace:
http://www.ciudadseva.com/textos/
teoria/opin/carver.htm
Que lo disfrute (y también los demás, por supuesto), disonancia.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 14:39
Es un poco largo para un blog, si no, se lo copiaría aquí. Aparece en "De qué hablamos cuando hablamos de amor" en Anagrama.
Escribir algo así...
Hace poco leí un relato de Vicente Verdú, ¿Relato/artículo? titulado "La lata", sobre una lata de aceite en el maletero del coche, no sé exactamente por qué la recuerdo en este momento, quizás por lo sorprendente y familiar de lo inenarrable. Quizás porque ambos nos devuelven en palabras "las cosas más minúsculas".
Comentado por: disonante el 08/12/2008 a las 14:30
¿Cuento/relato? Estaba pensando en un cuento de Carver titulado "Veía hasta las cosas más minúsculas", en el que no pasa apenas nada, una persona que se levanta por la noche de la cama. Lo opuesto a una historia, a un final fuerte.
Es tan imposible de explicar como un poema y, al tiempo, el que sea un relato posibilita decir "más" que un poema.
Sé que piso terreno resbaladizo y peligroso pero así lo percibo.
Comentado por: disonancia el 08/12/2008 a las 14:13
Si no es necesario un "final fuerte", ¿si lo es la moraleja como alternativa? si no, ¿cómo debe ser el final de un cuento?
Parece que los cuentos tengan que ser de alguna manera ejemplificantes ¿no? de ahí lo de no caer en lo anecdótico, supongo.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 13:51
Comentado por: disonante el 08/12/2008 a las 13:45
Creo que es la forma de cuento tradicional, los pocos elementos repetidos y la sencillez. En la obra de Atxaga después de relatar esta historia los personajes debaten sobre los buenos y los malos cuentos.
“La verdad es que historias hay de sobra. La clave está en la mirada del autor, en su manera de ver las cosas. Si es realmente bueno, tomará como material su propia experiencia, y captará en ella algo que sea esencial; extraerá de ella algo que tenga validez para cualquiera. Si es malo, nunca traspasará la frontera de lo meramente anecdótico. Por eso son buenos los cuentos que hoy hemos recordado. Porque expresan cosa esenciales, y no simples anécdotas”
Más adelante comentan la necesidad para un buen cuento de “un final fuerte”. “Y esa necesidad explicaría, creo yo, la abundancia de cuentos que acaban con una muerte. Porque la muerte es un acontecimiento definitivo, total.”
“El de Bagdag me recuerda a lo que le sucedió a García Lorca. Huye de Madrid pensando que lo van a matar, y después… un cuento profético, muy bueno.”
Comentado por: continuación el 08/12/2008 a las 13:37
Comentado por: yo el 08/12/2008 a las 13:18
ja! Pues le queda poco para poner en ellos. Y ya metidos en cómo y qué contar, les dejo aquí otra versión (venga, no se burlen) del cuento de Ispahán, de las que he leído, una de las que más me gusta.
DAYOUB, EL CRIADO DEL RICO MERCADER
Érase una vez, en la ciudad de Bagdad, un criado que servía a un rico mercader. Un día, muy de mañana, el criado se dirigió al mercado para hacer la compra.
Pero esa mañana no fue como todas las demás, porque esa mañana vio allí a la Muerte y porque la Muerte le hizo un gesto.
Aterrado, el criado volvió a la casa del mercader.
-Amo –le dijo- déjame el caballo más veloz de la casa. Esta noche quiero estar muy lejos de Bagdad. Esta noche quiero estar en la remota ciudad de Ispahán.
- Pero ¿por qué quieres huir? –le preguntó el mercader.
- Porque he visto a la Muerte en el mercado y me ha hecho un gesto de amenaza.
El mercader se compadeció de él y le dejó el caballo, y el criado partió con la esperanza de estar esa noche en Ispahán.
Por la tarde, el propio mercader fue al mercado, y, como le había sucedido antes al criado, también él vio a la Muerte.
- Muerte- le dijo acercándose a ella-, ¿por qué le has hecho un gesto de amenaza a mi criado?
- ¿Un gesto de amenaza? –contestó la Muerte-. No, no ha sido un gesto de amenaza, sino de asombro. Me ha sorprendido verlo aquí, tan lejos de Ispahán, porque esta noche debo llevarme en Ispahán a tu criado.
Obabakoak
Bernardo Atxaga
Comentado por: versión el 08/12/2008 a las 13:17
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 13:12
La muerte unida al destino crea esa sensación inquietante. Sin embargo, si no creemos en el destino, se convierte en mera superstición, aunque no cambie el hecho inexorable de la muerte. Un cuento.
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 13:08
16 consejos*. Jorge Luis Borges
En literatura es preciso evitar:
1. Las interpretaciones demasiado inconformistas de obras o de personajes famosos. Por ejemplo, describir la misoginia de Don Juan, etc.
2. Las parejas de personajes groseramente disímiles o contradictorios, como por ejemplo Don Quijote y Sancho Panza, Sherlock Holmes y Watson.
3. La costumbre de caracterizar a los personajes por sus manías, como hace, por ejemplo, Dickens.
4. En el desarrollo de la trama, el recurso a juegos extravagantes con el tiempo o con el espacio, como hacen Faulkner, Borges y Bioy Casares.
5. En las poesías, situaciones o personajes con los que pueda identificarse el lector.
6. Los personajes susceptibles de convertirse en mitos.
7. Las frases, las escenas intencionadamente ligadas a determinado lugar o a determinada época; o sea, el ambiente local.
8. La enumeración caótica.
9. Las metáforas en general, y en particular las metáforas visuales. Más concretamente aún, las metáforas agrícolas, navales o bancarias. Ejemplo absolutamente desaconsejable: Proust.
10. El antropomorfismo.
11. La confección de novelas cuya trama argumental recuerde la de otro libro. Por ejemplo, el Ulysses de Joyce y la Odisea de Homero.
12. Escribir libros que parezcan menús, álbumes, itinerarios o conciertos.
13. Todo aquello que pueda ser ilustrado. Todo lo que pueda sugerir la idea de ser convertido en una película.
14. En los ensayos críticos, toda referencia histórica o biográfica. Evitar siempre las alusiones a la personalidad o a la vida privada de los autores estudiados. Sobre todo, evitar el psicoanálisis.
15. Las escenas domésticas en las novelas policíacas; las escenas dramáticas en los diálogos filosóficos. Y, en fin:
16. Evitar la vanidad, la modestia, la pederastia, la ausencia de pederastia, el suicidio.
FIN
* Adolfo Bioy Casares, en un numero especial de la revista francesa L’Herne, cuenta que, hace treinta años, Borges, él mismo y Silvina Ocampo proyectaron escribir a seis manos un relato ambientando en Francia y cuyo protagonista hubiera sido un joven escritor de provincias. El relato nunca fue escrito, pero de aquel esbozo ha quedado algo que pertenece al propio Borges: una irónica lista de dieciséis consejos acerca de lo que un escritor no debe poner nunca en sus libros.
Comentado por: sobre-escribir el 08/12/2008 a las 12:54
Comentado por: yo el 08/12/2008 a las 12:33
Comentado por: confianza el 08/12/2008 a las 12:12
Comentado por: yo el 08/12/2008 a las 12:01
El gesto de la muerte
Jean Cocteau
Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán.
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:
-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahán esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahán.
FIN
Comentado por: otro cuento el 08/12/2008 a las 11:00
Sueño de la mariposa
Chuang Tzu
Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu.
FIN
Comentado por: un cuento el 08/12/2008 a las 10:47
Comentado por: sin ellas saberlo el 08/12/2008 a las 02:35
Comentado por: verlos crecer el 08/12/2008 a las 00:47
Comentado por: Buenas noches Enea el 08/12/2008 a las 00:45
Comentado por: implosión el 07/12/2008 a las 23:39
Comentado por: explosiones el 07/12/2008 a las 00:28
Su camuflaje no puede hacernos perder el sentido de su destrucción masiva
......
ok!
a mí me encanta el camisón de mi abuela, y nopienso tirarlo.
belísimo
....
Guerra porque no supieron manejar los sueños que me subordinaban,
ok! así es... me manejan y los culpo, como que bien lo dices,
ellos no manejan los sueños que me subordinaban
....
bueno... es como cuando nació esa bello país USA, el ganado circulaba por las calles, la ley se imponía con el revolver, y los que creían en la ley no disparaban a matar, los apresaban y la ley los devolvía a la calle, ese Oeste, tan magnífico que cuenta como las personas hacen la ley y esos bandidos se amparan en ella para que no les condenen , disparan y matan, pero la ley juzga y sin pruebas no puede encarcelar
esa historia real es USA
y me encanta
lo consiguió, Yes we can
Consiguió la ley y el revolver, por eso aunque no estemos de acuerdo con la ley de las armas, entendemos la historia de ese país, y la dificultad de quitarse las armas
ok! California, lo conseguirás.
belísimo su texto
( el camisón de mi abuel, y no es broma, es belísimo, tiene ese granete que no agobia y que hace que el color de la piel blanca sea rosa... muy bello
Comentado por: Enea el 07/12/2008 a las 00:16
La satisfacción del desear, el salto trepidante contra el paso sereno, hacerlos incompatibles, las esposas del deseo. No importa lo que quiero, importa que lo quiero. Guerra, entre lo que soy y lo que me dicen que sea. Guerra porque no supieron manejar los sueños que me subordinaban, porque me han despertado para que les cante una nana. Duermo. En esta guerra no hay contrarios o lo somos todos.
Comentado por: No me explotes que explotamos el 07/12/2008 a las 00:08
sin olvidar que de las guerras, sean civiles, por mucho que la llamen revolución rusa, era el medievo lo que derribaban, m?
que de las Guerras expandidas, globales, mundiales, les llaman o civiles mmm nacen Tratados, constituciones, nuevos pensamientos hacia el no combate de cuerpo entero, lejano.
Sí realmente la III Guerra Mundial financiera, no existe, existe un impacto total de personas que no pueden disfrutar del "capitalismo o la vida del capitalismo de ficción" por que la ficción tocó suelo, hacen prioducir a China y no hay quien compre el producto, hacen maravillosos coches, y no hay quien conduzca en una ciudad con semáforos atascados y con lo caro que sale el mantenimiento
qué bueno,
oí a un empresario de electrodomésticos arruinado que decía, es que ahora prefieren arreglar los aparatos en lugar de comprar uno nuevo
m? eso es lo correcto, antes se compraba aunqeu sólo fuera por cambiar el diseño del vaso del agua, en fin
es una guerra Mundial sin tercera, es ismplemente mundial porque hay sobreproducción en masa de productos que no son necesarios.
I+D, buena propuesta del gobierno español, crear empleo ecológico o no recuerdo como le llaman, bueno sembrar árboles, repoblar espacios y eso si que vale la pena, porque indudablemente no hay que subvencionar a los que ya no venden GM u otros, si no a nuevos empleos que son tantos los que faltan y que nunca harán sobreproducción.
más que una guerra es con enemigos, es el final de un imperio.
mmm,
me encanta la creación de empleos humanos, los que son para construir el bienestar, y hay muchos
el capitalismo de ficción, no
que forma de adelantarse al tiempo,
bien belo
Comentado por: Enea el 06/12/2008 a las 22:35
si usted no hace regalos le asesinarán, ... ok!
cpaitalismo puro y de emrpesarios sin escrúpulos, los que inchan h la burbuja, pero... si los consumidores no se dejaran llevar por ese placer de sentir como él , el que me demanda que compre
pues, es algo así como cuando hay sequía, todos a cerrar el grifo, pero después o antes qué bien gastar agua sin sentir que no es necesaria esa acción, sentirse libre consumiendo es lo que le ha sucedido al consumidor, sentir... sentir sentir... y ahroa siente ?
no tiraré el camisón de mi abuela,
eso, ese texto es como la premonición de ese capitalismo que anula el sentir
be´li´´ssssímo
Comentado por: Enea el 06/12/2008 a las 22:21
Comentado por: música para la III Guerra el 06/12/2008 a las 21:51
Hay una exposición en el Thyssen sobre "1914: la vanguardia y la gran gerra". Disculpen, a mi es que las mayúsculas me dan repelús para estas cosas. Ya lo apuntó en otro artículo Verdú, la crisis tendrá también repercusión en el arte ¿qué traerá esta guerra indefinida por no declarada aún?
http://www.museothyssen.org/thyssen/
exposiciones/WebExposiciones/2008/1914/
Comentado por: fataliidad el 06/12/2008 a las 19:21
http://www.elpais.com/vineta/?d_date=20081206&autor=El%20Roto&anchor=elpporopivin&xref=20081206elpepivin_4&type=Tes&k=Roto
Comentado por: reparto de beneficios el 06/12/2008 a las 17:38
Si con un post tan bueno y este tiempo se olvidan de la III Guerra es que algo los prende con fuerza a la vida (real).
Comentado por: m'alegro el 06/12/2008 a las 15:58
Jo, ¿ha pasado un 600? Pues parecía un 60.
¿Con eso piensa irse de puente, oiga?
Yo me iré mañana por la matin.
Comentado por: escarola el 05/12/2008 a las 21:39
Comentado por: desde mi seiscientos el 05/12/2008 a las 21:35
Comentado por: escarola el 05/12/2008 a las 21:35
Casi parecería que algunos se sintieran defraudados si esa guerra no llegara cada 50 años, con puntualidad.
Comentado por: escarola el 05/12/2008 a las 21:27
Ya, mire que lo pensé, porque ponerme en este tono cenizo con el puente encima no es lo más acertado. Pero le confesaré algo, lo elegí por la errata que me hizo gracia.
Sobre lo de la guerra, es interesante, como dice Verdú cada 50 años toca, y tocaba... claro que ahora hay guerras, pero no tienen ese carácter de "Gran" y "Mundial" ¿no? Parece que hubiera incluso una idea romántica del asunto. ¡Me doy miedo!
Comentado por: fatalidad el 05/12/2008 a las 20:36
Su respuesta, fatalidad, "nosotros mismos" es realemente aterradora -hace honor a su nick- más que el propio artículo. Porque sí, si esto es una guerra, no puede haber otra respuesta.
Comentado por: escarola el 05/12/2008 a las 20:31
Supongo que son cosas diferentes, que la expresión “daños colaterales” significa los causados secundariamente y sin premeditación al atacar el objetivo principal, mientras que con dañar “instalaciones físicas” se refiere a la destrucción de edificios (¿y personas?) en general. Planea la idea de una guerra casi virtual, donde los ataques no se dirijan a lo exterior (edificios, personas) sino a la estructura económica, por ejemplo.
Dio en el clavo porque desde mi punto de vista, esa es la cuestión menos clara del artículo: ¿dónde está el enemigo? ¿Qué paises iban a declararse en guerra cuando les interrumpió la crisis?
Comentado por: escarola el 05/12/2008 a las 20:27
Escarola, no sé si di en el clavo, pero esta entrada de Verdú, de tan clara me acongonja.
Es curioso lo de los eufemismos, en la guerra del golfo se puso de "moda" el término "daños colaterales", hoy Verdú habla de "instalaciones físicas" no estoy muy segura de si tiene la misma connotación. Pero algo si está claro, la crisis, la economía, todo es tan objetivable que da un poco de miedo. El pensamiento de que las guerras son necesarias no es de Verdú, por supuesto, y ya se piensa en los beneficios antes de contar las víctimas y las secuelas.
Comentado por: fatalidad el 05/12/2008 a las 20:08
Según esto, al fin y al cabo, la crisis es salvífica, no sólo ha evitado una catástrofe mayor –como sería una guerra armamentística- , sino que ha llegado al mundo para perfeccionarlo. Como si de una guerra bacteriológica se tratara, infiltránose en las entrañas mismas del sistema, y obligándole a desarrollar su ejército inmunitario. ¿Viva la crisis? Tras la tercera guerra mundial, nada peor parece esperar después del puente, a menos que no sea demasiado pronto para la cuarta.
Comentado por: escarola el 05/12/2008 a las 17:08
a´si es, ellos mismos se han matado. Me recuerda General Motors, saliendo en la televisión , diciendo que están arruinados, que cobrarán un euro al mes
m, a .. m
vaya, ni tanto ni tan -poco, claro que suplican qué fuerte ya parece el imperio colonial español con esa frase de Carlos o Felipe o .. no sé
aquí nunca se pone el Sol... ah
m , ya
los isndicatos que están dentro del sistema capitalista, no han hecho nada más que decirles que siguieran creciendo y contratarán a más, y mejor sueldo y jubilar a los ... sedgún les interese...
...cerrado
Closed
qué fuerte, me encanta
ahora los que se adueñaron del mecanismo, he dicho mecanismo , capitalista
dicen y me encantó la frase ( me la comentó antes mi compañero)
ahora dicen los de GM que crearon una demanda falsa... ahhh
ya
claro ahhh
y lso demás ni lo sabían, verdad...usa
por fin
The End, lloran, dicen que están arruinados, sí, hay muchos empresarios ( no solo el pueblo que no llega a finales de mes) ah! arruinados y claro imploran al Estado
buenísimo
eso sí es la III Guerra, totalmente de acuerdo
ellos mismo se han comido entre ellos, sindicatos incluídos, qué bueno!
por fin, ya era hora!
buenísimo
Comentado por: Enea el 05/12/2008 a las 14:16
Muy bueno, JA, yo hoy comento después de comer, pero con lo del enemigo ha dado ud en el clavo, fatalidad. ¿Un enemigo invisible para una guerra invisible? ¿Es la crisis el enemigo? ¿Somos nosotros la crisis? Ciao.
Comentado por: escarola el 05/12/2008 a las 13:28
Decíamos ayer que el orden sexual en el Capit es el único mundo en el que los sueños se han hecho posibles. Sabemos, también, lo que al Jefe le gustan los coches, lo que para él el coche supone. ¿Y? Nada, que la Tercera ha estallado, que con tanto fornicio sin estropicio ni cuenta nos habíamos dado.Esta crisis, superastucias del Capital, es en realidad la 3ª, que con una mano nos pone cachondos y con la Otra nos masacra. Rescatemos antes de la total destrucción, encriptémosla y pongámosla a salvo (en algún recoveco de la cúpula famosa antes que se caiga del todo, digo yo) esta preciosa Filosofía de la Historia que aujourdhuy nos proporciona VV; a saber:
-"el muro de Berlín cayó por su propio peso" (¡OLÉ!)¿No era Nikita el que gritaba OS ENTERRAREMOS dirigido al mundo libre?
-el enfrentamiento total que el Capit requería avidamente: o sea, ni expansionismo militarista alemán, ni nazismo, ni fascismo, ni comunismo, ná, la avidez constitutiva del Capit motor de las guerras. Entonces por qué hasta el comunismo, que primero se alió con Hitler, lo hico luego con el gran capital.
-gracias a las 2 guerras el Capit se aseó y afinó sus estrategias: y tanto que las afinó; algunos de los más preclaros beneficiarios del mismo simulan condenarlo. L´air du temps.
-nada menos que el capit ANHELABA las guerras: ni Lenin se atrevió a tanto. Tocqueville, Locke, Popper, Aron,Dahrendorf, para qué seguir... bobadas, el capit es la guerra continua. Contra todas las evidencias, contra toda la historia, contra todo el sentido común, contra toda mínima reflexión, una linea de pensamiento -envuelta en diseño sofistícadísimo, como una colonia sólo para ricos- que ya no sostienen ni los terroristas más rabiosos, ni la extrema más izquierda argumenta ya así. ¿La traición de los intelectuales? Nada: humo,polvo, cenizas, que en el internet siempre es fiesta. Y mañana... la estética, siempre la estética.
-
Comentado por: Jose Antonio el 05/12/2008 a las 13:21
¿Y quién es el enemigo esta vez? Nosotros mismos, nos autodestruiremos y después renaceremos como nuevos productos I+D.
Me ha gustado su entrada, pero no es nada fácil de digerir para mi. Como se quedará el puente, me dará tiempo a darle vueltas.
Comentado por: fatalidad el 05/12/2008 a las 13:11
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
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