El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
jueves, 20 de noviembre de 2008
La melena
La cabellera constituye a la Mujer misma, decía Roland Barthes. En las religiones, a la mujer se la requiere para recoger sus cabellos antes de entrar en los templos como una acción destinada a borrar su sexualidad.
El sexo se anula en el espacio sacro mediante la ocultación de la cabellera profana que, de otra parte, según Freud, sería, convertida en trenza, otra suerte de falo que la norma religiosa castraría para impedir toda lujuria y su impuro placer.
Incluso examinados más superficialmente, la cabellera y sus peinados constituyen el principal accesorio de la mujer, el complemento central por excelencia. El pelo y el peinado son tan decisivos para las mujeres que el mundo se encuentra poblado de peluquerías para su atención y arreglo; y la melena, no sólo el pelo raso, trasciende por completo el mundo del aderezo para convertirse en una enseña de la feminidad. Es así coherente que las lesbianas, orgullosas de su identidad y de su proclama, busquen abolir este signo cortándose radicalmente el cabello. No haciendo uso, en suma, de la melena como bandera que, en el código general movería a confusión y errores en la interpretación del gesto.
Porque en los gestos, la melena desempeña un importante papel de instrumentación en el arte de la seducción femenina y de la seducción en general. Ella realiza la función paradigmática de enseñar y ocultar, el juego de fragmentar la imagen y hacer más deseable el objeto a través de las punzadas de lo entrevisto, el rostro que se deja a medias contemplar y se reserva, siendo la melena el telón y directa porción del espectáculo. Puertas que se entornan, cortinas que descorren parcialmente, sombras que celan y encelan el objeto velado. Las mismas caricias prestadas a la melena poseen también este mix equívoco mezcla de dulzura y de agresividad, de suavidad y crimen que viene a ser la primaria receta del erotismo. Erotismo que muerde y besa la carne, lamida como una miel y aspirada como una droga. Pieles que deliciosamente se aman juntas en un silencio infinito o que aproximadas estallan en una ensordecedora flama.
[Publicado el 11/8/2008 a las 12:15]
No sé si se llama así, pudiera ser, un bob, preguntaré por ahí.
Presté ese libro nada mas leerlo hace un año, no me lo han devuelto, no me lo van a devolver, lo doy por aprovechado, mejor que en una estantería que pase de mano en mano.
Saludos,
Comentado por: M.CArmen el 17/8/2008 a las 23:29
Eso que describe es un bob ¿no?
A mí me encanta llevarlo largo porque permite cambiar mucho. Pero una melena muy muy larga, que sobrepase la cintura, provoca una sensación inquietante, desasosegante, umheimlich, es como si tuviera vida propia. Maupassant exploró ese sentimiento en alguno de sus cuentos.
Tomo nota del libro de RBarthes, es un autor que me encanta.
Comentado por: escarola el 15/8/2008 a las 19:22
Se me olvidó lo que quería decir de La Melena: que no es lo mismo un recogido que un corto; que mi peluquera, que está siempre al loro de tendencias, dice que lo irregular es seductor y sexi, que a cada uno-a le va un estilo, que un corte con estilazo decapado, con melenita por delante dejándote expresar y entrever los rasgos de la cara y corto por la nuca, ojo, dejando ver el nacimiento del pelo, eh¡, que es lo más, nada de simetrías, caos dentro de un orden, un peinado que evoluciona al cabo de las semanas, vivo,....como pueden ver las peluquerías son fuente de inspiración y tonto el hombre que se lo pierde,,,, Saludos, tengo que peinarme la nuca y desmelenarme el flequillo...
Comentado por: M.CArmen el 15/8/2008 a las 19:09
Para mí, en particular, las apreciaciones de Roland Barthes son una buena garantía, me parece, por lo que he leído suyo, un ser inteligentísimo y sensible con todo lo que le rodeaba, os recomiendo su último libro, escrito meses antes de morir, La cámara lúcida, es interesantísimo. Ahora que caigo puede ser ejemplo de narración de no ficción, un ensayo novelado o una novela de ensayo sobre la esencia de la fotografía, desde un punto de vista personal del autor pero que trasciende y explicaría los mecanismos de la fotografía en general. Un gusto.
Comentado por: M.CArmen el 15/8/2008 a las 19:02
Escarola, otra heroína, la última que le dejo, si le interesa el tema le recomiendo el libro que le cité, la wikipedia no es muy extensa y no hace justicia, me parece.
Lady Jane Digby.
http://blogs.periodistadigital.com/libros.php/2008/06/06/janedigby-almed-1234
Le aconsejo que le eche un vistazo en esa dirección arriba a su imagen para que se haga una idea más clara. Esta mujer, por su belleza, fue pintada para la galería del rey Luis I de Baviera, en la que coleccionaba retratos de las mujeres más hermosas de su época. Hablaba 9 idiomas, los leía y escribía, entre ellos, a ver si me acuerdo, el italiano, el francés, el inglés y el alemán, también el árabe (no sé si uno o varios dialectos). Se casó a los 48 (50) años con un beduino:
"Sin duda nadie habría reconocido a la hermosa lady Ellenborough (apellido de su primer marido) de pelo castaño claro y rizado en aquella mujer de cabello negro - teñido como el azabache - que lucía dos largas trenzas hasta la cintura. Había aprendido a lavarse el pelo con orina de camello, porque ésta mataba los piojos, refrescaba el cuero cabelludo y daba al pelo un atractivo brillo, según le contaron las ancianas de la tribu. Vestía la típica bata de algodón azul, solía ir descalza y se pintaba los ojos con khol..." "En el campamento se levantaba al alba y ayudaba a desmontar las pesadas tiendas negras de pelo de cabra, ordeñaba las camellas, preparaba la comida a su esposo y le lavaba los pies. El respeto y entrega que demostraba hacia su esposo hizo que muy pronto la hostilidad de los Mezrab se transformara en una profunda admiración".
"En 1859 (ella vivió de 1807 a 1881)tuvo lugar un terrible episodio en la historia de Siria (...) La ola de terror alcanzaría en el mes de julio de 1860 la ciudad de Damasco, donde los kurdos y los drusos incendiaron la ciudad y diezmaron a la población cristiana. En un solo día fueron asesinadas casi 6000 personas, hombres, mujeres y niños (...) Para lady Jane aquélla fue una experiencia que jamás podría olvidar y que la dejaría marcada para siempre. Las calles estaban sembradas de cadáveres mutilados, las mujeres eran violadas y los niños degollados sin la más mínima piedad (...) Lady Jane, aterrorizada ante lo que estaba pasando, decidió abandonar la protección de los Mezrab y se echó a la calle para ayudar a los cristianos perseguidos. Durante horas atendió a los heridos, repartió comida y dio refugio en su casa a los más necesitados. El respeto que los habitantes de la ciudad tenían hacia la esposa de Abdul Medjuel el Mezrab quedó bien patente aquel día, pues nadie molestó a lady Jane ni siquiera cuando la vieron en las calles socorriendo a otros cristianos"
En 1869 escribió en su diario: "62 años de edad y, sin embargo, una joven impetuosa y romántica de 17 no puede superarme en sentimientos ardientes y apasionados".
Richard Burton, el famoso explorador, tuvo ocasión de conocerla y opinaba que era la mujer más inteligente con la que nunca había tratado.
Vamos, que excepto instinto maternal, que sólo despertó con 1 de sus varios hijos, (este niño murió a los 6 años en un accidente, que ella presenció) esta mujer reunía ella sola todas las cualidades, belleza, valor, inteligencia, bondad, tolerancia.
Las otras , Gertrude Bell (que se suicidó) e Isabel Burton, no eran feministas, Bell estaba en contra del voto femenino, a pesar de su vida y de ser recibida, o precisamente por ello, con 18 años en la Universidad con estas palabras del deán: "Dios os hizo inferiores a nosotros y permaneceréis inferiores hasta el final de los tiempos". "Tampoco le importó que en las aulas siempre instalaran su pupitre en un rincón de la tarima, lejos de los alumnos o que su profesor de historia internacional le pidiera que se sentara de espaldas a él".
Isabel Burton, esposa de Richard Burton, también conoció a lady Jane Digby, que era mayor que ella. Y cuenta "me resultaba del todo incomprensible cómo podía haberlo abandonado todo en Inglaterra para vivir con ese sucio y pequeñajo negro o casi negro que tenía por marido (...) Por otra parte él era un hombre inteligente y encantador, pero no tanto como para tenerlo de marido". "En realidad la esposa de Richard Burton se atrevió a decir lo que la mayoría de los compatriotas pensaban de Medjuel pero por respeto a Jane callaban. La feliz esposa del jefe beduino se tomaba con buen humor semejantes comentarios y solía responder que su esposo no era un bárbaro aunque hubiera tardado 15 años en "enseñarle a utilizar correctamente el tenedor y el cuchillo"."
Comentado por: Aliblue el 12/8/2008 a las 11:47
Pues a mí me encanta el pelo largo, esa melena sensual como dicen pero en los hombres. Basta que pase uno por la calle con coleta o suelto y casi a la cintura para que de inmediato se me vayan los ojos y el interés. Le veo algo de suavidad, de natural, de brillo. Si tiene el pelo largo, tres tercios de camino hecho, es algo a lo que no me puedo resistir. Lo siento más íntimo, menos rígido y convencional, más fluído. La melena es algo que me seduce. Para mí, también decididamente largo, aunque lo he llevado corto, al 1 o al 2?, de puntita arriba. Nadie me aconsejaba hacerlo, ni el peluquero, no tengo la cara de Sinead O´Connor, bellísima, pero se sorprendieron mucho cuando me vieron y ahora todo el mundo me dice corto, me favorece más. Lo sé pero me dejo la melena igual.
Comentado por: babel el 12/8/2008 a las 11:11
Pues la reflexión de Verdú sobre la melena me parece como antigua. Sí, ya sé, ya sé... a los hombres les encantan las mujeres con el pelo largo pero qué quieren... también resulta seductora una mujer con el cráneo bello, pelaíto, suave, que se deja acariciar y hasta le da un aire un tanto provocativo. Provocativo por transgresor. Una apariencia masculinizada y una realidad(que se va descubriendo, probando a pequeños sorbos) bien femenina.
¿Y no es provocador un hermoso cuello, dispuesto, por su visibilidad, a aceptar suspiros, caricias, suaves besos?
Yo creo que la sensualidad no está sólo en los estereotipos. Va mucho más allá. Y las 'pelaítas' pueden ser sensuales y por descontado heterosexuales. ¿O no?
Comentado por: estrella el 12/8/2008 a las 08:55
En sus libros aparece la imagen de una mujer cepillándose el cabello mientras el protagonista la observa. Me llamó la atención el placer en observar ese hecho.
En esta canción ella juguetea con el pelo de él.
http://es.youtube.com/watch?v=g1VoZV0KKrE
Comentado por: el sitio de mi recreo el 12/8/2008 a las 03:19
Comentado por: que son las tantas hombre! el 12/8/2008 a las 00:27
Si usted no escribió lo de Gilda no le contesto a usted, sin embargo me ha preguntado por la historia y se la he contado, no veo la confusión. Gracias por la nana, pero avise y bajo los altavoces!! jejeje
Comentado por: Jaime J el 12/8/2008 a las 00:25
Comentado por: que son las tantas hombre! el 12/8/2008 a las 00:24
Comentado por: Jaime J el 12/8/2008 a las 00:22
Comentado por: que son las tantas hombre! el 12/8/2008 a las 00:22
¡Una chorrada! A los 7 - 8 años mi madre me llevó una vez al otorrino por una infección de garganta o algo así. Cuando terminó de examinarme le dijo a mi madre que tenía una lengua especial, por la forma (partida como bífida, pero vamos qie la miro ahora y no) y que tendría mucha intuición y suerte y no sé qué más. Le pregunté a mi madre hace unos años y no se acuerda para nada, de lo que deduzco que me lo inventé. La imaginación de un niño o alguna película que debí ver, era muy sugestionable. Incluso me acuerdo que me ponía a prueba a ver si adivinaba lo que iba a suceder, y nunca. Eso no es gran cosa, me parece a mi... Cuando me dice eso, me acuerdo de esa tontería.
Si, es tarde. Buenas noches.
Comentado por: Jaime J el 12/8/2008 a las 00:19
Comentado por: Como despedida que son las tantas el 12/8/2008 a las 00:17
Comentado por: Como despedida que son las tantas el 12/8/2008 a las 00:07
Que no, que no. Le contaría una historia de mi infancia, pero vamos que es para demostrar que no, que nada de nada.
Comentado por: Jaime J el 12/8/2008 a las 00:01
Comentado por: A saber...¿sabe Dios? el 11/8/2008 a las 23:58
Comentado por: Calores el 11/8/2008 a las 23:54
Comentado por: Enea el 11/8/2008 a las 23:47
Comentado por: Aire, la melena al viento el 11/8/2008 a las 23:44
Su cuerpo y la música. Los ojos entrecerrados. Ese abandono. No le importan ellos. Sonríe. Está un poco triste pero sonríe. Quiere vengarse. Ese abandono en cada uno de sus movimientos.
Comentado por: ninguna después el 11/8/2008 a las 23:41
Comentado por: Jaime J el 11/8/2008 a las 23:40
No yo no. Sensual, voluptuosa... ese modo de moverse, esa dejadez en cada uno de sus movimientos. Su cuerpo, no le importan ellos.
Comentado por: Sí, casualidad el 11/8/2008 a las 23:37
Comentado por: Jaime J el 11/8/2008 a las 23:32
llevaba viéndola desde hace un rato. Escogí la misma, hay más en youtube, alguna dura incluso algo más.También está la de Amado mío.
La misma, estaba viendo la misma.
Si no es porque ya he decidido dejar de tener miedo...
Comentado por: lo tendría el 11/8/2008 a las 23:31
Comentado por: Jaime J el 11/8/2008 a las 23:29
Comentado por: creo que debo empezar a tener miedo el 11/8/2008 a las 23:28
Comentado por: ¡qué calor! el 11/8/2008 a las 23:28
Comentado por: no lo creerá el 11/8/2008 a las 23:27
Comentado por: Jaime J el 11/8/2008 a las 23:22
el flequillo me gusta cuando está largo, porque sirve para esconderte y ocultarte del mundo....
Un hombre que empieza, lo primero de todo, besándote el pelo, me parece de lo más emocionante y romántico ...
Comentado por: Amaranta el 11/8/2008 a las 23:04
esa mujer de la fotografía debiera mirarse la rodilla de la pierna que sujeta a la otra, ese cuadrado no es bueno es un exceso de rigidez.
recoger sus cabellos antes de entrar en los templos como una acción destinada a borrar su sexualidad
sí, en casi todas las religiones, así en el siglo XX la mujer española no podía entrar sin cubrirse la cabeza en la iglesia, las musulmanas... y
no se´... en cuanto a Freud, creo que no viajó a Bolivia... ya lo dijo Zeno... el Doctor S... m?
qué bueno... el vello, la intimidad de la parte más bella debe ser siempre cubierto.. claro que... El toro desnudo de Picaso cruza las piernas y por eso es tan intensamente serio y perverso, no lo iguala la dama desnuda de Goya, que no provoca y menos cuando las manos las cruza en la nuca... no hay caricia entonces... pero e ´el el está sentado en un inmenso perfil humano... desnúdate!
así era Picasso
Comentado por: Enea el 11/8/2008 a las 22:59
La melena la he tenido corta muy corta y, ahora, larga bastante larga. Cada una tiene su encanto y ventajas, no solo practicas sino como herramienta de seduccion. Si bien coincido con que el estilo corto desnuda el cuello y ofrece el rostro sin adornos, con el largo se permite el gesto seductor de soltarse el moño y agitar el cabello.
Que buen texto, hace tiempo que no leia algo tan hermoso y cargado de sensualidad. Se aprecia y agradece.
Comentado por: Mayte el 11/8/2008 a las 22:37
No hay nada como ducharse en agua fría, secarse el pelo, corto, con una toalla y arreglárselo con los dedos… salir a la calle, al sol o al frío.
Me corte la melena a los 18 y nunca volví a ella…de lesbiana no tengo un pelo, es más, sé de lesbianas con melena densa y larga. Lo del pelo corto, Don Vicente, de la forma que usted lo percibe es un estereotipo de tiempos de mi abuela!
Comentado por: me el 11/8/2008 a las 21:04
sí la melena está muy bien, eróticamente, me gusta ese verso...poder decírselo a la mujer precisa y que no conozca a quién va dirigido porque, claro, sino pierde fuerza el piropo( además hay que cambiar algo la puntuación):
negro el cabello, imitador undoso de las obscuras aguas del Leteo, al viento, que lo peina proceloso...
Y aquí se queda el 'piropo'; aunque, vamos, en el África negra existen tropecientasmil tribus donde la mujer se rapa el cabello...así que no sé yo si quedarme con lo de la melena y la feminidad...quizá en Eurasia...pero a mí las mujeres con pelo corto, estilo Jean Seberg, e incluso el muy corto, siempre me han atraído... le queda muy bien a las bellas
saludos
Comentado por: vic el 11/8/2008 a las 20:27
A ella le gusta agachar la cabeza, ligeramente ladeada, la mirada parece ausente. Pero presiente el brazo que se acerca, la mano en su cara. Entonces es cuando levanta la cabeza en un movimiento inesperado y te mira a los ojos de frente, parece querer traspasarlos, no dice nada. Agarrara el pelo por la nuca, sin tirar, solo para notar su espesor.
Comentado por: Genoveva el 11/8/2008 a las 20:05
Es un hombre con una melena rizada, limpia, salvajemente cuidada, casi baja tras sus hombros, sustento firme, redondeados. Un león anda de cara, sin camisa, la barbilla un poco baja, acercándose descalzo, pausado el paso felino alarga un brazo hacia ti y sacude para un lado, tan intenso, tan despacio, su melena por mirarte. Su mano llega a tu cara que se inclina por buscarla y, tras un paso, a su ritmo, lo recibe levantando la mirada. Y el mundo se difumina cuando se entornan los ojos
Comentado por: Una melena el 11/8/2008 a las 19:38
He de confesar que "casi" lo hice. Y si, es divertido y sensacional pasar la mano por la cabeza y sentir su forma. Luego, crece más fuerte.
Otra de las ventajas del pelo corto es el cuello. Con la melena se oculta, se enmascara, invita más al juego de la seducción. Con el pelo corto, se resalta, se alarga y dibuja mejor la nuca y la forma de los hombros.
Me pregunto qué pensará Verdú de los hombres que se dejan el pelo largo. Sería divertido leer una entrada sobre ello.
Comentado por: Genoveva el 11/8/2008 a las 19:08
También me apetecía entonces raparme como Sinead O'Connor. Hace falta valor.
Descubrir lúdica la forma del cráneo, tocarlo, sentirse divertida y libre sin adorno ni ocultación.
Comentado por: también frío el 11/8/2008 a las 18:49
en "esto no es todo" de Quino, hay una viñeta en la pagina 400 y tantos, en donde en un sarao de salon, una mujer con un peinado especial es la atraccion de todos los hombres, para la mayor envidia del resto de mujeres:ese peinado especial eran las palabras.
Quino tan sutil y tan atinado como siempre.
Por lo visto a Verdu le mola tela la Longoria. En los ultimos 2 veranos cuando me voy a comprar un polo de Frigo, viendo los distintos precios de los helados, siempre me pregunto lo mismo:
¿Y la Longoria cuanto costara?.
Yo digo lo mismo q dise mi mare, la mujer de Vito Corleone:
"¿La LOngoria?, pufff, pitufina pitufina!"
La chicana es pura carita namas, q bien lo ha hecho con el superpivot forrado de $$$ de la NBA.
En fin, q como se nota q ya llego el caló.
Comentado por: michele corleone el 11/8/2008 a las 18:35
¡Uy Verdú! Con este final no sé qué priorizar: comer o una ducha de agua fría.
Si que es cierto que el pelo es parte de la personalidad de una mujer y dice mucho de ella. Las modas influyen claro, pero elegimos cómo queremos vernos y cómo nos ven los demás y le damos mucha importancia en general. Es también un signo de identidad. Hay un dicho que he utilizado en varias ocasiones: si no puedo cambiar de vida, al menos cambiaré mi pelo. Y sorprendentemente funciona, los cambios de imagen ayudan a cambiar algunas cosas también en el interior, a ser más atrevida. Claro, que tampoco es que haga milagros.
A los hombres les encanta la melena, como dice es un símbolo de feminidad y de reclamo sexual. Tal vez algún bloguero se anime a explicar porqué. Pero no deseche así el pelo corto, algunas lo llevamos así no solo por comodidad, sino que de acuerdo a nuestros rasgos, el color, la forma de la cabeza y nuestro estilo de vestir, nos sienta mejor. Recuerdo cuando apareció Sinead O'Connor con la cabeza prácticamente rapada. Pensé, quiero ser como ella, aunque claro, tiene que acompañar el resto si no es demasiado arriesgado.
Comentado por: Genoveva el 11/8/2008 a las 17:11
Pero además de lo qué Dios da, la salud, la abundancia, el volumen del cabello este también habla de la persona, de la importancia que le da a determinadas cosas. Habla de cómo le gusta gustar, de cuanto le gusta la higiene, si es enrevesada o más bien natural, si se acepta y se mejora o lucha "contra" sí misma.
Comentado por: El cabello tiene boca el 11/8/2008 a las 15:44
"Puertas que se entornan, cortinas que descorren parcialmente, sombras que celan y encelan el objeto velado. Las mismas caricias prestadas a la melena poseen también este mix equívoco mezcla de dulzura y de agresividad, de suavidad y crimen que viene a ser la primaria receta del erotismo. Erotismo que muerde y besa la carne, lamida como una miel y aspirada como una droga. Pieles que deliciosamente se aman juntas en un silencio infinito o que aproximadas estallan en una ensordecedora flama."
¡Guaaaaauuuuu, qué final! El verano haciendo de las suyas ¡Qué buena fruta!
Comentado por: Frescura el 11/8/2008 a las 15:40
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
20/11/2008 16:38
Publicado por: escarola
20/11/2008 16:30
Publicado por: plomo rojo personal
20/11/2008 16:13
No tengo ni idea hacia donde va...
Publicado por: mira por donde
20/11/2008 15:43
Publicado por: http://hjorgev.wordpress.com/
20/11/2008 13:57
Publicado por: Enea
20/11/2008 13:40
Proust, era Tolstoi, pero era...
Publicado por: Enea
20/11/2008 13:35
Publicado por: Enea
20/11/2008 13:30
Publicado por: mira por donde
20/11/2008 13:20
Publicado por: escarola
20/11/2008 13:09
Como siempre? Pues la apariencia...
Publicado por: aprendiz
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