El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 10 de octubre de 2008
Contra el canon
Hace más de un siglo, el 25 de septiembre de 1889, escribía Jules Renard: "Leo novela tras novela, me atiborro, me empacho, me indigesto, a fin de asquearme de sus trivialidades, de sus repeticiones, de sus artificios, de sus convencionalismos, y poder hacer algo diferente".
Y soltaba antes (13 de septiembre de 1887): "Lo propio del artista no será consagrarse a una gran obra, como por ejemplo la fabricación de una novela, en que todo el talento debe someterse a las exigencias de un tema absorbente que él se ha impuesto; lo propio del artista será escribir a salto de mata sobre cien temas que surjan de improviso; desmigar, por así decirlo, el pensamiento. Así, nada es forzado. Todo tiene el encanto de lo involuntario, de lo natural. No se provoca: se espera."
En suma ¿puede decirse algo más positivo y estimulante respecto al blog? Y, de paso, no faltaba más, contra el mostrenco viviente que es en el siglo XXI la (canónica) novela.
[Publicado el 04/7/2008 a las 11:45]
Comentado por: jade el 25/9/2008 a las 00:54
El inconveniente de la soledad en relación al carácter de las ideas reside en que cualquiera de ellas se ve obligada a adquirir una consistencia demasiado terca. No firme, puesto que no se establece mediante una elaboración y colaboración constructiva, sino a la fuerza, por presión.
La idea que se dirime en un concurso crítico junto a los demás posee una resistencia polifacética pero la otra aguanta solo unívocamente porque cualquier pequeña concesión la acercaría a la claudicación.
Una idea mantenida en solitario es prácticamente igual a una creencia, acechada por el pecado, el enemigo o la temible tentación.
Por contraste, la idea compartida con otros se yergue en convicción y ayuda a viviseccionar, a trazar itinerarios conjuntos y, al cabo, a formar un mapa iniciático del que irá hilvanándose una concepción del mundo y de uno mismo. Y de los ismos de los demás
Passé composé
Vicente Verdú
Comentado por: Futuro compuesto el 13/7/2008 a las 23:47
has hablado en tv de un libro titulado conciencia cero, estoy muy interesada, podrias darme la editorial y autor? gracias
Comentado por: solatxi el 13/7/2008 a las 17:38
J. Luís, estos son los libros que estoy leyendo yo ahora, voy de uno a otro según el ánimo. Para más tarde tengo preparado Los aventureros de lo absoluto, de Todorov y Mis Hospitales y prisiones de Paul Verlaine. Por si te animas, en el blog de Argullol hoy tratan del Gatopardo. Yo no lo he leído pero sí he visto la película. El que sí he leído una y otra vez es Pedro Páramo. Como la poesía, no se agota, es un libro misterioso, que merece la pena ir decapando. Muchas veces las conversaciones de blog me recuerdan esos diálogos de ultratumba que mantienen en el libro –no se lo tomen a mal-
Comentado por: escarola el 07/7/2008 a las 16:46
Sobre espinillas y otros puntos negros:
“Y luego están los momentos de interrupción: esos muros que bloquean el deseo. En la universidad, yo andaba completamente loca por un chico, pero cuando me besaba había algo en su nariz, algo relacionado con su aparente suavidad desde aquel ángulo, que me disgustaba. A mi entender, aquella nariz necesitaba más cartílago, así que mantenía los ojos cerrados. Conozco a una mujer que se enamoró de un hombre en una fiesta. Se enamoró rápidamente de él y con fuerza. Ambos regresaron al apartamento de ella presos de una fiebre erótica, besándose locamente y arrojando las prendas de vestir por doquier, hasta que la mujer dirigió la mirada al otro extremo de la habitación y vio la ropa interior del otro. Si no recuerdo mal, se trataba de la versión masculina de una braga de bikini y la verla la atracción de ella se desvaneció súbita e irrevocablemente. Tuvo que decirle al pobre hombre que se fuera. No había explicación posible. ¿Qué podía decirle? ¿Me horrorizan tus calzoncillos?”
Suri Hustvedt, Una súplica para Eros.
Sobre la misantropía:
“Una cosa sí quiero anotar. Su héroe, Bernard Longueville –brillante, rico , misterioso, ágil- aunque es un compañero ingenioso, es quizá más ingenioso y divertido cuando está solo y reserva sus mejores cualidades para sí mismo….Al margen de todos los demás adjetivos atributivos, sé que soy ingeniosa y buena compañera pero sienot que mi caso es exactamente como el de él: la cantidad de satisfacción precisa y exquisita que obtengo de observar a la gente y las cosas cuando estoy sola es sencillamente enorme; realmente solo me divierto del todo conmigo misma. Cuando veo a una niña correteando de puntillas como un ave sobre un su suelo mojado y digo “Madre mía, ahí va una tonta” me río, y me divierto como nunca lo haría con nadie. Lo mismo me ocurre con los sentimientos hacia los que se suele llamar naturaleza. Los demás no se paran mirar lo que yo quiero mirar. O si lo hacen, lo hacen para satisfacerme o para que esté contenta o para que estemos en paz. Pero soy de tal manera que, por más confianza que tenga en alguien, empiezo a considerar sus opiniones y sus deseos y no merecen la mitad de la consideración que merecen los míos. Ahora no echo de menos a J. en absoluto, no tengo ningún deseo de ir a casa. Estoy contenta de vivir aquí , en una habitación amueblada, y de observar. Es una cuestión de clima, eso es lo que creo La vida con los demás se me antoja como una mancha desdibujada; así ocurre con J. Pero resulta maravillosa y de enorme valor cuando estoy sola; los dtalles de la vida, la vida de la vida.” Katherine Mansfield, Diarios
Comentado por: escarola el 07/7/2008 a las 16:45
Comentado por: Buenos días el 07/7/2008 a las 12:05
Estoy de acuerdo con Escarola. Acabo de estar de vacaciones y me he leido El viaje al fin de la noche de Celina, El corazón de las tinieblas de Conrad, El guardián entre el centeno de Salinger, y El gatopardo de Lampeduda. En medio me leí un día el Pedro Páramo del tirón y no me enteré practicamente. Y ahora he empezado Merlín y familia y creo que lo voy a dejar para otro momento. Después de leer 4 novelas autobiográficas (salvo la de Rulfo que tendré que releer en otro momento) como las que he descrito, creo que la ficción para los artistas de verdad tiene los días contados y que el blog atraerá un arte nuevo, y debería con el tiempo democratizar algo a los medios. Hasta que se lo carguen o lo controlen.
José Luis
Comentado por: José Luis el 07/7/2008 a las 12:04
Y tanto que coincidimos, expresa tan ciertamente lo que yo misma siento que casi me deja a mí sin palabras. Es esa misma sensación de verdad lo que yo busco en lo que leo, junto al placer estético de la lectura. Pero no se trata de una verdad incompatible con la ficción; la ficción conlleva la simbolización de lo real (como sucede en los sueños) no su negación. ¿Cuántos autores son capaces de vencer el pudor o el de los demás para contar sus vivencias de forma directa? ¿No conduce eso en el fondo a otra forma de encubrir la realidad o de censurarla si se decide no contarla? La ficción en muchos casos permite contar más libremente lo que no podría ser contado de esa forma directa, sin renunciar a su verdad más íntima, que no reside en la anécdota. Pero reconozco que pese a todo desde hace tiempo –desde mis últimos años en la universidad – casi todo lo que leo es ensayo, escritos autobiográficos y cada vez más poesía y menos novela y que cada vez me resultan más forzadas y artificiosas las ficciones, sobre todo las de nuestra época. Pero es un gusto personal que apenas coincide con el de muy pocos. ¿Seremos almas gemelas? ¿Eso iba a decir? Ya lo comprobaremos, seguro que volvemos a coincidir en el tiempo.
Comentado por: escarola el 07/7/2008 a las 09:11
me queda claro que quien establece una buena comunicacion es por que conoce de que habla disculpa me peuedes decir en donde esta el otro lugar o me toca descubrirlo? o es aquel que esta en los sueños?
Comentado por: salvador el 07/7/2008 a las 05:27
OH! Escarola! qué pena que te vayas!
Coincidimos de tal modo en ocasiones que no sé si no seremos... no sé qué pensar.
Comentado por: comentario el 07/7/2008 a las 00:07
Puede ser, Comentario. Trata de ser un poco visionario, eso es propio de los sociólogos de la literatura (es broma). Ahora no me puedo quedar pero pensaré en ello. Gracias por tus palabras, palabras. Coincido en gran parte. No sólo me sucede con los libros, sino también con las películas, muchas de ellas las abandono nada más empezar.
Hasta mañana.
Comentado por: escarola el 07/7/2008 a las 00:03
Yo tengo la sensación, es una sensación, claro, de que en el caso del autor esta propuesta e irritación surgen de la confluencia del sociólogo y el artista-escritor. Del análisis del científico que intuye o conoce la orientación que seguirá la sociedad y sus demandas en el futuro con su labor de creador artístico.
¿Es posible?
Comentado por: comentario el 06/7/2008 a las 23:56
Comentado por: buenas noches el 06/7/2008 a las 23:53
Creo que le va eso de despertar polémica, Comentario. En cuanto a la forma, él aseguraba en una entrevista que el título, lo de las reglas, no lo puso él. No es que me resulte inverosímil pero me produce mucha perplejidad que los editores de Babelia dispongan de libertad para manipular de esa forma sus palabras. Vamos, que no se cómo lo aguanta, si es que es verdad (dentro de la no-ficción se puede mentir, supongo).
Comentado por: escarola el 06/7/2008 a las 23:51
La evolución que sufrimos con el paso de los años se orienta a volvernos cada vez más selectivos en los diferentes aspectos de nuestra vida. Mi lectura de textos literarios se ha ido decantando hacia los que de un modo u otro se acercan a la propuesta del autor en sus “Reglas para la supervivencia de la novela”.
Así es que no me adentro en ningún libro en el que no pueda disfrutar de la “degustación del texto”; se ajustan por completo a mi vivencia las expresiones “gozoso bocado de por sí” y “seducción estética”. Desde mis más remotos recuerdos en la infancia asocio la lectura a esa sensación de “paladear cada párrafo”, cada verso, cada palabra. Y curiosamente con el paso del tiempo el interés por el artificio argumental, el suspense y la novela convencional entendida como creación artificiosa de personajes y sus peripecias ha ido desapareciendo.
Recuerdo un período en el que buscaba un tipo de novela, cuento... que debía existir, decía yo, que condujera de manera directa a la realidad, que fuera como vivir, tocar o respirar la realidad misma. No tardé en encontrar lo que buscaba entonces. Normalmente esa verdad, esa fidelidad a lo real proviene de la propia experiencia (¿?) y así es que me topé con textos que transmitían esa verdad con frecuencia dolorosa. Aunque lo hicieran en tercera persona siempre intuía que tras esa extremada intensidad se ocultaba la vinculación con una historia personal; no recuerdo ningún caso en el que no se confirmase mi sospecha.
Es decir, me atraen los textos bellos que penetran en esa “peripecia interior... propicia para explorar en el interior de uno mismo o del otro hasta la extenuación”. Esos son los textos que me interesan, necesito el tiempo para disfrutar de otros placeres y ocupaciones.
Son muchos los que escriben novelas de las que tras intentar el primer párrafo no seguiría leyendo bajo ningún concepto a menos que alguien muy muy fiable me garantice que merece la pena. Sé que pese a sus tratados y sus teorías (me refiero a los de ustedes, los que leen estas palabras si no se han dormido ya) esto les parecerá una aberración pero es así y no hay más y para qué poner ejemplos. Siempre hay un clásico cinemátográfico a mano, normalmente en blanco y negro, que me satisfará por completo.
Pero éste es mi gusto, mi placer, mi opción en todo caso. Es una evidencia que no se corresponde con la de otras muchas personas, quizás la mayoría. El tiempo se encargará de decidir quién estaba equivocado, qué textos y autores caducaron y cuáles pervivieron. Ya no contarán entonces las grandes promociones editoriales del día del libro ni la endogamia de los premios literarios.
¿Qué importa el resto cuando un escritor hace su oficio fiel a sí mismo y no se prostituye? La historia hablará. Dejemos a la historia.
Comentado por: ¿querían palabras? el 06/7/2008 a las 23:46
Federer representa la técnica, la elegancia de movimientos, el talento. Nadal la fuerza del corazón y la tenacidad. Ha mejorado mucho su juego y aunque no tenga una técnica tan depurada, un saque maestro, tiene también un talento extraordinario. Es un placer verles jugar juntos, y además ellos también disfrutan y se nota. Tendré que ver el último set.
Sobre la novela, dicen ustedes cosas muy interesantes, no quiero interrumpir. Un placer leerles también.
Comentado por: ¡genial!! el 06/7/2008 a las 22:57
¡Ganó! Podía haberlo hecho cualquiera de los dos. Y además dieron un espectáculo glorioso. Un placer.
Escarola, coincido bastante con usted:
" Al presentarlo de esa forma trataba de despertar polémica, supongo, debate, supongo, pero lo que debe haber conseguido, supongo, es un montón de enemigos".
Sí, fue lo que más me sorprendió, no el qué sino el cómo. Lo que nos irrita más en la comunicación con los demás suelen ser las formas, el mismo contenido con otra forma genera reacciones radicalmente diferentes.
La pregunta es por qué el autor decidió, a sabiendas, este modo. ¿Cuál es la finalidad de esta provocación? ¿Del tono que emplea?
Me desconcertó cuándo lo leí por primera vez y me vuelve a desconcertar ahora.
Comentado por: comentario el 06/7/2008 a las 22:34
Yo creo que la literatura se encamina hacia donde indica Verdú, otra cosa es la pertinencia de darle un empujoncito, un empujón o ponerle la pistola en la cabeza para que avance más rápido. ¿Era necesario un manifiesto? Al presentarlo de esa forma trataba de despertar polémica, supongo, debate, supongo, pero lo que debe haber conseguido, supongo, es un montón de enemigos. Los autores parecen avanzar en esa dirección desde hace ya décadas. El salto cualitativo que plantea Verdú, respecto a la literatura postmoderna o post-postmoderna -no se a qué alturas de lo post va ya- (fragmentaria, autobiográfica, literatura del yo,) es eliminar por completo la ficción y todo el entramado argumental en que se sostiene, ese hilo argumental que ya era débil en muchos casos. Y si coincido con Verdú en que la mayoría de los mecanismos de la novela hoy en día chirrían demasiado y les viene muy bien una depuración aún mayor, así como abandonar el esquema narrativo de la novela negra del que tanto se ha abusado
,me parece dudoso que desaparezca la ficción -que es una necesidad elemental del ser humano- , de la literatura. Pero de esto ya he hablado en otras ocasiones.
Y piense sr. Verdú que estos blogs son lo que son gracias a las novelas decimonónicas que han leído sus participantes. Y otras cosas, claro. A los del suyo nos tiene que gustar el ensayo por narices. Supongo que para un escritor acostumbrado a la tradicional comunicación lineal con el lector en el que este era un ente invisible ( idealizado, y siempre complaciente) las reacciones que suscitan sus palabras y esa inmediatez temporal en la respuesta no pueden dejar de sorprender. Aunque solo sea por humana curiosidad. Yo creo que la función de los comentaristas es como de abono (piensen en su composición), pero no una influencia demasiado directa. Nosotros nos dedicamos a desmenuzar y descomponer sus palabras, de eso luego puede surgir algo que le inspire a él otra cosa.
Comentado por: escarola el 06/7/2008 a las 21:44
Otra vez: Nadal ganará cuando pare la lluvia (espero). Armonía de formas y elegancia, Federer, hay que reconocerlo. Pero a pesar de todo tiene que ganar Nadal.
Comentado por: a qué sí? el 06/7/2008 a las 20:58
Comentado por: ¡genial!! el 06/7/2008 a las 20:22
¡Qué bueno es este chico! No se da nunca por vencido. ¡Qué fuerza! Es un ganador nato.
Creía que me había perdido el final del partido, pero llego a tiempo...
Comentado por: genial!! el 06/7/2008 a las 18:51
Comentado por: emisario de Wimbledon el 06/7/2008 a las 18:24
Leo por encima las Reglas para la supervivencia de la novela y veo que habla de los blogs y esa forma de "comunicación fragmentada omnipresente". El blog convertido en un espacio de realidad virtual, de encuentro y comunicación inmerso en un presente continuo.
Comenta que la novela debe resistirse a la adaptación a otros géneros como el cine, por ejemplo. Sin embargo, elBoomeran lo ha hecho convirtiendo el blog un libro "recopilatorio". ¿Tiene sentido leer el blog solo atendiendo a las entradas del autor? Juntas, tienen un hilo conductor, un nexo que las interrelaciona. Pero ¿y los comentarios? ¿siguen una existencia paralela al margen del espacio que cohabitan con el autor o se interrelacionan? Parece que la comunicación es unidireccional, sin embargo, la vida propia de los comentarios y de los que lo escriben si tienen una presencia y se comunican. Incluso los inexistentes, que no escriben pero leen forman parte de ella. ¿Existe ese feedback? ¿Nos retroalimentamos autor y comentarios? Los demás si lo hacemos, está claro.
Buenos días ¿por qué se hace tan corto el fin de semana? Ya huele a vacaciones.
Comentado por: no-on el 06/7/2008 a las 11:40
¿Por qué no aprovecharán este medio algunos de los que vapulea el autor en sus Reglas para reprenderle? Qué mansos son los novelistas.
Comentado por: no lo entiendo el 06/7/2008 a las 01:15
Comentado por: inesxistente el 06/7/2008 a las 01:05
Comentado por: inexistente el 06/7/2008 a las 01:01
Me gusta el título "Contra el canón...establecido", no lo había dicho, mejor, no lo había escrito. Aquí lo que no escribes o no existe o está ausente. El que solo lee el blog y no escribe ¿es un ausente? ¿existe?
Comentado por: M.CArmen el 06/7/2008 a las 00:49
¡Claro que la literatura tendrá que evolucionar! Está evolucionando, aunque no seamos conscientes de ello. Estamos dentro y la mayoría solo lo apreciaremos desde la perspectiva del tiempo. Creo que como todavía venden y mucho los novelones de intrigas que nos evaden de nuestra cotidianiedad pues eso.
En mi caso ocurrió que, hace un tiempo, perdí la paciencia ante los libros que me contaban historias que no podía seguir el hilo ante mi incapacidad para encontrar tiempo para dedicarles. Empezaba un libro y cada dos días tenía que empezar de nuevo porque no me concentraba o no me acordaba de lo que había leido. Necesitaba leer algo más corto, no por ello menos consistente, al contrario, que pudiera dejar y retomar, congelar y darle vueltas fuera de las páginas, y así disfrutarlo más. Un saludo.
Nota: si yo fuera el autor del blog no lo leería para no verme influida por lo que se dice de cada asunto. ¿le importa a un pintor las interpretaciones de su cuadro? Lo pintaría así una y mil veces...
Comentado por: M.CArmen el 06/7/2008 a las 00:42
Renard y vd.,Don Vicente,tienen toda la razón.Mi abuelo materno decia,habia leido alguna,: " Novelas,no-verlas " .
Comentado por: maleas el 05/7/2008 a las 12:54
Entonces, ¿por qué cuando leemos novelas de s.XIX yXX, nos siguen gustando, nos emocionan y siguen teniendo la misma valía literaria y son imperecederas? El argumento es cierto, pero endeble. Tan importante es lo que se cuenta como el cómo se cuenta.
Comentado por: no-on el 05/7/2008 a las 10:46
Lo que màs me ha gustado de "No Ficción" es la narración como fragmento, la falta de cronología lineal, la libertad del lector es como la que narra hoy Vicente Verdú; nuestro tiempo es otro, la intensidad, la relación con el tiempo y el espacio no tiene nada que ver con la experiencia en el siglo XIX o antes de la inmersión en los nuevos medios, los géneros pierden sus fronteras, los límites se borran es lo màs apasionante de leer a ritmo intuitivo, lo inesperado, el descubrimiento, entre el ensayo y las memorias, entre aprender y recordar.
Comentado por: maite el 05/7/2008 a las 09:29
Según Verdú en una entrevista, critica la novela del s.XXI en el sentido de que no se puede hacer novelas ahora como si estuviéramos en el XIX. Flaubert, decía, escribía con gran detalle y profusión en las descripciones. Sin embargo, en la actualidad, con todos los medios audiovisuales con que contamos, lo que se describe en segundos con imágenes no pueden ser descritos en una novela con varias páginas, este ritmo no tiene sentido. Más o menos, decía esto. ¿Es por eso que critica la novela "canónica"?
Comentado por: no-on el 04/7/2008 a las 22:36
Ah! Esto desconcierta .
Lo propio del artista ha de ser abrir el alma y dejar fluir... A veces el alma se engarrota y de toda su fuente no sale sino mera cagada . Lo mejor para estos casos no es volver sobre los pasos y repetir la secuencia , sino apagar la luz, y doucement , con mucha calma, respirar bien , cambiar de postura y estirarla .
Sienta de maravilla y al poco vuelve la magia .
Y de evocar va la tarde.
Vuelven:
Les saludo , mi nombre de guerra es " Berger" y fuí un famoso escritor y ministro gaullista que en los días de la Resistencia escondió armas y apoyó su bazuca en el esbozo del bisonte eviscerado más estudiado de nuestros días .
Ah! Perigord , Perigord..
Vuelve a mí el recuerdo y vuelvo a ver aquel bisonte y aquel hombre muerto con cabeza de pájaro.
Sus trazos son tan toscos como reveladores . Arcilla. Parece que no se han pintado con los dedos, sino utilizando una barra de arcilla empapada en pigmento . Una capa muy fina de color da fuerza a los músculos del cuello . ¿ Cómo lo habran hecho?
Intento recordar algo leido sobre antiguas técnicas y me viene a la mente la del soplado . Una buchada de pigmento , en parte escupido , en parte rociado con el puño entrecerrado si que podría producir ese efecto . Ah! merveilleux , merveilleux ... Imposible que nadie antes haya encontrado unas pinturas como éstas . Aunque mirandolas bien parecen tener alguna similitud con aquellos restos de esbozos que se descubrieron en ciertas cuevas siberianas . Oh lala .. ¿ Qué hago ? ¿ Lo publico a los cuatro vientos y me arriesgo a que me llamen embustero o me reservo el descubrimiento para mi propio solaz y divertimento ? .
Bon , de momento lo dejo y ya lo pensaré más tarde porque ahora me urge acudir al monasterio de Saint - Antoine , a las afueras de Brive . Una tormentosa reunión se adivina porque no hay Dios que nos pongan de acuerdo a comunistas y a gaullistas y que nos lleve a luchar bajo un mismo mando. De momento guardo acá mis armas y ya comunicaré más tarde con mis hermanos.
Desde Perigord 1944 , mis saludos a los nuevos escritores de novela
André Malraux .
Comentado por: evocación el 04/7/2008 a las 20:57
Sí, parece haber algo de irracional, de pasional en esta lucha contra la novela (canónica)??. Una buena ocasión para releer y pensar sus "Reglas".
Comentado por: a releer. El domingo comentadas. el 04/7/2008 a las 20:32
Hay que ver la tirria que le ha cogido Verdú a la novela. Parece más una animadversión personal que una reflexión crítica.
Comentado por: vaya el 04/7/2008 a las 18:13
Comentado por: escarola el 04/7/2008 a las 18:01
Pues por si nos lee, ahí van unas sugerencias sobre adaptaciones cinematográficas de novelas decimonónicas. La condesa de Anglais, de Rivette.Viniendo de este director vanguardista de la nouvelle vague, esta película sólo puede considerarse un experimento radical neoclasicista destinado a convencer al mundo de la imposibilidad de contar historias a la antigua o al menos de representarlas de nuevo. Sobre todo historias de tan escaso interés como la de La condesa d’anglais. Nuestro tempo, nuestro ritmo es otro. ¿Por qué en cambio seguimos disfrutando con la lectura de esos libros decimonónicos?. ¿Porque al fín y al cabo nos la leemos a nuestra manera y ritmo, interconectando con la historia nuestros propios pensamientos? ¿ O porque sencillamente están magistralmente escritos? La puesta en escena de Looking for Richard podría ser un ejemplo de lo que significa hoy en día leer una historia así. Mezclándola con nuestros pensamientos y sentimientos actuales. Pero luego ví, Lady Chatterley, de Pascale Ferran, contada de una manera bastante clásica, y me gustó, más incluso que la propia novela.
Comentado por: escarola el 04/7/2008 a las 17:50
Pero también de que este post lo ha escrito pensando sobre todo en sí mismo. Si no nos leyera y se nutriera a su vez de nuestras opiniones, sugerencias, ideas, las que él recoja al vuelo, sería demasiado desperdicio, se perdería la propia esencia de esta forma de escritura. Pero es una influencia sutil, entreverada entre sus palabras, casi nunca demasiado obvia.
Comentado por: escarola el 04/7/2008 a las 17:31
Comentado por: escarola el 04/7/2008 a las 17:23
He de reconocer que mi primer comentario era irónico. Estoy convencido de que no lee los comentarios, sin embargo, en las entradas después hay palabras que parecen seguir o derivar del hilo de las conversaciones.
Es una vaga impresión, tan leve que no tiene fundamento.
Comentado por: piropo el 04/7/2008 a las 17:19
Pero tiene razón en lo de los comentarios, son lo que hacen del blog un ente tan vivo y próximo, casi orgánico. Eso me recuerda a la defensa de la escritura orgánica que hacía Goethe: caprichosa, sin un plan preciso.
Comentado por: escarola el 04/7/2008 a las 17:01
Ah, no se haga demasiadas ilusiones, yo juraría que está hablando sobre todo de sí mismo (del artista).
"lo propio del artista será escribir a salto de mata sobre cien temas que surjan de improviso"
Comentado por: escarola el 04/7/2008 a las 16:57
Porque cita a Renard sobre la escritura espontánea, sobre cien temas que surgen de improviso, se desmiga el pensamiento, es natural y no se provoca: se espera. Inmediatamente después dice ¿qué se puede decir más estimulante y positivo de un blog?
Lo que me hace deducir que lee los comentarios, porque son precisamente eso: espontáneos, naturales, inconexos, minuciosos, divertidos, puntillosos, exagerados, irreverentes, etc. Y se va tejiendo la tela de araña de la que todos formamos parte creando un ente vivo, cambiante y caprichoso.
Comentado por: piropo el 04/7/2008 a las 16:43
Comentado por: escarola el 04/7/2008 a las 16:28
Bueno, a mi también me gusta Mc Iwan pero no la forma de expresar determinadas preferencias. Y no soy demasiado anglófila.
¿Qué le hace suponer que nos lee, piropo?
Comentado por: escarola el 04/7/2008 a las 16:24
Quiéralo usted o no, hay y habrá excelentes novelas. Renard era francés, por tanto, bilioso y envidioso (verde + verde). Mea cualpa el estereotipo: soy anglófila. ¡Viva Ian McEwan!
Comentado por: Esperanza (ni Cronopio ni Fama) el 04/7/2008 a las 15:15
Comentado por: ¡un piropo! el 04/7/2008 a las 14:15
por cierto, que la noche pasada he sufrido un ataque, me ha cogido del cuello y zarandeado, del espíritu del Príncipe de Benevento, a la sazón, Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, por escribir mal su apellido...y por cierto, de nuevo, hablando de su apellido recuerdo que en la biografía de Brinton sobre el personaje se cuenta como Luis XVIII, que era un 'malvado', decía que no era 'de Périgord' sino 'du Périgord'...en fin...espero que no me ataque esta noche de nuevo, Monseigneur, por revelar semejante secreto...a la espera de que no ocurra así les mando
saludos
Comentado por: vic el 04/7/2008 a las 12:41
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
10/10/2008 22:06
Publicado por: Enea
10/10/2008 22:06
Me ha gustado mucho la imagen de...
Publicado por: balcón
10/10/2008 21:50
Publicado por: Enea
10/10/2008 21:44
Publicado por: oh, yes
10/10/2008 21:35
La calle significaba claramente...
Publicado por: Enea
10/10/2008 21:32
Publicado por: Enea
10/10/2008 21:28
Publicado por: Enea
10/10/2008 21:11
Todo tiene sus pro y sus contra,...
Publicado por: balcón
10/10/2008 20:57
Numerosos libros se escribieron...
Publicado por: Enea
10/10/2008 20:32
De acuerdo, gente, creo que...
Publicado por: jose antonio
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