El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
miércoles, 20 de agosto de 2008
La novia

[Publicado el 11/6/2008 a las 11:00]
Curioso. Como convertir un blog en un chat. Todos los días se aprende algo nuevo. Curioso.
Ahora que me acuerdo, lo que iba a comentar a raiz del escrito de hoy: no me gustan los anuncios de la DGT.
Dice Mario Benedetti:....Andamos por el mundo con el miedo a cuestas como si fuera un pudor obligatorio o en su defecto una variante del fracaso....Por las dudas, una buena fórmula contra el miedo puede ser la que dejó escrita el bueno de Pessoa: "Espera lo mejor y prepárate para lo peor". Vivir adrede.
Comentado por: M.CArmen el 12/6/2008 a las 00:54
SERÁN CENIZA...»
Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o de su nada.
Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.
Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.
Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.
Angel Valente
Comentado por: algo parecido al silencio el 11/6/2008 a las 22:39
Comentado por: sin sentido el 11/6/2008 a las 22:34
Silencio de incredulidad
Silencio de cansancio
Silencio de olvido
Silencio de vacío
Silencio de paz
Silencio de inicio
Silencio de respeto
Silencio de la página en blanco
Silencio para descansar
Silencio para pensar
Silencio para reír después
Comentado por: sin nombre, sin dirección, sin mensaje, sin nada, vacío el 11/6/2008 a las 22:27
Comentado por: yo tampoco el 11/6/2008 a las 21:45
Me encantaba sentarme a su lado , cogerle las manos y escucharle hablar . Él se dejaba, no era cariñoso ni era arisco, era Él. Me encantaba leer lo que dejaba escrito y lo que escribía cada día a las diez. Le esperaba , revolvía todo hasta dar con las migajas de dos o tres letras, no más .
Un día se fue . ¿ Volverá? .
¿ Se fue?.
Muchas de las cosas que un ser humano hace son formas de huir de la soledad.
Autoengañarse es UNA. Buscar la felicidad es DOS .
En cualquier situación limite sobresale lo que realmente importa en la VIDA , el resto es quémásda.
Comentado por: No entiendo nada o Dos el 11/6/2008 a las 21:18
En definitiva da igual si la historia que cuenta hoy Verdú es ficción o no, porque es tan real como la vida misma. Tantas muertes y discapacidades al año producidos por los guardarrailes asesinos que se encuentran en las carreteras, y la administración no toma medidas urgentes. Los están cambiando, pero no al ritmo deseable. Pensar que se podría evitar muchos casos con algo tan sencillo.
Comentado por: no a los guardarrailes!!! el 11/6/2008 a las 19:51
Escarola, aquí están mis palabras. Francamente me siento en perfecto equilibiro, pero preocupada, muy preocupada. Debo tomar decisiones importntes
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:42
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:42
Creo que estás en una situación crítica, que puedes perder el equilibrio. No sé lo suficiente para formarme un juicio sobre lo justificado de tu comportamiento. Pero tiene toda la apariencia de un delirio, puede que pasajero. Pero necesitas ayuda psiquiátrica que te ayude a situarte objetivamente. Eso es lo que yo veo.
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:38
Escarola, no suelo rechazar algo solo por no entenderlo, a lo que no entiendo, si creo que me puede interesar, le echo paciencia y, sobre todo, pido ayuda a aquel que sabe más que yo.
Así es que de nuevo te digo que no lo entiendo, no se trata de ver lo que tú ves escarola, se trata de entenderlo. Es distinto
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:31
Pienso que te autoengañas si crees que conseguirás ayuda aquí. Desde luego yo no puedo interceder por tí, no tengo ningún poder para eso. Ahora tengo que dejarlo.
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:31
Sé que ibas a rechazarlos. No puedo hacerte ver lo que yo veo. Sólo un buen psiquiatra lo conseguiría.
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:27
Ay, escarola, no me molesta que me den consejos si consigo entenderlos. Un esfuercillo anda que estoy perdida
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:21
No es ningun demérito ir al psiquiatra, Escarola. Pero, a pesar dado el respeto que me mereces, tendré en cuenta tu opinión y preguntaré a mi médico de cabecera que considero más cualificado que tú en estos menesteres
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:20
O puede que encuentres tu salvación donde encontraste la perdición. Nunca se sabe. Odio dar consejos.
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:19
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:17
No creo que sea motivo de vergüenza ir al psiquiatra. Yo me sacaría un bono. ¿De verdad crees que no lo necesitas?
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:17
No escarola, no me sienta como un tiro. Si más de uno hubiese ido al psiquiatra en su día, viviríamos todos más tranquilos
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:15
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:13
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:13
Ya me imagino que te sentará como un tiro, no sé porqué me entrometo, cada cual es muy libre de escoger su camino de perdición. Puede que consigas llegar a ser lo que buscas.
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:12
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:11
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:10
¿Sabes, escarola? Esta historia de hoy ha comenzado por un escrito -poema me parece demasiado- Creo que la mayoria tiene más de una posibilidad de elección, incluso ante si mismo. Yo ya escogí la mía y con pienso llegar a la meta. No me gusta el lado oscuro. Es mi decisión.
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:09
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:08
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:05
No se quien puede ayudar a Lucia. De cualquier manera no me siento musa de nada ni de nadie. Esa es una diferencia, más bien me inspiran los demás.
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 17:03
Sí, pero también ser conscientes de nuestros límites. Si yo te dijera que me recuerdas demasiado a Lucía. ¿Quién crees que puede ayudarla a ella? Siento ser cruel, si es que lo soy.
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 17:00
No es suficiente con el sentimiento, escarola, a veces hay que hacer más.
También yo sentí la necesidad de expresarme
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 16:55
No, creo que no puedo ayudarte. Sólo era que tu situación me produce angustia y he sentido la necesidad de expresarlo. Nada más.
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 16:52
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 16:48
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 16:46
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 16:39
Comentado por: Teresa@hotmail.com el 11/6/2008 a las 16:38
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 16:29
Este post del blog de Azúa es el origen del "poema" primero.
que debería llamarse del poder de la manipulación, del interés por probar, de rebuscar y buscar.
Suerte para todos, para mi también
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• POESÍA Y CULTURA APOLÍTICA [1]
Ali Ahmad Said (Adonis) [2]
En el origen de la palabra “difícil” y en los fenómenos a los cuales hace referencia en la poesía árabe preislámica, hay ciertas imágenes que arrojan luz sobre la relación entre la poesía y sus oyentes. Subimos una escarpada montaña; un camello rebelde rechaza que lo domen y lo monten; la fruta que ansiamos es inaccesible; una nube está cargada de truenos y relámpagos...estas imágenes son todo lo contrario a la tranquilidad y la facilidad. Cuando los oyentes árabes escuchaban una poesía “difícil”, éstas eran las imágenes que acudían a sus mentes. Su inclinación natural los condujo hacia una poesía que evocaba todo lo contrario a estas imágenes, una poesía que pudiera ser asimilada sin esfuerzos ni dificultades, como una nubecilla, un camino recto y sin desniveles, una fruta al alcance de la mano o un dócil camello. El árabe demandaba una poesía fácil que le permitiera dominarla intelectualmente, tomar posesión de ella con los instrumentos cognitivos a su disposición. Cualquier poema que no respondiera a esta exigencia era rechazado y calificado como “difícil”, una palabra generalmente peyorativa. Se decía que un poeta “difícil” tallaba una piedra, mientras que uno “fácil” se sumergía en el mar.
Esta fue la relación que prevaleció entre el poema y sus oyentes durante el periodo preislámico de poesía oral [3] . La misma relación continuó dándose durante el periodo islámico, cuando, con la llegada de la escritura, adquirió una nueva dimensión que podríamos describir como ideológica. Cualquier debate sobre poesía árabe debe tener en cuenta muy especialmente la actitud del musulmán hacia su lengua. El árabe, lengua pagana antes del Islam, se convirtió en lengua sagrada por medio de la revelación coránica, pero no cambió en ningún otro aspecto. De este modo, el árabe es la matriz o la madre de la Palabra de Dios y también de la poesía preislámica, aunque ésta fuera pagana. Cuando esta Revelación divina vino a ocupar el lugar de la inspiración poética, reclamó ser la única fuente de conocimiento, y la poesía y los poetas fueron desterrados de su reino. La poesía dejó de ser la palabra de la verdad, tal y como proclamaban los poetas preislámicos. Sin embargo –y esto merecería un estudio aparte– el Islam no suprimió la poesía como una forma y un modo de expresión. Mas bien, anuló el papel de la poesía y su misión cognitiva, dotándola de una nueva función: celebrar y predicar la verdad introducida por la revelación coránica. El Islam privó así a la poesía de sus características del pasado –la intuición y el poder de la revelación– y la convirtió en un instrumento de comunicación.
Como religión revelada, el Islam une la palabra y la acción. De ahí su tendencia política, manifestada en su literatura por los estrechos lazos entre la poesía y las otras formas de escritura que sirven al mensaje islámico, y también por el ostracismo (marginación, exclusión o prohibición) de todo lo que no esté al servicio de ese mensaje. Quizás podamos descubrir aquí las primeras semillas del uso ideológico del arte. Debe hacerse notar que es la religión, y no la ciencia o la filosofía, la que rivalizó y aún rivaliza con la poesía en la sociedad árabe. En su sentido preislámico original, poesía es inspiración –es decir, profecía– pero sin mandamientos, instituciones o normas. Sin embargo, con el comienzo del Islam –y esto también merecería un estudio aparte–, la poesía languideció y se marchitó en la sociedad árabe, en la medida en que se puso precisamente al servicio de la religión, del proselitismo y de los compromisos políticos e ideológicos. El crítico del siglo octavo al-Asma'i hace referencia a esto con una lúcida afirmación: “La poesía es una desgracia que comienza con el Mal; en cuanto interfiere con el Bien, fracasa.”Así que podemos imaginar el tipo de aventura que ha vivido –y todavía vive– la poesía dentro de una lengua “divina”, en una sociedad cuyas estructuras sociales, culturales y políticas han sido fundadas todas ellas sobre una Revelación expresada en esa misma lengua.
Dado que la Revelación se plasmó en instituciones que veían la poesía únicamente como una herramienta a su servicio, se establecieron en la vida diaria nuevas relaciones entre la poesía y sus oyentes. También surgieron nuevos modos de apreciar la poesía, con nuevos valores y criterios. El estamento político-religioso ejerció su poder como un guardián fiel de la Revelación coránica. Tenía la certeza absoluta de que la Revelación habló y escribió de forma clara al hombre y al universo, de un modo concluyente y sin error o imperfección. En consecuencia, esta certeza exigía que el individuo musulmán se formara en torno a la fe en un texto definitivo, que no permitía ninguna pregunta que pudiera dar lugar a ninguna duda en absoluto.
En tales condiciones, la alienación es inevitable. La persona escéptica ya no tiene el derecho a ser miembro de la sociedad. Dado que el Islam –el último mensaje enviado por Dios a la humanidad– puso el sello definitivo a la Palabra de Dios, las palabras posteriores no pueden aportar nada nuevo al género humano. Un nuevo mensaje supondría que el mensaje del Islam no es completo, que es imperfecto. Por lo tanto, a un nivel emocional, la palabra humana debe elogiar y celebrar continuamente ese mensaje. A un nivel intelectual, forzosamente la palabra humana sólo puede servir para explicarlo.
La forma más elevada de expresión, la poesía, será valorada en adelante únicamente por su obviedad. Como herramienta educativa, la poesía ha de buscar la simplicidad que mejor le permita difundir su mensaje. Y esa simplicidad, en última instancia, transforma a la poesía en un objeto de consumo. Apelando a la memoria poética, la poesía da la falsa impresión de unir el presente con el pasado y de responder a las necesidades reales de la gente. Pero a lo largo de este proceso, la poesía no libera, sino que anestesia; como si enseñara a sus fieles a fabricar sus prisiones y sus cadenas con sus propios deseos y necesidades. Esta simplicidad dirige al hombre hacia el pasado, no es una energía que lo impulse hacia el futuro.
Esto explica en parte la tendencia de la mentalidad árabe a vivir en el pasado, lo que en el contexto de esta reflexión significa el rechazo y el temor hacia lo inusual. Cuando esta mentalidad se enfrenta con una poesía que no procede de lo que ya conoce, en primer lugar trata de comprenderla comparándola con la herencia religiosa y lingüística que ya conocía. Contra más diferente sea la producción poética, más extraña y peligrosa será considerada; una amenaza para el patrimonio sagrado. Lo importante es identificar una línea clara y directa que una el presente con el pasado.
Así, el objetivo final de la poesía es transmitir su mensaje, más que descubrir la esencia del poeta y su visión individual de la existencia humana y del mundo. El valor del poema reside en su eficacia y en el grado de satisfacción que pueda proporcionar. Siendo así, la poesía viene a parecerse a todas las demás tradiciones: es el matrimonio frente al amor, la seguridad frente a la aventura, el objeto frente al sujeto. La poesía se convierte en promotora de los valores heredados y en salvaguarda de su continuidad. La producción lingüística es vista como una especie de producción manual, y el lenguaje poético como un tipo de trabajo. Y dado que el producto de la actividad laboral es susceptible de intercambio, el poema realizado por la labor del trabajador lingüístico también será parte de una mercancía que puede ser intercambiada...por lo tanto, el valor del poema reside en su capacidad de agradar y de atraer.
De paso, debemos hacer notar que los modernos medios de comunicación contribuyen a una superficialidad y una banalidad del mundo cada vez mayores. Reducen todas las formas de escritura, poesía incluida, a simple información en medio de otras informaciones. Así, ellos niegan igualmente la escritura y la lectura, e instauran una cultura visual y auditiva, que no es más que una forma de analfabetismo. La producción ocupa el lugar de la creatividad y el productor sustituye al creador.
Dentro de la sociedad árabe, esta situación se traduce en un movimiento hacia el tradicionalismo. Particularmente en lo que respecta a los escritos poéticos, este tradicionalismo se cristaliza en la voluntad social de acabar con el creador. La labor poética sirve para reflexionar sobre el Texto Revelado que ha sido transmitido por Dios, respecto al cual el Profeta sólo sirve como intermediario. Ya que la poesía proviene de la religión y de la comunidad de creyentes, también el poeta es sólo un intermediario.
Este fenómeno está arraigado en la memoria poética e histórica. Los árabes preislámicos recitaban una poesía que comenzaba con una situación concreta, o más bien con una palabra que describía un acontecimiento. La palabra estaba unida esencialmente con la vida, el movimiento y el trabajo. En su origen era algo carnal, y el poema era una especie de alimento, juzgado por su sabor. La gente esperaba que la poesía le permitiera afrontar su situación personal, dirigiera su vida diaria y la devolviera a su realidad. La razón principal de la poesía era su fidelidad a lo cotidiano. La relación de la poesía con lo que agradaba o desagradaba a la gente era mayor que su relación con los conceptos de belleza y de fealdad. La relación entre la palabra y el objeto era la expresión primaria de una situación, y por lo tanto era una relación ética, y no estética.
Esto podría explicar la importancia de las convenciones en la poesía árabe, la cual esta formada principalmente por reglas y por principios.
La idea de la belleza surgió únicamente cuando los árabes se alejaron de lo cotidiano y concedieron un papel creativo a la imaginación. Y, bajo los efectos de la modernidad y la tecnología, el lenguaje también se alejó de lo corporal y de la vida. La lengua se ha convertido en una materia prima que puede ser transformada. El poeta se ha convertido en un fabricante que transforma las palabras en un producto: el poema.
En la unión entre este original pasado y este tecnicismo moderno todo tiende a reafirmar la utilidad y las prisas, y a consolidar el aspecto proselitista e ideológico de la poesía árabe, es decir, su simplicidad. La cultura árabe renunció a hacerse cualquier tipo de pregunta. Basada como está en las respuestas, instituyó una poesía que solo podría hablar de lo conocido, una poesía de lo explícito. De este modo, la primera dificultad contra la cual se enfrenta la poesía árabe reside, paradójicamente, en la cultura de la simplicidad. El discurso de la “poesía fácil” será el primer obstáculo a la creación. Esta poesía que se dedica a los panegíricos refuerza las represiones y las prohibiciones de la institución político-religiosa sobre la cual se basa la sociedad. Esto hace más profunda la brecha entre el hombre y su ser, entre el hombre y sus aspiraciones. En comparación, cualquier otra poesía siempre parecerá ardua y laboriosa. Para semejante poesía habrá que comenzar por llevar el mismo lenguaje hasta el límite, como si hubiera que librar una batalla contra lo desconocido; como si se tratase de una experiencia ilimitada e infinita. Este tipo de poesía ha existido en varias épocas del Islam, y continúa existiendo, pero es marginada y despreciada. Su lectura no supone una actitud consumista, sino una actitud creadora. Por lo tanto, tras el problema de la simplicidad viene la dificultad provocada por la investigación poética. La luz que tal investigación puede ofrecer no hace sino ampliar las dimensiones de lo desconocido, anunciando su profundidad y su infinitud, como si la luz se transformara en noche. Y si esta luz abre el horizonte a la noche del mundo, los límites que hace traspasar a la poesía abren a ésta a lo ilimitado. Como si la oscuridad se ampliara por el propio movimiento de la luz, como si la poesía sólo conociera sus propios límites. El oscuro mundo que es iluminado, es precisamente el que conduce a la poesía hacia un mundo aún más oscuro.
Lo desconocido no es algo que pueda ser comprendido definitivamente. No es algo fijo, sino dotado de movimiento. Cambiando el sentido de las palabras de uno a otro horizonte, la escritura crea un nuevo espacio para el significado, un tipo diferente de placer cognitivo. Alterando la oposición entre lo explícito y lo implícito, entre lo real y lo desconocido, se destruye la relación inmutable entre el significante y el significado, poniendo el acento en otras relaciones que tienen que ver con los misterios de la existencia. De este modo, el interés de esta escritura se centra en lo oculto-implícito y en lo probable-imaginario, frente a la certeza racional. El lector, moviéndose en la esfera de lo imaginario y de lo probable, evoluciona en el interior de una escritura atípica y despojada de referencias. Ya no se adentra en el poema como lo haría en un jardín cuyas frutas estuvieran al alcance de su mano, sino más bien como en un abismo o en una epopeya. Cualquier cosa que pueda deducir del poema requerirá un gran esfuerzo; lo cual no conseguirá únicamente con su mente o su corazón, sino con todo su ser. Esta escritura toma senderos no transitados para dirigirse hacia ese otro lugar que no puede alcanzarse, pues siempre está en movimiento y nos conduce hacia un lugar todavía más alejado. La lengua, que aquí abandona los modos y las categorías de la escritura, se adhiere por completo a la dinámica de esta experiencia e incluso a sus errores.
Esta escritura poética ha abierto importantes brechas en el entramado religioso y cultural dominante. Reflejando lo insólito y sugiriendo sin decir, ha enturbiado las imagen de la certidumbre. Abriendo las puertas de lo inefable, insiste en la ausencia de cualquier equivalencia entre las palabras y las cosas, lo cual supone cuestionarse la verdad de cualquier discurso, sea éste humano o divino. Presenta un texto abierto e inacabado, todo lo contrario al texto eterno y cerrado de la religión. Esto provoca lo que yo denomino “dificultad de interpretación” o “dificultad límite”. El lenguaje empleado en estos escritos es el de las fronteras que unen lo visible y lo invisible, un lenguaje al límite que delinea los contornos de esas fronteras. Es un lenguaje lejano y peligroso: un lenguaje de extremos que desgarra las palabras para así explicar el mundo.
Existe otro tipo de dificultad, vinculada al concepto de identidad, la cual está esencialmente conectada en la sociedad árabe con la lengua y la religión. Tal y como es vivida, la identidad engendra una visión del mundo basada en la nostalgia de una unidad original: la unidad de la nación, la lengua, la patria y el poder. Esta visión ideológica percibe el texto poético como un campo de batalla entre ideas y tendencias al uso, lo que convierte a la poesía en un texto político. Cuando es incapaz de adaptarlo a sus objetivos, esta visión califica al texto poético como “difícil”, y a veces llega a negar su condición de poesía. Dado que une el lenguaje con la identidad y la verdad con la fuerza, esta visión del mundo termina por confundir el conocimiento con el poder. Su idea subyacente de identidad es unívoca desde un punto de vista teológico, e idealista desde un punto de vista filosófico. El componente esencial de esta visión del mundo es una separación con respecto a los demás, una autosuficiencia que da la ilusión de continuidad y, en consecuencia, la ilusión de cohesión y de singularidad respecto a otras identidades. En la sociedad árabe, la poesía es el primer criterio para medir el grado de integración de un poeta y su pertenencia a la sociedad. De este modo, podemos entender el desafío afrontado por una poesía que establece otro concepto de identidad, el cual es pluralista, abierto, agnóstico y secular.
En esta poesía, la identidad no sólo es lo consciente, sino también lo inconsciente. No sólo es lo permitido, sino también lo reprimido y lo inefable; no sólo es lo que ya se ha hecho, sino, sobre todo, lo que es posible hacer. Es continuidad y discontinuidad, es lo implícito y lo explícito.
Existe una fisura en el corazón mismo de esta identidad unívoca y fantasmal. La unidad de “nuestro yo” es sólo aparente, ya que este “yo” es básicamente contradictorio. Y “el otro” vive en los más profundo de nosotros mismos. No hay ningún yo sin “el otro”. La identidad está viva cuando existe dentro de la fértil y sutil tensión entre nuestro yo y los demás. Sin esta tensión, la identidad sería con los objetos, y no con las personas.
La identidad no sólo procede del interior: es una interacción vivida continuamente entre el interior y el exterior. De este modo, se puede decir que la identidad se halla no tanto en lo inmutable y en lo implícito como en lo que es variable y todavía no se hecho explícito. En otras palabras, la identidad es un significado que habita una imagen siempre en movimiento, lo cual se muestra más como un proceso de orientación que como un resultado final. Es apertura y no ensimismamiento; interactuando y no retrayéndose.
El asunto de la identidad ocupa un lugar destacado dentro de la poesía. Es la eterna cuestión dentro del lenguaje poético. En la experiencia creativa, el hombre es únicamente en la medida en que va más allá de sí mismo. Su identidad es un proceso dialéctico entre lo que él es y lo que puede llegar a ser; no es algo superado sino algo que está más allá, pues el hombre es esencialmente una voluntad creadora y de cambio. Por decirlo de otro modo, la identidad no es tanto una herencia como una creación. A diferencia de otras criaturas, el hombre construye su identidad creando su vida y su pensamiento.
De modo que, dentro de la cultura árabe dominante, lo que llaman “dificultad de la poesía” no surge del texto en sí mismo ni podemos encontrarla en él. En cambio, esta “dificultad” se deriva del nivel y calidad de la cultura, y tiene que ver con la actitud del lector para entender el poema, es decir, con su forma de leer.
¿No será que la poesía no es tal a menos que se libere de la simplicidad y de la obviedad que le exigimos? Por tanto, ¿no será que no existe la poesía difícil?
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NOTAS.-
[1] Extraído de la página web www.arabworld.nitle.org y traducido del inglés del libro Adonis, Pages of Day and Night, Northwestern University Press, 2000. (Nota de la Redacción).
[2] Alí Ahmad Said Esber, Adonis (Qasabin, Siria, 1930) es poeta, crítico y antólogo de la poesía árabe tradicional. Entre sus obras se encuentran algunas de las más significativas de la poesía árabe contemporánea, como Canciones de Mihyar el de Damasco , El Libro de las huidas y mudanzas por los climas del día y la noche , Poesía y poética árabes o Epitafio para Nueva York. (Nota de la Redacción).
[3] Véase F. Corriente / J.P. Montferrer, Las diez mu'allaqât. Poesía y panorama de Arabia en vísperas del Islam , Hiperión, Madrid, 2005; Redacción Alif Nûn, “ Literatura árabe preislámica ”, en revista Alif Nûn nº 29, julio de 2005; Abdelatif Oufkir, “Sociedad y cultura de la Arabia preislámica”, en Alif Nûn nº 36 (Marzo 2006). (Nota de la Redacción).
Comentado por: copia/pega el 08/6/2008 a las 20:22
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 16:18
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 15:45
Me leo y me parezco a lucia, pero con mucha menos clase. Supongo que así lo entenderan.
Si supieran la verdad de lo que está pasando...
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 15:44
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 15:42
Pues a usted le pido ayuda, al ladrón de bolis negros ¿Pueden creer que tengo miedo?, no es por mi es por alguien a quien quiero y a quien no quiero que dañen.
Es verdad que pido ayuda
Comentado por: Teresa@hotmail.com el 11/6/2008 a las 15:40
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 15:36
Comentado por: Teresa@hotmail.com el 11/6/2008 a las 15:35
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 15:34
Comentado por: Teresa el 11/6/2008 a las 15:33
¿Cómo es que puedo jurar
que nunca me lo creí
y que siempre lo sabía?
¿Cómo es que puedo jurar
que en el fondo de mi alma
habitan dagas y ubres?
Yo miraba…
¿Amamantaba o mataba?
¿Cómo es que puedo jurar
que esos dos cohabitaban,
queriendo mandar los dos?
A mi solo me dejaron
que escogiera cual de ellos
enarbolaría bandera
cuando llegara la meta
Aquí me encuentro pensando,
decidiendo entre la úlcera
o algo aún más rastrero
Comentado por: O ir a la policia. Teresa el 11/6/2008 a las 15:32
Creo que ésta entrada está muy relacionada con la de ayer, y a veces nos autoengañamos de estar bien, eso que dice Escarola de la ficción de la no ficción.
Comentado por: José Luis el 11/6/2008 a las 14:36
Bueno, con lo de ficción me refiero al autoengaño, no a que esto no suela suceder. Imagino que siendo del programático de la no ficción, esta historia lo será (aunque no puedo ni concebir que los protagonistas permitan ser así retratados).
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 13:21
Por desgracia, las discapacidades provocadas por accidentes de tráfico, sobre todo de ciclomotor, son más frecuentes de lo que parecen.
Comentado por: Interior Noche el 11/6/2008 a las 12:41
Pues sí, muy humana, una bofetada de no-ficción o de realidad. De cómo introducimos el engaño en nuestras vidas, y cómo el engaño se convierte en autoengaño, de cómo transformamos el mundo con palabras, convirtiéndolo en otro que podamos soportar. La ficción de las no-ficciones.
Comentado por: escarola el 11/6/2008 a las 12:27
Comentado por: Ernesto H el 11/6/2008 a las 12:05
Comentado por: Ernesto H el 11/6/2008 a las 12:00
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
20/8/2008 12:19
Publicado por: divagando
20/8/2008 11:28
Publicado por: Enea
20/8/2008 11:20
Publicado por: veleidad
20/8/2008 09:58
Incluso el comentario en blanco,...
Publicado por: canvas
20/8/2008 05:16
holaaa estuve mirando muchos...
Publicado por: MARTIN
20/8/2008 03:40
Con dios me acuesto, pero ni...
Publicado por: buaammmnas nodhes
20/8/2008 03:32
Publicado por: a DORMIR YA!
20/8/2008 03:30
Buenas noches. No se me ocurre...
Publicado por: ¡¡A dormir!!
20/8/2008 03:26
Publicado por: .
20/8/2008 03:25
Publicado por: ¿es a mi?
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