La entrevista
Si puede considerarse halagador y positivo ser solicitado para una entrevista en el periódico, no deben ser, de ningún modo, desestimados sus factores conflictivos. Toda persona madura da por sentado, siendo cabal, que la comunicación no termina nunca en el mensaje del emisor sino que el emisor tiene mucho que ver, con sus interpretaciones, en el resultado de lo transmitido. Tienen mucho "que ver" y, especialmente, tiene "mucho que decir".
Ese decir suyo, e insoslayable, de quien escucha (aun en el mayor silencio) se mezcla con lo dicho por el entrevistado y al fin se deduce un producto mixto o mixtificado que no coincide ni con uno ni con otro de los interlocutores. La locución se ha vuelto traducción, "traslación". "extravío", y a la vez azaroso rebote que raramente dejará las cosas invariadas. Los dos polos de la comunicación introducen en el sentido común de las palabras sus significados particulares y sólo excepcionalmente se hallarán sintonizados para coincidir en su significación. La idea romántica de entenderse sin necesidad de hablar contribuye a calcular el desbarajuste que necesariamente se efectúa cuando se habla y no poco. Entenderse sin hablar conlleva una intelección del otro sin la toxina del texto ni el enredo del vocabulario a descifrar porque siempre el acto de descodificación, por cuidadoso que sea, afectará sensiblemente al lenguaje. Con estos presupuestos debe enfrentarse el sujeto entrevistado. Poco de lo que se exprese será consignado con la mínima fidelidad y apenas una porción de lo que se diga -la porción que coincide con la opinión establecida de antemano en el entrevistador- se verá reflejada. El suceso de la entrevista alecciona puntualmente sobre la comunicación hablada en general y en todos sus extremos. Creemos haber sido escuchados mediante nuestras palabras cuando nuestras palabras, una vez pronunciadas, no son elementos autónomos sino estímulos que pulsan sobre los resortes del otro y hacen sonar una secuencia que, al cabo, depende tanto de la partitura como del objeto musical que la difunde. El resultado final es, en consecuencia, impredecible y lo único que podrá considerarse garantizado será justamente su extrañeza o su desbarajuste.
[Publicado el 22/4/2008 a las 10:30]
Comentado por: Simpática Tergirola No como la el 23/4/2008 a las 10:56
Las entrevistas en medios de comunicación son sólo una forma de autocomplacencia del entrevistador y del entrevistado. Autocomplacencia económica también, a menudo, para ambos (el entrevistador suele cobrar por su trabajo, como mínimo).
Por otra parte, la entrevista aumenta el ego de ambos como figuras públicas (del periodismo en el caso del entrevistador, y de la notoriedad pública para el entrevistado).
¿Entendese sin hablar? Me suena al cansancio de los años, al viejo que se asoma al abismo de una vida y, al mirar atrás, cree que es mejor observar -y ser observado- que intervenir.
¿Me ofrecería una entrevista gratuita, anónima y sin ánimo de lucro, Sr.Verdú? ¡ah! eso es una conversación, o dotándola de notoriedad literaria, una tertulia a dos. Tiene mi correo electrónico.
Comentado por: therfer el 23/4/2008 a las 09:33
El problema de las entrevistas debe ser que una vez que salen ya no se pueden retocar ni matizar, como nos pasa con estos comentarios, que creo que tampoco se pueden editar, por lo que no creo que convenga dar vueltas sobre lo ya dicho.
Lo que está claro es que los libros son los que dejan los principios claros, y me imagino que con el tiempo también se evoluciona, por lo que si los autores tuvieran que estar editando nuevos libros y corrigiendo las ideas, perderían la magia de la espontaneidad y de las emociones, ese momento en el que la razón deja de mandar y se habla con el corazón, que para el que lo percibe es el resorte que hace funcionar, que nada tiene que ver con una clase magistral de la razón, que no transmite nada más que conocimientos.
Comentado por: José Luis el 23/4/2008 a las 00:00
Bueno, aunque muchas veces se contradiga conscientemente, no creo que sea ese el caso de lo del sudoku, más parece tratarse de un malentendido.
Comentado por: escarola el 22/4/2008 a las 18:20
Pero es que hablando así, diciendo una cosa y la contraria -como pensando, vaya- habla para todo el que lo lea de manera que todos ellos tienen derecho a entender o usar lo que les venga en gana o neurona si es el caso.
Mire que bien para todos los gustos y él, desde la foto, pasándoselo en grande.
Comentado por: Comino el 22/4/2008 a las 17:39
El sudoku. Me da que ha sido lo del sudoku. Aparece como seguidor del sudoku , cuando siempre ha denunciado lo contrario: debe odiar los sudokus. Es el efecto boomerang. Ahora tendrá que poner un sudoku en la contraportada de sus futuras ediciones, para no defraudar las expectativas creadas en la entrevista. O puede que a partir de ahora, incluso haya críticos que encuentren la estructura de su novela llena de sudokus. Y podrán justificar sus hallazgos con citas de la entrevista. No importa si en otras dijo lo contrario.
Comentado por: escarola el 22/4/2008 a las 17:26
Recuerdo tu imagen sabia y reflexiva frente a tu máquina de escribir (Lexicon -80 de Hispano Olivetti??)en aquel sótano del chalet de El Viso donde se hallaba n/querido Cuadernos para El Dialógo,verano de 1977 y en un mal paso del viejo barrio marítimo almeriense de San Miguel, acababa de verse con la parca aquel joven Javier Verdejo. Yo tenía 26 años y realicé aquel reportaje por ser yo estudiante almeriense de periodismo en la Complu. Colaborador de Cuadernos gracias a Jose Luis Perez Cebria, Ex de ABC, VIA LIBRE, etc.Te observaba en silencio por el gran respecto que te tenía siendo tú 8 años mayor que yo durante el año y medio que estuve en cuadernos, casi siempre a las ordenes de Luis Carandell. Quizás alguna vez te di un buenos dias o un buenas tardes tan solo. Sí recuerdo a Jose Luis Martinez Martinez, De Orbegozo, Dña. Maria Jesus, actual propietario de La Voz de Almería. No llegué a realizarme como periodista. Actualmente soy pequeños empresario autónomo en el campo de la Organización Industrial. Te recuerdo con gran simpatía, respeto, y te sigo desde El Pais desde que empezaste en él. Gracias por lo que nos haces disfrutar a los que te leemos.
Comentado por: Romualdo Lopez el 22/4/2008 a las 16:42
Comentado por: amalia el 22/4/2008 a las 14:14
Por mucho que lea la entrevista no entenderá loque dice el Sr. Verdú. Tendría que oir a sus lectores. ¿Cuantas veces nos habremos querido ocultar algo con palabras y al final, a través de ellas mismas, lo hemos visto al descubierto?
Lo de hablar está bien aunque a veces nos oigan mejor. Digo yo
Comentado por: paquenegarlo el 22/4/2008 a las 12:58
Pues a mi no me conoce ni mi madre. Pero sí creo en el entendimiento silencioso de las relaciones amorosas más profundas.Entenderse hablando es igualemente difícil- o más- según Verdú. En la entrevista encima se puede visualizar por escrito el resultado del malentendido, cuando en una conversación normal se lo lleva el aire. Pero Verdú debería estar acostumbrado después de comprobar todos los días en los comentarios de su blog la distancia que separa lo que él dice de lo que se interpreta.
Hoy se publican una entrevista suya en el País, aunque es un poco arriesgado deducir a cuál de ellas se refiere en concreto o cuál ha sido la detonante - puesto que supongo que en periodo de promoción no parará. A mí la de J. Vigorra me gustó mucho.
Comentado por: escarola el 22/4/2008 a las 12:57
¿Y dónde se puede leer esa entrevista? Parece que no le ha gustado mucho el resultado.
Sobre lo de entenderse sin hablar está limitado a casos excepcionales, amorosos tal vez, y a las madres. Ellas siempre saben lo que estás pensando aunque no se lo digas, ¿por qué será?
Comentado por: ¿dónde? el 22/4/2008 a las 12:14
Comentado por: escarola el 22/4/2008 a las 10:58
Lost in translation? Sí, pero por otro lado, ¿Cuántos no habrá que tratán de injustos a los espejos? Los reflejos siempre aparecen distorsionados, respecto a una idea -que es eso ideal, mental- de la propia imagen, de la propia palabra.Toda interpretación es malinterpretación. Pero, y yo le había interpretado mal ¿o no había renunciado por fin a la vanidad y al ego?
Comentado por: escarola el 22/4/2008 a las 10:58
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
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