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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 10 de octubre de 2008

Blog de Vicente Verdú

Moribundos

El moribundo fue antes un ser que, entre tumbos contra el espacio invisible, rondaba el cercano momento de perecer. Ese moribundo yaciendo en la batalla, en el hospital o en el lecho doméstico, apenas se movía ni poseía esperanza alguna de curación. Su ubicación, tanto en el concepto social como en la realidad física, lo situaba en un irreversible preámbulo de la muerte, un espacio angosto donde apenas podía accionar su cuerpo ni su pensamiento. El moribundo llevaba a la convicción de que su muerte se hallaba a un paso, inmediata y segura, y que no disponía, en adelante, de una válida comunicación con los demás, ni emitía mensajes ni se hallaba en condiciones de comprender.

/upload/fotos/blogs_entradas/paseando_en_la_playa_med.jpgHoy, en cambio, el moribundo se presenta numeroso  e instalado en los hogares o las residencias, en los paseos o las playas, con una carta de legitimación vital que, debido a su   valor y  su número, ha determinado la emergencia general de una nueva subespecie humana. Estos moribundos no van a morir enseguida, pero aunque fueran a morir pronto pero se les trata efectivamente como si no fueran a morir. Se les trata de convencer incluso de que no hay muerte para ellos. En el ideal que se les imparte su vida no acabaría  jamás puesto que todos sus cuidadores, familiares o no, le discuten continuamente, vigorosamente, sus presagios luctuosas y niegan la importancia de la dolencia que acaso les estrangula. Todos, en fin, tienden a animarle para que no piense ni un segundo en su muerte, negada en su proximidad o en su indeterminación lejana.

Esta grey, en fin, de hombres y mujeres envejecidos con apenas fuerzas y nulo aliciente para pasar las jornadas ambulan por las estancias de la casa, da los  paseos o los parques para regresar más tarde a su cama o su sillón. En conjunto componen una populosa legión que requiere grandes atenciones,  cuidados médicos y entregas afectivas porque, en efecto, aunque todo lo indique, su consideración no se incluye en la noción de moribundos sino tan sólo de personas mayores, ancianos que se mantienen, natural o artificialmente, en una asíntota vital que se desenlazará no en forma de cadáver derivado de lo  moribundo sino en la planicie de un cuerpo con cefalograma plano o en la insignificancia simbólica de un anónimo puñado de cenizas.

[Publicado el 16/4/2008 a las 11:12]

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Comentarios (31)

  • Sin duda hay al menos dos puntos de vista, el otro es el del moribundo, que no se tiene lástima, que atiende poco a lo que le dicen pues se ha hecho sabio de si mismo, a lko sumo asiente por educación y terminar pronto la interferencia. Para el el tiempo dura y tiene la intensidad variable, como la de las estrellas densas y los agujeros negros. Sólo sale de su ensimismamiento si alguien o algo requiere de verdad su atención. Pasamos continuamente de uno a otro de los dos tipos de instantes, el corto y el infinito, hasta que nos quedamos colgados en alguno de ellos.

    Comentado por: yo el 18/4/2008 a las 13:44

  • Quién sabe, a lo mejor ha hecho usted un nuevo amiguito.

    Si, deben ser unos segundos únicos e irrepetibles.

    Comentado por: bb el 16/4/2008 a las 22:28

  • Creo que esa sensación que dice Ae, pudiera ser parecida a la que te produce la anestesia (en un quirófano), dejar de existir de forma involuntaria. Y luego, vuelves a nacer con la habitación llena de gente.

    Comentado por: irena el 16/4/2008 a las 22:23

  • Ae, que el sol te de en la cara, el agua fresca en la boca es placentero. Discutir, enojarse, es estar vivo.

    Hay personas que no tienen eso, ni podrán tenerlo ¿Que es?

    Comentado por: favor el 16/4/2008 a las 22:17

  • no sé, no se trata de testamento, se trata de un deseo, sentir los últimos segundos, aunque vaya en silla de ruedas, m? me encantaría eso y verles
    ahí están!

    no es sentir simplemente esos momentos, y eso es lo mejor, no contarlo. es lo único que me gustaría, lo último, saber que esos segundos son lo último, o último que voy a sentir, eme ncantaría, me fascinaría, pero bueno, la genética ( si no hay accidentes) dirá.

    disfrutaría tanto! la milésima de la milésima donde ya no estoy, eso no me importa, saberlo sí, pero bueno, la genética dirá.

    Comentado por: Ae el 16/4/2008 a las 22:10

  • el moribundo, sí. cuando han pasado ya tantos siglos, uno sabe que muere si se acerca a una edad determinada, puede que no sea moribundo, pero lo sabe

    ese es el pensamiento que leo.

    y éste

    Esta grey, en fin, de hombres y mujeres envejecidos con apenas fuerzas y nulo aliciente para pasar las jornadas ambulan por las estancias de la casa, da los paseos o los parques para regresar más tarde a su cama o su sillón.
    .........

    que aún no entiendo cuando veo como les pasean en silla de ruedas, un poco de sol, la comida casi líquida ...

    y un trabajador que les pasea. yo creo que debe ser grato sentir el sol, sin más ( los enojos y eso también se oye, las quejas, es tan curioso... no creo que deseen la muerte ( algunos, no sé)
    desean pasear y que no les molesten algunos eso reflejan o creo.

    y es curioso eso... sí ya llegaron imaginárlos a los catorce años no?
    es .... no sé...
    son sensaciones, pero existen, sí de la ma, al parque del parque a la silla, no comen ya en la mesa... qué es?

    Comentado por: Ae el 16/4/2008 a las 22:06

  • Ae, me parece que tendrá que dejar escrito el testamento vital pero al revés.

    Eso es mera curiosidad porque, en teoría, es un conocimiento que no podrá utlizar

    Comentado por: Con los pies por delante el 16/4/2008 a las 22:03

  • ¿Como va a estar uno moribundo escribiendo de esa manera? No puede ser. De todas formas, y sin tomarlo al pie de la letra, morimos muchas veces a lo largo de la vida, a cachitos, y renacemos más o menos mejorados según quien mire y los resultados. Y aquí estamos

    Comentado por: Con los pies cruzados el 16/4/2008 a las 21:59

  • Gracias, Escarola, ya me iba pareciendo a la Pavlova pero con las hechuras que se imagina. Que dolor.

    Grey por Dios, esos dedos ¿A donde habrá ido a parar el correo que le he mandado?

    Comentado por: En posición de firmes el 16/4/2008 a las 21:54

  • yo quiero sentir como se va la vida. esos últimos segundos.A veces se lo pregunto a la genética
    .- me dejarás sentir esos últimos segundos.
    no contesta, no importa, me gusta preguntarlo

    es lo que más me gustaría, sentir esos últimos segundos. no se que pensaría
    .- allí están ellos

    no creo que pensara nada más, simplemente sentir esos segundo, sentirlos.
    no lo contaré.

    Comentado por: Ae el 16/4/2008 a las 21:52

  • El amor, la ilusión, tienen que salvarnos de todo eso, de esa asíntota vital que dice Verdú. ¿¿??

    Comentado por: irena el 16/4/2008 a las 21:49

  • Yo ya me olvidé. Tengo ese defecto.

    Comentado por: escarola el 16/4/2008 a las 21:23

  • Todos somos moribundos de facto y suicidas en potencia. ¡Qué agradable pensamiento! Habrá que mojarlo, para olvidarse.

    Comentado por: grey el 16/4/2008 a las 21:18

  • Pues Grey, yo de momento me dejo llevar. Parece que es la vida la que me lleva pero ya sabemos donde vamos a parar.

    Comentado por: escarola el 16/4/2008 a las 21:15

  • A estas alturas no creo que haga falta decirlo, pero grey@gmail.com no es mi correo, of course. Cosas de las prisas.

    Comentado por: JAJAJA el 16/4/2008 a las 21:15

  • Todos somos moribundos en el sentido de que la vida se gasta o se pierde. A los suicidas les gusta tenerlo todo previsto y en la agenda, pues bueno.¿ Verdú como "animal moribundo"?, ganas de despertar piedad y falsas alarmas entre sus entregadas fans. A mi me sobrecogió al principio pero luego reaccioné.
    Como comprenderás "con un pie aquí y otro allá", no se puede tomar lo que dije al pie de la letra, tómatelo mejor con un pie aquí y otro allá, sentado, sólo o con leche o como te apetezca.

    Comentado por: escarola el 16/4/2008 a las 21:13

  • ¿Qué es más fácil, morir o vivir? Supongo que depende del caso, del suicida.

    Comentado por: grey@gmail.com el 16/4/2008 a las 21:12

  • Ciertamente, tiene razón el del pie p'alante. La calidad de vida es un invento de occidente, también lo de la muerte en vida. Imagino que cuando te preocupas por sobrevivir, estas cosas son fruslerías.

    Comentado por: grey el 16/4/2008 a las 21:09

  • Los suicidas de que tienen más lúcida conciencia ¿de la muerte o de la vida?

    Anda que de vez en cuando entran por estos pagos unas prisas... sin bulla,hombre sin bulla, no hay que achuchar

    Comentado por: Con un pie es bastante que lo otro es muy largo el 16/4/2008 a las 20:04

  • Los suicidas ¿son moribundos en los momentos previos?

    Comentado por: irena el 16/4/2008 a las 19:57

  • Y en la enfermedad,respeto,calor, ciencia y racionalizar los sentimientos de culpa que llevan a mantener lo insostenible cuando el que debería decidir no puede hacerlo.

    Comentado por: Con un pie aquí y el otro allí el 16/4/2008 a las 19:50

  • Pues claro que está superado Grey, pero nos ponemos muy enteradillos cuando estamos en plenitud y las vacas canijas están al volver la esquina. Sí señor, calidad de vida, aquí al menos donde, por ahora, solo en desgraciadas situaciones se ve amenazada la vida

    Comentado por: Con un pie aquí y el otro allí el 16/4/2008 a las 19:43

  • anda, no había leido lo de Quevedo. Esta claro que lo suscribo

    Comentado por: con los dos pies allí, de bochorno el 16/4/2008 a las 19:40

  • Escarola, guapa usted con sus cursillos nihilistas, vaya tela, lo que quiere es que les entren ganas de morirse. Ande vayase haciendo el cuerpo que bien mirado desde que nacemos no somos otra cosa que moribundos. Hale a prepararse, ya estamos perdiendo tiempo

    Comentado por: Con un pie aqui y el otro allí el 16/4/2008 a las 19:39

  • Es tremendo su artículo, Verdú!, lo leo y lo releo...

    Comentado por: carcamal el 16/4/2008 a las 17:14

  • Gracias Irena, pásate a comer cuando quieras. Ese bacalao era un desastre pero ya me vengué con otro que estaba buenísimo -sólo que ese no tiene tanta gracia, paradojas de la gastronomía.

    Comentado por: escarola el 16/4/2008 a las 16:57

  • Más que convencerse de que todos somos moribundos desde el minuto cero de nuestra existencia (queda muy poético, pero ya está superado ¿no?), hay que conseguir mejorar la calidad de vida, o mejor dicho, la calidad de la enfermedad.

    Comentado por: grey el 16/4/2008 a las 16:34

  • También Cioran, en "El inconveniente de haber nacido", cuando dice: El tiempo puro, decantado, liberado de acontecimientos, de seres y de cosas, no se manifiesta sino en ciertos momentos de la noche, cuando se le oye avanzar con el único propósito, de llevarlo a uno hacia una catástrofe ejemplar"

    Comentado por: irena el 16/4/2008 a las 15:23

  • Moribundo es el recien nacido, lean a Quevedo.

    Comentado por: un dia menos el 16/4/2008 a las 15:17

  • Escarola, he visitado tu blog, y me ha gustado lo que escribiste sobre el bacalao, con lo que a mí me gusta... ¡qué pena!

    Comentado por: irena el 16/4/2008 a las 14:54

  • Tiene razón, Sr Verdú, lo que habría que hacer con esos ancianos es reafirmales en sus pronósticos y premoniciones: puesto que todo indica que efectivamente morirán, para qué vamos a interponernos entre ellos y ese certero pronóstico. Así que nada mejor que terminar de mentalizarles y convencer a los más descreidos o a los que aún viven los pocos días que les restan a lo loco, con cursillos acelerados de introducción al nihilismo: Ciorán, Nietzsche, Bernhard, un buen ciclo de Bergman y para poner una nota de actualidad, unos cuantos sermones del papa. Y si esto no fuera suficiente,¿porqué no ir acostumbrándoles al ayuno y a la soledad de la tumba?. Nada de hacerles compañía porque sí, a dejarlos solos, que hay que ir aclimatándoles.

    Comentado por: escarola el 16/4/2008 a las 12:28

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

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Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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