Los domingos

La costumbre de ir al cine cualquier día de la semana o tener fútbol no importa ya si en domingo o en jueves, altera radicalmente la consideración del antiguo día de fiesta donde se concentraba el ocio, la película, el partido, el paseo, los besos y las copas. Desperdigados por la semana, semana tras semana, las diferentes ocasiones de festejos, el mundo se ha vuelto a la fuerza más simpático, elástico o informal. Seguramente no lo perciben así aquellos a quienes falta la experiencia de las divisiones estrictas entre descanso y vida laboral, diversión y abnegación, pero es sobresaliente para las generaciones que nacimos en plena posguerra. Entonces sólo el domingo, día del Señor, se reservaba para todo lo que no significaba trabajo. Hasta las novias estaban reservadas para el cortejo en estos días y ni el sábado, perteneciente a la extranjera "semana inglesa", se prestaba como un andén donde reposar. Con toda seguridad, también, no se trabajaba tanto como ahora ni con semejante intensidad y, de ese modo, el domingo, aunque apareciera con todo el esplendor de misas y gentes trajeadas, no significaba adentrarse en espacios urbanos muy distintos. Se trataba del mismo espacio de la ciudad o del barrio pero engalanado por el acicalamiento de todos sus habitantes. Los cines ofrecían la sesión de sobremesa como un postre dulcísimo que seguía al plato familiar y resultaba literalmente fantástico. Los bailes, algunos a la hora del vermú, se abrían como la extraordinaria oportunidad seudolicenciosa entre la vigilada clase media. De ese modo, cualquier domingo se hacía inconfundible y brillante y central. Esa concentración de ilusión y de festejos se desgrana, sin embargo, actualmente, en algunas gotas de recreo, a lo largo de los días. No son tiempos de medida suficiente para investir a una de estas jornadas con la rotunda categoría de una festividad pero actúan como placebos para restarle el sabor acre a la rutina y salpicar la continuidad con algún espectáculo, una cena o cualquier salida di-vertida. Di-vertida o desviada de la normalidad, porque acaso sólo la intensidad y el estrés del actual modelo de trabajo no halla otro equilibrio que su intermitencia simbólica y en la secuencia quebrada que devuelve el resuello de la cotidianidad.
[Publicado el 11/4/2008 a las 11:15]
[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]
Don Luís, entre uds. dos, no dan ni una. Y todo por ser incapaces de ver claro lo que claro está. Lo suyo es vocación o vicio por la confusión intelectual( y luego soy yo la que está como una cabra)
Comentado por: escarola el 14/4/2008 a las 09:30
Comparto lo que dices en tu post, como han cambiado los tiempos!!!Por cierto, me gustaría informarte de que en mi blog he realizado una clasificación de los mejores blogs, según mi humilde criterio, y el tuyo está entre mis favoritos. Si deseas comprobar lo que escribí sobre tu labor en este blog, puedes verlo en la siguiente dirección: http://www.lacoctelera.com/el-ojo-que-todo-lo-ve
Sería un gran honor para mi que se interesara en mi blog, ya que soy una estudiante de publicidad, y esta iniciativa surgió de un trabajo de clase, por lo que todos los consejos son buenos, y si vienen de la mano de profesionales como usted, mucho más.Gracias por regalarnos cada día su manera de escribir.
Comentado por: cris el 12/4/2008 a las 14:23
El comentario de hoy me da paz. El ocio y la negación del ocio o el negocio. La diversión del domingo. Como aquellos domingos probables de la juventud del autor donde cuentan que se cruzaban las pandillas en las calles principales de las ciudades. Romanticismo puro y duro como el tema que acabo de poner en mi blog y que es sólo para hembras, estén o no en celo:
http://jlmartinezhens.blogspot.com/2008/04/slo-hembras.html
Comentado por: José Luis el 12/4/2008 a las 01:00
Que también hay gente que no tiene domingos, que les da igual y lo mismo trabajan un día que otro. Y además sacan tiempo para otras actividades, estudian, van al cine, se rien, bailan en cuanto oyen dos notas y encima parece que están como cabras.
Qué manía con los domingos, son un rollo para hacer cualquier cosa y además es pecado ¿o ya lo han quitado?. A mi los domingos lo que me gusta es estar en mi casa. Qué descanso, por Dios
Comentado por: Sábado el 12/4/2008 a las 00:46
"Seguramente no lo perciben así aquellos a quienes falta la experiencia de las divisiones estrictas entre descanso y vida laboral, diversión y abnegación, (...)"
¿Porqué será que no lo perciben así? ¿Pensará Verdú que estamos en el país de Jauja o de Jua-jua, qué bien me voy a trabajar, lalalalalala, me voy a trabajar (leído con música de Blancanieves). ¿O será que no tienen trabajo? ¿Son unos vagos, unos juerguistas? Menos mal que va a venir la inflacción a poner la juventud en su sitio. Van a enterarse de lo que es un domingo.
Comentado por: escarola el 12/4/2008 a las 00:30
El síndrome de vuelta al trabajo el domingo por la noche, esa sensación de desazón de "joder, otra vez". Mirar los boletos de la primitiva, "joder, otra vez". Recomendación: echa un polvo el domingo por la noche y así te jodes contento.
Comentado por: dominguero el 11/4/2008 a las 21:03
Para mí, los domingos, sobre todo por la tarde son tumefactos, pétreos, desorbitados, repletos de cosas desdeñables que se arrastran sin acabar de terminarse durante la semana y confluyen todas al unísono el domingo. Ni siquiera el cine se disfruta con la cabeza en el deber inconcluso.
Comentado por: Irena el 11/4/2008 a las 14:45
que onin lo iba a decir y lo leí... el sábado y no verano largo, ni siestas que no sean en la mirada de una taza donde no duele la espalda al acercarla.
(es que me quedé, besos los domingos? cosas más extrañas!, todos los saludos en cercanos ( claro) deben serlo los otros la mano, lánguida no muy bajasin doble mucho el codo y extenderla excesivamente, justo
( y por supuesto sin cesta de mimbre,,, esa foto! que no... que no y los tomates no deben permanecer tanto rato engtre madera, fíjese en la caja le apreita puede entrar una estuilla y ya está aunque no lo parezca muerto!
los besos ! a mitad de la hora, me gusta ese vagoncito, el de arriba
Comentado por: Ae el 11/4/2008 a las 13:40
Los domingos son intrínsecamente deportivos:. Por la mañana partido de basket. Al medio día se solapan: motos, fórmula 1, tenis (todavía recuerdo la final de Rolland Garrós de MacEnroe y Lendl, o Nadal y Federer). Por la tarde / noche: fútbol.
El lunes, para hablar de deportes en el curro.
Comentado por: F1 el 11/4/2008 a las 13:30
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
10/2/2012 11:23
sr. verdu;me encanta leer sus...
Publicado por: PJ
10/2/2012 10:27
La technologie et la science...
Publicado por: Pauline
08/2/2012 13:45
Publicado por: Un bárbaro
06/2/2012 12:08
El problema del Poder es ese,...
Publicado por: pepedamian
03/2/2012 18:31
Sartre se quedó en el discurso...
Publicado por: Un bárbaro
03/2/2012 13:24
Sobre el comentario de "z" y la...
Publicado por: pepe
02/2/2012 22:27
Publicado por: z
02/2/2012 14:24
De acuerdo con lo de la opinión...
Publicado por: Un bárbaro
02/2/2012 12:22
"El bien o el mal" ... Tal vez...
Publicado por: pepedamian
02/2/2012 10:51
Publicado por: la primera
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres