El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Monstruos alimentarios

Cuando no pocos productos considerados hasta ahora de lujo se convierten en low cost, los artículos de primera necesidad suben escandalosamente sus precios. La asimetría cambia de lado y la ley del valor convierte lo superfluo en accesible y lo básico en una inesperada cuesta. Las subidas del pan, de la leche, de las verduras o del pollo, no evocan necesariamente las fúnebres menesterosidades de otros tiempos sino que reaparecen con el carácter de explosivos fenómenos monstruosos, subversiones de una sección productiva que desordena su alineamiento en la cesta de la compra y rebosa patológicamente ante la desconcertada presencia del consumidor. No es tanto indignación como pavor, lo que sentimos. No es tanto un fenómeno que pueda atribuirse a las leyes del mercado como a las súbitas acciones propias del terrorismo. Los precios estallan sin aparente justificación, se multiplican por dos, por tres o por cien, ascienden como piezas desencajadas del sistema y no se conoce donde irán a parar y si en el trayecto no arrastrarán también consigo otros elementos necesarios como el agua, las medicinas o las ropas. Porque una vez que el pan se desboca, cómo no esperar una cabalgata descontrolada del universo entero de la provisión.
¿Costará tanto alimentarse, por ejemplo, que el esfuerzo de sobrevivir, la dificultad de vivir, se asociará a la dificultad de conseguir comestibles? ¿Se ha reiniciado, en medio de la opulencia, una etapa que copia del tercer mundo su núcleo característico de la misma manera que en Tailandia o China se copiaron los núcleos de lujo del mundo occidental? La simetría induce necesariamente a la alteridad y la alteridad auspicia lo especular. Es decir la especulación que, en todos los casos, es el término sustantivo de la enfermedad que devasta los mercados. Y he aquí, por el momento, su caso más pervertido o teratológico.
[Publicado el 10/4/2008 a las 10:45]
Comentado por: Irena el 11/4/2008 a las 13:15
Comentado por: escarola el 11/4/2008 a las 12:33
¿La Irena de verdá -de Verdú- de No-ficción? ¿Y qué le parece el retrato que le ha hecho este señor?
Comentado por: escarola el 11/4/2008 a las 12:24
Samuelson dice que la propensión marginal al consumo más la propensión marginal al ahorro es igual a 1.
A mí me da igual que suba la gasolina, yo siempre le echo 50 euros......
Ahora voy en mi mercedes descapotable comiendome un tomate (raf, por supuesto)en vez de dos ¿?¿?
Comentado por: Irena el 11/4/2008 a las 12:16
Bravo Kubelik. Está hablando de amar al otro en su cuerpo, de verle en cada rendija, de iluminarle con la íntima luz que reverbera en nuestros ojos cuando lo miramos. Está hablando de amor, no de amores
Comentado por: Lucia el 11/4/2008 a las 09:33
Artificio, mercado, deseo, cuerpo
Los varones se adentran en territorio desconocido ajenos a la servidumbre que inauguran. Nada saben de la nueva mirada a la que, entrando, se exponen; nada de cómo será transformada su propia visión ante el espejo, su exigencia; nada del juicio externo que sutilmente harán suyo.
Tras la promesa de la multiplicación de posibilidades para construirse a sí mismos – ahora ellos también- no vislumbran el cepo oculto del canon que la voluble e interesada moda impone. Se borrará una viril solidez, ya diluida, que irán descubriendo tras su pérdida.
El suelo perderá firmeza bajo sus pies e incorporarán una vulnerabilidad antes insospechada en la ingenua creencia de que es posible falsear en su cuerpo el paso del tiempo.
Y así abandonan la mayor aspiración, la de ser deseados tal cual, en la completa desnudez, sin artificios, disimulos ni ocultamientos; en cada uno de nuestros pliegues, en cada una de las cicatrices con las que la vida y el tiempo nos historian.
Fantasía cumplida de sabernos apetecidos por quien no añora en nosotros la perfección sin mácula, producto de no se sabe qué ingenierías dérmicas. Sentirnos anhelados tal cual, desnudos sin máscara ni disfraz y descubrir estupefactos que lo que hemos vivido como defecto se torna aprehendido como orgullosa marca de nuestra identidad. Lo que antes fue inseguro titubeo y decíamos, avergonzada gordura, canas, calva, arruga… se desvela entre las manos de la amante, pura carnalidad, brillo y contundencia y nos renombramos en el ardor de sus ojos que en el recorrido de nuestra piel se demoran, lentos, ante la -hasta ahora- oculta cicatriz, memoria de lo que fue llaga encarnada; la rugosa hendidura en su tacto apasionado y moroso se vuelve latido, entrada palpitante, “ascensión a lo hondo”.
Comentado por: Kubelik el 11/4/2008 a las 00:30
un 10, sr Verdu.
eso mismo desia yo hace un par de horas en el super del cortingles:q caro esta to.
anda q al Zetapetas le va a votar su tia Fraskita
solo una pregunta:
¿NO SE ENTRO EN LA UNION-EUROPEA en 1985 PA VIVIR MEJOR?
y donde esta la mejora q no la veo?
Comentado por: michele corleone el 10/4/2008 a las 23:35
Cuando la supervivencia está asegurada, no es esta la que nos preocupa sino aquello que nos hace amar estar vivos.
Terminaremos comiendo pastillas, otro placer más al departamento de objetos perdidos. En fin, espero no estar aqui para entonces.
Comentado por: Cuarzo el 10/4/2008 a las 22:24
Parece que estamos ante una crisis sin precedentes. ¿Puede que en España haya un corralito? El caso es que lo que advierte Verdú da miedo. Hoy estaba con un pintor que vende sus cuadros por una media de 15.000 Euros y me contaba que las galerías no venden pero que a él si le compran y además al precio de las galerías, cosa que él no se puede explicar.
Comentado por: José Luis el 10/4/2008 a las 21:00
Bueno, pues si los restaurantes de lujo son asequibles, dejemos el pan y vayámonos en yate a Australia a alimentarnos de la nouvelle cuisine, nos quedaremos con hambre, claro. Es para preocuparse. Dónde haya un buen potaje...
Comentado por: Andy el 10/4/2008 a las 19:48
Hasta ahí podría llegar la inflacción, Gonzalo. Yo diría que eso es lo que le preocupa y no el precio del pan. Ahora le toca al arroz, por cierto. Este tipo de especulación es un asesinato en masa.
Comentado por: escarola el 10/4/2008 a las 19:16
Si este fuera un planeta con recursos ilimitados, puede, pero no es el caso. No es por ser apocalíptico, pero el planeta se agota, y después, ¿qué? Es lo que quería decir.
Comentado por: teratológico el 10/4/2008 a las 18:51
Ummm sí escarola, era broma, pero tienes razón, el Sr. Verdú seguro que es de los que aparecen en la contraportada de El País tomándose una comidilla de unos cuantos cientos de euros :-)
Comentado por: Gonzalo el 10/4/2008 a las 18:24
A teratológico: el cambio climático se comercia en los mercados. Se comercia con derechos de emisión de CO2, la rueda no va a dejar de parar. Bueno, esto es un poco demagógico.
Comentado por: Gonzalo el 10/4/2008 a las 18:14
Sí, ya sé, no era más que una broma, Gonzalo. De todas formas, de continuar, la inflacción acabará afectando a todo y a todos, es cuestión de tiempo.
Comentado por: escarola el 10/4/2008 a las 13:46
Hola. Pero parece que el Sr. Verdú dice que lo no básico para vivir (como el Mercedes, los restaurantes de lujo...) es accesible, y lo que es básico pasa a ser menos accesible. ¿Es esto así? Posiblemente, quizá porque ahora todo el mundo es clase media (consumista), y la clase media necesita tanto lo básico como algún caprichito de vez en cuando, que si ir al restaurante de moda, que si me compro un buen coche con letras...
Comentado por: Gonzalo el 10/4/2008 a las 13:38
Tiene razón sr. Verdú, por culpa del precio de la barra de pan, todo ha subido: el gimnasio, los restaurantes de lujo, la merluza, la manicura, los masajistas, los mercedes, los viajes al Congo, el vermut, Louis Vuitton, Shiseido, La mer, y hasta Hugo Boss . Es que no hay derecho.
Comentado por: escarola el 10/4/2008 a las 13:06
Hola. La verdad es que no es muy transparente la forma de ponerse los precios y asusta un poco. La globalización hace que todo afecte a todo y no haya una respuesta clara al por qué de las cosas.
En cuanto a: "¿Costará tanto alimentarse, por ejemplo, que el esfuerzo de sobrevivir, la dificultad de vivir, se asociará a la dificultad de conseguir comestibles?" Como si no comes te mueres, supongo que será así :-).
Por último el paso de la copia del tercer mundo a la especulación no me ha quedado muy claro.
Un saludo.
Comentado por: Gonzalo el 10/4/2008 a las 12:49
Nada nuevo bajo el sol. El sistema capitalista se basa en la oferta / demanda, lo que genera especulación. ¿Que es una perversión? Si claro, pero es a lo que juega la economía mundial. ¿Cuánto va a durar? Hay un nuevo factor determinante: el cambio climático.
¿Qué tal se vivirá en Marte? ¿o en la Luna?
Comentado por: teratológico el 10/4/2008 a las 12:36
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Su libro más reciente es No Ficción (Anagrama, 2008).
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
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