El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
Caníbales
Si tuviéramos en cuenta nuestro estado personal, físico y psíquico, en momentos clave de la relación con los otros descubriríamos en qué gran medida nuestros comentarios, impresiones y juicios dependen del estado de uno mismo (sujeto) y no de la condición del próximo (objeto).
De un estado personal a otro se deducen opiniones diferentes o, lo que acaba siendo más grave, actuaciones que no podemos corregir y que se dispararon impulsadas por el malestar de nuestro funcionamiento orgánico. El riesgo de injusticias, descalificaciones o enemistades provocadas por una acidez, un cansancio o una jaqueca son tan grandes como muy temibles. Pero así, paso a paso, se hila el tejido relacional y acaso las concepciones establecidas sobre casi cualquier asunto: el interés de un libro y de su autor, la belleza o fealdad de una película, la disposición o indisposición hacia el repetido discurso de un político.
Porque no sólo se presenta la coyuntura en encrucijadas efímeras entre las cuales nuestro criterio se enciende sino que puede además quedar encasquillado y fijo como efecto de una posible repetición o una azarosa coincidencia del síntoma. Ese sujeto que no soportamos viene a comportarse pues como un alimento que no digerimos bien o como un viento o un ambiente que nos desazona. Basta, en ocasiones, un particular rictus del sujeto que desordena nuestro equilibrio fisiológico para que su presencia tienda a convertirse en alguna clase de tóxico o veneno. De las personas no sólo recibimos sus atributos humanos sino los gastronómicos, Somos tanto receptores como caníbales. No sólo recibimos sus efectos como sujetos sino también como sensaciones de color, de sabor y de olor que determinan el bienestar o el malestar de nuestro organismo. El saber es sabor, el intelecto huele, la idea crece o decae con la entonación de su cromatismo.
[Publicado el 27/3/2008 a las 11:15]
Comentado por: escarola el 28/3/2008 a las 17:38
¿Esto es así de inhumano o es la naturaleza misma de las cosas? Entonces, ¿como se puede tener amigos? Pasa también en los animales. Hay caballos, o toros en el campo que no pueden estar juntos a otros sin pelearse, por luchas de poder, o por lo que sea.
El otro día leía en una revista que los adictos se alimentan del mal ajeno, por lo que son efectivamente caníbales. Al parecer en sus terapias, donde a base de horas de exteriorizar sus sentimientos, de forma natural y lógica surgen lazos de amistad, a base de compartir experiencias, sonrisas, y lágrimas, cuando alguien recae, ellos se alimentan del árbol caido para fortalecerse en su no consumo. De esa forma se pasa a la figura del neoconverso, y de la adicción de una sustancia, un juego, unas conductas, se pasa a la adicción del no absoluto. Y el concepto de culpabilidad no se termina de redimir.
Comentado por: Miau miau el 28/3/2008 a las 16:32
Comentado por: escarola el 28/3/2008 a las 16:08
ESTE SABOR DE LÁGRIMAS
Gris y más gris. No estás, y yo estoy triste
de una tristeza apenas explicable
con palabras, y de una imperturbable
soledad, que por ti nace y existe.
Siempre de gris, mi corazón se viste:
polvo y humo, ceniza abominable,
y la envolvente bruma irrenunciable
que estaba ayer. Y hoy. Y que persiste.
Gris a mí alrededor. Contra mi mano
la nube espesa se va abriendo en vano
porque el fuego que soy, no está encendido
y hay niebla en lo que miro y lo que toco.
Ah, yo no sé... Tal vez te odio un poco
porque está gris, y llueve, y no has venido.
Julia Prilutzky
Comentado por: gris el 28/3/2008 a las 13:32
Comentado por: ? el 28/3/2008 a las 10:46
Comentado por: Pa todo el mundo! el 28/3/2008 a las 09:39
existe la hormona del crecimiento, no entiendo porque ´ ´´´ noexiste la del alimento. siemrpe pensé que la medicna hubiese sido diferente si existiese.
aminoácidos, proteinas calcio elc ambiod e la electricidd, la velocidad del axón si lo mueve el haz , la uz del potasio.... hormona de l del alimento...
no existiría África hambrienta, necesito aminoácidos, los engendra, , proteinas también, no habría caníbales... el organismo
los animales mueren por hambre
hormona del alimento en el cuerpo... por que no se hizo eso?
existe la del crecimiento
8 así es... eso es.. sinapsis ... en uno mismo hormona )
en serio, no entiendo porqué la naturaleza no ha creado en el organismo la hormona que le alimente, nom atarían los animales para comerse...
Comentado por: Ae el 28/3/2008 a las 01:55
Me asomo un tanto sobrecogida a esta ventana. Recién llegada. Qué hubiera pensado la adolescente que fui si hubiera asistido a este prodigio; aquella que se precipitaba ávida sobre el suplemento semanal, y se concentraba absorta para leer con delectación el extraño artículo que parecía no corresponderse con el rostro de la parte superior de la página. Después de la lectura, que se apuraba hacia el final dejándome con aquel silencio en el que se suspendía el tiempo y mis pensamientos, siempre acababa volviendo a aquella imagen como buscando una explicación.
¿Habría escrito ella algo aquí? Probablemente se habría sentido pequeña ¿Habría preguntado?
Ha pasado mucho tiempo, más de veinte años, desde entonces. Mucho en la vida del autor y en la de la espectadora; encuentros tras abandonos, dependiendo de las circunstancias. Pero desde entonces siempre la familiaridad en el reencuentro casual entre las páginas del periódico, y la incondicionalidad antigua que va trapasando discrepancias políticas, ideológicas, ético-estéticas…
Y ahora este prodigio de la técnica. Este futuro que cruza los tiempos y las mentes.
Vicente Verdú. Sígame.
Sígala a ella; es su día de descanso, su cita semanal, siga el recorrido por el pasillo de la casa, el sillón junto a la ventana, hace sol, se sienta sobre una pierna, deja el periódico sobre la mesa, coge la revista, le da la vuelta, busca entre las últimas páginas. Lo encuentra. Toma aire; va a durar poco… observe su mirada atenta, siga su mente… saborea las palabras, escucha la cadencia de cada frase, ella huele el aire del que le habla, el verde intenso de su césped; y sus ideas la ocupan por completo. Punto y final. Tras el eco de sus últimas palabras… el silencio, el tiempo suspendido, la inmovilidad. Quédese ahí, con ella; es sólo un instante.
Gracias.
Y se encontraron entonces, cuando sus hijos correteaban por sus artículos y nuestras vidas, aún, estaban llenas de luz.
Comentado por: Kubelik el 28/3/2008 a las 01:43
Comentado por: escarola el 27/3/2008 a las 21:28
Comentado por: Lourdes Moreno el 27/3/2008 a las 19:06
Muy de acuerdo. Por eso, las personas con la sensibilidad a flor de piel, con un ego demasiado subido o que padecen del síndrome de inseguridad, sufren innecesariamente. Todo se hace mas fácil cuando el objeto conoce al sujeto lo suficientemente bien como para ignorarle esos desplantes o sinsabores. Claro, no somos santos, la paciencia tiene un límite.
Una vieja amiga me dijo un día:”no eres tu, es ella.” Me quejaba de que “ella” no me llamaba y cuando nos veíamos estaba distante. No sabía que esta persona padecía de depresión.
Gracia, Verdú, por su recordatorio.
Comentado por: Espe el 27/3/2008 a las 18:56
Tiene usted razón sr. Verdú, pero si descontamos los días que tenemos malestares fisiológicos, más los anímicos, más los que las circunstancias nos imponen, puede que nos quede un par de días al mes buenos.
Y hay un problema logístico añadido: tendría que coincidir con un día bueno de nuestro interlocutor para que la comunicación fuera la idónea. Complicado, ¿no?. Todo se lleva mejor con una sonrisa.
Comentado por: circunstancias el 27/3/2008 a las 15:56
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
05/7/2008 10:46
Publicado por: no-on
05/7/2008 09:29
Publicado por: maite
04/7/2008 22:36
Publicado por: no-on
04/7/2008 20:57
Publicado por: evocación
04/7/2008 20:32
Publicado por: a releer. El domingo comentadas.
04/7/2008 19:32
buenas queria saber si es legal...
Publicado por: fernando jose gil hernandez
04/7/2008 18:13
Hay que ver la tirria que le ha...
Publicado por: vaya
04/7/2008 18:01
Publicado por: escarola
04/7/2008 17:50
Publicado por: escarola
04/7/2008 17:31
Publicado por: escarola
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