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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Vicente Verdú

El sueño

Soñando

Muchas personas no pueden quedarse dormidas porque se fijan obsesivamente en el proceso de estar durmiéndose y caer en el vértigo de la inconsciencia.

Pocas sensaciones del cuerpo son tan complicadas interesantes como la transición de la vigilia al sueño. Y la dificultad para observar debidamente este paso incrementa el valor de la superación. La paradoja radica en que a medida en que se triunfa en la pormenorizada atención a la secuencia de quedarse dormido desaparece el objeto de contemplación. El mantenimiento de la lucidez y, tanto más cuánto más lúcida es, anula la producción de la oscuridad en que deseamos introducir nuestra justificada curiosidad de seres humanos que se duermen.

Constatamos que vamos ya a dormirnos, que la densidad del sueño aumenta pero si dejamos que se apodere por completo de nosotros desaparece el cuerpo de la investigación. Desaparece, además, a la vez que nuestro cuerpo o nuestros sentidos que juntos quedan engullidos en una somnolencia insondable, indefectible, contraria a nuestra pretensión de saber.

Necesitamos por ello confiar la exploración de nuestro sueño y cada una de sus etapas pero, sobre todo, el paso de la conciencia a la inconsciencia a unos terceros. Pero ¿qué aportarán estos terceros de verdadero valor? Sólo colectarán informaciones objetivadas de este asunto pero no, desde luego, la muestra real del suceso que determina la pérdida de la alerta y el hundimiento del cuerpo en un abismo tan laberíntico que nadie sino el propio sujeto, eventualmente, podría relatar con precisión. Pero ¿cómo hacer, entonces? La desesperada impotencia que refleja esta experiencia, la imposibilidad de alcanzar esa experiencia, crea un vacío fundamental en el devenir de la vida. O más exactamente: en el devenir de la gran parte de la vida que sin vivirla no muere ni se esfuma y sin matarnos no deja que la vivamos o la miremos siquiera como sujetos de su formación.  

[Publicado el 20/2/2008 a las 11:05]

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Comentarios (9)

  • Ese paso de la vigilia al sueño es bien distinto al inverso,cuando nos despertamos y volvemos a la vigilia.
    El primero es más lúdico,se aflojan los músculos de la conciencia y caemos en el disparate.
    El segundo es más reflexivo,requiere un esfuerzo por comprender dónde estamos,qué era sueño y qué realidad,etc.Todo un trabajo.

    Comentado por: amalia el 21/2/2008 a las 05:11

  • Recuerdo una vez que siendo yo de la edad de esa niña éramos tantos a dormir en casa que muy preocupada pregunté dónde me pondrían a mí. Me contestaron que una silla, sentada encima de mi hermana. Y tengo un recuerdo vivo de que pasé una noche así. También me preocupaba la dificultad de quedarme dormida en la copa de un árbol, porque mis héroes infantiles de entonces lo hacían.
    Hace poco tuve uno de esos sueños tan horribles que impulsan a apagar el interruptor del sueño antes de que finalice, como cuando en medio de una sesión de espiritismo –por ejemplo- alguien aterrado pide que enciendan las luces, o en medio de una película que suspendan la ficción y la función. Eso parece demostrar que durante el sueño la conciencia sigue en alerta aunque mínima, puesto que es capaz de ver desde fuera del sueño la situación.

    Comentado por: escarola el 20/2/2008 a las 23:45

  • Pues leí esto hace unas horas y me dejó usted hipnotizada…menuda siesta he echado! Se podría escribir toda una novela.

    Comentado por: chiqui el 20/2/2008 a las 21:31

  • Inspiradora a su pesar, me temo. Y tú, pequeña delirio, no seas ingenua, ¿piensas que va a dar su e-mail a quien se presenta como una delirante, por muy pequeña que sea?

    Comentado por: escarola el 20/2/2008 a las 21:19

  • Esa pequeña delirante no puede ser la inspiradora de la carta de la bola rosa, que no era nada pequeña: ya tenía un pie en el asilo.

    Comentado por: escarola el 20/2/2008 a las 21:16

  • Era como en esos espectáculos de ilusionistas hipnotizadores que te daban un golpecito en la frente y caías derrumbado e incosciente. Luego, al momento, despertaba y proseguía: "¡los dos patitos!", etc.

    Comentado por: hermann el 20/2/2008 a las 20:31

  • Otras veces es completamente inconsciente. Tenía un conocido que se quedaba dormido cantando las bolas del bingo, o jugando una partida de cartas.
    La gente se acostumbraba y hacía como en los anuncios: aprovechaba para ir al baño.

    Comentado por: hermann el 20/2/2008 a las 20:27

  • uy! el descosido de la butaca , a la izquierda, no importa, pero ese lugar es de no me atienden y aqui debo...
    cuando se iniciaba la medicina y los médicos iban a las casas a ver a sus pacientes, observaban, aún no sabían suficiente... como no había sitio pero si personas, unían dos sillas y hacían una cama..., con colchón, almohada y sábanas, pero una cama!

    Comentado por: Ae el 20/2/2008 a las 18:17

  • A qué dirección virtual se le puede escribir, señor Verdú???

    Comentado por: La pequeña Delirio el 20/2/2008 a las 18:10

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Su libro más reciente es No Ficción (Anagrama, 2008).

Bibliografía

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

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2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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