El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 7 de julio de 2008
La muerte igual

Pasajeros.
La edad, a medida que avanza, nos vuelve iguales a todos. Muy parecidos. Basta observar una concentración de pasajeros con los 65 años cumplidos para caer en la cuenta de que las biografías, a esas alturas se han erosionado más que distinguido y el resultado de las diferentes experiencias disminuye relativamente ante la experiencia determinante de la muerte vecina y común. De esta fácil constatación ahí se deduce una colección de enseñanzas tan proteica como inútil. Lo decisivo, se aprende, no es tanto la vida diversa como la muerte homologada. La onda de serenidad y sosiego que desprende este saber se aviene perfectamente con la disposición que conviene asumir para el último periodo. Morimos mucho más juntos de lo que parece, más apilados, homogéneos y solidarios, tal como les ocurre a las moscas, las fieras y los gastados objetos.
[Publicado el 06/2/2008 a las 07:15]
Escarola, creo que tienes razon, es un crío... De todas formas me estoy dejando crecer el pelo un poquitin, como lo llevaba a los 20. El pelo tan corto, a mi edad...cuando las hormonas empiezan a escasear...te puede dar un aspecto un poco masculino y crear situaciones graciosas (ejemplo, tener que decir ‘te equivocas’ a una chica monísima!)
Comentado por: chiqui el 07/2/2008 a las 00:01
¿O no? Puede que no, el flequillo lo delata. Pues tienes razón, pensaba que estabas de guasa, pero sí, no es que pasemos por la misma edad sino que tú pasas por la juventud eterna.
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 21:41
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 21:36
¡Un momento! Has dicho acompañada de la de la bufanda azul, no la de la bufanda azul. Pero si es un niño. ¿No es un niño, Chiqui? Milagroso el Olay.
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 21:34
¿Rubia? Hubiera jurado que eras morena, por lo de granadina. Ah, tienes que verme en otro contexto, sin un ex-domador de elefantes a mi lado, que cambio mucho.
De todas formas creo que me voy apuntando al Olay.
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 21:18
Uno de los placeres que se obtiene en el dejar fuir del tiempo, de la edad, es precisamente esa serenidad. Esa tranquilidad que sedimenta mas o menos lentamente y que un dia nos sorprende. Siempre creí que era un regalo de esa gran desconocida que habita en nosotros,nuestra conciencia. Supongo que sí. Que se trata de una especie de estrategia contra la desesperación.
Yo seguiré amando a la persona que ante el paso inexorable del tiempo, no pierde su ilusión por crear. Hoy, aquí, ahora. Y sentirse diferente a los demás.
Comentado por: Carla el 06/2/2008 a las 20:27
Y éste?. No creo que hubiera otro poeta de su tiempo que escribiera más y mejor sobre el tema de la muerte. Con lo socarrón y sarcástico que era, qué profundamente estaba marcado por ésta.
Huye sin percibirse, lento, el día,
y la hora secreta y recatada
con silencio se acerca, y despreciada,
lleva tras sí la edad lozana mía.
La vida nueva, que en niñez ardía,
la juventud robusta y engañada,
en el postrer invierno sepultada,
yace entre negra sombra y nieve fría.
No sentí resbalar mudos los años;
hoy los lloro pasados, y los veo
riendo de mis lágrimas y daños.
Mi penitencia deba a mi deseo,
pues me deben la vida mis engaños,
y espero el mal que paso, y no le creo.
Comentado por: chiqui el 06/2/2008 a las 18:37
Don Vicente, algunos sentimos la muerte a muy temprana edad. No hay que esperar a los 65. Depende de la sensibilidad a que uno esté condicionado. De esto se habla en Argullol bastante últimamente. Aquí dejo uno de los poemas más bellos escritos en lengua castellana sobre la vejez:
Quevedo (1580-1645)
Miré los muros
Miré los muros de la patria mía,
Si un tiempo fuertes ya desmoronados
De la carrera de la edad cansados
Por quien caduca ya su valentía.
Salame al campo: vi que el sol bebía 5
Los arroyos del hielo desatados,
Y del monte quejosos los ganados
Que con sombras hurtó su luz al día.
Entré en mi casa: vi que amancillada
De anciana habitación era despojos, 10
Mi báculo más corvo y menos fuerte.
Vencida de la edad sentí mi espada,
Y no hallé cosa en que poner los ojos
Que no fuese recuerdo de la muerte.
Comentado por: chiqui el 06/2/2008 a las 18:23
Escarola, yo me parezco a la que va detrás de ti, con el pelo corto, y acompañada de la de la bufanda azul! Veo que podríamos pasar por la misma edad!
Me encantan las ventanillas. Pasaría horas mirando el paisaje y pensando, no me gusta hablar cuando viajo. El avión es otra cosa, ahí solo quiero dormir y llegar!
Deja a tu suegra en paz, tus debes de ser un bocado difícil de tragar! Figúrate cuando llegues a ser suegra…
Comentado por: chiqui el 06/2/2008 a las 18:13
Bueno Amalia, lo que es seguro es que tú no te pareces nada a mi suegra. Así que no me creo lo que dice Verdú, -por lo menos, de momento-.
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 12:46
Ya verás Escarola, tú eres muy joven aún, es un secreto de nosotros los viejitos...
Me pareció que era un avión a punto de estallar,dada la amargura de las expresiones de los pasajeros.Pero qué ridículo, más bien tendrían cara de pánico!
Lamentablemente es muy así lo que cuenta hoy nuestro sabio señor Verdú.
Comentado por: amalia el 06/2/2008 a las 10:21
¿Y qué es eso tan decisivo que la muerte enseña? ¿Y porqué no se aprende hasta la vejez si todos estamos en el paredón? y ya me callo por hoy que parezco mi suegra.
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 09:53
Y está encogida en el asiento. No, definitivamente ella no le conoce. No bajarán juntos. Pero se volverán a encontrar: un bigote como ese no se olvida.
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 09:33
Hablando de parecidos, esa de la cazadora roja podría ser yo. Pero desde luego al del bigote nepalés no le conozco de nada. Y ese tren, ¿metáfora de qué? A menos que se estrelle, los viajeros descenderán y se irán cada uno por su lado. El del bigote ¿dónde irá? Tal vez en una vida paralela nos conozcamos. Pero no creo, ella mira a la ventana por encima de él, tratando de no verle, probablemente maldiciendo la suerte de no tener un asiento de ventanilla.
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 09:32
Pues si ud lo dice…pero me parece una pena, no me gustan las cosas iguales, y mucho menos si se parecen a mi suegra.
Comentado por: escarola el 06/2/2008 a las 09:16
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
07/7/2008 00:07
Publicado por: comentario
07/7/2008 00:03
Puede ser, Comentario. Trata de...
Publicado por: escarola
06/7/2008 23:56
Publicado por: comentario
06/7/2008 23:53
Publicado por: buenas noches
06/7/2008 23:51
Creo que le va eso de despertar...
Publicado por: escarola
06/7/2008 23:46
Publicado por: ¿querían palabras?
06/7/2008 22:57
Publicado por: ¡genial!!
06/7/2008 22:34
Publicado por: comentario
06/7/2008 21:44
Yo creo que la literatura se...
Publicado por: escarola
06/7/2008 20:58
Publicado por: a qué sí?
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