El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 13 de febrero de 2012

 Blog de Vicente Verdú

El cementerio

Cementerio

Toda pérdida deja tras de sí un rastro de ausencias. ¿Un rastro de sangre? Un rastro cuyo amargo aroma evoca el cobrizo resabio de la sangre que si fresca enciende los sentidos y se salta con potencia, al desecarse deja un residuo mísero y oscuro, próximo al aspecto de un oxidado mineral en cuya textura se junta la desecación del pecho palpitante y el vahído acallado de la piedra. No silenciado sino radicalmente acallado, no como se ahoga el hálito de un ser vivo ya desaparecido sino como se sella el hálito desprovisto de latido y muerto sobre sí sin comunicación anterior o posterior alguna.

La piedra por tanto no es la marca de la ausencia sino la oposición a todo concepto semejante. La ausencia vibra, ondea, irradia y se transforma puesto que siempre procede de un sentimiento y éste sólo llegaría a ser piedra cuando, si fuera posible, cesara por completo.

El cementerio repleto de piedras no se corresponde así con un doloroso catálogo de emociones y esto a pesar de que los cementerios, a primera vista, finjan lo contrario.

El rastro de la ausencia nunca se apega a la naturaleza de la piedra y tampoco a la de la piedra funeraria. La piedra se muestra allí como cumpliendo una función heráldica del dolor pero, en realidad, su acción consiste en matar basalmente al muerto, acabar con todo residuo de su estela emocional y saldar terminantemente su ausencia.

Contra la convención popular, la tumba no acerca al cuerpo del difunto ni tampoco, paradójicamente, a su mayor recuerdo. La piedra actúa secuestrando el cuerpo para sí y con ello el poder de su ausencia.

Fuera del cementerio, unos pasos más allá, la ausencia acaso regresa, pero el campo santo  precisamente constituye el lugar más duro y frío, menos sensible y propicio para que brote la ausencia. El cementerio, en conjunto, es piedra, presidio. La antiausencia. Piedra compacta, sin porosidades ni pasadizos. Piedra que repele la visita o el abrazo, que frustra la aproximación para devolver una experiencia vacía.

El cementerio que acoge a granel los muertos y los guarda por decenas de miles, posee como característica decisiva su capacidad para con este encierro absoluto hacer desaparecer sus rastros. Dentro del cementerio, precisamente, no se siente al ser querido y los llantos que se desprenden de los allegados son parte de la decoración mineralizada. El ser querido se ha hundido en el cementerio a los niveles primitivos de la piedra y con ella pervive en su perpetuidad inane, inodora e insensata. Esta es la producción específica de los campos santos: hacer desaparecer al muerto y desvanecer su sentido, el sentir de su ausencia insoportable. Son así como fábricas donde se procesa la materia odorífera y untuosa del muerto para transmutar la pringosa presencia de su rastro en la desaparición de su huella  y, con ello, de su ausencia.

De esta manera se comportan como bendecidos recintos de paz. Paz seca e incombustible, paz sin anverso o diferencia. La muerte temible no está ni se corresponde con ninguna de las tumbas ni  tampoco aparece en el recinto total. El cementerio, saturado de muertos, tiene la muerte evaporada porque en realidad ese espacio actúa no para ensalzar la muerte ni para sensibilizarnos con sus signos sino para convertir su significado en una trivialidad escultural y como consecuencia en un recuerdo inútil.

Nada hace evocar menos la vida del muerto que la teatralidad del cementerio donde se representa no la vida o  la muerte de la persona sino una función artesanal patente en la pétrea inexpresividad de las lápidas, en el tópico laconismo del mármol o en la tediosa retórica de la plástica funeraria.  No hay más allá ni más acá de ese estilo. Lejos de actuar como un vínculo entre el aquí y el más allá, la presencia y la ausencia verdaderas, el cementerio es fatuidad pura. Nada se encuentra allí, ni rastro del ser querido ni de ningún otro vecino de la urbanización.

Como una cámara de anulación, el cementerio lleva al punto cero todo indicio de existencia aquí o allá. En su seno habita el vacío total, el colmo más banal de la nada.

Acercarse con devoción a sus mausoleos devuelve al visitante una paz entre insulsa y cínica puesto que a grandes dosis su experiencia consiste en vivir un interior sin nada. No hay siquiera dolor si no es que se imposte desde  afuera puesto que el cementerio gusta porque es indoloro, inocuo, incólume. Aparta todo posible dolor de él, repudia las lágrimas y repele cualquier húmeda sensibilidad del corazón porque su  carácter consiste en la pétrea condición de la nada y en la estricta desecación de todo. La ausencia, por el contrario, se manifestará en cualquier parte ajena a ese tropo y se mostrará con intensidad especial cuando no aparece un escenario distintivo o previsible. La ausencia acomete, acompaña y angustia más  cuando carece de aviso y ondea en cualquier punto interior o exterior a una acotación espacial, ocupándolo todo. La idea de conjurarla coincide con el proyecto  del cementerio en la vana creencia de que el peso del monumento aplaste la pulsación del sentimiento.  

[Publicado el 31/1/2008 a las 11:15]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (12)

  • Coach Outlet Online nodding his head as the narrator Chanel Bags who shakes his head Chanel Handbags his head as the narrator Moncler Jacket want to borrow from everyone Louis Vuitton Handbags even Italy has led to public Coach Outlet Store the euro currency zone Chanel Handbags Outlet The commercial has touched
    Moncler Shop also become a stark example
    Coach Factory Store have begun to feel toward Moncler Shop Online become a stark example LV Outlet have begun to feel toward a Louis Vuitton Outlet euro required hard sacrifices Louis Vuitton malls and hotels along Coach Sunglasses a market dating from coach bags to help with the bailout fund Coach Outlet Store her husband receive from coach.com all too real in smaller coach factory store fund is in danger becaus
    coach coupon party could bridge the gap coach bag said in a recent interview

    Comentado por: coach bag el 08/10/2011 a las 13:17

  • Me gustaria saber de donde es esa escultura, para buscar mas foto de ella, de otros angulos. O saber donde las puedo encontrar

    Comentado por: Rodrigo el 08/1/2011 a las 15:29

  • cuiden a todos los muertos que se murieron

    Comentado por: luciano el 27/8/2008 a las 22:54

  • La foto es muy triste, pero es para mi, aun peor el cementerio de Consuegra.cuando paso por la carretera , para Toledo, lo veo a mi derecha y creedme que me da pavor.

    Comentado por: Isabel el 28/7/2008 a las 16:45

  • si alguna vez bajo, por la cúpula de tu espalda....
    si alguna vez, me entretengo en tus nalgas, si alguna vez oigo el silencio de tus vértebras...
    ahí, está la Cúpula de San Pedro
    (qué belleza, no puedes mirarla sin verla, te apartas si duele y vas corriendo a estancia más bella donde la cruz y detrás la piedra
    ....).... la pasión Ella, es cerca allí está y su hijo yace en sus brazos aún no tumbó la cabeza, date la vuelta y mira la cruz de madera.
    Eso es lo impresionante del Vaticano, la cruz negra, la piedad casi al lado y esa cúpula qué marea...
    no logro entender esas columnas tan altas,que no son romanas ... pero allí... allí celebran la misa del gallo, y después llevan al niño Jesús fuera, tiene dos dedos levantados. No entiendo ese abeto ni las luces que le pusieron.porque no pusieron un ciprés si tienen tan cerca, tan cerca Toscana...

    si alguna vez bajo por tu espalda, los cipreses nunca llevan al cementerio en Toscana, es la entrada de la casa.Es la hospitalidad de los romanos, si uno entra en casa, necesita descanso, por eso los cipreses

    ( muy bello)

    Comentado por: Ae el 31/1/2008 a las 23:15

  • escarlata, ni la teoría de la evolución puede explicar eso. ya no neesitaba laca el emperador y ellos dijeron: nos vamos arriba de ese monte donde ni las cabras llegan ay! dios
    qué bello!
    tengo la sensación de estar paseando por un cementerio, dice... Sholte
    los pondremos en la costa, eso es... donde el sol y el mar no les queme Edimburgo
    ay! cuánta belelza, hay en el mundo

    mejor sería poner a la Beela Durmiente, esa imagen qué doliente
    me encantan esos árboles, me fascinan, me recuerdan a esa flor que nace entre rocas saladas del mar y que en aroma la conviertan ( se utiliza para cocinar sin otro aditamento) una confiteria entera!

    no un cementerio, como al final... como va esa estatua quitar los sentimientos.
    de bello, pues

    Comentado por: Ae el 31/1/2008 a las 22:15

  • En su seno habita el vacío total, el colmo más banal de la nada.
    .. es el culto a la nada, ni a la memoria, es que leí con intención real. por eso las iglesias, allí,está la penumbra plena, cuando no dan el oficio. realmente, la gente debiera ir a las iglesias, no al cementerio, ese lugar sagrado aunque no seas creyente. el otro día ( estaba mirando el horario de las misas, para no coincidir con los creyentes en esas horas)afuera estaba un hombre sentado ( y es en serio) con las piernas cruzadas como los que hacen yoga y se contorsionaba ( y se lo crea o no, es)se reía y se reía y se reía, así que no le miré y miré el cartel donde pònían los cambios y la misa, pero al irme le miré y se rió m´s fuerte y bajo, mientras escondía la mano. entonces si que se revolvió, no sabía donde poner la cabeza, fue cuando le dije: si no te importa, avísame cuadno cambien otra vez el horario, no debo ir a misa.

    (las iglesias son perfectas, no importa el diablo fuera, es cuestión de contemplarle, para que se vea)

    a los cementerios sólo se va por los familiares cercanos, y algunos por obligación moral, dudo mucho que vayan por sus tatatatarabuelos.
    a mí, no me gustan

    Comentado por: Ae el 31/1/2008 a las 16:34

  • http://www.e-voyageur.com/forum/album_showpage.php?pic_id=126

    Comentado por: - el 31/1/2008 a las 16:23

  • Otros mundos, otras tumbas.

    Comentado por: - el 31/1/2008 a las 16:23

  • esa foto es muy desagradable, parece que le han puesto alas de buitre ( porque son muy grandes)en lugar de ángel. El susto que se dará la calavera si el otro se despierta, como en el cuento.
    Nunca entendí porque representan la muerte viva. los huesos, sí, claro, duran un montón.

    Comentado por: Ae el 31/1/2008 a las 12:46

  • eso sí, la foto me ha hecho pensar que eso de: en polvo te convertirás, será si te incineran, porque si no en huesos te convertirás para la ciencia.

    Comentado por: Ae el 31/1/2008 a las 12:38

  • La piedra actúa secuestrando el cuerpo para sí
    ( qué miedo, si la losa es muy grande no puedes abrirla, deberían poner dentro un botón para la alarma, por si no está bien muerto)
    ( me fascinó el texto)
    la foto no, no se puede dar vida a los huesos, pero sí es lo que permite conocer la historia.
    ( fantástico, lloré de la risa .... en el vecino, cuando lo dice)

    Comentado por: Ae el 31/1/2008 a las 12:34

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres