Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Vicente Verdú

La pupila que quema

La mirada que se fija en un objeto deja de ver al objeto tanto más cuanto más tiempo e intensidad se concentra en él.

Según Adrian Unger, fisiólogo de la universidad franciscana de Löewen, y él mismo  franciscano, la mirada más eficaz es la que se hace a hurtadillas y de forma discontinua. La continuidad de la máxima relación entre el ojo y el objeto acaba con la realidad de ambos.

Tal como en las relaciones amorosas que se carbonizan a fuerza de requerirse sin cesar una entrega y atención absoluta, la pupila chamusca y se chamusca en el incendio de lo mismo.

Abordando obstinadamente el mundo no podemos alcanzar una información objetiva del mundo y, en consecuencia, una saludable residencia en él. Lo discontinuo y no lo continuo es la base del saber puesto que no alcanzaríamos a saber nada de nada si todo fuera una repetición de la contemplación. Como también la felicidad será inconcebible sin su suspensión y fragilidad frecuente.

Sucede radicalmente con el hecho de vivir: los latidos dan ocasión a que la existencia pueda producirse igual que la corriente alterna que nos procura la luz. No hay nada más nutricio que la cesura. Nada más fértil y creador. En el arte, en la fe, en la alimentación, en el oficio. O, en el amor puesto que incluso la cópula reproduce el ir y venir de un pulso que se crea gracias a la interacción de presencia y ausencia.

La ausencia es así, una vez más, la madre primordial de la ciencia: la fuente original del conocimiento y del sentimiento, de la información, de la emoción y la convicción. La ausencia procura la nitidez de la presencia, el rescate perfecto del objeto gracias a que en el vacío se dibuja el perfil de lo que ya no está y su conquista lo recalca.

[Publicado el 19/11/2007 a las 12:45]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (6)

  • Estoy particularmente interesado en la obra, y la vida, de Adrian Unger, pero no encuentro más que vagas referencias. ¿Dónde ha leído lo de Unger? Si no es demasiado secreto profesional ;-)
    Gracias.

    Comentado por: Odd Librarian el 22/11/2007 a las 13:50

  • Se sujeta a sí mismo, se abraza, se da fuerzas de narciso, para enfrentarse al ojo de la cámara, que pretende robarle el alma. Mira de soslayo, con mirada a duras penas sostenida. Pero mira y no mira, no se entrega, va y vuelve a su refugio, atraviesa su dolor de ida y de vuelta.

    Comentado por: escarola el 20/11/2007 a las 10:03

  • Lo he hecho: me acabo de situar a 6 metros de distancia del monitor y he comprobado que sólo se ve su cara bajo una enorme franja azul.

    Comentado por: cuestión de prioridades... el 19/11/2007 a las 20:50

  • La ausencia. ¿Cuántos autores no habrán usado la ausencia para dar cuerpo a su obra?
    Los más conocidos por mí: Bécquer, Cernuda, Salinas, Cortazar. Éste último admiraba tanto la obra de Salinas que editó una colección de poemas acompañada por su propia introducción.

    Don Vicente usted es el heredero de toda una tradición literaria!
    ¡Se me olvidaban los místicos! Nada mejor para describir a un místico que “la ausencia”.

    Comentado por: chiqui el 19/11/2007 a las 18:45

  • Me he acordado de Salinas, el poeta de la ausencia, de quien últimamente se habla mucho por estos pagos y por los de Chiqui. La amada nunca aparece tan próxima para el poeta como cuando en la distancia la recrea en su imaginación,.

    Me estoy labrando tu sombra.
    La tengo ya sin los labios,
    rojos y duros: ardían.
    Te los habría besado
    aún mucho más.

    Luego te paro los brazos,
    rápidos, largos, nerviosos.
    Me ofrecían el camino
    para que yo te estrechara.

    Te arranco el color, el bulto.
    Te mato el paso. Venías
    derecha a mí. Lo que más
    pena me ha dado, al callártela,
    es tu voz. Densa, tan cálida,
    más palpable que tu cuerpo.
    Pero ya iba a traicionarnos.

    Así
    mi amor está libre, suelto,
    con tu sombra descarnada.
    Y puedo vivir en ti
    sin temor
    a lo que yo más deseo,
    a tu beso, a tus abrazos.
    Estar ya siempre pensando
    en los labios, en la voz,
    en el cuerpo,
    que yo mismo te arranqué
    para poder, ya sin ellos,
    quererte.

    ¡Yo que los quería tanto!
    Y estrechar sin fin, sin pena
    —mientras se va inadera,
    con mi gran amor detrás,
    la carne por su camino—
    tu solo cuerpo posible:
    tu dulce cuerpo pensado.

    Comentado por: escarola el 19/11/2007 a las 13:38

  • A distancia y con perspectiva hay cosas que se ven mejor.Obtenemos una imagen del conjunto o nos formamos una imagen mental de las mismas y para ello de alguna manera desentrañamos el orden lógico de su constitución. Como un puzzle.

    Comentado por: escarola el 19/11/2007 a las 13:24

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Su libro más reciente es No Ficción (Anagrama, 2008).

Bibliografía

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

/upload/fotos/obras/portada_no_ficcic3b3n1_med.jpg

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Ficheros asociados

Obras asociadas

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres