El editor nos identifica
Casi todos los libros de Juan Cruz los he leído antes de estar publicado y por deferencia suya. Justamente este último libro, que se refiere a la edición de libros con entrevistas a una decena de los mejores editores del mundo será el que no tendré hasta que se fabrique y distribuya.
Digo "justamente" porque nunca vi ese texto en manuscrito y es precisamente el que más representaría los intestinos de la producción. Los autores -que son de una parte "fautores" o "creadores", como se supone en la mitología popular- son especialmente comediantes. Ningún creador es antes que nada un ser humano a secas. Es antes que nada un tipo disfrazado para empeñarse en la tarea de ser otro, decir lo que acaso no diría nunca de ese modo y, en definitiva, para impostarse en la realización, puesto que un libro es todavía un peldaño que asciende al oficiante un palmo mientras oficia en él.
Con estos ingredientes fundamentales, Juan Cruz que va de aquí para allá sin tiempo de disfrutar un sitial, ha compuesto este interesantísimo libro. ¿No lo he leído y ya me parece interesantísimo? Pues sí. Es interesantísimo porque en principio todo autor es como un rico Dios y al final, editado, el autor puede ser un pedigüeño. En la primera fase, antes de acabar el autor dispone todavía de todo. Después, cuando el libro es lo que es la pérdida es asombrosa. Un autor es el todo para el editor y el editor, aunque no se diga siempre, es el todo para todos.
Un autor es su fautor; perfectamente. Pero un autor, en la mayoría de los casos es ausente. Tan ausente debe emplazarse el autor que acaso, no por azar, la "au" de su nombre pertenece a la palabra "ausencia". En todo caso, el autor está físicamente perdido y se halla como desaparecido. Y para que esa situación no acabe fatalmente es indispensable el sello del editor que lo bautiza. Si el autor no es nada o está disfrazado o no se le conoce de nada, el editor acude para resolver este extravío en un santiamén. Mientras el "au-tor" roza la "au- sencia" el "edi-tor" roza la identidad. Somos gracias a ser editados. Nos encuentran en carne y con papel gracias a que el editor nos marca. El sello del editor es así tan importante como la denominación fundamental del autor. El editor, "ese oficio de locos" otorga naturaleza. Fija el nombre y lo ata a la expectativa del lector. En estos supuestos nada hay más de agradecer siendo escritor o lector que una editorial, como Ivory Press, piense tanto en la producción del libro. Ivory Press tiene ahora -aunque no sea para siempre- a Juan Cruz apresado en sus páginas. Para siempre no porque el Gran Houdini era un aprendiz al lado de este autor donde en más que en cualquier otro se cuumple la acepción de au-tor-au-sencia La ausencia que abunda en esos esos remotos espacios que, al viajarlos, inspirándolos, le hacen vivir como animal terrestre y nos hace, a los demás, aspirar sus vientos.
[Publicado el 05/6/2012 a las 13:15]
Creo que la marca, el fetiche de la mercancía va más allá de los productos reconocibles por una marca corporativa.
La vida convertida en espectáculo como fase final y perfecta del Capitalismo, donde se puede proclamar el fin de la historia y el tiempo biológico y natural es sustituido por un ciclo artificial y cronometrado de producción-trabajo y consumo-ocio.
A veces no es fácil captar la ironía en el lenguaje escrito.
Comentado por: Un bárbaro el 07/6/2012 a las 00:36
No me ha dejado indiferente su artículo sobre "la vida hecha marca", pero me planteo tantas dudas como el anterior comentarista, aunque en mi caso sobre su verosimilitud. Sin entrar en los caprichos y modas que pueden influir en los nombres que eligen las personas para sus hijos, las estadísticas demuestran, en España que los nombres más elegidos son Alejandro y, creo que María. Al mismo tiempo, las marcas con mayor crecimiento son las llamadas "marcas blancas". No creo que ningún padre o madre haya elegido para sus hijos nombres como Alipende, Hacendado o Bosque Verde, cuyo crecimiento de ventas y cuota de mercado ha sido espectacular en los tres últimos años, como poco.. Por supuesto que muchos seguidores de equipos deportivos se apoderan de los nombres de clubes o de ligas, pero solo mientras dura su patrocinio, ligado a los resultados de sus ventas. ¿Lo que nos quiere decir es que en España persiste la satanización a la empresa y que la elección de nombres sigue basándose en pautas cristianas? Sinceramente no lo creo, y la polémica creada con el rótulo del famoso Tio Pepe en la Puerta del Sol de Madrid, demuestra casi lo contrario, el apego a la tradición (marca con un público objetivo modesto) frente a un relativo apoyo a una marca de éxito (no se sabe seguro si es Apple). Las corporaciones pueden seguir creando sus estrategias, pero tio Pepe seguirá siendo un apodo familiar , al igual que tia María, que tambien tiene asociada una marca que no creo sea la que esté marcando el patronímico. Mis saludos.
Comentado por: Cesar el 07/6/2012 a las 00:01
Este no es comentario a este post. Es una carta al Sr. Verdú por su último articulo en El País.
Carta al Sr. Vicente Verdú
Estimado (aunque ya no tanto) Sr. Verdú,
Su artículo “La vida hecha marca” me ha dejado perplejo y me ha desvelado uno de los mejor guardados secretos de la historia reciente, en el sentido que la palabra historia o histórico puede tener hoy en día (véanse titulares del tipo “Gol histórico de Torres”). Un autor al que siempre había considerado de pensamiento independiente y progresista, se descubre como un defensor de la “real politik” en torno a la publicidad, una persona conformista y defensora de la venta al sector privado de algo que, siendo producido por unos pocos elegidos, forma parte del patrimonio de todos.
Tiene usted razón en algunos puntos: decenas de miles de norteamericanos llaman a sus niños Armani, o Apple, como miles de cubanos se llaman Lenin, Stalin o, algunos menos, Tupolev. Pero como usted dice “¿Cómo oponerse a les padres quieran para sus hijos lo mejor? En mejores épocas los cubanos llamaban a sus vástagos Yuri o Boris, lo que, siguiendo su razonamiento, era posiblemente aplicar a sus niños una marca de valor. Fenómenos comparables, pues, lo de Estados Unidos y Cuba. ¿Lo inimaginable?
Graham Ellis, el autor de “American Psycho” no recibió ni un solo dólar de las marcas que el mencionaba en sus libros. Ellis reflejó de manera realista la época en que los “yuppies” (como Mario Conde) eran referentes para la sociedad. Si usted ha leído esa novela, confío en que coincidirá conmigo que Ellis utilizaba las marcas, no como una fuente de dinero, sino para reflejar el hecho de que el protagonista, frívolo y sicópata, juzgaba y condenaba a las personas con las que coincidía según la marca de ropa que vestían.
Que mis hijos sepan distinguir por sus hojas un olivo de un naranjo, pero no sepan lo que es Barbie o Nenuco le parece una patología. A mí me parece que usted no ve más allá de sus gafas: Barbie y Nenuco desaparecerán – quizá durante la vida de mis hijos - como desaparecieron aquellas muñecas de porcelana del siglo XIX. Para entonces, los olivos seguirán produciendo aceitunas y los naranjos, naranjas. No hay marca que haya durado tanto como ellos. ¿Quién es el fariseo aquí?
El Teatro Calderón del Barca ahora se llama Haagen Dazs. No me escandalizo por eso, me escandalizo porque la dirección no escogerá obras que no le gusten a Haagen Dazs por temor a que le retiren la publicidad y el nombre. No tiene mas que recordar al Teatro Kodak de Los Ángeles. Usted, de ser pagado por, un decir, Pimientos la Rondeña, no publicará nunca nada que no le guste a tal envasadora de pimientos, si existiera, que no lo sé. Cervantes vendió valores, los de su época. Igual que García Márquez, Calderón o Ganivet. Usted acabará vendiendo pimientos.
Porque Sr. Verdú, nada tiene de malo aceptar el patrocinio de una empresa. Recuerde usted, sin embargo, que el principal objetivo de esa empresa siempre será obtener beneficios, no producir obras de calidad. En ese sentido, Haagen Dazs no busca que el antiguo Calderón se representen obras de calidad, sino que busca incrementar su impacto en la masa y, por ese medio, su beneficio. Ya me imagino al Director del Teatro Haagen Dazs argumentando que si Cervantes o Shakespeare no atraen suficiente público, al diablo con ellos. Programemos un Gran Hermano en directo, que atraerá más gente.
Y no soy un farisaico. No me escandalizaré porque usted cree su mejor novela patrocinada por “Jamones Teruel” o que en su creación mencione a “Apple” porque ha sido pagado por eso. Simplemente, no consumiré más libros de su autoría.
Su artículo no es más que signo de los nuevos tiempos, parafraseando sus palabras. Su artículo profetiza que no habrá más cultura tal y como la conocemos: fundada en la defensa de valores y opiniones, cualesquiera que ellos sean. Entiendo que usted fundará sus futuros libros en los beneficios que pueda obtener “Pimientos La Rondeña”. Pero no cuente conmigo. Usted puede llamar a su hijo (léase próxima novela) Obama, Pepsi o Cola Cao, y no me parecerá farisaico. Simplemente, me decepcionará. Pero no se preocupe demasiado. Usted no es el único que produce ese sentimiento.
Atentamente,
David Porras
Comentado por: David Porras el 06/6/2012 a las 20:28
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009)
Apolcalipsis Now (2012), Península.
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros
La hoguera (2012). Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
22/5/2013 15:58
http://www.youtube.com/watch?v=0...
Publicado por: tu
22/5/2013 11:21
http://www.youtube.com/watch?v=E...
Publicado por: you (tu)be
22/5/2013 10:55
A esos YO hay que huirlos porque...
Publicado por: tu
21/5/2013 21:46
Publicado por: Rosa Mayo Marcuzzi
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Publicado por: ossa
13/5/2013 15:42
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Publicado por: lolo
13/5/2013 11:55
Muy ingenuo su comentario, sr....
Publicado por: blas paredes
10/5/2013 06:31
Cuando el destino nos alcance,...
Publicado por: blanca estela osornio velazquez
09/5/2013 19:15
En 2010 el PIB era de 0,1% en...
Publicado por: y yo soy de letras
08/5/2013 19:18
Creo que con un dominio completo...
Publicado por: Zamora
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