El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
LA TELETIENDA
La teletienda constituye, en paralelo a la cotidianidad, uno de los misterios modernos más emocionantes y mejor guardados. Dentro de la teletienda no hay problema sin resolución, defecto sin curación, complejo sin atención, necesidad sin satisfacción. Un ámbito de esta importante naturaleza pasa, sin embargo, en el discurrir común, como una prótesis existencial secreta, de la que más vale no hablar o no referirse seriamente a ella. No habremos de hablar de ella porque la convención sentencia que no se trata más que de habladurías, no habrá de mencionarse en las informaciones porque toda ella es supuesta mendacidad.
Estas parecen ser las consignas y, sin embargo, día tras día, la Teletienda aparece en el hogar (bien entre los intervalos de la publicidad convencional o asentada en su espacio propio) como los Telepredicadores en sus templos. Desde allí airea sus beneficios para la totalidad de la Humanidad sin importar que se trate, como es frecuente, de servir ingeniosos aparatos adelgazantes y musculantes, cremas que borran las arrugas o las manchas de la piel y, en otro super-apartado poético. Joyas que colman los sueños, anillos de brillantes y collares de perlas que rinden su deslumbrante histrionismo a través de pagos en plazos que no superan los 50 euros al mes.
El mundo del cuerpo perfecto y el del sueño perfecto ocupan de una a otra punta el espacio de la teletienda mediante artículos que enfatizando su carácter de oferta divina no se expenden ante el público, no se entregan sobre un mostrador ni sufren la ignominia de mostrarse en escaparates, sino que llegan intactos desde su oferente al feligrés a través de una comunicación personalizada, uno a uno, por teléfono, casi en secreto, cumpliendo las reglas clandestinas de un ritual que confiere, una vez tras otra, a la benéfica teletienda el carácter de providencia solícita ante la necesidad de los más necesitados, atenta a la miseria de los más desfavorecidos, compasiva con la fealdad y el sufrimiento de los peor agraciados.
[Publicado el 23/10/2007 a las 10:13]
Comentado por: escarola el 24/10/2007 a las 10:01
Piel: Freud evidentemente estaba loco, como todo buen psiquiatra. Parece que la mayor parte de los sueños que hacía pasar por ajenos eran suyos: su psicoanálisis era en gran parte autoanálisis, una generalización de sus traumas. En parte, claro. Bueno, no soy especialista en Freud precisamente. Entre los 16 y los 18 leí todo lo que pillé de él en la biblioteca. Entonces creo que lo entendí y me gustó como nunca. Y encontré muchas cosas que me ayudaron a comprenderme. Luego lo he vuelto a leer pero con menos pasión y convencimiento. Quizá es que ya no estaba yo tan trastornada. A veces resulta tan delirante que parece autoparodia, pero ya le digo que, en El malestar de la cultura, por ejemplo, se muestra mucho más razonable.
Comentado por: escarola el 24/10/2007 a las 09:28
En el fondo Verdú no hace otra cosa en este blog que vender palabras que después terminan en el sótano, o no? Por lo menos eso es lo que se lee en los comentarios hoy. Y público para su charlatanería tiene bastante aquí, o no?
Comentado por: B. Lingán el 24/10/2007 a las 00:32
Lo divertido de la Teletienda es que, tras años de creciente sofisticación de las tácticas publicitarias, hasta el punto de que el producto y sus virtudes han ido pasando a un plano cada vez más remoto, este fenómeno prescinde de símbolos, psicología junguiana y demás para volver a poner al producto en el centro del escenario. Por lo demás, la referencia a los telepredicadores (o también a los charlatanes de feria) es más que pertinente, por cuanto los artículos en venta aparecen siempre como milagrosos. Se trataría de una especie de revancha de la fe, pero despojada de toda idea de trascendencia.
Comentado por: johnny lingam el 23/10/2007 a las 23:03
Comentado por: grillo el 23/10/2007 a las 22:51
Comentado por: grillo el 23/10/2007 a las 22:43
¿Ven?, es que hay gustos para todo. A mi lo que realmente me estimula son los concursos nocturnos,esos en los que hay que adivinar el nombre de una cosa que se come frita y en puré de la que ya tenemos la p, la a,la t y la t y aunque llame gente, nunca lo adivina. Me entusiasman, y me entran unos nervios.... y esos presentadores solitos hablando sin parar....toda una exhibición. Una vez gané un sonajero, lástima que era para zurdos ¿Eso es bullshit?
Piel, no solo, pero no creo que ande muy descaminada.
Comentado por: grillo el 23/10/2007 a las 22:41
Comentado por: piel el 23/10/2007 a las 22:05
Encontré el nombre sobre lo del autoengaño: Sackeim. Habla sobre esto como parte de la personalidad sana de un sujeto: "el autoengaño, lejos de estar asociado a la disfunción psicológica, por lo menos, en ciertas de sus formas, puede ser verdaderamente saludable"
Luego se habla también, aunque ya no sé el autor, si es el mismo o no, de realismo depresivo: "... disponemos de evidencia indicativa de que las personas moderadamente deprimidas, más que tener una visión negativa del mundo, ven las cosas, al menos algunas, de manera muy realista. De hecho, estas personas parecen tener una visión más ajustada de sí mismas, del mundo y del futuro, que las personas normales... Freud fue el primero en darse cuenta de ese ápice de verdad que puede residir en el pensamiento depresivo" (ahora viene lo bueno, volviendo con nuestro amigo, que sí, es mucho más grato de leer que el tal Sackeim).. "En un escrito sobre la depresión, Freud afirmaba:
En ciertas autoacusaciones (la persona deprimida) nos parece justificada, pero suele acertar más con la verdad que otros que no son melancólicos. Cuando se exacerba en la autocrítica, se describe como insignificante, egoísta, insincero, falto de independencia, como alguien cuyo único propósito ha sido ocultar la debilidad de su propia naturaleza, y por lo que sabemos, podría ser que estuviera muy cerca de conocerse a sí mismo; sólo nos preguntamos por qué un ser humano debe caer enfermo antes de poder descubrir una verdad así"
Etc
Luego, saliendo ya de Freud, "es posible que la personalidad deprimida tenga un déficit, y no un exceso de parcialidad" aunque más tarde afirma "en algunas de sus percepciones las personas deprimidas no están más próximas a la realidad, sino que justamente son más negativas; cuánto más grave es la depresión, más cierto es esto"
Perdóneme Verdú, pero la verdad es que la teletienda no me inspira nada. En lo único que me hace pensar es en cómo se permite el fraude. Pienso en esos anuncios-concurso a altas horas de la madrugada donde se supone que nadie acierta con alguna pregunta que le contestaría hasta el gato (del coche) y tienen a la gente ¿llamando?
Comentado por: Piel el 23/10/2007 a las 22:04
Lo que es entrañable es que almacenen todos esos anuncios en la cabeza. Pasé antes por Figueras que hablaba un poco del mismo tema y, la verdad, sí que se me ocurren un par de soluciones, sencillas, pero dejaré que las descubra él. A veces me he preguntado si no habrá alguna comunidad amish por mis tierras, parece que no, de todas formas soy probablemente demasiado vaga para ello, trabajar de sol a sol en los campos o en la casa, áun peor. Lo de las ropas me daría igual y sí, tendría acceso a un ordenador escondido en algún lugar.
Escarola, he buscado un par de frases de Una neurosis infantil - el hombre de los lobos, de Freud, a disfrutar. Por si alguien no lo conoce, es un caso que parte del análisis de un sueño en el que el paciente ve a través de una ventana abierta un árbol con 6 ó 7 lobos blancos en las ramas, inmóviles y mirándole fijamente.
"...esta condición sólo puede significar que el sujeto se ha identificado con su madre, que el auxiliar desempeña el papel del padre y que la irrigación repite la cópula cuyo fruto es la deposición, el niño excremental, o sea el paciente mismo. La fantasía del nuevo nacimiento aparece, pues, íntimamente enlazada con la condición de la satisfacción sexual por el hombre. La traducción sería ahora la siguiente: Sólo cuando le es dado sustituir a la mujer, o sea, a su madre, para hacerse satisfacer por el padre y darle un hijo es cuando desaparece su enfermedad. En consecuencia, la fantasía del nuevo matrimonio era tan sólo, en este caso, una reproducción mutilada y censurada de la fantasía optativa homosexual.
...
El sujeto desea volver al claustro materno, pero no tan sólo para volver luego a nacer, sino para ser alcanzado en él, ocasión del coito, por su padre, recibir de él la satisfacción y darle un hijo.
Ser parido por el padre, como al principio supuso, ser sexualmente satisfecho por él y darle un hijo, a costa de esto último, de su virilidad y expresado en el lenguaje del erotismo anal; con estos deseos queda cerrado el círculo de la fijación al padre y encuentra la homosexualidad su expresión suprema y más íntima".
Les he ahorrado, claro, todos los sucesivos y enlazados pasos hasta llegar ahí.
¿Lo curó? A veces me da por pensar que los locos son sólo aquellos que no pueden defenderse de las teorías de los demás.
Gentil Grillo, he visto que ha vuelto, un saludo.
Comentado por: Piel el 23/10/2007 a las 21:47
Comentado por: escarola el 23/10/2007 a las 21:29
Comentado por: teleantiendan! el 23/10/2007 a las 21:25
Comentado por: unespacioparalapublicidad el 23/10/2007 a las 21:22
Terra, tampoco tienes web para la joyería? Como puedo verla? Esto es tener bastante en común! Mándame un par de fotos de ambas. Mi correo está en esa web!
Comentado por: Chiqui el 23/10/2007 a las 20:40
Chiqui, una digresión, si me permite la audiencia.Miré la página del libro y...
Yo también hago joyería, combinando con porcelana.Mis cosas son distintas, pero tienen la misma levedad.
Ojo! no es publicidad de teletienda!
Comentado por: terra el 23/10/2007 a las 18:52
Bueno, no me pareció que fuera para inexpertos...en manos de un Adriá en cambio prometía. Yo tenía unos 16 años así que imagínate. Pero recuerdo lo convincente que me pareció el anuncio.
Comentado por: escarola el 23/10/2007 a las 18:39
Escarola, yo si tenía la tarjetita de plástico...eran las dos de la mañana y no podía dormir. No me gusta cocinar. Llevas toda la razón, ese aparatito era lo que me faltaba. Lo compré hace un par de años. Abrí la caja; había tanto cacharrito dentro que parecía un rompecabezas, lo volví a meter en su caja...que nunca pude cerrar ya que no supe encajar tanta pieza dentro, o no tuve la paciencia requerida. Está en el sótano de la casa junto con otros objetos que – en un momento - parecían imprescindibles y que nunca uso...incluidas estanterías llenas de libros.
Comentado por: Chiqui el 23/10/2007 a las 17:00
Continuando con la serie “placeres solitarios”,hoy, el vicio de la teletienda. En fín, creo que son anuncios mastodónticos. En una ocasión, hace muchos muchos años (ahora ficho para ir a dormir) ví uno, parte, no pude ni verlo empezar ni terminar, pero por lógica sé que tuvo un principio y un fín. Un aparatito de plástico que lo hacía todo en la cocina. Increíble la potencia y las posibilidades del aparatito. Me convencieron, pero por entonces no tenía tarjeta de crédito. Fue una experiencia hipnótica, el discurso recomenzaba cuando parecía ya todo dicho y aún le sacaban una utilidad nueva al aparatito. Nada aparatoso. Tú lo ves en un estante y no lo compras, seguro. En cambio ahí, en la tele, parecía un portento. En fín, los políticos se deberían plantear seriamente esa técnica de marketing.Que hagan lo mismo con su “Programa, programa” (nos vendan zapatos o relojoys: por cierto, ¿la campaña del “Z” no tiene un toque Millás?)
Comentado por: escarola el 23/10/2007 a las 16:22
A veces son muy surrealistas. El anuncio de la crema de baba de caracol... te imaginas a la señora Rosalie sola, a las tantas de la madrugada, pensando en que necesita baba de caracol para la cara...
(Me estaba acordando de la peli Rosalie va de compras, protagonizada por la oronda Marianne Sägebrecht).
Es entrañable y patético.
Comentado por: volveré el 23/10/2007 a las 13:32
Deben tener todo tan estudiado...
Sería genial conseguir el decálogo de sus métodos.En algún lado deben estar escritos los princios que utilizan para convencer a la gente.
Cada vez es más feroz y directa la forma de encajar en el inconsciente colectivo.En este caso en la candidez ante el milagro.
Comentado por: terra el 23/10/2007 a las 11:34
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
05/7/2008 10:46
Publicado por: no-on
05/7/2008 09:29
Publicado por: maite
04/7/2008 22:36
Publicado por: no-on
04/7/2008 20:57
Publicado por: evocación
04/7/2008 20:32
Publicado por: a releer. El domingo comentadas.
04/7/2008 19:32
buenas queria saber si es legal...
Publicado por: fernando jose gil hernandez
04/7/2008 18:13
Hay que ver la tirria que le ha...
Publicado por: vaya
04/7/2008 18:01
Publicado por: escarola
04/7/2008 17:50
Publicado por: escarola
04/7/2008 17:31
Publicado por: escarola
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