El veneno de la mierda
A estas alturas, sería ingenuo creer que esta crisis se va a quedar en una calamidad económica con sus graves consecuencias sobre la vida material de las personas. Son las personas, quienes también, metabolizando esta crisis transforman la realidad en una funeraria realidad. Ese metabolismo o deposición que hacen los ciudadanos tras tragarse forzosamente los males de la crisis hace de su masiva deposición un mundo diferente, ni siquiera mejor o peor, un mundo de mierda que determina el nacimiento de valores y ambiciones asociadas a los detritus asociados a la depresión.
La depresión psíquica, como la presión física, destila líquidos, inflamables unos y emolientes otros. Líquidos importantes , que alteran la calidad del porvenir.
Del provenir y su horizonte adquieren los caracteres que la maldad de la crisis inspira y modula día a día.
En este caso Occidente visualiza un porvenir notablemente alterado. Sustancialmente diferente y quebrantado. En esta expectativa vivencial van situándose cada vez mayor número de personas y, sin duda, en su interior el número abrumador que componen los proletarios y la antigua clase media ahora transformados todos en lo que los franceses llaman el "precariado".
Un precariado que envuelve a casi todos y desde cuya posición nacen tantas secreciones tristes como son el reduccionismo de las ambiciones económicas y, también, las expectativas de satisfacción o felicidad. Todos los cientos de libros destinados en los años noventa a procurar métodos para alcanzar de la felicidad han quedado obsoletos, ridículizados y laminados por el efecto demoledor de la "crisis sistémica". Extraño bicho que ha terminado con la totalidad de los cultivos "florales".
El pensamiento de un futuro mejor y hasta espléndido, dotado de posibilidades y altos ingresos, innovaciones que mejoraban y alargaban la vida, ha sido sustituido por una realidad que ha frenado tanto la esperanza de vida como la vida de esperanzas. Frente al trabajo que nos hacía ascender, nos conformamos con el trabajo que nos deje sobrevivir, contra la idea de progresar y hacer subir el sueldo, la idea de no quedar despedido. El capital, al fin, ha expuesto sus leyes y la sobreexplotación a cualquier precio se revela como la enseña del capitalismo imperial, amo del precio.
Alguna vez, en la socialdemocracia, se creyó otra cosa. Pero ¿quién no pensaba que se trataba de un aliño disfrazando su esencio? Ahora, topos desnudos, sin disfraces, a la crueldad del capital se opone apenas la piedad de la piedad ordinaria. Al extraordinario pavor de la especulación apenas se opone una manifestación de estudiantes. Y la oposición no connota con la revolución sino apenas con la aspiración de supervivencia y regreso a lo anterior, ahora humeante.
De este modo tanto la familia, como el amor, como el empleo, como el estatus se hallan demediados. No esperamos que la Gran Crisis, el Atila del capital, deje de imponerse y vuelva siquiera la mejor etapa anterior, sino a la más modesta. Esto es ya como un cuento infantil que apenas pide otra cosa que en la reyerta no mueran sus padres.
El pasado próspero, pasado está. El mundo por delante se presenta desprovisto de sus oropeles y sería grotesco, esperar que reproduzca las ambiciones de la etapa anterior. Los especuladores han ido matando como insectos venenosos que infectaron la atmósfera y los que todavía tratan de especular aparecen sin más como mamíferos grandes, terribles y ladrones. Sigue existiendo y actuando esta manada pero son ya, sin tapujos, delincuentes. Cada acción especulativa se manifiesta como acción capitalista criminal que unas veces mata a familias sin número y otras a países enteros.
Los especuladores que antes formaban parte del ejército de los inversores de capital se destacan ahora como criminales sistémicos. No buscan oro o beneficios, en el turbión del sistema sino que, como descubren las agenciad de rating son actores dirigidos a enriquecerse -lo consigan o no- mediante el asesinato de otros, asean particulares o estados completos. Delincuentes pues, que operan para aumentar la generosa pobreza general. Delincuentes pues no porque como sacan el dinero a otros sino porque su actuación impide que llegue el dinero a los bolsillos de los demás. Hunden países, sociedades, clases sociales. Son criminales en una economía que ha llevado su perversión capitalista al punto del exterminio. La hoguera del capital.
En medio de este siniestro medio, ¿qué otra cosa cabe desear que no caer muerto? Los sindicatos, los 15Ms se movilizan contra la masacre pero apenas, unos y otros, alcanzan a rozar las raíces de la masacre. A todo lo que aspiran estas organizaciones en tiempos de crisis y crimen es procurar farmacias para supervivir. A procurar que sus afiliados alcancen a fin de mes y sus familias no mueran víctimas de una penuria que aumenta su tóxico día tras día.
[Publicado el 22/2/2012 a las 14:09]
Es cuestión de Geología, contra la que no hay discusión. No es cuestión de voluntad, de política ni siquiera de economía y buen gobierno.
Esto es La Fuerza del Destino.
España carece de Petróleo, de Gas y de Carbón y de Uranio. Alcanzado el Pico Petrolero, con el barril por encima de 120 U$D el Colapso de España es inevitable, y sumemos la explosión de la burbuja inmobiliaria, el Crash financiero, la Segunda Gran Depresión que estamos viviendo -si alguien se cree que esto no es Gran Depresión con Cinco Millones de parados (=15 millones de pobres). Hay ya ciudades donde el tráfico es la mitad que hace dos años.
España perece, entre la Corrupción de su Clase Superior (ver CA Valencia, Baleares, Urdangarín,etc) y el cretinismo de sus clases inferiores.
armandobronca.com
Comentado por: Armando Gascón Lozano el 25/2/2012 a las 18:27
Al intelectual mediático no le gusta la tristeza, el desaliento, el pesar. Parece molestarle el persistente desánimo causado por lo precario. La crisis nos hace malos, claro, no como a los miembros de generaciones pasadas, que eran oro recubierto de carne, preciosa y estable fuerte personalidad y consistencia eterna. Ellos no cambiaban porque no se abrían al otro; y así nos ha ido, estando ellos siempre encerrados en sí mismos, y las décadas que han sido necesarias para poder abrirlos - un poco, y en el mejor de los casos - a los otros. La fragilidad y variabilidad de lo presente, la velocidad - tantas veces adorada por el intelectual mediático y sus colegas internacionales - todo ello significa, sin más, el fin del mundo. Y para qué reflexionar sobre las condiciones estructurales - económicas y culturales -, sobre el reino de lo posible y sobre las razones y emociones de los otros. La tristeza, el desaliento, el vacío absoluto del mundo que nos legan, resultan ser ahora responsabilidad malvada de seres demoníacos y sin sustancia.
Comentado por: sinmeninges el 25/2/2012 a las 14:48
la verdad es que uno no sabe que ya pensar en estos dias estoi leyendo una biografia de carmen conde como sufrio esta mujer en su vidaen fin la verdad es que estoi superemocionado leyendo sobre esta gran escritora
Comentado por: pj el 24/2/2012 a las 12:41
Al fin y al cabo, ¿no es todo esto sino el éxtasis final, la culminación del proyecto capitalista por el que ha circulado los últimos 300 años el género humano? ¿qué otra cosa sino el triunfo de los deseos y pulsiones de dominio,acumulación y explotación del hombre sobre todas las cosas, sobre el mundo en general?
¿ No se ha dicho siempre eso de "se tiene aquello que se merece",que se ha buscado, que se ha deseado..?
Tal vez no deberíamos asombrarnos tanto por lo que está sucediendo, por el desemboque y resultado final de esta- al fin y al cabo- Nuestra-Historia...
Por todas partes hacemos como que nos sorprendemos por este advenimiento, pero ¿que se ha hecho en verdad durante los últimos 50 años sino seguir y acompañar el camino que ha ido señalando el capital, el camino del trabajo asalariado,el dinero,el consumo,la explotación..?
No es sorprendente por ello ver que las grandes mayorías de los "ciudadanos" poco o nada hacen frente a la realidad del poder dominante del dinero, del capital financiero, pues al fin y al cabo se sabe que todos estamos metidos en el mismo barco, en la misma Historia, en el mismo devenir, en los mismos quereres y deseos..
Si se es sincero-como lo son la mayoría de la población- no habría otra que aceptar tal destino, pues a él se ha entregado ya desde hace muchísimo tiempo esta nuestra cultura, esta nuestra civilización.
Por lo que parece no quedan ya los suficientes recursos, materias primas del sentir/pensar/actuar, no quedan ya las mínimas ilusiones para poder optar a otras formas que no sean la continuidad de esto existente que se ha convertido en una especie de base antropológica.
Al parecer lo que queda es la posibilidad no ya de evitar la catástrofe, sino de ralentizarla, de tomarla en dosis homeopáticas; de que el derrumbe, el hundimiento no acaezca de golpe, no sea un Titanic, ni unas Torres Gemelas, sino una operación a medio y largo plazo, poco a poco, cual una larga enfermedad ya irreversible e inevitable.
Esos parecen ser los signos que emanan de las grandes mayorías de las poblaciones- y no solamente de las occidentales-que son las que marcan el devenir de las cosas, de la Historia.
Cuando por ejemplo se piensa en alternativas al actual "orden" mundial se olvida el peso de la indiferencia con que las masas reciben cualquier tipo de solución. ¿Es posible que a la gente le sea indiferente cualquier tipo de soluciones? ¿Que hemos pasado el umbral de todo tipo de soluciones y experimentaciones? ¿Que hay una desconfianza y un alejamiento radical de todo lo que tenga que ver con hacer política, con implicarse en lo político? ¿Como una repugnancia profunda hacia todo lo político y lo mismo social?
¿Es la crisis en sus cimientos y profundidades otra cosa que no sea la crisis de lo social, lo político, lo civilizatorio, y que afecta al mismo destino de lo humano? ¿Como una desafección e indiferencia profunda de lo humano con respecto a sí mismo?
.... Habría que ver donde encontrar signos positivos, esperanzadores; signos de un otro proyecto vital propulsado y deseado por las grandes mayorías..
Pero todo lo que se ve y se expresa continuamente parece que no da pie a otra cosa que no sea la continua continuidad de lo mismo.- es lo que se ve mayormente por todas partes...
Comentado por: pepedamian el 24/2/2012 a las 00:08
Comentado por: a. el 22/2/2012 a las 22:13
¿Qué hacen nuestros representantes, a quién representan, para quién legislan, contra quién dirigen sus fuerzas represivas? ¿Dónde quedó la refundación del capitalismo? ¿quién defiende los derechos de los pobres, los explotados, los marginados? ¿qué clase política tenemos? ¿qué sistema alimentamos?
Podemos cambiar el mundo, podemos hacerlo y hacerlo democráticamente, con ellos o sin ellos. Podemos organizarnos para cambiar las cosas, hacer leyes que nos defiendan de los depredadores. Podemos usar la democracia que nos hemos dado para cambiar las cosas, dando la espalda a quien no defiende nuestra dignidad, a quien está vendido y comprado por los intereses del capital. Debemos organizarnos para cambiar las cosas, pacífica y democráticamente, con nuevos partidos, con nuevos representantes. Ha pasado la hora de la protesta inútil. Podemos elegir un gobierno que de verdad nos represente y hacerlo en libertad, pacíficamente y con la razón y la palabra como arma.
Comentado por: hay que moverse el 22/2/2012 a las 15:35
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros
La hoguera (2012). Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
20/5/2012 13:04
Tal vez lo que esta Gran Crisis...
Publicado por: pepedamian
18/5/2012 16:33
Según el nivel de desarrollo de...
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