El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 7 de julio de 2008
LO HEROICO O LO DIFÍCIL
En el bachillerato, hace ya casi medio siglo, al deber del esfuerzo –que no la ética del esfuerzo, como se designa ahora- se añadía la admiración por lo difícil.
Así como ya, gradualmente, lo difícil ha adquirido un carácter demoníaco y anticuado, entonces se alzaba como un ideal perfecto.
Muchos renunciaban a las carreras de ciencias por ser difíciles y el grupo que se adentraba en ellas quedaba inmediatamente bañado por una luz.
Esta especialidad obtenía brillo del fulgor que, a su vez, desprendía lo difícil. Lo difícil se aproximaba a lo más angelical y, en general, a la idea de ser un elegido de Dios.
Dios nos escogía a través de una línea acerada que se representaba excelentemente en lo difícil.
El fino ojo de la aguja por el que tendrían que pasar los ricos para el reino de los cielos estaba diseñado mediante esa exigente inspiración.
Igualmente, los autores “difíciles” ganaban una mágica autoridad derivada de pertenecer al puñado de mentes signadas para lo sobrenatural y destinadas a crear nuevos conocimientos en la tierra. De la excepcionalidad de sus cabezas caería una o dos gotas de platino candente que fundiría el pensamiento común y ofrecería las condiciones precisas para otra aurora. El ideal de lo difícil se juntaba también con el miedo a lo difícil.
No con el temor a la “dificultad”, puesto que nuestra vida se trazaba como una milicia, sino el reverente temor a “lo difícil” que constituía una categoría incomparablemente exquisita y superior.
Vengo a esta memoria que otorgaba prestigio escolar a lo difícil tras recibir el fogonazo de dos palabras en el hermoso libro de Philip Blom referido a la elaboración de la Enciclopedia y a los percances personales de sus autores. Cada cual, desde el fino D´Alambert al descarado Rousseau, aporta su saber y su trabajo. Diderot, además, el gran eje laborioso de todo, regalaba su “ideal de lo difícil”. En este empeño, acaso ninguno renunció a tanto como lo hizo Diderot pero, a la vez, el peso de su frustración por no llegar a desarrollarse individualmente como artista, se corresponde con su incalculable pasión por lo difícil. Lo difícil asusta pero, simultáneamente, envicia, hace perder la libertad de la molicie. Lo difícil echa para atrás al medroso pero se perfila como el recto camino hacia la cima en la carrera del héroe o el loco.
[Publicado el 08/10/2007 a las 10:30]
Enea, supongo que te refieres al thriller de los 4 elementos y no a la Enciclopedia!.Cuánto hace que un libro no me da miedo! Bueno sí, el Golem (G.Meyrink) bastante y no hace tanto.Voy a probar con éste.
Comentado por: terra el 09/10/2007 a las 08:03
Comentado por: Conchita Martínez el 09/10/2007 a las 00:42
( me encantó el libro (al final, me encantó.. aunque un poco de miedo daba, escrito ágil con sagaz intención de ahondar) shakes o no sé Macbeth no... fantástico... bueno, me lo leyeron.. uf, de un tirón)
Diderot: ... dijo de donde surje Duke Ellintong? y respondió del embrujo
Enea
Comentado por: Enea el 08/10/2007 a las 23:46
Pensamos a través de moldes y esquemas. También nos pensamos a nosotros mismos. Nos ayuda tener una imagen de lo que somos y de lo que queremos ser ante los demás. Repensarse contínuamente sería agotador. Pero en ocasiones surge ese sentimiento de disolución que menciona.Puede ser de improviso, como un vértigo .Yo no lo experimento en relación con otra persona, -no creo que sea el otro quien me anule o me borre del mapa- sino de manera autónoma: a veces mi identidad parece a punto de diluirse, escapar de sus moldes, juestamente como el agua o la luz, para disolverse en un todo o en la nada. Todo parece entonces irreal y sin sentido. Por eso volvemos a los moldes, para tener algo que nos contenga y de seguridad.
Comentado por: escarola el 08/10/2007 a las 19:02
Lo de piel lo puse por ud, naturalmente. Es curioso como la imaginación tiende a veces puentes para escapar de una realidad insostenible. Esa función de la metáfora está poco estudiada, creo yo. La metáfora como artículo de supervivencia. Su comentario me ha recordado un ejemplo mucho menos estremecedor, cuando de pequeña, soñando con un dinosaurio que se sumergía en un lago de agua templada, me desperté con la cama llena de pis. Espero que no sea un ejemplo demasiado soez - ni demasiado acuático- , difícil por lo menos no es. Un beso.
Comentado por: escarola el 08/10/2007 a las 18:50
Hola Escarola, rasgarse hasta la piel, cierto, a veces me he sentido así, a punto de romperme, algunas personas al conocerme me da la sensación de que me sajaran la carne para ver en el interior. Es una forma extrema de indagarte. Sólo el razonamiento te dice que no habrá desaparición, no inútil al menos, o eso espero. De la nada surge algo, el vacío siempre tiende a llenarse, es lo que he experimentado aunque a veces nuestros sentimientos no parecen más que imaginación. A veces me visualizo como un montón de arena, se construye un castillo, una montaña, alguien viene y lo deshace. Y empiezas de nuevo, imaginarme de ese modo calma el temor a la deconstrucción. Los esquemas son algo terrible, nos aferran a una realidad que asimilamos con nuestra propia identidad. También, en más concreto, una vez sentí como alguien me apretaba en su puño hasta el punto de asfixiarme y romperme y entonces me imaginaba, en un intento de supervivencia, como agua que se derramaba entre sus dedos. Fue curioso porque esa persona me comentó un día, ya al final de nuestra relación, que yo me le escapaba, que sentía que trataba de contenerme en sus palmas y que me escurría como el agua. Me pareció curiosa la coincidencia de la imagen para unas sensaciones. (No se asuste, Verdú, por la monstruosa agua derramada). Un saludo.
Comentado por: Piel el 08/10/2007 a las 18:29
Comentado por: escarola el 08/10/2007 a las 17:28
¿Qué nos proporciona placer en el disfrute de lo difícil? Un placer, por así decirlo opuesto al principio del placer, que duele conseguir. ¿Es en este tipo de placer mayor placer el camino hacia el placer que el placer mismo? La satisfacción de vencer las dificultades, de superarse a sí mismo? ¿La transformación íntima que implica la aceptación o asimilación de lo distinto, lo opuesto o inaccesible? El dolor de rasgarse ya no las vestiduras sino la piel para remover lo escondido, nuestros resortes ocultos. En lo fácil el placer es producido por el disfrute del objeto mismo, que desaparece cuando se consuma. Implica la aceptación de lo presente y conocido, de lo que encaja en nuestro criterio de agradable y bello. Lo difícil es en cambio enfrentarse a lo extraño, convertirlo en placer implica un doloroso examen interior, una convulsión en los esquemas. Pero más que dolor-que sería también un placer sencillo-, el placer de lo difícil es el de ponerse en juego, el del riesgo, el vértigo ante lo desconocido dentro o fuera de nosotros mismos. El riesgo de perdernos, para encontrarnos de nuevo- el placer de la autodestrucción, de desmontarnos, para mejor reconstruirnos.
Comentado por: escarola el 08/10/2007 a las 17:24
Comentado por: Piel el 08/10/2007 a las 14:10
Lo dificil es encontrar un maestro que haga "lo dificil" facil,es decir que ame el conocimiento y sea capaz de trasmitir ese amor a sus discipulos.El clima social actual,lo que no es crematisticamente util no interesa,no favorece este proceso.
Comentado por: maleas el 08/10/2007 a las 13:34
Un inciso: me voy a terminar por convertir en un robot, tanta rayita quebrada, cada vez lo ponen más difícil!
Comentado por: Piel el 08/10/2007 a las 13:31
Uno elige lo difícil porque le supone un reto, si es demasiado fácil cansa, no se aprende nada nuevo. Y elige lo fácil cuando está vago o necesita una repetición que calme, como un mantra.
Acabo de leer una entrevista al Dalai Lama y me ha recordado a un tema que colgó Verdú hace un tiempo sobre el cambio de carácter, el paso rápido de lo frívolo a lo serio. Esta, generalizando desde ella, podría ser una respuesta. Decía así, aproximadamente, la entrevista está muy curiosa, por cierto.
"La mente está dividida en dos partes, la que siente rabia y la que observa. La rabia no lo invade todo", añadía que en Occidente le parece a él que esto no se tiene lo bastante en cuenta, que aquí no se potencia lo positivo del alma y que se cree que lo negativo puede dominar - en completo -.
Comentado por: Piel el 08/10/2007 a las 13:30
Lo difícil aísla, pero si se lleva dentro es inevitable.
Busqué información sobre el libro de Blom,y se perfila interesante.No sabía que Diderot fue
tan perseguido por la iglesia y el poder.Ya por eso lo admiro.
Comentado por: terra el 08/10/2007 a las 11:29
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
07/7/2008 00:07
Publicado por: comentario
07/7/2008 00:03
Puede ser, Comentario. Trata de...
Publicado por: escarola
06/7/2008 23:56
Publicado por: comentario
06/7/2008 23:53
Publicado por: buenas noches
06/7/2008 23:51
Creo que le va eso de despertar...
Publicado por: escarola
06/7/2008 23:46
Publicado por: ¿querían palabras?
06/7/2008 22:57
Publicado por: ¡genial!!
06/7/2008 22:34
Publicado por: comentario
06/7/2008 21:44
Yo creo que la literatura se...
Publicado por: escarola
06/7/2008 20:58
Publicado por: a qué sí?
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