La última vagina
Vigilar y castigar eran los dos términos que Foucault usaba para empezar el retrato del poder. Nos vigilan y nos castigan. Nos vigilan y nos castigan con la mera vigilancia. Nos castigan y nos marcan definitivamente como seres inconfundibles para ser observados en el futuro.
El recorrido de la existencia social atraviesa una calle donde las miradas del poder, un poder dividido en miles de ojos, nos unta y acribilla. Nos mata, finalmente.
Nos mata finalmente mediante la humedad de la muerte ocular pero, entretanto, estando vivos la profusión de los impactos sancionadores van saciando nuestro depósito íntimo. Nos sancionan y nos modifican. Nos hacen figuras de observación o muñecos sometidos al poder omnímodo.
Un poder que, precisamente es tal, tan omnímodo, porque no se ve.
La invisibilidad del poder le excluye de la vigilancia, la imposibilidad de vigilarle le libra de cualquier condena, la imposibilidad de atraparlo desarrolla su extraordinaria expansión. Finalmente, una fortaleza se erige en nuestro entorno. Una auténtica penitenciaría.
Uno a uno, los ciudadanos, habitan el patio de ese recinto con infinidad de torres vigías, incontables carceleros, torturadores de la vigilancia perpetua antes incluso de llegar a la celda. Carceleros o celadores feroces de los constantes panópticos que componen cárceles y hospitales, iglesias, universidades, ejércitos y escuelas.
Ser vigilado desde afuera, sin saber dónde se encuentra, ese punto óptico hace que inesperadamente por deslizamiento de lo que no se sabe desde donde ve, el sujeto se sienta todo él un objetivo. Un objetivo en lugar de un subjetivo capaz de pugnar contra el objeto. Un objetivo que, a la fuerza, su totalidad llega a ser un surtido de pupilas. Él mismo, abrumado de vigilancia, crea en su interior una pupila. La pupila que resulta del gran coito del ojo absoluto que todo lo ve sobre el último frunce que parecería libre de su incursión. La última y tenebrosa vagina que tampoco quedará exenta de la aguja luminosa que la percibe.
El bien o el mal. La buena o la mala persona se cincela mediante el arte de la mirada criminal. La mirada del vacío o el viento.
[Publicado el 31/1/2012 a las 12:09]
El problema del Poder es ese, que al final todos somos cual cámara de foto ( o más bien ya video) grabándonos en una continuidad sin fin.El Poder se ha dispersado, difuminado, atomizado microfísicamente, sin quedar ya apenas nada de su antigua realidad.
No se puede hacer mucho frente/contra el Sistema, porque todos somos partes integrales del Sistema mismo.De ahí que esta Gran Crisis tenga tan pocos visos de poderse remediar...
Las sociedades estarían saturadas, bloqueadas por los desarrollos de una Historia del Bien, de la Perfección, que al cabo nos ha llevado a un callejón sin salida: presos de un Bien y una Perfección imposible nos cuesta una inmensidad volver a una posible realidad de la vida y el mundo.
Al fin parece que lo único que sabemos y podemos sería perseverar en lo que hay, en lo que tenemos, aunque ello no tenga otra perspectiva que la de perseverar en la catástrofe.-y por lo que parece y se ve por todas partes, es lo uniquito que sabemos/podemos...
Solo algún milagro podría venir a poner remedio al actual estado del mundo, solo un milagro parece nos podría poner en la senda de otro tipo de caminos...
Comentado por: pepedamian el 06/2/2012 a las 12:08
Sartre se quedó en el discurso sin querer ver la realidad de Stalin.
Marx siempre será una referencia para entender el sistema capitalista y su crítica al mismo no ha sido, hasta ahora, razonablemente rebatida.
El problema de Marx, y más aún del marxismo, es que no ha sabido dar una respuesta adecuada, teórica y práctica, a cómo se ocuparía el vacío de poder tras ser desalojado este por la burguesía capitalista. El gran problema del Estado.
Cuando se lee a Lenin, uno tiene la sensación de que sirviéndose de la teoría marxista se justifican cosas que el propio Marx estaría en desacuerdo. ¡No es esto! no es esto!
El debate en torno a un poder que nos libere se torna absurdo, un contrasentido, que la realidad histórica no ha hecho más que confirmar.
Ello no debe, sin embargo, hacernos creer que el poder de las democracias liberales capitalistas escapa al totalitarismo al que tiende todo poder.
De ese totalitarismo inadvertido conscientemente, pero cuya presencia se hace sentir cada día mas profunda, trata el artículo de Vicente Verdú.
Comentado por: Un bárbaro el 03/2/2012 a las 18:31
Sobre el comentario de "z" y la cita de Sartre.
" El objetivo de una revolución es que la gente sea libre.... y se ayuden los unos a los otros.."
Bien, muy bonito, ¿Pero que sucede cuando la gente no quiere ni tiene interes en tales cosas, sino que estamos en una situación donde cada uno va a lo suyo (y Dios contra todos), donde la divisa principal es (siguiendo las lineas de la cultura dominante, hegemónica-que no puede ser otra que la que ha prevalecido y se ha desarrollado durante los tres últimos siglos.- la forma de producción capitalista-) el cada uno a lo suyo, a su ganancia, a su poder, a su lucha individual por la supervivencia.
"De tales lodos, tales polvos..."
Muy idealista era Sartre aún queriendo/diciendose ser "materialista"; muy idealistas/voluntaristas se sigue siendo cuando se ponen los acentos en las supuestas tendencias del Hombre hacía el Bien y la Razón: nada de ello existe; todo puro espejismo, juego de espejos y de bellos deseos que contrastados con lo que nos dice la realidad que tenemos ahí ante nuestros ojos constante y continuamente no pueden superar la prueba de la pura lógica y la sencilla razón.
Maniatados en la ilusión de la Razón y el Bien (sin tener en cuenta la profunda y fundamental realidad del Mal)es como dejamos fluir el actual estado catastrófico de las cosas sin en verdad poner remedios, creyendo estar poniendo toda clase de remedios; es de esa manera como seguimos insconcientemente y de forma inverosimil, la pulsión del Mal; o de como el Mal ( la vida en su complejidad) se venga del intento (por supuesto supervano) de una cultura (la nuestra) de erradicarlo definitivamente de la existencia.
Al fin y al cabo solamente vivimos en el tiempo del desafio y la venganza del Mal (de la vida..) frente a una cultura ñoña, fanática, ortodoxa, estúpida,loca...
Pero tal vez esta Gran Crisis no esté ahí sino como medio de demostrarnos y mostrarnos todas nuestras debilidades y con ello la posibilidad de aprender otras formas del ser; inventar otros caminos, sentires, pensares, haceres, seres....
Comentado por: pepe el 03/2/2012 a las 13:24
En otro blog he leído una entrevista con Jean Paul Sartre. Hoy en día se echa de menos un mensaje así. No digo que haya que hacer la revolución comunista pero sí que este tipo de ideas deberían estar presentes en el debate social.
"El objetivo de una revolución no es lograr que todo el mundo sea feliz, sino que la gente sea libre, que no esté marginada, y que se ayuden los unos a los otros. Ésa es la contradicción sobre la que discutíamos. Si quiere usted definir la libertad como el hecho de ser feliz, de acuerdo, pero ¿cómo resuelve la cuestión de la interdependencia? Ése es el aspecto colectivo de una revolución social, ¿verdad? La diferencia entre una rebelión y una revolución radica en dicha conciencia de la colectividad, en que es completamente libre."
http://blogs.elpais.com/tormenta-de-ideas/2012/01/sartre-responde.html#more
Comentado por: z el 02/2/2012 a las 22:27
De acuerdo con lo de la opinión pública. Pero creo que el control va más allá, que uno lleva dentro al vigilante, que lo ha hecho algo suyo y por tanto siempre está vigilado y castigado, aun en la más completa soledad. Freud lo explica muy bien en "El malestar en la cultura".
Comentado por: Un bárbaro el 02/2/2012 a las 14:24
"El bien o el mal" ...
Tal vez mejor la actualización del "Más allá del bien y del mal" nietzscheniano....
Pues es lo que más parece si vemos que lo básico en las relaciones sociales es la referencia central y casi única (omnipresente) del individuo, el yoismo, como medida de todas las cosas.
Así visto todo discurre en ver si lo que está sucediendo, realizandose va bien o mal con lo propio, con la mismidad de mi yo.
El resultado que tenemos ante nuestros ojos es el imperio del yo por todas partes: fin del otro, de lo otro; fin de lo social, de lo político, de lo histórico... Asumición del caos, de la catástrofe de lo social y lo político como forma actual y futura; asumición de la no responsabilidad y la posible desaparición de lo existente.
Llegados ya al final de toda posible liberación, al parecer lo único que nos queda es liberarnos de la propia condición de humanos, de seres humanos; deseo tal vez de volver a los ancestros, al tiempo antes de la aventura, de la ilusión del control de todo a través del animal/dios que se pretendió ser y que al cabo resultó ser solo eso, una sencilla y pura ilusión y vanidad de vanidades.
Al fin tal vez puestos ya los pies sobre la tierra la especie haya ido aprendiendo que no somos más que una ínfima parte del caos/orden del mundo; y nada más...
Comentado por: pepedamian el 02/2/2012 a las 12:22
Comentado por: la primera el 02/2/2012 a las 10:51
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).
Galería de cuadros del autor
El capitalismo funeral (2009), Anagrama.
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama
La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros
La hoguera (2012). Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
20/5/2012 13:04
Tal vez lo que esta Gran Crisis...
Publicado por: pepedamian
18/5/2012 16:33
Según el nivel de desarrollo de...
Publicado por: Rosita Gracia
15/5/2012 23:48
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