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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Vicente Verdú

LA NEVERA

Estoy asistiendo en casa a un fenómeno muy del gusto de Millás que, como se verá, no tiene ninguna gracia. La nevera supura. Puede calificarse el hecho de otras maneras puesto que la secreción es sólo de agua y llega a formar un charco que no llega a ser ni muy grande ni muy pequeño. Podría definirse como que la nevera llora. O también, como que la nevera padece incontinencia. O, trágicamente, que la nevera sangra.

No es sangre desde luego lo que mana pero lo consecuente con los fluidos interiores de una nevera sería el agua y de este modo la hemorragia presentaría una justa metáfora de su circulación interior.

¿Qué hacer ante este asunto? Todas las reflexiones y aproximaciones razonables que pudieran dar cuenta del mal las doy por revisadas y concluidas. Tampoco dispongo ahora de una asistenta –recientemente operada de un quiste- o una occidentalizada especialista en labores domésticas que aportaran su peritaje.

La única interpretación cabal conduce a un asunto paranormal. El charco aparece azarosamente, no se forma durante la noche o durante el día de una manera justificada y vigilable. La única constatación es que “aparece” a su antojo y en la absoluta soledad. No está cuando se pretende inspeccionar la habitación y se encuentra, ya formado, cuando se llega descuidadamente ante él.  De este modo parece, al descubrirlo, que no soy yo quien observa unilateralmente al charco sino que el charco me aguarda y me mira. Me mira, además, desde su posición baja y aplastada, tal como un mendicante o un ser abatido. Lejos por tanto de sentir irritación ante su regreso mi alma se ve poseída por una lástima inconsolable y por una culpabilidad, además, sin rápidos paliativos. ¿Sufre la nevera un mal medular de importancia y soy incapaz de atajarlo? ¿Seguirá mostrándome estos signos de su padecimiento y continuaré sin ofrecerle algún auxilio?

La acción inmediata sería llamar a un especialista pero si me he resistido hasta el momento ha sido para no reconocer su valor antropológico al fenómeno. Porque, con toda evidencia, no sería un especialista cualquiera el indicado para aportar soluciones, sino alguien tan especial como inquietante.  Tratándose de una avería sin más, un técnico vendría a repararla. Lo embarazoso es haber constatado  que su desajuste procede más del espíritu que del mecanismo en sí, más de un ámbito emocional indefinido que de la materialidad de sus componentes. Efectivamente no será así puesto que nos han instruido suficientemente sobre la radical diferencia entre objetos y sujetos, personas y artefactos, pero cualquier ser sensible que presenciara la lastimera conducta de esta nevera experimentaría más o menos el desasosiego de que doy cuenta.

[Publicado el 24/5/2007 a las 10:30]

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Comentarios (31)

  • Ecarola, quizás debería hacer alguna sugerencia al restaurante. La carta de agua, que en un principio podría parecer excesiva, resulta incompleta. Faltan el agua de Valencia ( par el Sr. Verdú),agua fresca ( para sus hojitas mustias), agua clara (para mi, por favor) y agua rassssss( para Luis Moya).

    En cuanto al camarero me caben dos opciones, o percibió que tenía mala cara o se comportó de manera impertinente.


    Comentado por: grillo el 27/5/2007 a las 20:12

  • No, Piel.

    No hablaba de escarola.

    Me parece que estaba hablando de una nevera argentina.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 26/5/2007 a las 01:58


  • El otro día pedí agua en el restaurante y me trajeron la carta. Tenían agua de soda, agua de rocío, agua de mar, agua de manantiales, agua de río agua de ría, agua santa, verde agua, agua marina, agua sucia, agua caliente y agua fría, agua salvaje, agua pantanosa, agua limpia, agua fuerte, agua dulce , agua de lluvia, y agua de Vichy.-Y ¿agua de grifo?, pregunté. Los servicios, a la derecha, me respondió muy solemne el camarero.

    Comentado por: escarola el 25/5/2007 a las 13:28

  • @Piel

    “Muchas obras de los antiguos se han convertido en fragmentos. Muchas obras de los modernos son así mismo desde el comienzo”
    Es cierto, a veces la traducción se va aclarando poco a poco, encontramos las palabras, no sé si el sentido. Quizá cuanto más oscuro, mejor lo vemos. Encantada de hablar contigo aunque no sé si hasta el lunes volveré por aquí.

    Por cierto, creo tener cierta idea de dónde viene el agua ¿y ud.?

    Comentado por: escarola el 25/5/2007 a las 12:29

  • Ni el horno ni la nevera tendrían valor sin lo que le ponemos dentro, sin la necesidad de comer y de disfrutar haciendolo.

    Comentado por: grillo el 25/5/2007 a las 11:52

  • Bueno, veo que hablan de cocina.Los rumbos que toman las cosas, supongo que a veces insospechados, sorprendentes.¿ Se habría imaginado el Sr. Verdú que su artículo sobre la nevera iba a funcionar como un iman en la nevera?.

    Escarola, ¿que le parece el papel de libro de cocina?... no se, al libro le falta algo para que me cuadre. Donde metemos las banderillas negras?... Voy a tener que ponerla de chef.




    Comentado por: grillo el 25/5/2007 a las 11:29

  • Sí, Escarola, muy bueno. No sé qué me gusta más, si como abre el tema o cómo lo cierra (por el momento). En cuanto a la traducción es increíble lo que hace la lectura, miras las mismas palabras 4 ó 5 veces y sin darte cuenta casi empiezas a entenderlas; deben de ser los restos de mecanismos del aprendizaje infantil. Me gustaría, si es posible, que me tradujese el resto de las sentencias en alemán (los mecanismos infantiles dan paso a la intuición pero no a la comprensión completa y exacta); me ha gustado eso de los fragmentos, es muy sugerente.
    Agua, su texto también muy bueno, sólo he sentido un pelín rechazo ante estas palabras: c h o r r e a n...lamiendo toda esta piel...y c h o r r e a n. Por lo demás, perfecto. Sabe cómo transmitir emociones. La poesía, en cambio, aparenta un cambio de estilo y de ánimo repentino, como pasando de pronto a lo "cómico" dentro de un alma dramática; me gusta además como extiende su significado y lo cierra; enlazándose con el nick para completar la frase.

    Comentado por: Piel el 25/5/2007 a las 11:06

  • Me conformaré con el infinito.

    Comentado por: escarola el 25/5/2007 a las 11:03

  • ¿Moco verde? Lo entiendo a medias, lo siento, algo capito pero no del todo.

    Comentado por: escarola el 25/5/2007 a las 10:37

  • Vols venir a Sandymount
    Madeline somera

    Veus? El ritme s'inicia. El sento. Un tetràmetre catalèptic de iambes al pas. No, al galop: deline, somera.
    Ara obre els ulls. Ja va. Un moment. ¿I si tot s'hagués esfumat, mentrestant? Si els obro i em trobo per sempre en la negror adiàfana. Basta! A veure si hi veig.
    Ara mira. Tota l'estona allí, prescindint de tu, i sempre hi serà, món sense fi.

    Comentado por: Verd moc el 25/5/2007 a las 10:27

  • Más o menos la traducción de la seguunda cita de Schlegel -que puese yo misma, a propósito del artículo del sr. Verdú-sería así. "El entendimiento es mecánica, el "witz" (el ingenio) química, el genio espíritu orgánico". Schelegel admiraba profundamente a Goethe, cuya forma de escribir era claramente opuesta a la suya. Para mí que el genio puede manifestarse bajo cualquier forma, pero no todo lo que se haga bajo una forma determinada lo será: siempre habrá obras malas, banales, mediocres, prescindibles, buenas, excelentes y geniales e imprescindibles. Y también puede haber algo de genio en una obra que no lo sea en absoluto. No me extiendo más. Los tiempos han corrido a favor de esas formas de conocimiento relámpago que como el witz romántico nos iluminan con rapidez el entendimiento; esos charquitos que espejean nuestra perplejidad, de la que solo nos sacan los más clásicos argumentos. Pero las ciencias necesitan la solidez del género argumental. ¿A qué género pertencen los escritos de Verdú? Yo diría que pese a su apariencia orgánica brillante y rotunda, sus bien trabadas y comunicadas entrañas, es por su ironía de fondo más bien postmoderno. Y al fin, también fragmentario. ¿Qué son estos artículos sino fragmentos?


    Comentado por: escarola el 25/5/2007 a las 09:34

  • Parece ud. muy sorprendida, chiqui. Por cierto, tiene un papel en la cocina ¿lo adivina?

    Comentado por: escarola el 25/5/2007 a las 09:14

  • MUY BUENO, ESCAROLA!

    Comentado por: CHIQUI el 25/5/2007 a las 08:44

  • @Fatima y a los demás.
    Pero si pasan juntos todas las noches...separados únicamente por un módulo de cocina. Pero nada, y es que tienen un grave problema de comunicación. Mira, cuando ella, la nevera, llegó a la cocina, el horno ya llevaba mucho tiempo allí. De su enorme boca salían y salen magníficos asados y pasteles, en su punto, redondos y dorados que generan la admiración de toda la casa y el mobiliario, especialmente de la campana extractora de humos, secretamente enamorada del horno desde su instalación. Pero el horno está empezando a fijarse más en la nevera, será porque es un poco más nueva y brillante, o porque su aparente frialdad despierta su espíritu de contradicción. A veces a ella le parece que él le hace señales de humo, mientras salen de su boca todos esos magníficos manjares, y ella, en cambio sólo puede responderle en su lenguaje licuante. Según su estado de ánimo interpreta de manera más o menos propicia las señales; en los días optimistas le parece notar que le dedica un estofado oun pastel de chocolate, pero luego razona y piensa que al fin y al cabo así de bien le salían también antes. En cambio a ella sólo la utilizan como depositaria temporal de alimentos. Algunos salen ya convertidos en desperdicios, porque no ha podido conservarlos como es debido: una escarola lángida, un yogurt agrio… Le causa a la nevera una satisfacción especial el momento en que meten en el horno alimentos recién salidos de sus entrañas . Y si luego se los devuelven una vez horneados, entonces ella los envuelve amorosamente en una corriente de aire hasta que los sacan para la cena. Pero esta es toda la comunicación que hay entre los dos.

    Comentado por: escarola el 24/5/2007 a las 23:32

  • Este ajetreo diario que no permite descanso
    Este ir y venir de mi cuerpo cuando menos me lo espero. Siempre en la puerta, parece que esté esperando.

    Este traqueteo que me pone en movimiento, molécula a molécula como si fuese a desintegrarme, me hace agradecer la presencia de esta transparente piel que se confunde conmigo hasta parecer, juntos, casi nada.

    Paso el día encerrada en esta piel sin poros, que solo me permite salir por la boca a chorros, deseperada.
    Por las noches es distinto, cesa el rumor que mantiene helado el mundo en el que me hallo. Me protege esta piel invisible,dura fría, casi helada, mientras alrededor todo cambia. Vapores de todo tipo rozan esta cárcel estriada. Queriendo entrar. Amenazan.
    Quieta dentro, sin moverme...¿Esta quietud me delata? Ellos tocan mi aterida piel y ahí, ahí mueren cada noche. Los vahos que me rodean se funden sin penetrarme y...c h o r r e a n...lamiendo toda esta piel...y c h o r r e a n hasta la misma base, lágrimas de mil sabores.

    Amanece...
    Esta mano matutina no entiende,
    me toca cada mañana y
    mientras su vaho me empaña
    él mirandose en el charco
    cree que la nevera sangra.
    Y no, no son la nevera
    son su razón de ser,
    su relleno, el calor de su alma.
    Su frío los mantiene vivos
    y yo... yo solo soy...


    Comentado por: el agua el 24/5/2007 a las 22:50


  • ¡Rayos y centelllas!
    El tema de las neveras me deja frio... Así que, después de celebrar la apertura de Escarola, comento el articulazo de Verdú que aparece hoy en "el periódico". Se titula: "El feliz arte de desmenuzarlo todo".
    Si no lo han leido yo se lo resumo. Trata de la fragmentación del discurso propia de nuestro tiempo, de la innumerable división del significante, de la multiplicación infinita del significado, de como las partes se hacen mayores que el todo. Trata de la "cultura del tentempie", de la metralla informativa. Trata de la publicidad como vanguardia del regate corto, del saber inmediato.
    Pero el autor reconoce que tal deriva no sería en ningún caso carencia de complejidad, de profundidad, de inteligencia, de sentimentalidad... el artículo no habla de mejor o peor, y seguro que es un tema que no puede dejar de interesar a Don Vicente.
    El nomadismo. Francia, París, filosofía, universidad, el pesimismo: "El mundo entero tiende a ser accidental y la cultura en marcha será heredera del desastre".
    Gran artículo, cumplidor del primer deber exigible a los que se dedican a pensar: poner el dedo en la úlcera... Pero...
    El señor Verdú parece tener miedo a la velocidad. Como aquello catastrofistas decimonónicos que intentaban disuadir al personal de que cogiera el tren porque a la increible velocidad cuarenta por hora se les podrían saltar las retinas. En menos de cien años hemos pasado de inventar el avión a llevarlo a la luna. Nuestras conquistas técnicas forman parte de la solución y no del problema, si es que hay algún problema en el hecho de que ya no haya que darle a la manivela para llamar por teléfono.
    Observemos las metáforas: metralla, tentempié... las referencias a las primeras formas de la publicidad. Me parece demasiado viejo, metáforas en blanco y negro. Interesantísimas, emocionantes, pero sospecho que algo vacías de contenido como argumentación intelectual que nos hace sospechar el declive de los tiempos.
    Le pese a quién le pese, nuestra realidad esta bastante determinada por el modo de producción, (al barbas se le podrán discutir muchas cosas, pero esto...) ¿Dónde arrancan las huellas de lo que somos ahora? La respuesta es: "con el nacimiento del capitalismo contemporáneo", la repregunta es: ¿cuándo empieza eso?, la rerespuesta no la sé.
    ¿Cuál es el papel de los cambios de todo tipo que tienen lugar tras la segunda guerra mundial? ¿Quienes son nuestros antepasados? ¿Quienes son nuestros padres?

    Comentado por: p de paolo el 24/5/2007 a las 22:18

  • @Escarola, creo que hablan de usted pero no me haga mucho caso.

    Comentado por: Piel el 24/5/2007 a las 21:20

  • Otsein an der Rhein, rhein viele sind Genie, Witz... witz... witz? das es bei der angefulletten. Verstand der kotelletten.

    Comentado por: Cisco menisco Hegel el 24/5/2007 a las 21:18

  • “Viele Werke der Alten sind Fragmente geworden. Viele Werke der Neuern sind es gleich bei der Entsthehung.”
    “Verstand ist mechanischer, Witz ist chemischer, Genie ist organischer Geist”

    Comentado por: Friedrich Schlegel el 24/5/2007 a las 18:00

  • Escarola, ¿por qué tirar el horno por la ventana? ¿Por qué no aceptar que la nevera y el horno, así como nosotros, también tienen su corazoncito? Talvez la solución sea lo opuesto: dejarlos completamente juntos y solos una noche, para terminar con tantas ansias reprimidas.

    Comentado por: Fátima el 24/5/2007 a las 17:25

  • En mi casa tenemos una combi alemana de las más caras, sin embargo a los dos años justito acabar la garantia va y deja de conjelar. El conjelador situado en la parte de abajo se habia estropeado y para repararlo el servicio técnico se la tenía que llevar al taller y tardarian por lo menos un semana en volverla a traer reparada y eso con un gasto que ascendia a cuatrocietos veinte euros, (No sé si con IVA)Así que no la hemos reparado,hemos sacado los tres cajones que alli habian y hemos metido las cacerolas etc, la mar de bien. Despues hemos comprado un congelador vertical en el que cabe un montón de cosas y lo hemos puesto en un rincon que teniamos ,muy discreto en la misma cocina, y solo nos ha costado de oferta ciento setenta euros y con dos años de garantia. WWW.antoniolarrosa.com..o sea yo, el escritor mas sorprendente malo de todo lo conocido.

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 24/5/2007 a las 17:20

  • Yo dejaría que se derritiese del todo y que se evaporase, una vez convertida en un charco, al calor del sol (o del horno); saliendo por la ventana abierta para llegar a las nubes, de las que podría volver a caer en forma de lluvia sobre el mar o en los lagos. Tal vez recogería un poco de ella con un paño antes de que se fuese, para limpiar el horno y que no se quedase demasiado desconsolado; además, así, cuando llegase la siguiente nevera estaría demasiado adecentado como para resultar atractivo y la nueva le duraría al menos tantos años como los que la desaparecida le sirvió.

    Comentado por: Piel el 24/5/2007 a las 17:12

  • Cabría preguntarse, también, si es en realidad la nevera la causante, o algo que está dentro de ella. ¿Qué sucede dentro de la nevera una vez cerramos la puerta? (o, que es lo mismo, ¿qué sucede dentro del ascensor mientras baja, vacío, del cuarto al tercer piso?)El frío es y siempre será solitario, claro. En medio de esa soledad, algo irrumpe los límites mismos del electrodoméstico. Se rompe a sí mismo al no ser del todo domesticado.

    (rastreandoadedalo.blogspot.com)

    Comentado por: CHG el 24/5/2007 a las 17:11

  • O lo que es lo mismo...


    Baixant per Baghdad a Iraq
    unabomber unabomber
    Baixant per Baghdad a Iraq
    una bomba et cau al cap.

    Pregunteu-li com se diu
    una bomba, una bomba
    pregunteu-li al Hans Blix
    Hereu Trías Portabella Fernández Mayol García González Woody Allen Codorníu.



    Comentado por: . el 24/5/2007 a las 14:54

  • Sus bragas solitarias (lavadas a mano). Qué diferencia entre hacer una colada a máquina o lavar algo a mano. Tanta como apretar un botón o mojarse las manos. Tanta como hacer las cosas rápidamente y sin darle más vueltas al asunto o pensar con calma mientras se ve cambiar el color del agua. Sucede que somos inestables, más que la nevera. La prisa mata, como dicen en Marruecos. Cuánta razón tienen. ¿Qué hago yo aquí? Un viaje desatasca no solo los desagües sino que se lleva la cal incrustada en la resistencia. Vaya, esto iría más con lavadoras que con neveras.
    En un piso donde viví usaban la nevera como equipo de música: al abrir la puerta sonaba una canción. También he visto usar un váter como maceta y una bañera cortada por la mitad como butaca... La gente tiene imaginación tras aburrirse bastante.
    Abajo, en la calle, el vendedor de cupones de la O.N.C.E. toca el acordeón dentro de su sitio-cabina, ajeno a los cuponazos...
    Melancolía y ganas de irse adonde sea. Para volver. Ir y volver. Neveras ajenas sin preocupaciones. Neveras propias a las que no echaremos de menos. La promiscuidad de los objetos, sus pocas raíces. Las plantas son otro tema.

    Baixant per la font del gat
    pots arrencar herbes oloroses
    que després les poses
    fent més gustós el guisat.

    Comentado por: . el 24/5/2007 a las 14:04

  • Me olvidé de decir que es bonito ver sus bragas colgadas al lado de una nevera. Una nevera que no está en su sitio. Unas bragas que toman el sol en varias casas.
    ¿Cual es nuestro sitio? Difícil responder...

    Comentado por: . el 24/5/2007 a las 13:02

  • a usted le parece bonito poner esa foto?, pues no. para empezar las neveras no deben ser blancas y menos estar en un árbol ya me está confundiendo, oh! dónde voivirá este hombre?

    el domingo votan y dicen que salen las goteras otra vez, m. bueno ahora dicen que son los desagües que están ya antiguos cosas. debe cambiar de casa, la puerta no le deja salir, la nevera es como su alma: llora, qué desastre. qué miedo de casa. claro que más miedo da Roma, digo los rumanos gemelos y los espías.... ay! qué miedo.
    No hay nada cómo Siberia, en serio, para ya voy, me ha hecho pensar cómo serán lás lágrimas en siberia mmm.. no lo había pensado y si se congelan por el camino, si se quedan pegadas en los mofletes qué hermoso un rostro lleno de agua... bueno no debe llorar más, sus muebles le usurpan el alma, es grave. Realmente.
    cualquier día las sábanas le atan qué miedo, se da cuenta!
    Enea

    Comentado por: Enea el 24/5/2007 a las 12:45

  • Curioso, Vicente. Se me estropeó la nevera esta semana. Una nevera que estaba ya en este piso cuando llegué a pie con un colchón y poca cosa más, una nevera por tanto ya instalada y que, además, nunca se ha quejado y se ha mantenido hasta hace escasos días fría a pesar de funcionar siempre regulada al mínimo, asombrosamente estable al largo del año. Curioso el cambio de la nevera en estos días pasados: ha dejado de enfriar poco a poco, imperceptiblemente y sin quejarse. Por eso me ha sabido mal ver su lastimosa agonía, también silenciosa. He intentado desconectarla para ver si se reanimaba. Al apagarse la luz he sido consciente de que la desconectaba. Al dejarla ya apagada definitivamente he entendido que la mataba, pues pese a no enfriar, conectada aún hacía un leve ruido constante, perceptible cuando acudía a la cocina deprimido y preocupado por su salud y acercaba la oreja a su costado. He llegado hasta a acariciarla una vez.
    Tras llegar yo con otra nevera (casi nueva, recuperada de un antiguo piso) y después de situarla en el mismo sitio de la otra, he dejado a la muerta de cuerpo presente en la terraza comunitaria que sólo uso yo, en espera de ser descuartizada con cariño: seis pisos sin ascensor son demasiados para bajar una combi de dos motores. Ahora cuando salgo a la terraza la veo allí, en su nueva situación provisional. Le da el sol toda la mañana (cosa que no pueden decir muchas neveras) y aún abro y cierro las puertas de vez en cuando. Este fin de semana la desmonto con mi hijo.
    Ni una gota, Vicente. Ésta no ha soltado ni una gota...
    No le aconsejo llamar a un técnico. Le cobrarán casi lo mismo que si usted se compra una nevera nueva. Y el servicio de venta y transporte se encarga de todo el papeleo e incluso se llevan el cadáver sin hacer demasiadas preguntas.
    ¿Porqué ha muerto la nevera en primavera? ¿No resistió la astenia primaveral?
    (Estoy muy cansado y se me va la olla definitivamente. Buen momento para leer entero al dublinés: ahora o nunca).

    Comentado por: . el 24/5/2007 a las 12:15

  • Bueno, yo como ama de casa, sin título, diría que tiene que subir la temperatura para que el hielo del congelador no se derrita. Si eso no funciona, mire el tubo de desagüe que está detrás de los cajones y quizás está atrancado, o si el frigorífico es viejo, corroído. Pero como estoy segura que ya habrá hecho todo esto, estoy de acuerdo con Escarola...¿Cómo sabe Escarola que el horno está cerca? No es eso saber demasiado para una simple bloguera!. Bueno, sigo con el tema… tire el frigorífico por la ventana y a Escarola …tendré compasión.

    Nadie más que usted puede hacer de una
    Trivialidad algo tan trascendente! Olé.

    Comentado por: CHIQUI el 24/5/2007 a las 11:42

  • Comentado por: escarola el 24/5/2007 a las 10:46

  • Bueno, como reconocida especialista en biología electrónica por la universidad de Otsein an der Rhein debo avisarle que debe ser la proximidad del horno, que sube la temperatura ambiental y emite radiaciones de feronomas, cuyo impacto –a nivel molecular- repercute en la curva hormonal de las neveras, acelerando el proceso menstrual. Es un
    proceso típicamente primaveral que cursa sin complicaciones, y se soluciona rápidamente, tirando el horno por la ventana.

    Comentado por: escarola el 24/5/2007 a las 10:28

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

/upload/fotos/obras/portada_no_ficcic3b3n1_med.jpg

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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