El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 21 de mayo de 2012

 Blog de Vicente Verdú

Camisones y pijamas

Una significativa diferencia entre la tipología atribuida a hombre y mujer es la que aparece, como si tal cosa, cuando de noche se desvisten para meterse en la cama. Mientras el hombre se afea mansurronamente en el horroroso traje del pijama, la mujer se da crema, se peina y engalana. El hombre tiende ha borrarse austeramente tras las rayas presidiarias de su indumentaria (inspirada en los estampados de oriente) y la mujer se embellece como si se encaminara a una fiesta donde el escote, los lazos y las puntillas fueran lo indispensables para la ocasión.

Efectivamente, el proceso conyugal y el mismo transcurrir de la historia de los sexos han emborronado estas diferencias pero ni con la mediación unisex del esquijama la mujer ha renunciado a los múltiples y variados modelos de camisón, en seda, en algodón, en piel de ángel, mientras el hombre,  a despecho de las modas sucesivas, no ha adquirido ventaja alguna en su apariencia al ir a dormir.

La igualdad de los sexos ha topado aquí con la práctica de las reales iniciativas sexuales  y hasta con las aborrecidas consideraciones del sujeto y el objeto de la relación carnal. Siendo la doctrina igualitaria de la intensidad que fuera, la mujer se emperifollaba, se perfumaba, se exhibía seductoramente a la manera de los objetos cuando, simultáneamente, el tipo masculino adoptaba aún el uniforme listado de un mayordomo  o, acaso, metafóricamente, de un preso. Preso de los irresistibles (condenatorios) encantos de la mujer con quien sólo se sumergía en el mismo hecho a través de una humillante asimetría amorosa. Él marcado como un sirviente y ella engalanada como una reina; él recurriendo a un sencillo atavío de faena y ella buscando una imagen sexual que la exaltara.

Las camisas, incluso hasta los pies,  que eligieron no pocas chicas progresistas en los años sesenta acaso superaron, en no pocos casos, el casto camisón de las abuelas en siglos de esclavitud femenina. Pero en los setenta, la elección de las jóvenes y luego esposas maduras fue y sigue siendo una elección entre deportiva y desdeñosa si se recuerdan textos del MLF (Mouvement de libération des femmes.1970) que las inducían a obviar toda convención para sentirse tan liberadas como cómodas. Entretanto, el pijama, estructuralmente incómodo, permaneció como un indiscutido dictado colectivo. No hay movimiento de liberación en el hombre mientras sí en las opciones de la mujer. Camisones o vestas, pijamas o sólo chaquetas de pijama forman parte del ameno  repertorio femenino para irse a dormir mientras el hombre permanece encarcelado, sombrío o ridiculizado en su inveterado atuendo, sin que legiones de modistos hayan sabido abrirle las puertas al recreo del narcisismo nocturno a pie de lecho. 

[Publicado el 04/5/2011 a las 09:00]

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Comentarios (15)

  • Podría prescindir de pijamas, y pasearme por mi casa en calzoncillos o desnudo, pero sería violento para el servicio doméstico verme de tal guisa a mis 89 años.

    Comentado por: Barón Rampante el 08/5/2011 a las 20:50

  • los pijamas y camisones no se usan en casa, pero se usan allí donde uno se va a la cama o sale de la cama en presencia de desconocidos o con gente con la que no se tiene la suficiente confianza para ir en ropa interior o desnudos, por ejemplo hospitales.
    Yo a mi mayordomo le exijo que me tenga preparado uno de distinto color para cada día de la semana. Llevan mis iniciales bordadas en el bolsillo de la camisa y desde las una del mediodía en que me levanto hasta las tres de la tarde en que me visto adecuadamente para comer, suelo deambular por los salones de mi mansión con tan cómoda indumentaria de andar por casa.

    Comentado por: Barón Rampante el 08/5/2011 a las 20:44

  • Vicente, realmente, no sé de qué hablas, tengo 53 y en mi vida conocí a un hombre que usara pijamas, es más, conozco alguno que si recibiera uno de regalo,preguntaría para qué sirve.Y las mujeres (al menos las liberadas de prejuicios), ya no nos emperifollamos para ir a dormir -y mira que me gustan los encajes, puntillas, sedas y demás sutilezas-. A lo sumo,utilizamos una camiseta, con una leyenda divertida al frente.

    Comentado por: laura el 08/5/2011 a las 19:27

  • Sería interesante considerar hasta qué punto el chandal, prenda deportiva, ha sustituido a pijamas y camisones como prendas para estar en casa. Tal vez, veamos con el tiempo una evolución similar en esta prenda. De hecho ya la estamos viendo. De ser una prenda de calentamiento práctica para hacer deporte, ha pasado a ser indumentaria doméstica y sedentaria. Y enseguida aparecen los adornos. Chandals color rosa con bordados y cintas plateadas para ellas y colores oscuros, con amplios bolsillos para ellos, todo ello confeccionado exclusivamente para el reposo doméstico y por tanto hechos con telas que provocarían un auténtico ahogo si los chandals hogareños nos atreviésemos usarlos para su fín originario: hacer deporte.

    Comentado por: U.B. el 07/5/2011 a las 21:58

  • El pijama hizo su aparición en el siglo XVIII, como consecuencia de la evolución del camisón unisex aparecido dos siglos antes para liberarse en casa de los complicados y pesados ropajes, pelucones y faldones que estaban de moda en el XVI.
    Era un lujo llegar a casa y desprenderse de las incomodidades y tiranías de la moda. Hombres y mujeres vestían entonces una prenda larga hasta los pies, a menudo de lana o terciopelo para protegerse del frío y con ella se iban también a dormir.
    Tal prenda evolucionó. Las mujeres fueron adornando sus camisas largas de estar en casa con encajes, cintas y bordados, mientras que las camisas largas (camisones) de los hombres se fueron acortando.
    En el XVIII se acortaron tanto que el hombre solía usarlos, para estar medianamente presentable en su casa, con unos pantalones. Fue entonces cuando se pusieron de moda unos calzones amplios importados de Persia, y que originariamente eran una prenda femenina utilizada en los harenes, pero que por su comodidad adoptaron los hombres europeos. La palabra pijama parece derivar de “pae”, en persa, prenda para la pierna, y “jama” que significa ropa. Con el tiempo camisa y pantalón, que diferían en tela, color y estampados, se estilizaron hasta formar el conjunto de camisa y pantalón que conocemos hoy.
    Actualmente como las ropas no son tan incómodas como antes, solemos estar en casa con ropa informal de andar por la calle. La función del pijama y camisón para estar en casa se ha perdido, utilizándose sólo para dormir, con lo cual su uso también está decayendo para esta última función, prefiriendo la ropa interior o simplemente ir desnudos para meternos en la cama, pues la calefacción central no nos exige especiales prendas de abrigo para dormir (como el famoso gorro de dormir que suelen llevar los personajes del teatro del XVIII).
    En cuanto a lo de la ropa interior, es otra historia.

    Comentado por: U. B. el 07/5/2011 a las 21:36

  • Ah, pero yo creía que los jóvenes se ponían solo una camiseta o nada. Recuerdo el comentario de una señora muy mayor en el salón de su casa frente al televisor.Escena: Un hombre joven saliendo de la cama.Comentario de la señora !que raro, ese con pijama!

    Comentado por: Joxepaximur el 06/5/2011 a las 15:50

  • El mejor camisón: las gotas de Chanel con que se "vestía" M.Monroe cuando se metía en la cama.

    Comentado por: U. B. el 06/5/2011 a las 10:56

  • diario;hoy tenemos gracias a INTERNET una informacion infinita, entonces ¿porque somos mas infalices?,en fin quizas haya una cabeza maestra que sabe todo y tiene diseñado el futuro,en fin yo no llego a tanto....

    Comentado por: PJ el 06/5/2011 a las 10:50

  • Este artículo enlaza con el anterior dedicado a la cama. Dependiendo del uso que nos dispongamos a dar a tan fundamental mueble cambiaremos nuestro atuendo para embarcarnos en esa nave en la que a través del placer, del dolor o del sueño nos llevará lejos de la parte racional y vertical al mundo animal, inconsciente y sensorial que nos es dado vivir en la cama.
    Y es cierto que las mujeres suelen ser más previsoras en todo viaje, saben adaptarse mejor a lo que las circunstancias exigen, hasta el punto de que, por su atuendo, el varón que las acompaña adivina las características del viaje que se disponen a emprender cuando, uno a cada lado de la cama, apartan las sábanas de la nave de los sueños o del placer.
    Los hombres nos uniformamos siempre igual. Para el sueño reparador, para el placer o para el dolor de una enfermedad que nos postrará en la cama, siempre llevamos ese triste traje de presidiario, como si supiéramos, como si aceptáramos, que en ella estamos presos ante cualquiera de los usos que le podamos dar, y que nos adentramos en un mundo donde reina la mujer, la enfermedad o el inconsciente de los sueños.

    Comentado por: Un bárbaro el 05/5/2011 a las 23:00

  • diario; hoy comienza la campaña electoral, alegria, alegria, alegria, vamos a contar mentiras, vamos a contar mentiras, tralala, tralala... vamos a contar mentiras.....

    Comentado por: PJ el 05/5/2011 a las 11:28

  • No sólo es el pijama ¿y qué hay del batín?
    Me parece que ha idealizado mucho la imagen de la mujer en las horas cercanas de los sueños.
    Hay mucho para dar y repartir en la estética de hombres y mujeres cuando se revisten de ropa de casa.
    Y yo, que habito entre varones, doy fe de lo muy aburrida que es la ropa masculina. Y yo, que miro a los hombres, doy fe que parecen soldados uniformados.

    Comentado por: Sabela el 05/5/2011 a las 10:14

  • je m'excuse : monsieur verdú, bon jour

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 04/5/2011 a las 16:05

  • saturday review : ¿c'est vrai?

    groucho : ¡assassin!

    pauline : je vous salue...

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 04/5/2011 a las 16:02

  • "Quand j'étais en Afrique, j'ai tué un éléphant en pyjama. Comment un éléphant a-t-il fait pour mettre un pyjama ?......Je ne saurai jamais...."
    -Groucho Marx-

    Comentado por: Pauline el 04/5/2011 a las 10:29

  • "Contrairement à la croyance populaire, les anglaises ne portent pas de chemises de nuit en tweed."
    -Saturday Review-

    Comentado por: Pauline el 04/5/2011 a las 10:25

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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