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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

miércoles, 20 de agosto de 2008

Blog de Vicente Verdú

RELOJ III

Hay personas que de  los coches sólo les interesa que les puedan llevar de un sitio a otro. A unos  zapatos los eligen sólo porque son más cómodos y, en cuanto a los relojes lo único importante que les exigen consiste en que  señalen bien la hora.

Estos seres de carácter instrumentalista y PRÁCTICO  son lo opuesto al ciudadano evolucionado en cuya condición la estética forma parte de su composición sustantiva. Los “prácticos” son simples, mezquinos o vetustos.

Los que hacen predominar el absoluto de la función sobre el papel del significante no pertenecen todavía a la cultura general del consumo y, en consecuencia, se han quedado desfasados cuando no perdidos. El tiempo les ha pasado por encima sin impregnarlos de actualidad y vitalidad.

Se trata de gente que, en general, observa la contemporaneidad con enorme desdén y presume de no entender lo que ocurre, puesto que en este caso creen que la ignorancia los prestigia y les muestra con criterios tan independientes. Y firmes.

Pero toda firmeza resulta hoy demasiado indigestible. El rigor aboca enseguida a lo más grotesco y la seriedad –contra la superficialidad o el juego- empuja hacia el borde del peor anacronismo.

El ejercicio de lo que este grupo mental llamaría “frivolidad” hilvana el patrón de nuestro tiempo. No ser superficial, trivial o frívolo hoy es igual a  haber perdido el tren de la historia. Nuestro tiempo tiende a ser tan fugaz como liviano, tan significante como insignificante. La búsqueda de la utilidad del objeto –y su persistencia y su trascendencia y su herencia- fue una característica del universo burgués del siglo XIX pero hoy su figura espanta. Espanta tanto como las ideas que perviven en brazos de sus descendientes instrumentalistas, ideas que se mecen como cadáveres, aparecen como adefesios y se prolongan como zombies.

El reloj personal no sirve hoy para saber la hora. Su función es lo de menos o es próxima a cero. Hay tantos relojes por todas partes y a cualquier hora que su servicio es superfluo. El reloj marca pero no ya la hora sino la honra: estética, caracterológica, comunicacional, sexual, lúdica o irónica. Quien tenga reloj que entienda o que se amortaje para siempre.

[Publicado el 20/3/2007 a las 10:30]

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Comentarios (12)

  • ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que Verdú está hablando desde la ironía?. Si bebe de las fuentes más limpias: Slavoj Zizek. ¿No nos querrá decir lo contrario de lo que escribe?. Una repuesta de Matemático Demente sería aquí clarificadora.

    Comentado por: Den Kurtz el 24/3/2007 a las 19:32

  • pues sí, por esta vez me adhiero a los comentaristas y no al señor del blog que se expresa muy bien y me encanta cómo escribe y como he empezado por Irak y por el viento, al llegar aquí me he llevado una sorpresa. Creo que Harpa lo explica muy bien: dandismo, sí, eso lo explicaría todo.
    También opino todo lo contrario que Verdú, es más, si observan a su alrededor se darán cuenta de que las personas más prácticas son precisamente las que más han vivido: la gente mayor compra zapatos cómodos y no estéticos, está comprobadísimo. Y por algo será, que ya dicen que sabe el diablo por viejo más que por diablo. No les neguemos a estas gentes su sabiduría. La estética es bella, me gusta la poesía, si se puede conjugar ambas cosas, utilidad y belleza, mejor que mejor pero si hubiera que elegir, así, sin más, prefiero un cocido a la nouvelle cuisine y pretender lo contrario creo que es tan sólo una "postura" o una impostura. Llevados al límite nos comemos los cadáveres en la nieve.

    Comentado por: Krit el 23/3/2007 a las 12:35

  • Supongo que según los parámetros de nuestro máximo representante del pensamiento líquido éste que escribe es un individuo mezquino y rígido ya que, entre otras cosas, jamás compraría un reloj por que como dice nuestro fluido pensador no hace falta para nada.Escribo estas líneas simplemente para expresar mi,supongo que ingénua, sorpresa ante el hecho de que pensadores tan cursis y pringosos como Verdú puedan tener tanta influencia.Cosas del posmodernismo, me imagino.

    Comentado por: Mezquino el 23/3/2007 a las 09:32

  • ¿No estará descubriendo el señor Verdú el dandismo? ¿No estaba ya muy, muy descubierto?

    Comentado por: Harp(í)a el 22/3/2007 a las 01:16

  • Hola Joaquinita...que bien verte por estos lares otra vez.

    Relojero, yo sí que tengo varios relojes...Me los arreglaría si los llevo a España este verano? Aquí no hay quién encuentre un profesional.

    Comentado por: chiqui el 21/3/2007 a las 16:25

  • ¡Ay relojero loco! Cuanta razón tienen sus palabras. Como envidio su clarividencia. Si tuviera un reloj estropeado se lo daría a usted para que me lo compusiera en su justa medida de continente, mas de momento solo tengo el tiempo, el contenido del reloj. ¿Cuánto tiempo cabe en un reloj?

    PD: No se despida, por favor.

    Comentado por: Joaquinita el 21/3/2007 a las 09:09

  • hace algún tiempo, en este mismo blog, un lunático ignorante trató de insultarme diciéndome que era "un vendido". yo le respondí diciéndole que era tan tonto que no sabría explicar qué significaba esa expresión- "ser un vendido", "venderse", "estar vendido"- y, como el majareta no me respondió, pensé que me daba la razón y me quedé tan contento. como, sin embargo, me quedé con las ganas de explicar lo que significaba eso de "venderse", "ser un vendido", etc., lo voy a explicar ahora a modo de despedida. "ser uno un vendido" significa: creer que la realidad, puesto que es real, debe de ser también verdadera- y, por lo tanto, justa y buena-. lo mismo dicho del revés: "ser un vendido" significa: creer que la realidad, a pesar de no ser justa ni buena, es verdadera y, por lo tanto, lo único que hay. lo mismo dicho más sucintamente: "ser un vendido" es lo mismo que ser un "realista". en este sentido- y aunque no fuera más que por el artículo de hoy-, me resulta evidente que don vicente verdú es un vendido.

    lo que no se me alcanza es el porqué. un hombre que goza de cierta reputación, que podría hacer y decir lo que le diese la gana... ¿por qué dice estas tonterías?

    Comentado por: el relojero loco el 21/3/2007 a las 01:23

  • yo no entiendo lo que ocurre... no creo que nadie entienda de veras lo que ocurre. cualquiera que pretenda que entiende lo que ocurre, o bien pertenece a un partido- y entonces no es que entienda nada, sino que berrea consignas y echa espumarajos por la boca- o bien es corresponsable de lo que ocurre, es decir, un canalla (y además no entiende lo que ocurre sino que, simplemente, tiene intereses en que ocurra). ¿cuál será el caso de don verdú?

    Comentado por: el relojero loco el 21/3/2007 a las 00:22


  • Don Vicente, hoy no comento. Aunque el último reloj que le compré a mi marido no marca los números es, simplemente, un objeto bello para quien tenga buena vista, un capricho, un adorno. El resto del artículo me lo salto...

    Comentado por: chiqui el 20/3/2007 a las 18:18

  • Vale, si Vd. lo define así, seré simple, mezquino o vetusto, pero extremadamente libre. En lo que no estoy de acuerdo es en que presuma de no entender lo que ocurre, más bien presumo de entender, al menos, lo suficiente como para percatarme de la esclavitud en que están inmersos los ciudadanos evolucionados en cuya condición la estética forma parte de su composición sustantiva.
    Y no es que el tiempo nos haya pasado por encima, sino que lo hemos rodeado, observando el pasado y el presente para extrapolar y estimar el futuro, y le aseguro que con toda la actualidad y vitalidad necesarias para percibir lo que depara a la humanidad el tren de la historia del juego, la trivialidad y la frivolidad en el que se han subido los consumidores convulsivos (ellos sí que se mueven como zombies), para beneficio de los cuatro listos recaudadores de todo el mecanismo, que además de llenar sus arcas hasta rebosar, se vanaglorian del poder que les otorga dominar tantos millones de voluntades

    Comentado por: wallace el 20/3/2007 a las 17:12

  • Me apunto con los que opinan como Santi Bruch.
    A mi tampoco me esclavizan las marcas, siempre compro lo que me conviene, sea por el precio o la calidad contrastada por algún conocido, y siempre que el precio esté a mi alcance.
    WWW.antoniolarrosa.com

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 20/3/2007 a las 14:09

  • Buenos días.
    No puedo estar en absoluto en acuerdo con el Sr. Verdú referente a la mezquindad que según él ostentan las personas a las que no les importa tanto la marca de un objeto como su función esn si. Pienso que las personas así son precisamente las mas libres de nuestra sociedad ya que no estan expuestas al esclavismo provocado per este frívolo fetichismo de tener la última marca o el último modelo de todo objeto.

    Saludos.

    Comentado por: Santi Bruch el 20/3/2007 a las 13:11

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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Enlaces

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2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

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