El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
DIOSES Y PERROS
La estampa que componen los animales cuando se sientan y sentados no desean nada más, representa una de las cotas más altas de la vida humana. Poseer tal grado de sosiego y dominación, de integración y desprendimiento, lleva hasta el atributo esencial que caracteriza a los animales y a los dioses. Los dos ejemplares de nuestra melancolía fundamental.
Perros y dioses, propicios a la furia y la devoración, a la insensatez y su cólera, gozan a su vez de un corazón natural y redondo que, al sentarse, mantiene una arrogancia irrompible y dulce a la vez.
Nada más simple y supremo, nada menos acorde con la topografía común y más desafiante y cimero que el núcleo orgánico del perro o del dios. Pero también tan obvio de acuerdo a sus naturalezas.
Perro y dios se aposentan y crean en su entorno un círculo de emporio y verdad. Un anillo donde el milagro de su condición superior cristaliza y la felicidad que desprenden se iguala a la luz.
No una felicidad exultante y propensa a la desecación sino un esplendor similar a la saliva del deseo conciliado con su imposible satisfacción.
La mística del perro o del dios sedentes es sedación y en su efecto genera un vasto tejido intáctil, más fino que el espíritu, más fuerte que la materia, más vigoroso que el afán.
Canes y dioses se cruzan en el exacto punto de mira del cosmos y nosotros, tras haber contemplado la belleza de la escena, aspiramos a mimetizar el don de no desear nada más.
[Publicado el 05/3/2007 a las 10:34]
Cuando voy a España siempre bromeo con mis hijos (ya independientes) “no voy a volver”.Su respuesta es “Volver”; volverás, no por nosotros sino por los perros y la gata. Con lo cual consiguen sentirme como una mala madre.
Perdón por esta intrusión, Señor Verdú. Solo quería señalar que mis perros no los reconocí en los suyos, ni siquiera en metáfora.
Lo último: cuando nos vamos de casa los tres están sentados alertas en el sofá. Les digo: we'll be back. Be good. Go to sleep. Se recuestan y muy silenciosos nos dejan salir de casa. Saben que volveremos. Moraleja: si tratas a los perros como humanos, se comportaran como tal.
Otro día nos podríamos ocupar de los gatos. Aunque eso se lo podríamos dejar a Matemático.
Comentado por: chiqui el 05/3/2007 a las 19:17
Los tres dormitan (parece) en un sofá justo detrás de mi ordenador, los puedo ver reflejados en el cristal de una acuarela colgada en frente de mi. Si doy media vuelta a mi silla giratoria, Chiqui se sienta inmediatamente a ver que voy a hacer. Si bajo al primer piso, el bajará también. Si voy de un sitio a otro en la habitación donde trabajo me seguirá con la mirada. Si me tumbo en el sofá; el se las arreglara para siempre acurrucarse en mi pecho (son como gatos grandes). Un día el padre se le adelantó y dormitaba recostado casi en mi hombro…chiqui quería su lugar sin tener que recurrir a la agresividad (cuando eran mas jóvenes así se resolvía el asunto). Se bajo del sofá y caminó a la altura de mi cabeza y allí dio un salto y se sentó encima de mi cara…mientras daba un suspiro de triunfo y seguridad. Lo dejé y llamé a mi marido. Nos reímos.
Comentado por: chiqui el 05/3/2007 a las 19:15
Don Vicente, me imagino que ha tenido perros. Pero esos perros que describe son sabios y mayores y han vivido. También podría ser que fueran razas que yo no conozco y muy bien educadas.
Como muchos saben, yo tengo tres. Una familia (padre, madre e hijo). Los padres se semejan cada vez más a su poética descripción; aunque el padre –antes de dormirse- necesita el acostumbrado ritual de sus cosquillas en el pecho…y no tiene saciedad, hasta que cansada le digo un ¡no! Que nadie me lo discutiría. Se da media vuelta y a dormir. La madre necesita muy poquita atención, observa y cuando ve la oportunidad de que los machos andan distraídos se acerca y le gusta que la acaricie detrás de las orejas y en la nuca pero…llega Chiqui, Ay! Chiqui. Que haría sin él. Chiqui merece un punto y a parte.
(sigue)
Comentado por: chiqui el 05/3/2007 a las 19:15
Comentado por: chiqui el 05/3/2007 a las 18:28
Comentado por: grillo el 05/3/2007 a las 16:38
la saliva del deseo conciliado con su imposible satisfacción.
La mística del perro o del dios sedentes es sedación y en su efecto genera un vasto tejido intáctil, más fino que el espíritu, más fuerte que la materia, más vigoroso que el afán.
........más fuerte que la materia, más vigoroso que el afán....
Sí!
me despido .... es increíble conversar con letras ( sus... de ellos también) sus letras....
regreso ( calma) pues...
porque reconozco el alba y tu mirada
...
.....
no mucho más, no mucho más...
........ ( me apuro con el mundo)
Reconozco el alba y tu mirada
no mucho más
me apuro con el mundo y...
pongo un trozo de alma
doy la mano.
Otras... tantas veces
cumplo el ritual
bebo solo
ni siquiera absorbo
es como...
si el mundo no... (existiera)
detrás
delante
alrededor, quizás
no sé...
todo es silencio
bebo solo
me pregunto si no abrirá el silencio
alguna puerta,
a veces
cuando es de noche miro el Sol
y es que no me doy cuenta, es la luna!
Regreso y tiendo la mano
está ella
que no se marcha de mi lado
en esos momentos me siento lleno
Sólo sé
que regreso y bebo,
solo
.............
Enea
Comentado por: Enea el 05/3/2007 a las 14:35
Aquella imagen tan representativa de la nobleza perruna (y de la elegancia que puede imprimir un animal) de 'La escopeta cacional', en que el Marqués recibe la visita de turistas japoneses con dos semovientes flanqueándole. Los 3 semovientes en un estado entre la vida y el museo. Un precedente del afán de 'museo vivo', propio de la museística vigente.
Comentado por: Bartleby el 05/3/2007 a las 12:17
"Canes y dioses se cruzan en el exacto punto de mira del cosmos y nosotros, tras haber contemplado la belleza de la escena, aspiramos a mimetizar el don de no desear nada más"
Ciertamente hay que aprender a despedirse de la vida, quizá sea ese el último aprendizaje. Pero por el camino sigue existiendo el deseo. Esa es nuestra naturaleza.
Es la luz del deseo la que ha iluminado para bien o para mal nuestra historia, la que ha hecho posible que podamos comunicarnos, ahora y aquí, de esta forma aún tan novedosa.
Incómodos a veces los deseos pero tan fructíferos...
Si serán importantes que nos aferramos incluso a los de imposible satisfacción por seguir sintiendo.
Humanos, demasiado humanos (más o menos)
Comentado por: grillo el 05/3/2007 a las 11:32
Hola, Vicente. Buenos días. Me acuerdo de un tal Lopatov que una vez comentó haber visto en Portugal a un perro al que llamaban Sócrates. Tal vez ese perro ha muerto pero su ver pasar la vida sentado en la sobra, o deambulando por ahí, queda.
Un saludo.
Comentado por: oveja el 05/3/2007 a las 11:24
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
05/7/2008 12:54
Renard y vd.,Don Vicente,tienen...
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