El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
LA PUBLICIDAD INVISIBLE
Uno, entre los numerosos desajustes, de nuestro tiempo, es el anuncio. Todavía queda gente que ve en la publicidad una invasión bárbara que llegará a devorarnos. Nada de eso. La invasión ha dejado de poseer fuerza y la debida orientación. Pero, sobre todo, oportunidad.
¿Cabe un ejemplo más antipublicitario que el disgusto que el spot provoca cuando interrumpe el desarrollo de una película?
La condición primaria de la publicidad es caer bien. Si cae mal, la promoción actúa en su contra, la exaltación del logo conduce a incrementar la posible aversión.
Todos los anuncios que se mantienen en la tele cortando el programa que atendemos con fruición son radicalmente antipublicitarios.
¿Por qué los mantienen? Porque todavía no saben cómo hacer algo mejor y porque todavía pervive un reducto de gente postrada, sumisa y domesticada que traga con casi todo lo que la pantalla propaga. No tardarán, sin embargo, en morir o en desasirse de esta adicción.
Otras pantallas y otros recursos publicitarios están sustituyendo aceleradamente este vestigio de la primera publicidad en el hogar nacida con el milagroso invento del artefacto.
Hoy, no obstante, el máximo propósito de la publicidad es dejar de ser tomada como un elemento superpuesto a la realidad.
El supremo ideal de la última publicidad es la invisibilidad, desaparecer en cuanto producto diferenciado y fundirse con el paisaje, el instrumento, el deseo, del deporte, el arte o el amor. No se está tan lejos de ello pero todavía podemos ser testigos de la metamorfosis que está convirtiendo el reclamo en simple clamor, el eslogan en consejo y el jingle en la música de moda, siendo la música de moda estuche donde el artículo anida.
En este momento absoluto no veremos ni escucharemos ya publicidad. Seremos sujetos y objetos del discurso y la ideología publicitaria como elementos de una cultura integrada desde el contenido de la escuela al contenido del corazón.
[Publicado el 29/1/2007 a las 09:30]
Como decía Peñalba, en partes de EE.UU., la publicidad visible parece aumentar. Engrandecerse los llamado billboards que a un lado y otro de las autopistas te invitan a todo tipo de lujos y necesidades.
También es justo decir que hay estados donde han prohibido la publicidad en sus autopistas con la consecuente monotonía del viaje. El paisaje es tan similar en la mayor parte de EE.UU. que sin un anuncio aquí y allá parecería que el coche no se mueve y que lo que ves es la proyección de un mismo escenario una y otra vez, como solían hacer en las películas antiguas.Todo tiene un límite y en un país tan grande como este hay gustos para todos.
Bajando desde Nashville hasta el Golfo de México: Alabama, Mississippi, Luisiana (todo lo que fue arrasado por el huracán Katrina) solían existir - no se si los habrán reemplazado ya- cientos de estos billboards anunciando los casinos por venir en la costa. Un casino podía tener 30 o 40 de estos supercarteles empezando con la comida que se podía comer, a ridículos precios. La bebida que se podía beber, gratis, las vedettes, atracciones, habitaciones de lujo etc... uno tras de otro. Estos gigantescos billboards cubrían e interrumpían un paisaje casi celestial de pinos delgados de tal altura que parecían tocar el cielo. Se extendían con una gracia sin igual, con sus escasas y casi danzantes ramas en las alturas. Eso si que era un crimen. No he vuelto por allí después de Karina. Todavía no se han edificados casas, hospitales ni escuelas. Tratándose de los casinos apostaría que esos cartelones abundan ahora en mayor número que los pinos. Tantos cayeron, que casi no se reconoce el paisaje.
Comentado por: chiqui el 30/1/2007 a las 00:10
¿Por qué los mantienen? Porque todavía no saben cómo hacer algo mejor y porque todavía pervive un reducto de gente postrada, sumisa y domesticada que traga con casi todo lo que la pantalla propaga. No tardarán, sin embargo, en morir o en desasirse de esta adicción.
.......
esperemos...esperemos, cuesta es tan alto el valor del aburrimiento que parece que hay que salir a comprar, a la calle parece que debe irse a mirar escaparates y de paso...el móvil en la mano para contar no sé qué...increíble, los anuncios de habla...habla pero con móvil alucinante!
la propaganda o pubilidad invisible, no sé muy bien qué es...no sé a que se refiere... pero hay una publicidad o varias que puedes evitar y no sé porqué demonios no sé hace y van y zás se cuelgan el cartel en el cuello... me refiero a las bolsas de compras que evito siempre ( casi siemrpe) sales de comprar en el comercio que arrasa con la bolsa en la mano...publicidad auténtica y no le pagan por pasear la bolsita con el comercio y el nombre...si es una tienda selecta la bolsa es ...vamos a llamarlo casi de diseño pues compran menos y así puedes guardarla para cuando necesites una bolsa y salir con ella a la calle... no no no y no... no lo admito... o me dan otra bolsa, o me pagan por llevarla en la mano o le dan la vuelta o ( suelo llevar mi bolsa) no lo soporto...un anuncio ambulante que me convierta en eso... ni narices... si necesitase dinero pues ya me cueglo el cartel al cuello si quieren que les pasee...
No lo entiendo se pueden evitar muchas cosas y no se hacen... no sé...en serio proque la gente pasea con esas bolsas... increíble... alucinante.
Comentado por: A. el 29/1/2007 a las 23:03
Comentado por: ENRI el 29/1/2007 a las 20:36
En realidad la publicidad nos ha absorbido, somos el agua que contiene la esponja ¿o alguien de aquí carece de prendas de vestir logotipadas, visiblemente logotipadas?
Nos hemos colado por los agujeritos y participamos como legítimos protagonistas de ese proceso publicitario. Nuestro ser social aborrece la marginación, así que se complace en mezclarse en la masa de Ralph Laurens, Loewes, BMWs o Lexuss. Carreras de caballos a la carrera.
El ser individual mira hacia donde indican los líderes, los de siempre, en esto no hemos cambiado desde que el homoerectus se puso de pié. Los de siempre: los guapos, los arrojados, los exquisitos, los inteligentes, los sagaces, los genios, los simpáticos, los... de pronto beben té, o comen sushi, o se dejan portar por un lexus, o veranean en Bahamas, o embuten sus pies en Blaniks, o empollan a Cioran o a Gracián...
Se pone de moda y todos a copiar, y todos contentos de hacerlo, sobre todo si vamos en el comienzo de la estela, si somos de los primeros en hacerlo -nos hemos diferenciado, somos cazadores de tendencias, somos precursores, somos la nouvelle vague, somos...-
Aquí la publicidad nos ayuda, viene a echarnos una mano. Enseguida se descubre el logotipo de nuestro atuendo o vehículo. Es mucho más rápido conocernos a través del logo que tras la demostración de modales, sabiduría o sensatez. Los logotipos publicitarios nos identifican al instante (y encima nos aportan el valor añadido de la pasta).
Todos etiquetados y contentos de estarlo.
Por San Judas que los humanos no tenemos remedio.
Comentado por: Herbie-o-training el 29/1/2007 a las 14:06
publicidad invisible? mmm... en Estados Unidos estan probando vallas panoramicas digitales que podran literalmente ser pantallas de televisión llenas de animación digital dispuestas a distraer aun más a los conductores y pasajeros.
el problema con esa publicidad antipublicitaria es que existen decenas de miles de facultades y carreras de publicidad graduando profesionales convencidos de que un logo debe cubrirlo todo con la santa bendición de los accionistas de las empresas clientes que creen que un logo tapizando todo el paisaje urbano es la mejor manera de "llevar" su marca a las masas.
En esa trampa participan los publicistas, relacionistas publicos, creativos, casas productoras, proveedores de materiales impresos de todos los tipos, web gurus, y todo lo que venga en el camino.
Comentado por: Rodrigo Peñalba el 29/1/2007 a las 09:48
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
04/7/2008 22:36
Publicado por: no-on
04/7/2008 20:57
Publicado por: evocación
04/7/2008 20:32
Publicado por: a releer. El domingo comentadas.
04/7/2008 19:32
buenas queria saber si es legal...
Publicado por: fernando jose gil hernandez
04/7/2008 18:13
Hay que ver la tirria que le ha...
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04/7/2008 18:01
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04/7/2008 17:23
No, si yo estoy convencida de...
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He de reconocer que mi primer...
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