El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 8 de agosto de 2008
EL OLOR DEL FIN
Muchos viejos, prácticamente todos, cuando se habla de asistir a un acontecimiento futuro, no más alejado siquiera del año que viene, suelen decir: “Eso, si vivo”. Con una misma reacción los presentes reprenden ese comentario y hasta afean al viejo su mal gusto o su aciago humor.
Lo que expresa el viejo es una sencilla sensatez pero la aparatosidad con que se la rechaza da entender que el viejo delira o quiere amargar exagerando la proximidad de su fallecimiento. El caso es que nadie desea una muerte, un entierro y todos los fastidiosos momentos alrededor.
Las palabras del viejo son tanto más impertinentes como precisas pero precisamente lo pertinente sería que el viejo tragara para sí el miedo a morir y se comportara neutralmente, inodoramente, al margen de su lamentable edad. Manifestar la consciencia de su acabamiento amenaza con el bienestar de los otros y no porque les contagie su deplorable declive o la inoportuna idea de la muerte, sino porque si ellos tácitamente ya presumen el luto que se acerca llega a resultarles plenamente monstruoso que el protagonista hable de él. Que hable él mismo de su fin cercano, tome en sus manos la realidad de su muerte y la proclame no como alguien más sino con la autoridad del protagonista del suceso.
Su peso en el pronóstico de su propio fin convierte la predicción en noticia insoportable puesto que no habla por hablar, ni en términos generales, sino con la mismísima voz que va a callar, con el mismo cuerpo que pronto dejará de latir, con la consciencia que en breve se transformará en sólo materia orgánica.
La capacidad de un vivo para hablar de la muerte se reconoce, en general, muy limitada. Así se demuestra en los jóvenes que ni siquiera alcanzan a imaginar el término de su vida. Pero el viejo es otra cosa porque con 80 o más años el periodo posible de pervivencia se hace tangible y es objetivamente acotable. La muerte se introduce en el plazo que quedará por vivir con autenticidad espantosa y los viejos se hallan necesariamente penetrados de su sustancia, lo digan o no. En algunos, incluso huele densamente a través del ácido palmoteico que empieza a emitir el cuerpo a los 30 años pero cuya dosis se multiplica por 15 o 20 medio siglo después. El viejo huele a muerte de tal modo que los laboratorios japoneses Shiseido han inventado un perfume para neutralizar ese efluvio de panteón. Sólo hace falta, además, que el viejo ya perfumado, atildado, correcto, no se le ocurra sacar a relucir, cuando menos se espera, cualquier maldita referencia a su defunción.
[Publicado el 16/1/2007 a las 09:30]
vaya! me ha sorprendido... supongo que vivir en una ciudad grande te abre muchas posibilidades y te oculta otras, no lo hubiera imaginado.
gracias
Comentado por: zenobia el 17/1/2007 a las 00:18
Zenobia, le cuento lo que a mí me han contado: en las ciudades pequeñas y medias es imposible encontrar sitios abiertos de madrugada; entonces, en algunas de ellas, la 'marcha' se traslada a las cafeterías de los tanatorios, y parece que estos sitios generan una cierta urgencia de vivir el presente, porque los resultados son especialmente estimulantes.
Comentado por: ossa el 16/1/2007 a las 23:45
Sr. Ossa: si le place, me gustaría me explicara eso de las cafeterías de los tanatorios son sitios estupendos para ligar ¿va en serio? ¿y eso? no suelo moverme por estos ambientes y ando un poco desconectada
gracias, sdos
Comentado por: zenobia el 16/1/2007 a las 22:02
Como dice matemático, puede que la muerte sea una tontería, o cualquier otra cosa, o nada. Pero, al margen de las suposiciones acerca de algo que ignoramos, lo cierto es que, a los que seguimos viviendo, nos duele la ausencia de los seres que amamos, tanto más cuando sabemos que es algo definitivo. Y es natural pasar por el duelo, como lo es que el llanto surja del centro del corazón, y no podamos eludirlo con razones, por mucho que sepamos que es nuestro destino.
Un aforismo antiguo dice que cada persona muere como ha vivido, y aunque en muchos casos esto sea cierto, no creo que sirva para todos. No es lo mismo agotarse poco a poco, que morir joven o por un accidente absurdo. De cualquier modo, por muy natural que sea, hay pérdidas que de antemano sabemos dejarán en nosotros un vacío irremplazable, eterno, por muchas otras alternativas que tengamos, pues somos seres sentimentales, con memoria.
Buenas noches a todos.
Comentado por: francesca el 16/1/2007 a las 20:41
La muerte es uno de esos temas del que nunca nos enseñan a hablar. Sería interesante ver en las escuelas una materia orientada a ella, tomando cosas de aquí y de allá, mezcla del memento mori y de la aceptación de la muerte de Hagakure:
"El Camino del Guerrero es la muerte. Esto quiere decir escoger la muerte en cada decisión entre ella y la vida. No es más que esto: ver las cosas terminadas, resueltas."
Ser conscientes del fin tiene un efecto clarificador. Saludos.
Comentado por: Andrés David el 16/1/2007 a las 20:20
Comentado por: zenobia el 16/1/2007 a las 18:15
vaya, no creí que tuviera que utilizar esto de la autenticación...
me aburre esto, hasta luego, que te diviertas
Comentado por: zenobia el 16/1/2007 a las 18:14
Es obvio que los comentarios arriba no son míos. Tendré que dejar de visitar este blog, por segunda vez. No quiero fastidiar a Don Vicente. Saludos. Estrella
Comentado por: chiqui el 16/1/2007 a las 18:12
Esta se la perdono por el cariño que le tengo...me recuerda al mayor de mis hijos que es bien difícil de complacer
y con todo mi cariño le doy mi teta
chiqui y su gato, MATEMÁTICO!
visite mi blog
Comentado por: chiqui el 16/1/2007 a las 18:07
Esta se la perdono por el cariño que le tengo...me recuerda al mayor de mis hijos que es bien difícil de complacer
y con todo mi cariño le doy mi teta
chiqui y su gato, MATEMÁTICO!
visite mi blog
Comentado por: chiqui el 16/1/2007 a las 18:07
Esta se la perdono por el cariño que le tengo...me recuerda al mayor de mis hijos que es bien difícil de complacer
y con todo mi cariño le doy mi teta
chiqui y su gato, MATEMÁTICO!
visite mi blog
Comentado por: chiqui el 16/1/2007 a las 18:07
Que Dios nos libre del dia de las alavanzas o al menos que llegué lo más tarde posible.
No somos nada decia uno a otro durante un sepelio,añadiendo, fijate, hoy se ha muerto este, mañana tú y pasado mañana a mí me toca la loteria.
Olle ¿ y porque no te mueres tú mañana y pasado que me toque a mí la loteria?
Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 16/1/2007 a las 17:37
AHORA PARA MATEMATICO
Señor, para meterse conmigo venga a mi blog y no me deje en ridículo aquí. Si no sabe como entrar (no sabía que existía tal problema) quizás Zenobia, que entiende de estas cosas, nos puede aconsejar a ambos. No se preocupe por el tono, no intento imitar o emular a nadie. La entrada sobre Dalí es interesante. Yo que lo creía un idiota con bigote, como usted dice, después de diez horas de conferencias he cambiado de opinión. Además se habla del Dalí escritor que estoy segura no conoce.Esta se la perdono por el cariño que le tengo...me recuerda al mayor de mis hijos que es bien difícil de complacer
.
Comentado por: chiqui el 16/1/2007 a las 17:34
PRIMERO MI COMENTARIO A VERDU:
Conozco, no quiero decir viejo - por lo despectivo del término en este blog- que tiene 97 años. Frágil, anda despacio...pero nunca le he oído hablar de su vejez, muerte o nada parecido. Hace la comida para sus dos hermanas, 93 y 90 (la de noventa si que lo menciona pero por pura coquetería...)
Este admirable señor de 97 años es mi suegro, que se negaba a que le hiciéramos una fiesta especial a los 90 y a los 95.
Un día, con cierta comicidad, nos comentó que ya estaba arto de encontrarse a gente en la calle y que - sorprendidos - le dijeran "Herman, pero qué bien estás..." - con fastidio nos dijo que el tomaba eso como si la gente se sorprendiera de que todavía estuviera vivo!!
Efectivamente, llevaba razón. En este caso ocurre el reverso de lo que cuenta Don Vicente. Lo del olor nunca lo note!
Comentado por: chiqui el 16/1/2007 a las 17:22
La muerte es una cosa molesta. Es una imposición que no se puede soslayar y, como todas las imposiciones (el colegio, el trabajo, el matrimonio, la navidad…) hay que aguantarse, y llevarla lo mejor posible. Y eso significa circunspección y dignidad en el comportamiento. La circunspección es deseable en todas las circunstancias, pero, sobre todo, en asuntos de vida o muerte. Por eso, resultan molestos los aspavientos exagerados que, en nuestra cultura acompañan a una cosa tan natural como el morir (pasar a mejor vida, se decía antes, en una no equivocada paradoja). Las plañideras, afortunadamente en vías de extinción, qué cosa tan horrible. Los modernos tanatorios han contribuido no poco a dignificar la ocasión; sobre todo porque las cafeterías de tales centros están abiertas toda la noche y, dicen, son sitios estupendos para ligar.
Comentado por: ossa el 16/1/2007 a las 17:20
Comentado por: el aforista nihilista el 16/1/2007 a las 16:34
Ya es demasiado tarde, me he duchado. Matemático, me gustó ver su corazón en su mano....parece bonito.
Comentado por: La simpática bloguera el 16/1/2007 a las 16:23
rrrrrrrr... fue el domingo... ya pasó, ya pasó, hasta el próximo. Sobre perder el tiempo me temo que ya me queda poco, disfrutaré un poco más de esta holgazanería y el jueves de vuelta a la rutina.
Comentado por: zenobia el 16/1/2007 a las 15:51
Comentado por: el aforista nihilista el 16/1/2007 a las 15:48
feliz cumpleaños, zenobia. aprovecha las vacaciones y no pierdas el tiempo aquí, que vas a acabar como verdú y como yo, nihilista perdida.
Comentado por: matemático demente el 16/1/2007 a las 15:40
no se duche, simpática bloguera, seguro que huele usted muy bien. verdú es un nihilista que cree en la ciencia y descree de lo que ve y lo que palpa, como le pasa a doña chiqui con los ácaros.
su último comentario hubiera podido ser mejor, se lo digo con el corazón en la mano... no hay cosa más cotidiana que la muerte, no hay mayor chorrada. una cosa que, tarde o temprano, le pasa a todo el mundo... ¿qué interes tiene eso? en consecuencia, oír a los viejos hablar de su próxima muerte no tiene el menor interés. es mucho más interesante oír a los vivos hablar de cosas ignotas, que nos la traen al pairo, como los rifirrafes que tienen con su jefe o con su pareja- o, para el caso, con el fontanero- o sus dificultades para encontrar aparcamiento... esas cosas...
la muerte es una tontería.
(peter pan decía: "la muerte debe de ser una gran aventura". pero no tenía razón... quien sabe si no creía en dios o algo así... al fin y al cabo, para los niños es muy fácil creer en dios. yo creía en dios de pequeño, seguro que usted también... ahora, ya de mayor, me he hecho nihilista, como verdú y doña chiqui, aunque nihilista heterodoxo.
un saludo).
Comentado por: matemático demente el 16/1/2007 a las 15:29
Comentado por: La simpática bloguera el 16/1/2007 a las 15:10
Estoy rodeada de gente en la prórroga de su vida y les aseguro que cuando los pobres viejos dicen lo de "Eso si sigo con vida" buscan dos cosas. La primera compartir estando aun vivos el dolor por su muerte, sentir el placer aunque sea fugazmente de ver en el rostro de los suyos la inquietud que les provoca su pérdida, porque a todos les gustaría estar en su velatorio donde van a ser protagonistas por última vez ¿No se han dado cuenta lo que les gusta ir a despedir a los que han caido antes que ellos? Y la segunda: es una manera de verbalizar su miedo, les ronda el fin y lo saben. Dudo que el olor a muerte se quite con perfume, impregna demasiado.
Si es que en la "Vida Eterna" ya no cree ni Dios
Comentado por: prozac el 16/1/2007 a las 15:07
A los no tan viejos les molesta que los viejos hablen de su muerte, pero se trata de la típica comodidad de mucha gente: no me hables de cosas que me inquietan, no me molestes con tus asuntos. Cuando son ellos los que se enferma o sufren cualquier contradicción entonces su plática pasa a ser considerada lo más importante del mundo (sólo por ellos mismos, claro). Personalmente me resulta mucho más interesante escuchar a un viejo hablando de su próxima muerte que a un no viejo hablando de sus preocupaciones cotidianas, sus chorraditas; éste es como si no se enterase de nada, el otro ya no pretende seguir engañándose con la supuesta importancia de los quehaceres diarios.
¿A que me quedó muy cioranesco?
La coleccionista de cionarescadas.
Comentado por: La simpática bloguera el 16/1/2007 a las 15:01
Hoy me ducharé más a fondo -aún no me he duchado, son las siete y media de la mañana- hoy me restregaré a conciencia para sacarme la palmoteica acidez. Intentaré retrasar el momento de la muerte, ¿por eso nos perfumamos?. Mi perfume se llama "Fragile", es verdad ¿no ven que todo coincide?.
Comentado por: La simpática bloguera el 16/1/2007 a las 14:50
¿Ácido palmoteico? ¿a partir de los treinta años? ¿yo tengo eso? ¿yo huelo a eso?....¡ahhhhhhhhh!....no tenía ni idea. Hoy duplicaré la dosis de las colonia que me trajeron los reyes.
Comentado por: La simpática bloguera el 16/1/2007 a las 14:46
matemático: majadero, persistes en tu osadía y además me fustigas con el látigo de tu indiferencia*. Ofendida sigo, caballero.
* "me fustigas con el látigo de tu indiferencia" frase fantástica que le oí decir a una amiga un día que supongo sacó de algún culebrón y que me moría de ganas de decirlo... pero no encontraba el contexto (este anda pillado por los pelos, pero bueno)
Comentado por: zenobia el 16/1/2007 a las 14:00
por cierto, doña chiqui, su blog es una lata. cuando pinchas en los comentarios, tarda un huevo en abrirse la página- si es que se abre- y lo mismo acontece cuando quieres publicar un comentario. igual es un problema mio, no sé... aparte de esta deficiencia técnica, me parece lamentable que pretenda usted ilustrarnos contándonos cosas de dalí, que era un imbécil con bigote, cuando todos sabemos que dalí era un imbécil con bigote. debe usted enmendarse o su blog acabará pareciéndose a éste de verdú o, peor aún, al de rioyo. e incluso al de azúa, que es un intelectual como la copa de un pino (lo digo como insulto).
dicho lo cual, le deseo feliz navidad y próspero año nuevo.
Comentado por: matemático demente el 16/1/2007 a las 13:37
Comentado por: matemático demente el 16/1/2007 a las 13:21
en los viejos tiempos heróicos, muchos jóvenes presumían de lo mismo, o sea, de difuntos. lo que es a mí, no se me alcanza que alguien se pueda jactar de algo que está al alcance de todo cristo, pero así era- en los viejos tiempos heróicos-. no sé quién les incitaría a ello. el diablo, probablemente.
Comentado por: matemático demente el 16/1/2007 a las 13:18
en cuanto a los viejos, a mí me parece que son unos presumidos. ir de cadáver, cuando uno todavía puede menearse y decir cosas- y hasta cagarse en dios, si se tercia-, me parece de pésimo gusto.
Comentado por: matemático demente el 16/1/2007 a las 13:10
una cosa trivial que se dice sobre la muerte es que nadie se muere del todo mientras le recuerden. es una frase verdadera. yo creía que no, que una cosa que se dice tanto debía de ser falsa, pero ahora creo lo contrario. la memoria, lacaya de la muerte- pues recordarse uno a sí mismo es como estar ya muerto-, es, sin embargo, la única arma que tenemos contra ese grotesco personaje.
pues, en efecto, la muerte es grotesca. ¿cómo se puede uno tomar en serio a una señora vestida de negro de pies a cabeza, con una calavera por rostro, que va por ahí con una enorme guadaña en la mano?
feliz navidad.
Comentado por: matemático demente el 16/1/2007 a las 13:05
Gusto de oírle ironizar, Don Vicente. Sólo de este modo puede tragarse la vida, no digamos la muerte, que es su sencillo final.
En conclusión, a nadie gusta oir desgracias. Ni las del abuelo que adivina su fin, ni las del vecino que acaba de engrosar las listas del paro a sus dolidos cincuenta tacos, ni las del adolescente granudo y gritón que se siente marginado de la vida, ni las del inmigrante al que sacuden una paliza, ni las del borracho crónico de cualquier bar.
Y escuchar la desgracia por antonomasia, o sea, escuchar el sordo galope de la muerte, nos hace temblar. Pienso que mayoritariamente por simpatía, por proximidad, por analogía; o lo que es igual, por miedo al contagio.
¿Pero la muerte se contagia? Yo creo que creemos que sí.
Comentado por: pendergast el 16/1/2007 a las 12:37
Supongo que hablar de la muerte nos incomoda porque no podemos ponerle remedio... nos coloca enfrente de nuestra impotencia y no tenemos respuesta.
Recuerdo cuando mi abuelo se estaba recuperando de una operación de corazón (llevaba un año muriéndose, le estaba fallando todo) y un día que fuí a verle le dije las típicas cosas que se dicen de "estás mejor, dentro de poco podrás salir a la calle"... y él me respondió con toda su lucidez y razón "ay hija, me muero".
Flor, lo siento.
Comentado por: zenobia el 16/1/2007 a las 10:39
Hace poco que me he unido a este blog, perdonad si no haberlo seguido desde el principio confunde mi percepción.
Quizás porque su lectura me es cercana, depurativa, como un bálsamo. Tanto que me ha hecho pensar que estamos en la misma senda, en la misma etapa, pero en distinto punto del camino.
Siento que mis comentarios no estén llenos de referencias literarias, que mis palabras no estén ricamente formadas y dispuestas como las flores de un jardín.
Soy la nota discordante de estos comentarios, pero también creo que es bueno que lleguen hasta aquí los comentarios sencillos, sin filosofía, sin literatura, como la frase del viejo que huele el fin.
Estos artículos de este blog están ricamente encadenados, para mí son más que texto literarios, filosóficos y punto de discusión.
Me están acompañando.
Maestro, creo que somos compañeros, en el dolor.
Gracias, gracias.
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
Comentado por: Flor Zapata Ruiz el 16/1/2007 a las 10:04
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
08/8/2008 22:53
Leido, no he debido expresarme...
Publicado por: Tampoco, tampoco
08/8/2008 22:53
Bueno, ya, que el que no era...
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08/8/2008 22:44
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08/8/2008 22:43
Vamos, que hoy solo he firmado...
Publicado por: escarola
08/8/2008 22:41
Ah, es que no era yo, supongo...
Publicado por: escarola
08/8/2008 22:40
Publicado por: escarola
08/8/2008 22:39
Ah, pues entonces no pregunte,...
Publicado por: leído
08/8/2008 22:36
Ah, Grillo, eso iba por ud,...
Publicado por: escarola
08/8/2008 22:35
Eh, que yo no he dicho que uds...
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08/8/2008 22:31
No es que parezca que es otr@ es...
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