El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
miércoles, 20 de agosto de 2008
DESDE EL MAL
A mis hijos les he inculcado, a falta de otras ocurrencias más afinadas, el dicho de “no hay mal que por bien no venga”.
Literalmente: el mal no viene. No viene a por nosotros expresamente.
En la adversidad, la actitud doliente llevaría inexorablemente a una multiplicación del sentido de fracaso y a una ácida combustión de la autoestima. Y de la esperanza en el porvenir personal, que viene a ser equivalente.
El mal, tomado como posible bien, todavía irrevelado, se hace en cambio, objeto de observación interesante. ¿Cómo sacar un insólito provecho de la desdicha? ¿Cómo lograr ventaja en la marea de la frustración?
En primer lugar, acotando el golpe. La creencia que una contrariedad se ceba especialmente en nosotros, sañudamente en nuestro sujeto, desalienta para vivir o desdice el liento.
Son más los efectos del movimiento del mundo y la existencia quienes nos hieren anónimamente que una mente ensañada que conoce nuestro nombre. El tormento sobreviene como la tormenta. Desde un lugar ajeno y sin ninguna determinación concreta. Tiene demasiado quehacer el Mal como para enviscarse individualmente, sobrevuelan demasiadas contradicciones sobre el devenir el mundo como para creer que se engolosinan con nuestra vicisitud particular. Las cosas, malas y buenas, pasan o no por encima de nuestra identidad y al margen de nuestros ínfimos sentidos. Sufrir es el resultado de un accidente genérico y no de una culpa privada, la consecuencia de una penitencia sin intención de enmendarnos ni atraída por ningún pecado.
Seremos nosotros alertados con la sentencia de “no hay mal que por bien no venga”, quienes del fenómeno sin intencionalidad creemos una deliberada oportunidad y quienes actuemos para transformar la energía del mal sin cabeza en la ocasión de un proyecto inteligente.
Los éxitos mejor constituidos se nutren de fracasos sin pies ni cabeza y no pocos cambios a mejor son gracias de lo peor. El factor clave se encuentra en el “no hay mal que por bien no venga”. ¿Que cómo llegará el bien? ¿Que qué bien sobrevendrá?
El pensamiento que indaga sobre lo adverso obtiene siempre por impulso biológico esencial, una suerte de célula madre que genera el cabo no sólo una reconstitución a secas sino una reedificación más sana y bañada en júbilo.
[Publicado el 12/1/2007 a las 10:00]
Gracias por tu comprensión, más allá. Volví de NY con ese lenguaje de conferencia rondándome todavía. Es mejor que cada uno deje oír su voz, y no adopte otras.
Comentado por: chiqui el 14/1/2007 a las 23:04
Comentado por: masalladelmal el 14/1/2007 a las 22:49
Todo ese rollo que he dejado arriba es consecuencia de haber escuchado 8 conferencias bien interesantes y eruditas este fin de semana
Comentado por: chiqui el 14/1/2007 a las 01:44
No sé qué podría aportar a esto pero me encuentro siempre evitando las palabras mal y bien (sobre todo en su sentido moral). Yo nunca he dicho a mis hijos "No hay mal que por bien no venga". Claro que lo repito automáticamente en ocasiones porque lo oí con frecuencia cuando crecía. Creo que donde fallamos es en ver las cosas como "malas" y "buenas". Una forma de simplificarlo todo. No creo que haya personas malas y personas buenas y en concreto que exista el mal y el bien. Si fuera tan simple ya habríamos erradicado el mal de nuestro mundo hace tiempo.
Se me ocurre que el bien y el mal son, hasta cierto punto, definidos por los usos y convenciones lingüísticas de cada cultura. El que existan las palabras “bien” y “mal” y palabras para definirlo, no demuestra que exista el fenómeno (tal como lo entendemos).
No sé cómo me atrevo a meterme en un tema tan complicado…Pero cuando algo que nos beneficia nos llega, no deberíamos decir que es “bueno”; sólo el tiempo puede demostrar esto. Igual si nos pasa algo que nos perjudica o duele, no tiene que ser “malo” porque ese hecho puede o no cambiar, con el tiempo, la dirección de nuestra existencia. Y por tanto, el optimista quiere creer que tiempos mejores llegarán después de una sequía. Y otros preferimos ser más escépticos y mientras esperamos que cambie el viento luchamos o disfrutamos de él según nos toca.
Comentado por: chiqui el 14/1/2007 a las 01:41
esta manana, cuando esperaba que el semaforo se pusiera verde para cruzar, algun imbecil me ha tirado patatas fritas a la cara desde un camion. "Efectos del movimiento del mundo", me he dicho a mi mismo, como consuelo. Mas tarde, unas criaturas (no tendrian mas de 14 anhos) me han insultado, sin razon aparente, en un corner shop. "Un accidente generico.No es culpa mia"
Asi las cosas, y ya que hacia buen tiempo (alguna ventaja tenia que tener el calentamiento global) he decidido dar un paseo en mi nueva bici (la anterior me la robaron) para relajarme un poco. En otro fatidico cruce he sido pelin imprudente y no he respetando el semaforo en ambar. Parece que a un cabeza rapada esto le ha parecido una infraccion grave y mientras me insultaba (twat! dickhead! asshole!) ha empezado a perseguirme. He tenido que pedalear bastante fuerte para desacerme de el... Entonces me he acordado de las palabras de Van Gogh, que transcribo aqui:
"...In general there is more chance of finding a reasonable human being in the country than in the city...the nearer one gets to the large cities, the further one gets into the darkness of degeration and stupidity and wickedness"
Comentado por: Asier el 14/1/2007 a las 01:19
El mal existe, es inherente al ser humano. En época de bonanza disimulamos, hasta nos sentimos estupendos. Nos permitimos ser generosos, educados, bondadosos...etc. Pero en circunstancias extremas sale la bestia negra que llevamos dentro e impera el "salvese quien pueda". Entre el bien y el mal siempre ganará el mal. Así nos va
Comentado por: prozac el 13/1/2007 a las 19:21
Vaya, don Antonio, no pretendía cerrar nada. Pido disculpas si he ofendido a alguien o si mis palabras han sonado demasiado "categóricas".
Es que llevo unos días rebotada, sintiéndome muy incomprendida, hablo y hablo y es como si fuese invisible, hasta que una pega el grito.
Es verdad, últimamente estoy gritando más de la cuenta.
Sobre lo del optimismo realista, les remito a un libro que escribió hace un par de años el Dr. Rojas Marcos. Creo que se llamaba así: "elogio del optimismo", no tengo el ejemplar pero en Google se encuentra todo si meten "Rojas Marcos Optimismo".
Un saludo
Comentado por: provoqueen el 13/1/2007 a las 15:17
Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 13/1/2007 a las 14:10
Asier,
lo mejor es el optimismo realista, que no es menos optimismo sino más.
Siempre me pareció ridícula esa frase "yo no es que sea pesimista, es que soy realista", siempre me dieron dan ganas de contestar "tu ni pesimista ni realista, tu lo que eres es gilipollas" (perdón).
Como dice don Vicente, los malos momentos vienen solos (o no "vienen", pasaban por aquí, siempre están pasando por delante de nuestras narices). Los buenos momentos hay que fabricarlos, y si la materia prima que más abunda es el mal, pues con eso nos tendremos que apañar. ¿Nunca se han dado cuenta de la mina para el humor que es un velatorio, por ejemplo? A eso me refiero.
Se exige más racionalidad para ser optimista que para ser pesimista. Para ser pesimista, con dejarse llevar basta, no hay que hacer nada, sólo dejarse llevar a favor de entropía.
Para ser optimista en cambio hay que calcular recursos, trazar planes, fijar hitos, poner plazos, para ser optimista hay que ser constructor y proyectista (que es la forma realista de ser idealista, y perdón por tantas palabras terminadas en -ista).
Salvo por este matiz, estoy de acuerdo contigo en que esa es una buena definición de izquierda y derecha.
Comentado por: provoqueen el 13/1/2007 a las 12:00
HACIA OTRA COSA, SEA LO QUE SEA.
Para empezar hay que empezar a dejar de hablar de lo que se sabe, es mi modesta opinión, pues una, o no sabe nada, o está harta de lo que sabe. Yo personalmente casi nunca dije "como dije" por ejemplo, aunque si es para probarse está bien. Tampoco importa mucho lo que decía tal o cual, porque lo importante es lo que se va a decir mañana, y eso nunca se sabe, y si se sabe es que mañana será como hoy. Tal vez mañana saldrá el sol, tal vez no. Chi lo sá.
Comentado por: mar el 13/1/2007 a las 02:31
Internet es uno de los mejores inventos de la historia o, al menos, el mejor creado por los militares.
Acabo de ver, via internet, la entranable e interesantisima entrevista de Drago al mitico Carrillo, quien a sus 92 anhos sigue en plena forma, con fuerzas y ganas de poner al megalomano de Drago en su sitio.
A la pregunta de si es mas natural a la condicion humana cambiar (de ser de izquierdas a ser de derechas, y viceversa) que permanecer igual, ha respondido que no. Segun Carrillo, en la mayoria de los casos se cambia por propio interes.
En mi humilde opinion, la diferencia principal entre izquierda y derecha es que los primeros son optimistas (mas emocionales que racionales), y los segundos, pesimistas (mas racionales que emocionales).
Pues bien, mi duda es esta: es ser pesimista mas comodo y util que ser optimista, desconfiar que confiar, o es acaso todo lo contrario como dice este articulo del New Yorker?
http://www.newyorker.com/fact/content/articles/060918fa_fact
Comentado por: Asier el 13/1/2007 a las 02:19
SI ACASO,DESDE EL BIEN.
¡Ay,ay,si cierta idoneidad,el ideal, si de verdad existiera he hiciera presencia apocalíptica,Dios mío,que abandono,con que delicia le abandonaría el hombre! ¡Cuántos se aferran a eso de ganarla,alcanzarla,tocar la partida! La ida.¡Y qué partida,Dios,qué partida! No nos dejes caer en la tentación, más...Porque cuando se van,la mayoria,no es contigo.¿Y con quiénes se van?
"No hay mal que no venga y tampoco bien que no deje de venir".Alguno habrá que deseará que no venga el Bien por el Mal que le constituye y le sirve,y no quiero mirar a nadie...!Ah¡,y aquí el mal puede ser para alguien, un bien.El mal y el parabién es siempre para alguien.Algunos tienen tan poco que ni eso quieren perder,el mal,repito.Y también hay el que reza la fórmula que inculca Verdú a sus hijos con la esperanza falsa de que un bien cualquiera les socorra.Sobre todo, la esperanza es la última que se pierde,vieja,sabedora del longui para con ella,al cabo,éste,reirá bajo su fardo.Y está feo no querer conocerla.Cosas de la vida.Los hay también que se conforman con lo que tienen.Qué le vamos hacer.Se le refunfuña a la historia y se le carga el sanbenito de ser sólo "quejío",y es curioso que el que más se queja de la vida le pesa el irse, y por eso decía aquello de "La vida es la historia de un sufrimiento",pobre,tan presa de ella estaba,el caballero del pesimismo,Schopenhauer.El refunfuñón más famoso de la misma,de la historia,digo.Para tipos como Schopenhauer lo ideal es no acordarse del bien.Porque el bien quieras o no también pesa,tiene sus manías; cualidad que difícilmente le vamos a quitar por mucho mal que le queramos endiñar,abalanzar.
Ni del bien ni del mal nos está permitido olvidarnos, y querer hacer reserva en su mejor hotel,querer tomar partido por uno de ellos es ser persona poco generosa.Qué señores.Está claro que yo no justifico el bien,pero tampoco quiero serle tan fiel como Schopenhauer que lo echa demenos a cada paso.Tampoco voy a tocar margaritas y decir que la vida no es una mala perra.Pero,bueno,su cosa tiene.
De lo malo no se puede sacar ningún ramal para bien,es de lo malo,como dije el otro día,condición de perderse en lo peor,lo que no da más que de sí a peor,eso es lo malo; pero,habrá otra tendencia,alternativa que saldrá pidiéndonos paso generósamente,y ese será,qué duda cabe,el bien.Machado decía que no importa hacer la cosa tanto como hacerla bien.
Porque uno a conocido cierta ricura se la echa demenos.Se hace uno carestía de su ausencia,del bien,porque lo ha conocido.Así el amor.
Comentado por: Delfín el 12/1/2007 a las 23:32
Nunca he creido eso de que no hay mal que por bien no venga, más bien creo que no hay mal que por mal no venga, porque todos los caminos conducen al mal y todos los males empiezan muy mal y teminan peor.
Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 12/1/2007 a las 23:16
El mal siempre es mal y quizás llega a quien menos lo espera o menos lo merece, por eso es cierto lo que dice que no es el resultado de un pecado cometido, aunque eso fue lo que nos enseñaron e inculcaron.
Además de recibir el mal tienes que hacerte mil preguntas ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
Siempre digo que la muerte de mi hija me ha llevado a hacer cosas jamás esperadas o a conocer personas que jamás habría tenido oportunidad de conocer, pero yo no lo puedo considerar como el bien que me ha venido.
Ningún bien me hará bien.
¡Qué bien sabe decir las cosas!
Flor Zapata Ruiz, madre de Helena.
Comentado por: Flor Zapata Ruiz el 12/1/2007 a las 22:09
Quizá no exista el mal y sea solo un reflejo de nuestra finitud pero el sentimiento no duerme, y la armonía no se manifiesta
¿Que hacer? ¿vivir el día? ¿no desear conscientemente?
Seguir esperando el prodigio de la vida
Comentado por: ECOBAT el 12/1/2007 a las 21:31
estos dos tambien dan mucho miedo:
http://bp3.blogger.com/_jQ5sKKAz2Ow/RYENbeenrpI/AAAAAAAAAA8/luZod5PTcAk/s1600-h/DSC09920-1.jpg
http://bp0.blogger.com/_jQ5sKKAz2Ow/RXX81vm_OAI/AAAAAAAAAAY/ZGx5oWHPYYw/s1600-h/DSC00036.jpg
Comentado por: Asier el 12/1/2007 a las 16:51
Comentado por: Asier el 12/1/2007 a las 16:45
...a este le tengo visto en persona: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/4/42/38707025_hamza_300.jpg
Comentado por: Asier el 12/1/2007 a las 16:41
El mal hecho carne: http://www.hagalil.com/frankl/bilder/eichmann.jpg
Comentado por: Asier el 12/1/2007 a las 16:25
...pero el mal llega desde un lugar que no conocías y te lleva como un golpe que te atrapa desprevenido y se queda a vivir entre nosotros y toma la cara del vecino que no saludas o incluso tu rostro en el espejo y se hospeda en los titulares de prensa. aprendes a respirar el mal, que algo bueno sucederá o al menos lo imaginarás con tantas ganas que creerás que sucede y allí está...
Comentado por: juanmosquera el 12/1/2007 a las 14:59
La bondad no tiene fortuna en la literatura. Algunos héroes son «incluso» buenos pero antes son otra cosa: un gran guerrero y soberano, un hombre justo. Su bondad se añade al carácter, constituye una modalidad del mismo. Buenos son ciertos hombres de Dios, pero ante todo siempre de Dios. Y con frecuencia son buenas las heroínas secundarias, especialmente si son adultas y madres, como si la bondad fuese una cualidad privada y menor. Pero algún modelo de heroína privada, no es especialmente buena. La bondad tiene pocos iconos. No es una de las virtudes teleologales –fe, esperanza y caridad–, aunque esta última es su pariente, y todavía menos de las cardinales –fortaleza, sabiduría, prudencia y templanza–, fecundísimas de personajes. Evocada familiarmente, la bondad sigue siendo vaga y en todo caso escasamente representada.
Comentado por: Sr. Verle el 12/1/2007 a las 13:55
Los males sobrevuelan y se enviscan en el pobre mortal que, sorprendido, pregunta ¿porqué a mí?. Mala suerte, amigo, te ha tocado; o quizá es el fatum de los latinos, o son los heraldos negros que asustaban a César Vallejo:
Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
La resaca de todo lo sufrido
Se empozara en el alma… ¡Yo no sé!
Don Vicente nos dice que los culpables son los efectos del movimiento del mundo; entonces ¿no podemos reclamar justicia a nadie?
Comentado por: ossa el 12/1/2007 a las 13:14
debería haber leído con más detenimiento para comentar después, lo sé, pero tengo prisa y pocas ganas de sumergirme en mis miserias personales para extraer algún tipo de moraleja, experiencia o algo que valga para algo...
asi que solo puedo decir señor Verdú (con todos mis respetos, en serio) que todo pasa... puro instinto de supervivencia.
sdos
Comentado por: zenobia el 12/1/2007 a las 12:47
Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).
Passé Composé (2008), Alfaguara.
No Ficción (2008). Editorial Anagrama
Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate
La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano
Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones
Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica
El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama
Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana
Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama
Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe
El planeta americano (1997). Círculo de Lectores
Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores
El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy
Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert
Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama
Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama
Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias
El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial
Las solteronas (1978). Editorial Dopesa
Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

Entrevista en Canal 2 Andalucía.
Reseña en Babelia.
Reseña en El País.
Reseña en El Cultural de El Mundo.
Reseña en El País - País Vasco
Entrevista en Periodista Digital
2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)
2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants
2002 Premio Julio Camba de Periodismo
1998 Premio Espasa de Ensayo
1997 Premio González Ruano de Periodismo
1996 Premio Anagrama de Ensayo
20/8/2008 22:24
Publicado por: canvas
20/8/2008 20:40
Publicado por: escarola
20/8/2008 20:29
Muy bien escarola, uno no puede...
Publicado por: Ver o creer
20/8/2008 20:23
Publicado por: h&scarola
20/8/2008 20:19
Publicado por: Si no lo veo no lo creo pero si no lo creo no lo veo
20/8/2008 19:59
Publicado por: buena tardenoche
20/8/2008 18:20
Publicado por: Vale
20/8/2008 17:58
Publicado por: []
20/8/2008 17:37
Publicado por: desconfiada
20/8/2008 17:25
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