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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

jueves, 20 de noviembre de 2008

Blog de Xavier Velasco

Sólo para faroles de la calle

Andy Chango (ilustración robada del blog de Fito Páez)

Andy Chango (ilustración robada del blog de Fito Páez)

Cada noche, entre el domingo y el jueves, miro las manecillas del reloj y les sumo siete horas para saber en dónde estoy parado, o sentado, o más exactamente tumbado con el teclado encima de las piernas, resuelto a terminar antes que sean las tres de la madrugada de México: la hora cero de El Boomeran(g). Como seguramente ya lo habrán advertido los asiduos, a menudo me vencen las manecillas. He craneado, a lo largo de quince meses febriles, las más diversas estrategias para ir al menos veinticuatro horas adelante de la hora cero, pero nada. Siguen dando las cuatro, las cinco -once, doce en Madrid: horror- y el texto urgente insiste en dar coletazos. Para mayor sarcasmo, a esas horas comienzan a trinar los pájaros. Una suerte de pío-pío-pío que de pronto me suena a ja-ja-ja.

     Está bien, pues. Nada gana uno con tratar de ser el que jamás ha sido, pero estar ahora mismo en Madrid y ver que han dado ya las cuatro de la madrugada es más que demasiado. Me consuelo pensando que en México son todavía las nueve de la noche y en Gran Vía no cantan los pajaritos, pero no tardarán los autos y autobuses en ponerse sarcásticos al otro lado de la ventana. ¿Cómo aceptar, no obstante, la detestable idea de llegar tempranito al hotel y renunciar con ello a la seductora noche madrileña, usual y redundantemente poblada por faroles de la calle a quienes las cuestiones del horario les tienen por sistema sin cuidado? ¿Quién es tan miserable que vuelve de una noche esplendorosa con las manos vacías?

     Hoy he vuelto con varias joyas en la memoria, luego presenciar un happening apetitoso y nutritivo en la Casa de América. Boris Vian, nómbrase el álbum de Andy Chango que hace unas horas debutó en sociedad, con poco o nulo espacio para el escepticismo, luego de comenzar con un primer balazo incontestable...

Beber, simplemente beber,
para olvidar los amantes de mi mujer.

      Beber, en cualquier ocasión, para olvidar mi jeta de mamón, dispara Chango luego y la banda, que según cuentan apenas ensayó, suena impecable. Se diría que tocan con los ojos cerrados, aunque esas cosas las piensa uno después. Mientras el grupo suena, el pie derecho en movimiento constante certifica que uno está bien adentro de la música, al tiempo que el cerebro realiza el trabajo exhaustivo de escudriñar al fondo de las letras, cada una lo bastante suculenta para seguirla con los tímpanos de pie...

Snob, súper snob...
Cuando esté en el cajón,
quiero un sudario de Dior. 

     Acompañado de Ariel Rot y una gavilla gorda de talento, Chango da rienda suelta a su gustada incorrección social y uno olvida del todo que se hace tarde y no ha escrito ni el título del post y qué más da, carajo, si al fin el tiempo está ahí para invertirlo en los nuevos antojos. Pero el caso es que ahora han dado ya las seis. Me asomo a la ventana sólo por comprobar el hecho funesto: Gran Vía ya se queda sin silencio. Antes de que termine de despertar Madrid, este farol se apaga de una vez.

[Publicado el 09/10/2008 a las 05:19]

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Comentarios (5)

  • Qué cierto es lo que dices: 'nada gana uno con ser el que jamás ha sido', y viendo a Andy la frase gana peso. Escucho su música y me gusta, le oigo su divertida exposición acerca del Rock y me río de lo lindo. Es un tipo inteligente, sin duda. Uno se alegra de que haya tipos así, tan sin postizos, aunque sé que jamás perteneceré a los de su especie, pero qué bueno escuchar esas cosas que parecen vedadas a los que por norma permanecemos sobrios.

    Parece increíble, pero en Madrid tienen por costumbre subir algunos de los faroles de la calle a sus terrazas privilegiadas.

    A disfrutar las noches madrileñas, y besos, muchos besos, X.

    Comentado por: Guada el 09/10/2008 a las 23:35

  • Es muy cierto lo que dice ese "Andy Chango" en su entrevista acerca del Rock.
    Me recordó la franqueza ruda de Zappa...

    ... es bueno ver artistas con intelecto a pesar de tanto sex, drugs & rock n´roll ( o será a favor )???

    Comentado por: Tamiris Lippl el 09/10/2008 a las 23:07

  • Hace unos días y un año yo andaba en Madrid... fueron buenos días... hoy prendo la computadora para enterarme que en México el Euro está a más de $17... quisiera estar en Madrid, con sus noches locas y el Museo del Jamón... allá ahora te dan más pesitos por tu euro...

    Comentado por: Di* el 09/10/2008 a las 22:47

  • Atacamos de noche...

    Comentado por: yorkperry el 09/10/2008 a las 17:22

  • uno aquí, sufriendo en la cd. de méxico y tú gozando de las bondades madrileñas. me da gusto.

    sigue perdiendote en esas noches que al fin y al cabo repercutirán en historias para éste y tus otros proyectos. qué importa si el blog se retrasa un poco.

    saludos!

    http://gabrielrevelo.blogspot.com/

    Comentado por: gabriel revelo el 09/10/2008 a las 16:53

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Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

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