El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
miércoles, 20 de agosto de 2008
Flor de Lotto / IV

IV. Matón a primera vista.
-Nunca he matado a nadie -seguido aún de cerca por sendos cañones, Segismundo Andersón se ha derrumbado sobre la alfombra del despacho. No oculta sus sollozos, pero tampoco hace inteligibles sus quejas. Desde que comenzó a trabajar con Don Alex, balbucea para sí, ha ido perdiéndose poco a poco el respeto. Para no ir más allá, los últimos dos meses los ha pasado manejando una camioneta panel plena de suripantas. Van de hotel en hotel, cargando y descargando pasajeras. Cada vez que un cliente se pasa de la raya, Segismundo deja caer sobre él la ira del patrón, además de la suya. Cabezazo, patada, rodillazo, puntapiés en el piso. Hasta que se le vaya el avión, a ver si así se enseña a ser decente.
-Eso es precisamente lo que te hace atractivo para el plan: va a ser tu primer muerto. Una cosa muy seria, mucho dinero metido en el ajo. A ver si ya me entiendes: este asunto es tan gordo que hasta el patrón pensó en sacarle al parche, pero lo convencieron los otros socios. Gente con pocas pulgas, no soportan perder. Eso le dio mucha confianza al jefe. Pero igual su papel es pequeño, comparado con el que tienes tú. Delante de la Historia, ¿me captas?
-¿Cuánto dinero se ha metido el patrón con mi idea?
-A ver, mi hermano, vamos a resolverlo de una vez. ¿Cuánto vale tu idea de la lotería?
-¿Cómo voy a saberlo, así nomás?
-Ponle precio, qué tal que te lo pago.
-No sé. Un millón de dólares.
-Bingo, amiguito. Yo te voy a dar más. ¿Cómo te gusta esta oferta exclusiva? Tu millón y además la invaluable oportunidad de tronar al tirano, respaldado por un equipo de expertos. Ellos van a encargarse de ponértelo a tiro. También van a esconderte, ya después, para que no te agarren. Todo eso te pagamos por tu idea.
-¿Tú y el patrón?
-Yo no soy más que el lubricante del negocio. El millón te lo pagan Don Alex y sus socios, por intermedio mío.
-¿Y si fuera muy poco?
-Es poco, yo lo sé, pero ya me dirás cuánto darías por servirte el gustazo de ser tú quien se quiebre al barbón. ¿No te das cuenta, pues, de lo que has hecho?
-¿Quién es el dueño de esa lotería?
-Don Alex y sus socios. Nadie que tú conozcas. En la calle jamás los toparías. Como tampoco encuentras en la calle los boletos para invertir en el Fidelotto. Y eso que está de moda, últimamente. Pero cualquiera sabe que hasta la lotería más jugosa vale menos que un trozo de carajo si la comparas con sus jugadores. Los grandes, claro está. Gente que bien podría haberse gastado diez millones de dólares en un casino, y treinta en otro, y el doble de eso en los jodidos caballos, pero lo han invertido en el Fidelotto. ¿Captas ya lo que hiciste, mi querido Andersón? Convertiste la próxima muerte de Fidel en un evento con valor de mercado, que por si fuera poco está en alza permanente.
A juzgar por el lenguaje corporal de los escoltas -se han relajado, apuntan con abulia a la cabeza de Segismundo- se diría que el ambiente es algo más amable. Mauricio, cuando menos, se ha arrellanado sobre la piel de tigre encima del sofá, como quien ya se alista para explayarse en torno a un tema pródigo, cual sería el caso del Fidelotto. En los días que vengan, Segismundo Andersón recordará en fragmentos aislados e inexactos la perorata del facilitador, pero ya esa pedacería narrativa le será suficiente para asumir que atrás de cada gran idea se oculta un precipicio equivalente, cavado a la medida de los miedos del perdedor que un día se pensó rescatado por ella.

[Publicado el 07/8/2008 a las 09:00]
Comentado por: aspasia el 11/8/2008 a las 05:58
Con permiso, y amén de la osadía que voy a cometer,lanzo una versión extraoficial de esta ficción de verano:
"Los sollozos de Segismudo Andersón no procedían de sus escrúpulos ante la idea de matar a nadie, menos aún por aquel cuya muerte cotizaba al alza en el mercado negro de valores, gracias a su gran idea de la que sacará sus correspondientes réditos. Los sollozos del brutote de Segismundo venían porque por más que la idea del Fidelotto fuera suya, fueron Don Alex y sus socios los que se encargaron de registrarla, de rematarla y de llevarse la mejor parte con menos esfuerzo, que traducido quiere decir, más plata y alejados del arma y lugar del crimen.
Pero como los grandes estupidos de la Historia, por encima de esos ceros escoltados por un uno y una doble 'ese' barrada, que ya aparecen tatuados a fuego en sus pupilas, o cuando menos de la mano de ellos, Andersón se relame ante la idea de ser tan odiado por unos como amado por otros cuando el crimen sea público y de la vuelta al mundo en tan poco tiempo que Willy Fog se avergonzaría de su record. Por primera vez en su vida, Segismundo no se siente un mierda. A la vez que los matones guardianes de su cabeza se relajan, a él se le ofrece lo mismo. Después de incalculables horas de angustia parece que su coco chico vuelve en sí, mi primer muerto, piensa. Su grandes sueños no tardaran en hacerse realidad, la isla, las mamis, el Audi TT, el medallón de oro macizo colgado de su grasiento cuello. Su religión ya no le suponen ningún obstáculo, para eso está, sigue pensando, para exculparlo de todo.
Entre sus manos ya siente la pistola, no le tiembla el pulso, apunta a la cabeza del barbudo y comienza una nueva vida.
Se lo quiere contar todo a Mauricio, pero sospecha que éste no tiene el mínimo interés. Mauricio ya ha cumplido su trabajo - curioso trabajo el de lubricador- por el que le pagan bien, muy bien.
Desde el sofá se dirige a Andersón, hace mucho calor, ¿qué quieres tomar? ..."
'Tú eres de los que matan y se asustan de ver al muerto... Pero yo cuando menos finjo algún candor. En cambio tú me vas poniendo trampas, te escondes, te acomodas, preparas, apuntas, toma'. Qué, ¿te suena?, Xavier, pues, este es mi libro de cabezera ahora. No, no lo había leído aún, pero ya dije un día que lo leería, cuando la tal Violetta no estuviera tan presente por estos lugares y la pudiera ver como una completa desconocida.
Muchos besos.
ps. no sabes lo que me he reído con lo de los nombres de Guadalupe y Genoveva. Con que nombres de mujeres buenas ...
Comentado por: Guada el 08/8/2008 a las 00:35
Hagamos una con algun personaje de la política mexicana, miren que en esta semana habría varios candidatos... Sería más arriesgado pero nos identificaríamos más que con Fidel Castro. Seguir recurriendo a estos personajes teniendo tantos en este tiempo y espacio...
Muy buen relato...
Comentado por: Viridiana Castillo el 07/8/2008 a las 20:38
20/8/2008 07:45
Publicado por: Corrector repentino
20/8/2008 01:16
Publicado por: Scarlett Sholén
20/8/2008 00:54
Publicado por: gabriel revelo
19/8/2008 20:56
Xavier, saludos, primeramente...
Publicado por: Antonio Andrade
19/8/2008 20:13
Publicado por: Tamiris Lippl
19/8/2008 18:27
Ya me imagino la que se va a...
Publicado por: Marce
19/8/2008 11:06
Publicado por: Guada
19/8/2008 10:21
Publicado por: Ana Valesmil
19/8/2008 04:41
Me has hecho el lunes Xavier. ...
Publicado por: Scarlett Sholén
19/8/2008 03:53
Publicado por: Marce
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