El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
miércoles, 20 de agosto de 2008
El día del Matador

Pasa cada año, entre el final de junio y el principio de julio. Llevo una doble vida en el nombre de Wimbledon: seis o siete horas diarias de tenis compulsivo. Nunca es lo mismo ver los juegos a partir de la segunda semana que comenzar desde el primer lunes, como quien zarpa hacia un destino secreto. Cuando al fin llega uno a las semifinales, puede decir que ya comparte tanto el cansancio como el hambre de tenis de los que quedan. Sólo que este año ha sido diferente, por decir lo menos. Como bien lo explicó el cronista Bud Collins a mitad de la edición 2008: parecería que un par de jugadores celebraron su fiesta particular e invitaron a ciento veintiséis amigos a hacerles compañía. Nada más.
A diferencia de los otros años, cuando se emocionaba uno imaginando que en un golpe de suerte cualquiera podía ganar, los cierto es que esta vez algunos -¿la mayoría, tal vez?- no hemos logrado hacer cosa mejor que esperar la final inminente de Nadal contra Federer, y entre tanto entregarnos al deleite de la especulación precoz, al igual que cada uno de los comentaristas de la televisión. Nada que quiera uno dejar de hacer cuando ha caído la noche en Londres y en México no han dado las cuatro de la tarde; ya por la noche, apenas conseguía despegarme de los anchos resúmenes del Tennis Channel, con el pretexto cierto de que al día siguiente por la mañana tenía nueva cita con la transmisión de ESPN. No había que ser experto en la materia para saber de cierto que algo bien grande estaba por ocurrir.
Como cualquiera que conozca su juego, admiro la elegancia perfeccionista de Roger Federer. Su modo de plantarse al centro de la cancha, obligando a los otros a orbitar en torno a su zona de confort. Esa ecuanimidad envidiable que le permite jugar con el cerebro frío. El inmenso catálogo de golpes y posturas que le hace propietario natural de cada metro cuadrado de la cancha. Sus maneras aun más caballerescas que caballerosas. Me gusta así de Federer todo aquello que, temo, me es inalcanzable, ya no en el tenis como en la vida misma, igual que no me queda sino mirar de lejos a la luna. Por eso fue que hoy, como hace uno y dos años, y obviamente en las últimas cuatro finales de Roland Garros, mi favorito ha sido siempre el monstruo.
Matador, le han llamado algunos periódicos ingleses. Otros, más específicos, lo apodan Carnicero, de seguro por esa intensidad demoledora que hace de cada punto que juega una gesta de dimensiones heroicas. Algunos, incapaces de heroísmo, miramos hacia allí y no podemos invitar la identidad profunda de los que creen que vida sólo hay una y hay que exprimirla a toda hora, a como dé lugar. A gritos, a pujidos, a la fuerza. Esta vez, lo he seguido a lo largo de seis juegos, en los cuales descuartizó a sus oponentes sin encontrar más que fugaces resistencias. Beck, Gulbis, Kiefer, Youzhny, Murray, Schuettler, no más que meros trámites para llegar al juego del domingo. Ninguno suficiente para quitar del todo la comezón por ver al Matador pelear en la final como sólo él pelea. Monstruosamente, pues.
Quien haya estado frente a la televisión durante toda la final de Wimbledon sabrá conmigo que no hay forma de contarla. Jamás antes vi nada parecido, ni siquiera entre ambos protagonistas. Según John McEnroe, en su papel de insuperable cronista televisivo -ya en Roland Garros narraba las intervenciones de Nadal con pasmo y reverencia-, se trata del mejor partido que alguna vez presenció. Una de esas batallas que lo llevan a uno de paseo por multitud de sentimientos y emociones inefables, al punto que a partir del final del tercer set ya no puede parar de gritarle a la pantalla. Mil perdones, Rod Laver, Bjorn Borg, Peter Sampras: tampoco creo haber visto antes a un tenista de ese tamaño, menos aún a dos.
"Lo intenté todo", ha dicho Federer al recibir la charola del segundo lugar. "Gracias", exclama McEnroe desde la cabina. Luego lo hace ante Federer, a un lado del pasillo, recién devuelto de la cancha central, con los ojos llorosos que a uno también le duelen porque nunca quisiera ver perder a un jugador de esta categoría -inaugurada a solas por él, compartida hoy con Rafa Nadal-, menos después de una batalla así. "Para ganarle a Federer tienes que ser Nadal, corretear por la cancha como conejo y tirar winners desde todos los ángulos", había declarado Marat Safin antes de su partido semifinal.
Han pasado diez horas desde entonces y todavía no sé bien lo que vi, pero me queda claro que muy difícilmente volverá a suceder. Qué razón tuvo McEnroe en recordar lo afortunados que somos por haber visto todo lo que vimos. Han pasado diez horas desde el último golpe del Matador y todavía me queda la carne de gallina.
[Publicado el 07/7/2008 a las 10:25]
Afortunados todos los que deleitamos el mejor partido de la historia de Wimbledon. Me queda claro que entre estos dos se disputa el honorable y prestigioso lugar de ser el mejor de todos los tiempos (por lo pronto lo sigue teniendo Federer). Está en veremos si el físcio le dará a Nadal para lograrlo y evitar que Federer rebase la cantidad de titulos de Sampras (es lo unico malo de que Nadal le haya ganado, que un gringo tenga aun mas titulos...) .
Nadal a dado un paso firme a todos los incredulos de que un arcillista puede ganar wimbledon, y ¿por que no? si en esta superficie hay que partirse la madre durante muchas horas para sacar un partido adelante , no es simple tecnica e inteligencia ganar un partido en arcilla, hay que emplearse de fondo y madrear la pelota para vencer al rival (contrario a wimbledon que mucho con fisico, meten un madrazo de saque y se acaba el punto, el polvo de ladrillo es cabron, si sacas duro el rival se hace para atras y le pega a la pelota para fajarse en la cancha a ganar el punto. Que mejor que un arcillista ocupe el trono de ser el mejor del mundo, si Federer gana roland garros y nos demustra que puede con Nadal el lo ocupara. Si Nadal sigue el ritmo de este año por otros 5 más, será el Rey.
Comentado por: Roberto el 18/7/2008 a las 01:43
Siempre me han resultado antipáticos los domingos, siempre me ha costado trabajo vivirlos; el domingo 06 de julio fue quizá el más complicado de los últimos año. Qué emoción, saber que Federer estaba tan cerca del Sexto título en Wimbledon, pero después de haber visto a Nadal jugar Paris algo me decía que no sería fácil para el suizo, y que quizá ese sería el día en que el pasto del All England se vestiría de marrón. Los dos primeros set fueron simplemente desoladores, pero sabía que Roger no se iba dejar vencer así de fácil; y entonces desplegó algo más que su tennis, desplego su corazón y lucho, y lucho pero en este 2008 algo ha hecho falta. Era sin duda el domingo del matador.
En la prensa dicen que la era de Federer se está terminando y por momentos me da la impresión de que minimizan lo que ha hecho, culpa de el mismo Federer debe ser, pues nos acostumbro a los triunfos contundentes, a las victoria constantes, a la magia, durante 5 años convirtió lo estraordinario en cosa de todos los días.
Soy devota de Federer, de su perfección de su estilo, de su juego y sé que este año puede ocurrir que deje de ser el inalcanzable, pero los partidos, como ese de la final de Wimbledon no serían tan mágicos si además de un campeón tan loable como Nadal, no hubiese estado enfrente un campeón como Federer, esa gloria tan sobresaliente del español es en mucho posible porque el vencido fue nada más ni nada menos que el mejor de todos los tiempos.
Comentado por: Alma Varela el 15/7/2008 a las 02:04
No puedo evitarlo, la semana se me aguadó desde que Federer perdió el partido. Durante la transmición por TV, pasaron imágenes de una inscripción cerca de la cancha que iba algo . "¿cómo vivir con la victoria y la derrota al mismo tiempo?"...
Sigo pensando más en Federer....¿qué sentirá que la historia se le fue de las manos?....y en Nadal...¿qué sigue después de esto?
besos...
Comentado por: ces el 09/7/2008 a las 19:30
Matador es el apodado dado al gran Rafa Nadal y matadoras han sido las horas que hasta la presente no me han permitido conectarme a la red para poner mi granito de arena en este ruedo. Las tecnologías, a veces, también necesitan un respiro, y ayer mi computadora decidió irse a dormir antes que yo para levantarse hoy más fresca que una rosa.
Me gustaría poder hacer algun comentario con conocimiento de causa de la gran final de Winbledon que a todas luces se disputó, a decir por el entusiasmo que transmite tu post sumado a lo visto y oído en diferentes medios acerca de este acontecimiento deportivo, pero lo cierto es que no la vi, y digo esto no sin cierta envidia por aquellos que la disfrutaron, porque aunque no sea asidua de los torneos de tenis, nunca hago ascos al buen hacer deportivo y ante éste quedo literalmente abducida delante de cualquier pantalla. De hecho, sin ser futbolera, por motivos más bien de sobrecarga mediática y endiosamientos de sus diversos protagonistas, acudí como un corderito a la cita de la semifinal y la gran final (España-Alemania)de la Eurocopa, y disfruté como una posesa ante la excelente calidad de juego de la selección española, rompiendo, así, el maleficio de no pasar de cuartos.
Por lo que cuentas, Xavier, de Federer aderezado con los prejuicios míos que me transmite su mirada sibilina, es precisamente esa perfección nombrada lo que me irrita de él, y por ello me quedo con el Matador, más allá de su nacionalidad, porque soy más de calor que de frío, no sin reconocer que el frío casi siempre da mejores resultados, pero por esta vez, ni a los suizos ni a los alemanes les ha servido sus bajas temperaturas.
Pero la vida que a veces por distracción le hace perderse a uno finales como la de Federer-Nadal, le compensa con creces en una semana feriada como la que disfruto al recibir una carta inesperada, y asi, como otros zarpan hacia un destino secreto, la que escribe zarpa a la playa con la ilusión de una niña que lleva grabada en su pupila la curiosidad.
Besos, Xavier, y un abrazo bien fuerte.
Comentado por: Guada el 09/7/2008 a las 08:53
Otra que estuvo pegada al televisor durante tan largo partido y jugando psp en el tiempo de espera mientras dejaba de llover en wimbledon, quien pudiera estar allí...entonces por lo menos tenemos algo más que recordar y contar al haber visto éste partido, aunque ganó quien más lo merece, sobre todo por ir ganando 2-0 antes del primer tie-break, en fin...los dos son los mejores. Saludos a Xavier Velasco...y sus lectores...
P.D (no tengo 10, tengo 30 años, y jugaba psp para matar el tiempo, mejor eso que fumarme una caja entera de cigarrillos..)
Comentado por: Atónita el 08/7/2008 a las 13:13
es que fue una autentica batalla épica. yo que sólo alcanzo esos níveles pasionales unicamente con un partido de la selección en el mundial te puedo decir que quedé gratamente cimbrado ante tal juegazo.
indescriptible quizá sea la palabra para un acontecimiento que escapa a la imaginación colectiva y que es desde ya, parte de la historia.
saludos!
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: gabriel revelo el 08/7/2008 a las 02:44
Comentado por: mita el 08/7/2008 a las 01:08
Comentado por: Ana Valesmil el 08/7/2008 a las 00:03
Llamé a familiares aficionados y no tanto para celebrarlo como un año nuevo. Nunca me había cansado tanto un partido de tenis: chorreando en el sillón, emocionado, lloroso, agotado por los nervios.
Tenemos un Nadal Induráin. No, ya ha traspasado ese mito. Ver al padre de Nadal llorar de esa manera, él que ya había visto casi todo, me ha hecho sentirme orgulloso como nunca de pertenecer a esta piel de toro llamada España.
¿Qué le pasa a este pais de un tiempo a esta parte que gana hasta en las bolas?
Comentado por: hermann el 07/7/2008 a las 22:31
Fueron 4 horas con 48 minutos de sufrimiento y emoción frente a la pantalla, ya cuando acabó el partido me quedó una sensación de no sé, estoy como zombie @_@ y aún no reacciono, yo quería que ganara Federer pero no quería ver perder a Nadal.
Creo que la única espectadora que no sintió emoción alguna viendo el partido fué Gwen Stefani que iba como simple acompañante de su esposo (visiblemente fan de RF) y yo con la envidia por no haber estado ahí, pero ni modo Dios le da pan a quien no tiene dientes!
Comentado por: Ana Valesmil el 07/7/2008 a las 21:38
Totalmente de acuerdo contigo mi querido Xavier. Lo que se vió en ese partido es inédito, me considero aficionada al tenis, ( en la pràctia y frente al televisor ) y cierto, nunca antes había visto un partido tan potente y espectacular como la montaña rusa de ayer.
El tenis de hoy, no es lo mismo de antes, muy cierto ¿en que consiste?, nuevos materiales en las raquetas?, diferente tecnología en la ropa?, alimentación?.
Me gustaría verlos jugar con raquetas de madera, camisetas de algodón y tennis Dunlop. ( Dudo, al menos que la velocidad del servicio, sea la misma )..
Aún así mi favorito es el payasito serbio...... ( Está más terrenal ).
En repuesta del "Match inverosimil", te dejo algo de Woody Allen y que me hace pensar que Nadal, tuvo la suerte de su lado.
http://www.youtube.com/watch?v=oqmmdcuRCa8&NR=1
Comentado por: Tamiris Lippl el 07/7/2008 a las 19:24
Comentado por: chaviman el 07/7/2008 a las 19:09
Comentado por: Provoqueen el 07/7/2008 a las 12:05
20/8/2008 07:45
Publicado por: Corrector repentino
20/8/2008 01:16
Publicado por: Scarlett Sholén
20/8/2008 00:54
Publicado por: gabriel revelo
19/8/2008 20:56
Xavier, saludos, primeramente...
Publicado por: Antonio Andrade
19/8/2008 20:13
Publicado por: Tamiris Lippl
19/8/2008 18:27
Ya me imagino la que se va a...
Publicado por: Marce
19/8/2008 11:06
Publicado por: Guada
19/8/2008 10:21
Publicado por: Ana Valesmil
19/8/2008 04:41
Me has hecho el lunes Xavier. ...
Publicado por: Scarlett Sholén
19/8/2008 03:53
Publicado por: Marce
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