El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
jueves, 20 de noviembre de 2008
Escape de Nahualópolis / V

V. Trínchame a tu capricho.
El del capricho es un diablo elegante. Seductor instantáneo, tirano intempestivo, hetaira ciclotímica, este demonio dandy se aparece como una urgencia del instinto, que sin razón que valga se declara renuente a seguir trabajando si no satisface uno sus nuevas exigencias, seguramente exóticas y un tanto improcedentes. ¿Cómo se las arregla el glamoroso malandrín para que uno se sienta libre y pleno cuando a la letra sigue sus dictados? ¿Por qué se adorna con tamañas ínfulas de independencia quien obedece al diablo del capricho? ¿No es él, y nadie más, quien besa a la doncella sin permiso y perpetúa la especie a costa del poseso?
Hay quienes creen -con cierta envidia a cuestas, aunque a lomos de alguna ingenuidad alada- que el caprichoso es dueño de sus caprichos. Ja, ja, ja. ¿Es la pasión acaso mucho más que capricho? Verdad es que a menudo tilda uno de suyos a los caprichos que le soliviantan, mas ello es sólo para hacerse cargo de su cumplimiento (igual que se adjudica la propiedad del amor que le truena el chicotito hasta hacerle caer de bruces a sus pies). Una vez que el demonio del capricho ha irrumpido en escena para circunvolar los espacios obsesos de su víctima como la mosca que asedia la oreja, nada parece haber más apremiante -y, ojo, deleitoso- que mimar sus antojos y rendirse a sus arbitrariedades, que en adelante parecerán las propias. De poco servirá al encaprichado, en situación así de constreñida, confesarse a merced de un diablo veleidoso, toda vez que al chamuco en cuestión le complace ocultarse bajo las auspiciosas enaguas del ego. ¿Quién, que cabalgue a lomos de caprichos imperiales, va a tropezar en la guarrada victimista de confesarse pobre esclavo suyo?
-Humildad, que le llaman los soberbios vestidos de piadosos -escupe, con notoria displicencia. Pocas cosas fastidian tanto al nahual posh como el mal gusto en el arreglo personal. Vamos, el mismo tufo a azufre que inevitablemente lo acompaña despide cierto aroma de Eau Sauvage Extrême, y él tampoco hace mucho por ocultar el alto rango de su indumentaria.
-¿Siempre usas trajes Boss, Demonio del Capricho? -se lo digo acentuando las mayúsculas, no sé por qué me sale lo obsequioso cuando se me aparece este fantoche.
-Siempre que se me antoja, nada más. Y si no te parece, hazle como quieras -ya conozco sus celos. Suele ponerse así cuando sabe que vengo de tratar con un hada.
-¿No te da gusto que por una vez sea yo quien te procura? -Dios mío, qué papelón. Las cosas que hace uno por huir de la rutina...
-¿Dios tuyo, ¡yo!? -sonríe al fin, con esa autoridad perdonavidas que hace de cada rictus un imperativo, como refocilándose en mi rubor, al tiempo que lo miro y me propongo detener la máquina indiscreta de mis pensamientos (impresos, a sus ojos omniscientes, a 120 puntos en Times New Roman)- ¿Crees que no he percibido que me tachas de fantoche, justo cuando pretendes postrárteme? ¿Olvidas que mis peores defectos serán también los tuyos, y sólo tú tendrás que responder por ellos?
-Eso ya suena a crítica literaria.
-¿Qué esperabas? ¿Que no pasara de la narrativa? Mi trabajo no quedaría completo, ni mi oficio sería así de entretenido, si además de orillarte a hacer lo que haces no empujara a los otros a juzgarte por eso. Soy un demonio, al fin. Te prefiero en la horca, y si es posible luego en el infierno. Y lo más divertido es que para salvarte necesitas primero obedecerme. Debe de ser mortal eso de ser mortal.
-Lo es, mi querido aliado antojadizo. Razón de más -ahora elevo la voz, con una suerte de solvencia argumental que delata su pronta asesoría telepática- para ponernos juntos al mando de la nave y arremeter contra el demonio hueco de la página en blanco.
-No tan rápido, Champ -levanta el dedo índice mi sponsor, con la clase de ritmo sugestivo que distingue a los diablos de mucho mundo-. Espero que no esperes que yo te garantice que me voy a amafiar con un mortal para armarle la guerra a uno de los míos.
-Y espero que no esperes que yo espere que guerrees conmigo contra uno, sino una infinidad de cornudos entrinchados, aunque ninguno de ellos mejor vestido que tú. Tendrías que ver las fachas con las que anda el demonio del caos por la vida.
-¿No por casualidad esperarás capitalizar la escandalosa envidia que me tienen esos, excuse my french, pinches gañanes imbañables?
-No es que espere, es que me florece la Real Gana que así sea. ¿Y?
-That's my boy! -levanta el puño, pega un golpe en la mesa y me mira con simpatía embarradiza; juraría que el azufre le brota como lava de ambas córneas. Esperemos que no sea una hepatitis.
¿Usa brújula o mapa el nahual del capricho?
¿Qué esperar de unos cuernos, que no sea una cornada?
¿Cuántos antojos entran en una misma juerga?
Próximamente: VI. El festín de los instintos.
[Publicado el 24/6/2008 a las 06:22]
puede ser, pero para que pensar en cosas que probablemente aun estén distantes. el sr. velasco es tan impredecible que nunca se sabe. en lo particular, no veo tan cercano el fin de este gran blog.
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: gabriel revelo el 28/6/2008 a las 07:30
Este no es un rumor, a mi me lo platicò Xavier personalmente y en persona y segùn recuerdo, me dijo que el blog era un proyecto planeado para un año, fecha que se cumplirà este 28 de Junio, asì que vayàmonos poniendo de acuerdo para hacer otra reuniòn con Xavier, y agradecerle, cual debe ser, todos los momentos de culposo y deleitoso placer caprichoso y demoniaco que nos ha proporcionado.
Vayàmosle poniendo fecha y lugar antes de que Xavier se nos salga por la puerta de emergencia.
Xavier: podrìamos jugar estos ùltimos dìas al acertijo? podrìas ponernos pistas para decirnos fecha y lugar en medio de tus textos.
Saludos a todos
cyberviuda@hotmail.com
Comentado por: Dèmina Demiana el 27/6/2008 a las 05:53
sólo espero que el rumor sea falso y el escape se frustre, pero al fin y al cabo, la escritura como la vida tienen ese toque de incertidumbre para hacerla más llevadera.
saludos, como siempre.
http://gabrielrevelo.blogspot/
Comentado por: gabriel revelo el 27/6/2008 a las 04:49
Xavier, saludos... vengo a contarte un asunto propio de la casualidad... hace poco, alfaguara comenzó a mandarme libros para realizar reseñas en algunos periódicos y revistas para los cuales colaboro y primeramente me hicieron llegar tus libros (Diablo guarfdian no porque ese lo leí hace tiempo), aunado a esto, el día de ayer, mi chava me llevó a conocer a un amigo suyo, un anticuario que al presentarnos resultó que su nombre era Xavier y su apellido Velasco, efectivamente, conocí a tu papá... je je je.. en fin, pues te deseo el mejos de los éxitos y seguimos en contacto. Saludos.
Antonio Andrade, por cierto, date un rol por mi site... www.antonioandrade.net y ahí me cuentas tu impresión.
Comentado por: Antonio Andrade el 26/6/2008 a las 22:54
Parece que corren vientos de despedida, a decir por algunos comentarios a este respecto desde hace unas pocas semanas, y aunque una los intenta esquivar, no lo logra del todo por su repetición intermitente, pero ahí ando, nomás concentrándome en la música que, confieso, al principio decidí escuchar por la sonrisa seductora de su compositor, de la que pronto me hubiera cansado sino hubiera sido por el hallazgo intencionado del retrato de un niño de mirada desamparada cuando lo miraba con mi ojo izquierdo y calculadora si lo miraba con el derecho, y que tras el camino marcado por las páginas encontré el niño que estaba 'en medio' de ese enigmático rostro. Fue a partir de ahí cuando supe que la suerte estaba echada y que la música ya me había atrapado sin opción a escapar. Por eso, pienso que ese diablo elegante que se esconde vestido de capricho lo vengo practicando durante casi un año, y claro, el diablo siempre pasa factura, que se traducirá en la dulce condena de oir la música desde algún rincón de mi memoria, pero me parece un precio tan ínfimo por tan buenos momentos pasados, por tantos sentimientos revueltos con los que me quedaba jugando tras hacer de las tuyas, sin darnos tregua a los de este lado, a dormirnos, a acomodarnos, a darlo todo por hecho, que doblaría la apuesta.
La brújula me indica que debo seguir hasta el final, hasta que la aguja del tocadiscos se levante del bello plato de surcos negros. Parece que va a empezar el festín de los instintos, una fiesta a la que no hay que faltar, se tenga o no invitación.
Un beso, Xavier.
Comentado por: Guada el 26/6/2008 a las 00:17
Ese pinche chamuco acatrinado, esparciendo su gracia por doquier. No es de extrañar que domine voluntades, como se dice en estos casos: "No es la ropa, es la percha".
1. No necesita ninguno de los dos, la estrella Polaris le pela los dientes.
2. ¿Una buena cogida?
3. Es como la sal en cualquier receta. Enteramente al gusto. O hasta donde tu lengua resista.
Comentado por: Kiddo el 25/6/2008 a las 20:42
También existen deliciosas rutinas cómo la
de prender la computadora cada día y acudir a este recinto mal sano del que me he vuelto adicta.
Solo espero que no te vayas en un “fade out”, sin antes decir TE QUIERO.
Háznos saber que en un año también acudieron otros engendros cómo el cariño y la simpatía.
Que dices.. ¿Te armamos una despedida?
Comentado por: Tamiris Lippl el 25/6/2008 a las 00:04
Pues aunque Don Capricho se vista de seda, chamuco se queda!
Llega a ti en forma de un PS3 y te deja con una deuda de varios miles de pesos, rechazas tu vida social, pierdes valiosas horas de sueño y cuando menos te das cuenta estás visitando el blog de cierto escritor (que ya se te ha vuelto otro capricho) a las 2 de la mañana, lo que significa que solo tendré 4 horas con Morfis, y eso, si me voy a la cama ya, pero todavia quiero escribir un comentario, claro que en estos momentos ya no estoy en pleno uso de mis facultades mentales quiero dejarlo pero él a mi no y lo único que se me ocurre es justificarme con una frase: "the devil made me do it"
Comentado por: Ana Valesmil el 24/6/2008 a las 09:20
20/11/2008 03:12
HOLA XAVIER! Recientemente,...
Publicado por: Gregorio
19/11/2008 05:32
Somos unos hijos de la chingada,...
Publicado por: vanes
19/11/2008 00:08
Publicado por: Guada
18/11/2008 18:25
supongo que todos hemos padecido...
Publicado por: gabriel revelo
18/11/2008 18:20
Supongo que lo prohibido nos...
Publicado por: Natividad
18/11/2008 14:39
Publicado por: Tamiris Lippl
18/11/2008 09:19
Publicado por: enfind
18/11/2008 03:51
...hemos salido de nuestro hogar...
Publicado por: arros
18/11/2008 01:16
Publicado por: gabriel revelo
17/11/2008 10:15
Publicado por: Pablos
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres