Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Xavier Velasco

Gajes de la fortuna

Casi todos creemos que la suerte está en deuda con nosotros. "¡Ya me tocaba!", respiramos contentos una vez que esa arisca señorita se ha puesto al fin a mano. Lo cual supone, por ese pérfido sistema de compensaciones que acostumbra tener el destino, la inminente desgracia de los otros. "¡Ya le tocaba!", exclamamos moviendo la cabeza cuando nos dicen que ayer mismo estiró la pata el simpático viejecillo de la esquina. Por más que ciertas almas buenas y puras insistan en abrir ambas extremidades superiores para abrazar cálidamente al universo entero, lo probable es que varios millones de salados permanezcan imperturbablemente infelices, más aún si tuvimos el mal gusto de sonreír en su triste presencia.

     Si atendemos a las leyes de probabilidades, encontraremos el consuelo de que matemáticamente cada nueva desgracia nos acerca al opuesto correspondiente, pero ya bien sabemos cómo la suerte juega con las variables, sin dignarse siquiera ver hacia las constantes Solamente observemos al salado tenaz que va perdiendo sueño, autoestima y apego a la existencia frente a una insaciable tragaperras. ¿Quiere acaso ganar un dineral, o se conforma con recuperar lo perdido? ¿Y si sólo aspirase a dar un golpe espectacular, por más que todo lo recuperado, y veinte tantos más, terminen escapando por el mismo agujero? Romántico insaciable, el perdedor no espera que la fortuna se quede a dormir, pero reclama a gritos el derecho a llevarse -a la tumba, aunque sea- la huella de sus labios agridulces.

     El suertudo comete, por default, el desliz de pensarse simpático. Y guapo, y ocurrente, y adorable, cuando a leguas se ve que ya no es él, sino sólo su suerte quien cosecha esas dosis groseras de popularidad, odiosas a los ojos de todo salado. Pues la suerte acostumbra llegarnos como el balón a los pies del futbolista: rica en promesas y oportunidades, pero asimismo perseguida por decenas de pies dispuestos a aplastarnos por arrebatárnosla. ¿Nos parecen acaso simpáticos quienes por el momento usurpan esa cumbre despeñadiza que desde tiempo ha nos corresponde?

     Poco sabe de suerte quien la ha tenido siempre de su lado, y por lo tanto desconoce el vértigo magnético que habita las entrañas de la perdición. La costumbre del triunfo es, como bien recuerdan quienes ya la han perdido, predecible y de paso traicionera: ese doble atributo que escolta a la soberbia y de pronto delata un pacto con el diablo. Perder, en cambio, nunca es una rutina. Puesto que si realmente asumiera uno la condición de perdedor, tendría que ser un bestia para seguir jugando. Como el ferviente amante para quien deseo y distancia son factores directamente proporcionales, quien soporta el asedio de la mala sombra avista en su destino un inminente cambio de señales, sin el cual ni una sola de sus penurias habría tenido algún sentido. ¿O es que a alguien le apetece padecer sin sentido? ¿Quién, que salga hecho polvo de una mesa de black jack, no va a sentirse entero y vigoroso si colige que todo tuvo un por qué?

     Nadie como el salado para desarrollar teorías personales en torno a la fortuna. Así como el fallido seductor tiene todas las fórmulas químicas y esotéricas para obtener el sí de una mujer esquiva, el salado se basa en su falta de experiencia como triunfador para, teóricamente, dominar el tema. Por lo demás, ser los favorecidos por la suerte difícilmente ayuda a comprender cómo fue que llegamos hasta allí, menos aún a predecir cuándo y cómo la suerte nos dará la espalda. Y esa es precisamente la gracia de la suerte: no hace cita con nadie.

     A diario cortejada con rastrera insistencia por catervas de vagos y tramposos, no son pocas las veces que la suerte prefiere entregarse a los guiños chulescos del fullero antes que responder a las rosas y orquídeas del pretendiente honesto. ¿Por qué nos sigue una, si queremos a la otra? ¿Será que no ha aprendido a distinguirnos? Según reportan ciertos usuarios exigentes, parece que la buena fortuna nunca será tan buena para dejar de sospecharla mala, pues al día siguiente del idilio ya resulta aburrida y ordinaria. La mala suerte, en cambio, cuenta entre sus ventajas la camaradería de todos los salados del mundo. Porque es cierto que la desdicha inspira confianza, tanto como la extrema ventura provoca algún recelo inexplicable. ¿Cómo entonces queremos que la suerte se quede, si la obligamos a vivir escondida?

     Con frecuencia, los optimistas incurables apostamos la vida a que el día siguiente será mejor que el previo. Que volverán las risas, los besos, el amor. Y aquí estoy, contemplando girar a la ruleta con la suma final de mis fichas sobre el tapete verde, creyendo que mañana será al fin otro día.

 

[Publicado el 01/2/2008 a las 16:03]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (14)

  • No hay nada más negligente, ni nada más puro que apostar todas las fichas.

    http://textosdesorganizados.blogspot.com

    Comentado por: César el 05/2/2008 a las 19:22

  • "Luck be a lady, tonight", cantaba alguno...

    Comentado por: Mayté el 05/2/2008 a las 17:03

  • Y asi te quedaras chavalito.

    http://leozeladabrauliograjeda.blogspot.com/

    Comentado por: leo zelada el 04/2/2008 a las 04:55

  • "No necesito aviones privados, no necesito moda francesa, no necesito cadenas de oro, no necesito diamantes, no hay nada que me puedas dar porque tengo amor", así dice parte de la letra de una canción títulada Love, love, love de Lenny Kravitz, y que transcribo de un reportaje que sobre él he leído hoy. Amén del superego de este señor, suscribo lo dicho aunque sirva de poco pues me falta la última parte, es decir, lo fundamental. Ante tal desierto amoroso, a uno no le queda más remedio que cruzarlo, esperando no morir en el intento. Y quién sabe, a lo mejor en ese desierto me encuentro a un tuareg que me desvele el secreto de su vida nómada y romántica.

    Xavier, querido, si te queremos mucho. Es verdad que las féminas devotas a este tú blog no podemos, quizás, colmar ese amor por el que apuestas todas tus fichas sobre el tapete verde'esperanza', pero no dirás que no gozas de buena compañía. La palabra querer la he intentado esquivar, no quería usarla gratuitamente, pero lo cierto, es que es así, cómo no querer a alguien que aún sin intención, eso da lo mismo, te hace vibrar. Espero que al fin sea tu día, el día presente, porque el mañana puede que no exista.

    Y besos, por mí, que no falten. Y mira que de pequeña era poco besucona, hasta mi madre se empezó a preocupar cuando estaba en 'edad de merecer': Guada, - me decía-, y cuando tengas novio qué vas a hacer. Lo que nunca le he contado a mi madre, es que a mis amores me los he comido a besos, hasta el punto de hacerlos desaparecer, así que tendré que moderar mi apetito.

    Besos.

    ps. Empleo la palabra romanticismo con cierta distancia, porque lo que para unos es romántico para mí puede ser esclavitud. Por eso, soy más partidaria de la palabra amor, aunque siempre se haya asociado la una con la otra. El amor la mayoría de las veces no tiene que ver con lo 'romanticón', es algo menos vistoso, sí, pero más profundo.

    Comentado por: Guada el 03/2/2008 a las 20:26

  • Difícil encontrar un tema acerca de la naturaleza humana donde no hayan hurgado los griegos hace más de 2000 años.
    No merodea acaso Némesis en este post?

    Comentado por: amalia el 03/2/2008 a las 12:33

  • lo bueno de la vida es que la gran mayoría de las noches tendrán amanecer, y con ello el balsamo de 'comenzar de nuevo' refresca el alma y también las necedades....

    dicen que "afortunado en el juego, desafortunado en el amor", no sé si creerlo del todo, ambas cosas son tan parecidas y van tan ligadas por la fugacidad. deberían ser sinonimos.

    Comentado por: gabriel revelo el 02/2/2008 a las 06:28

  • Me regalas 3 mins de tu tiempo?

    http://giovannaambrosio.blogspot.com/

    Comentado por: Giovanna Ambrosio el 02/2/2008 a las 05:02

  • Javier. Te puedo robar 3 minutos de tu tiempo?

    http://giovannaambrosio.blogspot.com/

    besos cachondos

    Comentado por: Giovanna Ambrosio el 02/2/2008 a las 04:22

  • A petición de La Demiana, dejo el link de la rola de Bright eyes que cité en mi comment.

    http://www.youtube.com/watch?v=o5rhhQbyYV0


    salu2

    Comentado por: Mauligno el 02/2/2008 a las 01:32

  • Yo creo que esas ganas de que la suerte te sonría es independiente de la nacionalidad.
    O sea, quién no ha aplicado el daydreaming en el que esos milloncitos de repente te tocan a tí. O que en un azar del destino te topes a Ana Claudia Talancón y se enamore perdidamente de tí (hazme la buena mi santito malverde!!).

    Conocen la expresión "perdedor con suerte"? Bueno, esta es la forma en la que un salado cualquiera, critica a alguien que ha conseguido algo y que, a su juicio, no es acreedor a ello. Por ejemplo:
    Hace años que no ves al "Canicas", aquel amigo tuyo que nunca destacó por bien parecido, atlético o simpático. Un buen día lo ves bajar de la nave que tú quieres y no puedes comprar, con una mujer que ya quisieras por lo menos para unos cuantos rounds nocturnos. Después de decir "hijo de puta", lo que dices es.. "bueno, es un perdedor con suerte". De esa manera tú justificas al universo y no te sientes mal, es decir, al "Canicas" la vida lo tenía que recompensar de algún modo. O sea, la neta es feito, y muy probablemente tiene 15 días que dejó de ser virgen; todos lo sapeaban en la escuela y vivió con su mamá hasta los 35 años. "Ya le tocaba". "Unas cosas por otras". Lo que igual no sabes es que el Canicas, es un genio para los bisnes, pero a ti eso no te importa, de hecho preferirías nunca enterarte de que es más chingón que tú.

    El caso es que si por un golpe de suerte te haces de algo, siempre serás un perdedor con suerte. Siempre estarás a merced de los envidiosos que dirán "por qué ese wey si y yo no". Pero, si te lo ganas con trabajo/esfuerzo/dedicación, tendrás el derecho del mundo para decir "no cualquiera ogt's... no cualquiera.

    salu2

    "But I’d rather be working for a paycheck
    Than waiting to win the lottery"

    Bright Eyes
    First Day Of My Life

    Comentado por: Mauligno el 01/2/2008 a las 20:03

  • También tenemos un vínculo muy cercano a los volados en las mañanas recreativas de centros de readaptación social mal llamadas escuelas públicas, en donde aprendes el oficio de estafar con juegos como el “donde quedo la bolita”, rayuelas y un sin fin de juegos canallescos…

    Comentado por: arros el 01/2/2008 a las 19:39

  • Un amor platònico traducido al juego de azar es como seguir la estrategia de la ilusiòn.

    Besos.

    Comentado por: Tamiris Lippl el 01/2/2008 a las 19:36

  • El mexicano –esa raza impávida entre las demás razas del mundo- se juega las quincenas de sus hijos para pegarle al gordo, siempre soñando con ganarse el premio mayor y salir de una vida rutinaria llena de maltratos, penas y escupitajos por parte del destino socioeconómico en el que está sumido: apostando siempre en peleas de gallos (herencia de nuestros antepasados), de perros (en base a una realidad atroz en nuestras calles llenas de inseguridad mostradas por noticieros de ambas empresas hermanas y llevadas de la mano por memo y el negro) donde aparece bien plasmado el buen de Octavio en una memoria colectiva cinéfila mexicana y ni hablar el legado de las palabras de Salvador Flores:
    ¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?
    ¿A hacerte rico en loterías con un millón?
    Mejor trabaja, ya levántate temprano;
    con sueños de opio sólo pierdes el camión.

    Comentado por: arros el 01/2/2008 a las 19:24

  • Anda te invito a Las Vegas, ahi vive Doña Suerte...Aunque sea para ir a sacarle la lengua a la desgraciada.

    A mi hace mucho no me toca... Voy a comprar un cachito...

    Comentado por: Dulce Geisha el 01/2/2008 a las 18:42

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres