El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Turismo redentor

Fue el fraile capuchino Apolonio de Toddi quien vió en la sierra de Piquaraçá la forma de un calvario similar al de Jesucristo, tras lo cual no tardó en concebir la idea de construir allí mismo una capilla y dar al sitio el nombre de Monte Santo. Cosa muy sintomática justo donde las severísimas sequías solían diezmar a la población con regularidad pavorosa. Por las noches, el cielo estrellado del sertón alcanza una belleza que luego el día irá deslavando en paisajes de tierra seca y desolada: situación asimismo favorable a la irrupción de un misticismo desenfrenado y penitente. Ciento veinte años después de su bautismo, cuando ocurre la guerra de Canudos, Monte Santo ya es la Jerusalem del sertón.
Según cuenta la novela, Monte Santo atraía a los falsos profetas "como la miel a las moscas". No es difícil creerlo, una vez que se ha puesto pie sobre el calvario. Es la una de la tarde, voy todavía entusiasta por la escalinata que parte del final de un callejón, ansioso por llegar a la primera de las veintitrés capillitas del camino. Llevo una Coca-Cola de medio litro en una mano y una cámara en la otra, pienso aún que estaré de regreso en veinte minutos porque ya tengo prisa por llegar a Canudos. Antes que en el camino escarpado que me espera, pienso en el Consejero Antonio Mendes Maciel y la beata María Quadrado recorriendo estas mismas escaleras, voy ya dentro de la novela que he leído siete veces -la última hace días, de Macapá a Belem- y el hechizo me impide asumir que esto, la Vía Sacra, es un calvario.
Lenta y accidentadamente, los escalones han ido siendo reemplazados por senderos de piedra viva. La subida se torna irregular y se va haciendo interminable a la vista. Me detengo por ahí de la octava capilla, calculando que debo de haber subido ya el equivalente de tres pirámides del sol, observo con cuidado la línea hacia arriba y comienzo a temer que sea la misma que avanza horizontalmente hasta lo alto de la montaña a mano derecha, donde se mira una capilla muy lejana. Reanudo la subida concluyendo que no puede ser, y si es ya me jodí porque no pienso echarme para atrás. No hay un alma hacia arriba o abajo, me he cruzado sólo con dos parejas que bajaban. Las únicas señales de vida humana son los envases de agua y refresco regados a lo largo del camino. Diríanse los restos de la última crucifixión.
No he contado ni quince capillas, pero ya veo que subo hacia donde temía. Subo ya sin pensar, mecánicamente. Puedo ver los tejados de todo Monte Santo, pero aquí hay distracciones tan apremiantes como las dos consecutivas víboras que me han hecho saltar y correr hacia arriba, cuando más ganas daban de hacerlo a la inversa. Todavía con algún sentido del humor, me pregunto qué religión extraña abrazaré si consigo llegar con vida hasta la cima. Por lo pronto, a cada pujido voy entendiendo más a María Quadrado y menos al Coronel Moreira César. Pienso ahora con la lógica del Gólgota.
Ya en las fases indiferentes del cansancio, casi al final de los -según sabré después- cuatro kilómetros de subida, tendido junto a la capilla número veintidós, veo bajar a dos niños que se ríen abiertamente de mi penoso aspecto. Uno de ellos murmura la palabra gringo, y yo que estoy a menos de doscientos metros de convertirme en santo lo perdono ipso facto. Cuando al fin los recorra, el viento y la visión de un horizonte infinito me dejarán por un momento tieso, ante lo que cualquier persona sensata sufriría el resbalón de llamar milagro. Es como si el cansancio se esfumara frente a la sensación de frescura y ligereza que concede ese viento libérrimo, en el punto más alto -ojo: el más cercano al cielo- de todo el horizonte. ¿Qué de extraño tendría que un lugar así fuera el sitio de encuentro de beatos y profetas, allí donde la vida era ya penitencia?
Si he de dar crédito a los dioses paganos, no he sido el día de hoy testigo de un milagro más grande que el realizado por la Coca-Cola de dos litros que devoré tras alcanzar de vuelta la plaza. Todavía en el camino una víbora más me ayudó a convertir el paso acelerado en carrera, como si me empeñara en salir de un mal sueño. Pero la realidad es que hay prisa. Podría esperar a que el coche se ventilara un poco, pero ya tengo el mapa en la mano y confirmo que Cumbe no debe de estar lejos. Ahora se llama Euclides da Cunha, es el punto en el cual se vira al norte para tomar camino hacia Canudos.
Antes de ir tras Antonio Conselheiro, la beata María Quadrado vivía en una cueva a media Vía Sacra, "donde hasta entonces sólo habían dormido pájaros y roedores". No sé si la alegría que me trae canturreando a las tres de la tarde por la carretera se deba a que por fin voy a llegar a Canudos, o es porque al fin entiendo a María Quadrado.
[Publicado el 09/1/2008 a las 19:53]
Lei el esto porque me lo dejaron en la escuela.
Fue divertido la narrativa es muy buen y entretenida, ademas el tema del cuento es original
Comentado por: Erik el 22/1/2008 a las 00:25
¿Qué haces ahora mismo?. No sé si deberías estar leyendo mi comentario, pero si terminas, contéstame con un mail.´Te he leído. Me parece que (como dice Pizarnik) Tú y yo somos semejantes, bueno, más bien la magnitud de nuestras heridas son semejantes. Espero tu respuesta X. Velasco. (¿Sí respondes los comentarios que ociosos/as, como yo escribimos aquí?, espero pues que sí, saludísimo)
Comentado por: Karla Tamayo el 14/1/2008 a las 21:37
Que buena cama brother, espero que los moscos no atenten contra su cuerpo (que no lo creo, ellos tienen la cobardía de atacar por montones…
Comentado por: arros el 12/1/2008 a las 02:10
Comentado por: Paulina el 11/1/2008 a las 03:21
Xavier:
No sè si habìas escuchado acerca de un documental de Alfonso Cuaròn y Naomi Klein que habla acerca del miedo.. "THE SHOCK DOCTRINE".
te dejo a ti y a tus lectores el link.
A ver si un dìa nos escribes respecto a esto.
http://www.youtube.com/watch?v=kieyjfZDUIc
Comentado por: Tamiris Lippl el 11/1/2008 a las 00:19
A veces es más provechoso observar y escuchar. Hoy me toca leer, ver y seguir tu turismo redentor. Canturreando es una buena forma de deshacer el camino para más tarde proseguirlo.
Besos.
Comentado por: Guada el 10/1/2008 a las 20:53
usualmente no comento pero esta vez quiero compartir la agradable sorpresa que fue encontrar este blog en la inmensa red.
Para mi ha sido como un refugio para las largas horas en la oficina, es como ver el mundo desde otro extremo y tener una lista de recomendaciones de musica, libros y lugares para visitar. Lo que resulta estimulante para terminar el dia.
Llegue a este blog buscando otras cosas en internet, lindo tropiezo de año nuevo, ahora soy adicta y espero con ansiedad el siguiente post.
Comentado por: guanabana dulce el 10/1/2008 a las 20:28
confesare que María Cuadrado es uno de los personajes que más me han cautivado no ya de "La Guerra del Fín del Mundo", sino de las obras literarias que hasta la fecha he leído.
y justo ese pasaje, el del recorrido de las 22 capillas es el que más grabado se quedó en mi memoria. y ahora, que además de un texto que me hizo sentir terror por las viboras y el cansancio de un sol abrazante, tuviste el tino y la maravillosa idea de acompañar tus letras con fotos, debo confesar que fue como redescubrir aquella historia que aun ahora me apasiona.
gracias por el viaje.
pd. se me antojo la coca cola bien fría de dos litros (será porque leo esto al medio dìa).
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: gabriel revelo el 10/1/2008 a las 19:04
Comentado por: vía Jera el 10/1/2008 a las 16:14
…El camino era largo y extenso, y no sabia en que lugar me encontraba. ¿Pido información ahora que ya no tengo ni un quinto que me roben? ¿Mi par de tenis me los tratarían de quitar? ¡Un policía! –Exclamo como un niño exclama al momento de ver sus juguetes recién desempacados de perisur en día de navidad- mi instinto dice que no confié en nadie, ni en el uniformado que esta a unos metros de mi o todas las personas que caminan como lo hace un formula uno buscando un podio en la carrera. Veo otro transporte urbano con la leyenda bellas artes inscritas en el cristal completamente abarrotado de podredumbre y me decido a seguirle la marcha, el con sus cuatro ruedas y un motor y yo con el ánimo suficiente para llegar al palacio y conocer algo bueno de la ciudad: el recorrido fue inmenso, agotador, pero llegue al lugar de blanca figura, reviso mis bolsillos para encontrarme con la fecha de salida del camión de regreso y veo la fecha: me da dos semanas enteras más en la capital, me maldigo a mis mismo por recordar que yo puse la fecha anotada en el boleto, cuando de pronto escucho una voz febril gritando mi nombre (¿coincidencia?), si tenia pocos amigos o nulos en aquella metrópoli y mi familia no sabia absolutamente nada de mi ingreso a tierras defeñas…
Comentado por: arros el 10/1/2008 a las 02:22
¡!No juegues a las canicas!!!
¿ Ese sendero agreste y borrascoso como se lo subiò la pobre beata?
Me imagino que en el siglo XIX no había tenis, pensarè positivo y creerè que Vargas Llosa pensò en darle doble tracciòn a sus zapatos de cuero y seguro traìa su buen tacòn de madera.
Y tu por tu lado que valiente, aventarte a dar fè y legalidad del esfuerzo. Yo hubiera llegado cascabeleando ( y en primera ) nomàs a la primera capilla.
Mis respetos.
Comentado por: Tamiris Lippl el 10/1/2008 a las 01:19
Comentado por: Dulce Geisha el 10/1/2008 a las 01:04
Santo cielo bendito!...pero esa subida a Monte Exahusto no es humana. Y con medio de Cola (que de Coca ya ná)como para levitar. Reconocimientos para tan audaz e irredimible peregrino, al que por otra parte imagino como cabra loca ya de bajada urgido por el réptil.
Y María Quadrado ¿por qué beata y no santa?, después de todo, quizás Ratzinger previo peregrinaje nos la ascendía. Propongo proponérselo, valgan los pros.
Comentado por: Pitu el 10/1/2008 a las 00:07
Ah sí sabré yo de esas caminatas taaan cansadas pero al mismo tiempo tan excitantes...Gracias por tu corta pero agradable presencia en el msn, ojalá la próxima si pueda ser en persona.
Comentado por: Bere el 09/1/2008 a las 23:40
17/5/2008 01:47
Contestando a lo que dice rana,...
Publicado por: Dèmina Demiana
16/5/2008 20:24
Pues yo no puedo leer tu blogg...
Publicado por: Kiddo
16/5/2008 18:18
Publicado por: Zarema
16/5/2008 18:06
Dicen que Dios los hace, y ellos...
Publicado por: rana
16/5/2008 18:02
Publicado por: Fátima
16/5/2008 16:59
Yum-Yumbina.......Cuantas y de a...
Publicado por: Lilith
16/5/2008 16:52
Publicado por: Víctor
16/5/2008 05:18
Publicado por: ¨Goofy¨
16/5/2008 02:46
Publicado por: arros
16/5/2008 01:22
Oye por cierto, no quieres ser...
Publicado por: Dulce Geisha
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