El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Desayuno en el sertón

Serían casi las seis de la mañana del miércoles cuando la realidad saltó sobre el parabrisas, en la forma de un urubú. Abrí los ojos, estiré como pude las piernas, levanté la cabeza y descubrí que el coche estaba rodeado. Serían veinte, treinta urubús. Pensé que era temprano para supersticiones, eché a andar el motor y finalmente los espanté a bocinazos. No recordaba el nombre del pueblo donde estaba, aunque sí el de Conceição do Colté, que debía ser el próximo en el camino a Queimadas. Todavía muy lejos, pero peor habría sido si la noche anterior hubiera decidido pernoctar en Salvador o Feira de Santana. Siempre será más fácil madrugar cuando se duerme entre aves de rapiña.
Había aterrizado en Salvador a medianoche. Venía de Belem y la Amazonia, saltando con violencia de un hechizo a otro. Encima de eso, no fue fácil ni rápido salir de Salvador de Bahía, cuyas calles vacías recorrí varias veces con la feliz fascinación de un converso instantáneo. Viajar de ahí al inicio del sertón, en Feira de Santana, equivale a moverse del paraíso terrenal a una suerte de limbo seco y desolado que para el mediodía será más similar al purgatorio. Si mis cuentas no fallan, a esas horas iré llegando a Monte Santo.
Por lo pronto viajo con tres tesoros, a saber: el mapa de carreteras que compramos en Belem (cuando aún disfrutaba del privilegio de conjugar los días en primera persona del plural), música brasileña para sobrevivir seis meses y un equipo de aire acondicionado que sonroja a mi espíritu aventurero. Por más que haya dormido hambriento y hecho un ocho, no puedo estar más lejos de las penurias sufridas por los soldados de Moreira César. Sólo la sensación de presuroso extravío que me pesca del cogote cada vez que no sé salir de un pueblo me quita la sospecha de estar inventándome un parque temático. Consulto el mapa: he dormido en Serrinha.
"Mañana almorzaremos en Canudos", declara fanfarrón Moreira César en la noche anterior al día de su muerte. Yo me conformaría con desayunar en Queimadas, que es donde propiamente empieza la ruta, pero la carretera tiene los suficientes baches y desviaciones para ir dejando atrás las expectativas. Con dos horas de sueño y la pelambre embarrada en el cráneo, no pienso ya en bañarme ni en descansar, como en ir adelante hacia Queimadas y entrar en territorio de novela.
En La guerra del fin del mundo, Queimadas aparece como el último contacto con el mundo civilizado de finales del siglo XIX. Ir más allá es moverse en dirección a una muerte probable y una desolación segura. Ruta de retirantes y harapientos, primero; de soldados después. De cangaçeiros, antes y después. De miserables, siempre. Los brasileños sólo saben de Canudos por textos escolares, cuando no por discursos de políticos lo bastante torcidos para hablar en el nombre de Antonio Consejero. Cuando les dije a mis amigos paulistas que pensaba viajar solo a Canudos, recibieron la idea con una mezcla de hilaridad y alarma. ¿No podía conformarme con leer Los sertones, de Euclides da Cunha?

-¡Un paseo! -se extraña el conductor del mototaxi.
-Un paseo por la ciudad.
-¿Por Queimadas? -arruga la frente, con gesto de entomólogo confundido. Luego estira la mano, recibe de la mía la moneda de un real y me pide que trepe a la moto. Ya en el camino, descubro que el chofer no es el único extrañado de que un fuereño llegue, se estacione y pida que lo lleven a dar la vuelta en dos ruedas. Otras motos llevan mujeres al mercado, hombres con bultos, gente que trabaja. Ciertamente es un pueblo desolado y desértico, pero apenas lo noto porque estoy demasiado ocupado en ir atrás un siglo y contemplar lo que para los hombres de Moreira César debió de ser la última orilla de la vida.
"Homenaje de la Municipalidad al vaquero héroe anónimo de las caatingas nordestinas", dice al pie de una estatua en lo que debe de ser la plaza. Cuando termina el tour en mototaxi, el conductor me da las señas necesarias para salir en dirección a Monte Santo. Miro el reloj del coche: las once y media. Compro unas papas fritas y una lata de guaraná para el camino. Arranco mientras Raimundo Fagner canta Me Leve (...y si allí tampoco puedes, por tanta cosa que lleves ya viva entre tu pensar, mujer blanca como nieve, llévame en el olvidar). El sol ya comenzó a caer como plomo, pero igual no me siento cansado. Experimento comezón galopante por llegar a la Iglesia de la Santa Cruz de Monte Santo, lo cual implica recorrer a pie el Calvario de la Sierra de Piquaraçá. Me miro en el espejo, con la frente perlada de sudor. No tengo ni tantita pinta de penitente.
[Publicado el 08/1/2008 a las 12:59]
Usted tiene que escuchar a Elomar y a sus "Árias Sertânicas", "Confins do Sertão" e "Auto da Catingueira".
Saludos desde Feira de Santana.
Comentado por: Rodrigo el 14/1/2008 a las 22:28
Yo lo que necesito es un curso intensivo de redacciòn...
DIJE: donde al otro lado estàba una zombi sin talento ( hablo nomàs por mì Dèmina y Bere ) .
QUISE DECIR: hablo por mì unicamente.... ( NO POR DEMINA NI POR BERE ).
y ahora paso a omitirme...
Comentado por: Tamiris Lippl el 09/1/2008 a las 20:58
Una pena no poder estar presente en la "chatiada canta", pero si se arma algo más adelante ahí estaremos. Guada,si vienes a México nos encargamos que la pases de lo lindo.
Comentado por: Mauligno el 09/1/2008 a las 20:36
Xavier y compañeros de blog, siento no haber estado conectada ayer, pero me resultaba dificil conectarme a esas horas (tres de la madrugada en España)pues no tengo acceso a internet desde casa, sí, algo extraño, pero en el mundo ocurren cosas muy extrañas, como esta, por ejemplo. Desde mi portátil y cobijada en una preciosa biblioteca os escribo y subscribo la idea de Démina Demiana, que sin duda me atrae mucho más, de un encuentro en vivo y en directo. Xavier, estas son las consecuencias de escribir como los ángeles o si prefieres como un diablo irresistible. Deduzco que la mayoría de los que escribís sois méxicanos, ¿no?, bueno, en lo que se refiere a mí no tengo problema en desplazarme a México lindo y querido, pero naturalmente no puedo irme para un fin de semana sólo. Pobre mortal de mí, laburo, asi que, independientemente que vosotros podaís organizar un encuentro antes, yo podría conseguir unos días entre los meses de junio a septiembre, tambien me apasiona la idea de ir a la FIL, o sea, que Xavier y compañia, sobre todo tú Xavier, porque tú eres el protagonista principal, consulta tu agenda invisible y apuesta.
Os agradecería que me avisarais con tiempo, a ser posible, entre uno y dos meses. Ya sé que es demasiado planificado pero la cuestión es decidirse.
Espero que el tiempo nos de tiempo, porque nunca se sabe.
Besos.
Comentado por: Guada el 09/1/2008 a las 20:06
Xavier:
Estreno mi permiso para tutearte con un agradecimiento por haber hecho el esfuerzo de instalar el Messenger ( que odias ) en tu computadora para regalarnos una hora de plàtica, “ La palabra escrita, no es lo mismo a la chateada “, comenzaste escribiendo.
¡Como tenìas los dedos llenos de razòn! . Yo de por sì rùstica, en mi escritura y luego sin corrector ortogràfico a la mano.. pensè que me estaba delatando y que a los tres renglones ya te habìas percatado que te habìas metido en un hoyo negro donde al otro lado estàba una zombi sin talento ( hablo nomàs por mì Dèmina y Bere ) .
Ya ni modo, ni chance de maquillar, ni darle una manita de gato a mis preguntas, todo fuè tan ràpido.
Sòlo resta decirte que para mì fuè un agasajo tenerte simultáneamente tan cerca y si aùn crees que soy de esas lectoras que todavía puedes conocer sin un gàs lacrimògeno para mantenerla a distancia espero que nos concedas una noche de antro contigo.
PD: Ya entrada en confianza te digo que hablo peor de lo que escribo. ( y no es amenaza )
Comentado por: Tamiris Lippl el 09/1/2008 a las 19:47
Wow! pumba-pumba! Despistes nordestinos! No saber exactamente dónde caralho estás!!! Me regresa el alma al cuerpo solo con recordarlo...o se me va. El Chevy destartalado adentrandose hacia la favela, en lugar de la ruta (menos mal un angel nos advirtió que nuestro camino era el contrario...)"sai minima, sai!!! El calor golpeando el cuerpo! Y de fondo Chico Science. En esas situaciones no se puede más que seguir su consejo de "A praiera":
"uma cerveja antes do almoco é muito bom pra ficar pensandomelhor"
ki
Comentado por: ki exploratriz el 09/1/2008 a las 15:07
Xavier mucho agradecemos que nos hayas acompañado un rato esta noche en el chat, desafortunadamente esto de la cibernética implica muchos desafíos, no pude estar muy atenta a lo que hubiera querido hablar u opinar pues estuve tratando de añadir a los que llegaban. Pido disculpas a los que no pude añadir.
Después de que te retiraste todavía llegaron algunos a buscarte.
Dado lo difícil del manejo tiempo-espacio tan limitante del MSN, pensamos que sería mejor en algún antro de mala muerte en vivo y en directo para la próxima vez.
Hasta la próxima
Comentado por: Démina Demiana el 09/1/2008 a las 06:36
sí cuando describiste este viaje en una de tus columnas de Milenio me quedé prendido a tu vitacora de viaje, con esta crónica más detallada no puedo sino sentirme afortunado de haber leído la novela de Vargas Llosa y poder seguir así mejor el viaje.
perdón por no llegar al tiempo al chat, me enteré tarde!!!
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: gabriel revelo el 09/1/2008 a las 05:58
Comentado por: -semigabriella el 09/1/2008 a las 04:48
Comentado por: -semigabriella el 09/1/2008 a las 04:47
¿Voy a la delegación?
Había decidido ir a estudiar al infierno pero todo parecía una película de terror gracias a que los habitantes de esa enorme ciudad parecían más a monstruos que demonios, las calles panteonarias que camine durante horas para conseguir un buen catre en donde dormir fueron inmensas, no encontraba sitio adecuado para que mi ego dejara de molestarme al llegar a cada lugar donde pretendía pagar una módica cantidad por un cuchitril atroz, así que no tuve mas remedio que enviar a mi ego a la calle y seguir caminando hasta que mis pies no tuvieran cupo en mis zapatos. Ya en el centro, tome un pesero directo a la zona que tenia mayor seguridad que cualquier otro lugar en el país, ya estando depositado por el lúgubre transporte di mi recorrido por donde alguna vez lo dio maya a lado de su cámara, infinitas miradas recorrían mi cuerpo, guiños y sonrisas directamente hacia mis bolsillos fueron a parar con frases tan cortas y tan seductoras para un púbero: esto es lo bueno papi, nunca he sentido esto por otro hombre vente aquí…levante el brazo derecho con el índice apuntando hacia el infinito y se detuvo de golpe la carroza que me iba a sacar de ese cuento:
-para donde quiere que lo lleve, jefe –con el sonido típico de un gañan de película mexicana.
-A bellas artes – respondí tan convencido de mis palabras.
Se fue derecho varios metros, giro a la izquierda unas cuantas calles mas adelante, después a la derecha y me encontré más perdido de lo que ya estaba, paro de otro golpe y me dijo dando un movimiento rápido con su mano derecha portando un desarmador de cruz:
-saca toda la lana, carnal.
Me encontré indignado por la situación en la que estuve en esos escasos momentos en la ciudad, sin más dinero que un boleto de la central tome el camino de regreso a mi ciudad de origen…
Comentado por: arros el 09/1/2008 a las 02:30
Como é lindo ler escritos passados na terrível caatinga do nordeste do brasil, cujos habitantes contam história maravilhosas como eles proprios. Li os sertões de Euclides da cunha e depois A guerra do fim do mundo de vargas llosa.
Já conversei muito com nordestinos emigrados em São Paulo, são calmos ,crentes, pacíficos e imaginativos.
Musica maravilhosa, somente els para comporem musicas tão calmas, demonstrando uma total ausencia de hispanidade sempre tão dolorosa.
Mas esse artigo que escreve me emociona porque voce captou, apezar do clima horrivel, todo esse espírito estranho mas tangível, agarravel, sentível, emocionante.
Obrigado pela grandeza do seu talento.
abraços Fernando
Comentado por: luiz fernando de lellis el 09/1/2008 a las 00:00
Xavier y Lectores
Los esperamos hoy en el chat en el que esperaremos que Xavir se añada en la siguiente dirección electrónica:
cyberviuda@hotmail.com
Xavier sería todo un honor que nos acompañaras, son muchos ya los que se han añadido esperando encontrarte.
Saludos y gracias a todos los participantes.
Comentado por: Démina Demiana el 08/1/2008 a las 22:33
...ah diario hace aproximadamente un mes entreo a leer, ah ambos: Xavier y sus lectores. Pero que hago aquì, quizà quererte darte mi opinion mediocremente critica, no lo sè... ¿Sabes? creo que estoy aqui por enviarte un saludo y por lo escrito, actualmente te estoy leyendo en Diablo Guardiàn, y que buen sabor de boca me deja saber que me quedan varios libros tuyos y ademàs este blog, en el què a veces no se me ocurre que comentar, pero esta vez solo puedo decir:
Esta de guevos lo que haces...
Aqui ando regularmente todas las madrugadas: zxoch.m@gmail.com, ya sea para ti que no soy nada o para los lectores que menos supongo soy algo...
Salud...
Comentado por: Zoch... el 08/1/2008 a las 22:01
pedazo d'comienzo, todavía tengo los vellitos todos como escarpios por el despertar, más no me rajo me leve
Comentado por: Pitu el 08/1/2008 a las 21:01
Lo que son las cosas. Precisamente hoy a las 4:26 AM, abrì el ojo ( como todas las noches ) y me puse a leer EL TELÒN de MILAN KUNDERA... Me detuve en una reflexiòn que me hizo entender muchas cosas acerca de la novela como gènero...
"Al inventar una novela, el novelista descubre un aspecto oculto, desconocido, de la naturaleza humana, una invenciòn novelesca es penetrar ràpida y sagazmente en la verdadera escencia de todo lo que es objeto de nuestra contemplaciòn".
Entendì que la novela se define por su razòn de ser, sin embargo en la forma està la libertad que nadie puede limitar.
A mi me gusta el estilo con el que usted escribe Xavier, siempre me sorprende esa forma de describir-descubrirse en las imàgenes literarias.
PD: Nos va a dar el placer de chatear con nosotros hoy, por via de LA DEMIANA? ( estaremos de manteles largos )
PPD: èchese unas cahipiriñas a la salud de sus lectores..
Comentado por: Tamiris Lippl el 08/1/2008 a las 20:40
Una coca de guaraná? Leyéndote recuerdo mi primer viaje digamos casi febril en solito, entre tu relato y estas ganas de irme y esa música que estos días suena como un fondo irreversible, sorpresivo, he de buscar pronto mi propia aventura supongo, es forzoso.
Los mototaxis? Se ven menos agresivos que los taxis colectivos de esta ciudad. Aunque la despeinada no se.
Comentado por: Dulce Geisha el 08/1/2008 a las 17:56
Maravilloso. Yo estaría feliz si pudiera hacer un tour gastronómico por la tierra de los libros de Jorge Amado: probaría el famoso aceite de dendé, los cuscus, la feijoada y otras tantas delicias que menciona siempre. ¡Hasta probaría la tortuga!
¿Existe ahora acaso el Restaurant de Doña Flor?
Comentado por: Fátima el 08/1/2008 a las 17:08
Sumergirse en tus historias es una forma de resistencia, una forma de ver la realidad del otro lado, de pensarme, porque aún no me he cansado, de divertirme, de alejarse para luego acercarse a esa esquina tras la cual los límites se pierden, sabiendo que no hay opción posible de esquivar su llamada de asomo.
Espero mañana nos sigas contando tu aventura por el sertón.
Besos.
Comentado por: Guada el 08/1/2008 a las 15:06
17/5/2008 01:47
Contestando a lo que dice rana,...
Publicado por: Dèmina Demiana
16/5/2008 20:24
Pues yo no puedo leer tu blogg...
Publicado por: Kiddo
16/5/2008 18:18
Publicado por: Zarema
16/5/2008 18:06
Dicen que Dios los hace, y ellos...
Publicado por: rana
16/5/2008 18:02
Publicado por: Fátima
16/5/2008 16:59
Yum-Yumbina.......Cuantas y de a...
Publicado por: Lilith
16/5/2008 16:52
Publicado por: Víctor
16/5/2008 05:18
Publicado por: ¨Goofy¨
16/5/2008 02:46
Publicado por: arros
16/5/2008 01:22
Oye por cierto, no quieres ser...
Publicado por: Dulce Geisha
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