El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Atentados entintados

Escribir textos cortos en un procesador se parece a nadar en una alberca olímpica. Sabe uno cuánto avanza, cuál es el camino y en dónde termina. Se nada en línea recta a lo largo de cualquier múltiplo de cincuenta metros. Habrá quien se ahogue, pero no quien se pierda. Incluso leo al pie del archivo que recién he llegado a la palabra número sesenta y ocho, y de antemano sé que muy difícilmente pasaré de ochocientas. Y ya. Me iré a dormir con el trabajo terminado y cierta paz de espíritu, que ya no estará ahí cuando despierte, presa de un cosquilla matinal similar a la que sentía cuando niño durante las vacaciones en la playa. Por la mañana se abren los ojos ya con cierta premura por correr a la playa y meterse en el mar.
Si he de dar mi versión personal del mar, creo que nadar en él se parece a escribir un texto de dimensión incierta con pluma fuente y meses o años por delante. Se avanza lerdamente, o así parece. Hasta donde recuerdo, podía dar decenas de brazadas y patalear rabiosamente hacia adelante, que al detenerme y sacar la cabeza observaba con fatigado desconsuelo que el hotel no se había movido. Nadaba entonces ya sin mirar a la playa, asumiendo que me iba la vida en ello, hasta que un chico rato después llegaba a mi destino con las piernas temblonas por el esfuerzo. En la mañana, cuando me levante, lo haré creyendo que la historia se me ahoga y tengo que nadar para salvarla.
Cuando ese arduo texto que se perpetra durante meses o años pertenece al dominio de la ficción, la sensación es similar a un naufragio. No se sabe hacia dónde nadar, ni hasta cuándo, ni si servirá de algo. La pluma fuente que más me acompaña tiene forma de submarino y en el punto el dibujo de una escafandra. Una carga completa de tinta suele durarle en torno a las seis páginas, tras lo cual es preciso ir en busca del tintero y probar el deleite inenarrable de llenar el depósito hasta el tope. Reconocer el olor de la tinta. Limpiar el punto a mano limpia, mancharse por capricho redentor. Se puede teorizar por una vida en torno a una novela en proceso, que lo único que cuenta son las cuartillas emborronadas. Las manchas, las ampollas, la tinta en la botella, bajando de nivel.
El nivel de la fe no suele subir solo. Por eso, cuando salto de clavado hacia el cuaderno constelado de garrapatas negras, pienso en la pluma como en una máquina de la más alta precisión, y así me aferro a ella como al timón del último Nautilus. No es por casualidad que en las lenguas romance precisamente el término romance sirve como sinónimo de novela, si ya su confección supone la aventura total de lanzarse a salvar lo insalvable. Romance, aventura, lenguaje, travesía: leemos o escribimos novelas para que estas palabras se nos hagan sinónimos. Para creer y, a veces, ser creídos.
Ciertos días, cuando llega la hora de sacar la herramienta de su estuche, recuerdo esas películas donde la cámara se recrea en los preparativos rituales del francotirador. Aunque luego ya el juego se haga más parecido al del cirujano -rompe uno mucho menos de lo que remienda- me divierte pensar en la pluma fuente como un fusil de tinta con mira telescópica. O quizás un arpón submarino a la caza de páginas en blanco. Intentar, atentar, entintar: en este juego, son los tres sinónimos.
[Publicado el 13/12/2007 a las 11:57]
Ni tu angel ni tu diablo... sólo yo en la espesura de la calle de Niza, viéndote atravesar con tu gigante y tu chaqueta ambos blancos. Sin embargo te re-veo y te re-leo porque no me queda más
Comentado por: Michelle, la que nunca y la que siempre el 21/12/2007 a las 09:24
Más de uno se negó alguna vez a adoptar un procesador de palabras. Durante la carrera de Letras Hispánicas un compañero, en el cuarto semestre, me reprochaba el hecho de que siguiera creando mis textos en papel, para después transcribirlos en la computadora, me hablaba de las virtudes y ventajas de hacerlos directamente en este maravilloso regalo de la tecnología, pero tardé tiempo en adoptar el sistema porque tenía el delicioso vicio de utilizar la tinta para hacer tachones, rectificar y releer en la página.
Rodrigo, que así se llama mi ex compañero de la universidad, me decía “es una postura muy romántica trabajar en papel, utilizar la computadora te ahorra tiempo” quizás nunca se atrevió a decirme que le parecía un sistema anacrónico, pero eso no me detuvo para continuar con mi pasión por los textos palpables que se paladean a cada gota de tinta “Si García Márquez gusta de ello, entonces no ando tan perdida” solía contestarle a Rodrigo.
Años más tarde conocí al escritor Leonardo Da Jandra, un excelente amigo, después de leer su novela En el Corazón de Un Sol Herido, moría de curiosidad por charlar con él y me sorprendió enterarme que Leonardo tenía el mismo vicio que yo, amaba dar vida a hojas reales, hechas de papel, y no a páginas virtuales.
Ahora soy parte de la multitud de seres que utilizan una computadora para armar sus textos, pero cuando tengo que hacer uso de un bolígrafo y una hoja en blanco, sigo experimentado ese maravilloso placer que parece desconocer límites.
Comentado por: Miroslava la Estratega de Diablo Guardián el 21/12/2007 a las 02:33
Comentado por: Tamiris Lippl el 15/12/2007 a las 02:39
Leidos y Alborotados
Extrañado Xavier:
como todos los asiduos cotidianos a este blog me levanto en voz de la protesta masiva, ya que a todos nos aqueja tu ausencia.
Tu blog alimenta el día de tus cyberfans, seguro es que de sobra lo sabes ya
Sentimos un vacío de varios megabytes de emociones.
Regresa pronto, que aunque sepamos que te cansas.... no abuses.
cyberviuda@hotmail.com
Comentado por: Démina Demiana el 15/12/2007 a las 02:14
Uy... otra ausencia.
Costumbre de Viernes?.
O... quizá deba preguntar: Costumbre de Jueves?.
Yo siempre he creido que los Jueves se empeñan en trascender así que, quizá exceso de Jueves.
Igual es solo añoranza.
Comentado por: PNLP el 14/12/2007 a las 17:28
Hoy me compré un cuaderno de los caros. No sé qué atentados intentaré perpetrar en él, pero seguro que no me complico con la tinta. A lo mejor, hasta lo escribo con lápiz de grafito, que evoca la infancia, para poder borrar si hace falta, que es seguro, porque siempre lleno todo de tachaduras. Sí es verdad que me salen mejores cosas (o menos malas) escribiendo con la mano. La pantalla no me inspira mucho.
¿Alguien sabe qué pasó con Santiago Roncagliolo? ¿Tenía un blog por aquí o lo he soñado?
Comentado por: Celine el 13/12/2007 a las 23:23
Un abrazo tambien para tí, Tamiris. La verdad es que nunca he sabido cuando es el día que se celebra mi nombre salvo porque hay gente que me lo recuerda, soy un despiste en eso de los santos. Gracias. Y Escarola no iba contigo mi comentario. Un abrazo y besos a las dos, a mí me gustan los besos, ya lo sabeis.
Creo que el acto de escribir, como el de leer, requiere de un ritual, de una concentración absoluta, como si estuviésemos lavando el cuerpo de un ser amado. Aún diciendo esto, uno va traicionando sin cesar esta premisa, leo arañando tiempo de aquí y de allá, a saltos, y te escribo después de una frívola tarde de compras en un ordenador ajeno.
Eres un francotirador nato, nacido para matar con las palabras, hasta que poco a poco te transformas en un cirujano de primera capaz de hilvanarlas con tal precisión que resucitarias a cualquiera que ame las lenguas romance. Es un placer tu lectura.
Besos
Comentado por: Guada el 13/12/2007 a las 22:21
Comentado por: PNLP el 13/12/2007 a las 20:10
Comentado por: Tamiris Lippl el 13/12/2007 a las 20:09
“EL AGUA Y LA MEDITACIÒN SIEMPRE HAN ESTADO UNIDAS”
Querido Xavier:
Este post me ha hecho pensar en Moby Dick . H. Melville escribiò acerca del efecto que el mar tiene sobre nosotros imagino al capitàn Ahab, Ismael, Queequeg, Stubb, Dagoo, Starbuck., que vivieron todas las vidas: LA VIDA a bordo del Pequod, buscando la ballena, el Leviatán, el monstruo blanco que podrìa ser una metáfora para el escritor de la mejor historia sumergida en su subconsciente, y se lanza a buscarla, la vè, la pierde, la espera por dìas hasta que la siente nuevamente y ahì està luminosa lista para recibir el arponazo de la pluma.
Comentado por: Tamiris Lippl el 13/12/2007 a las 18:46
interesante el comentario de rana, yo lo relacioné con el mismo pasaje de Harry Potter...
creo que el escritor necesita de armas así para lanzarse a una batalla ya de por sí épica.
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: gabriel revelo el 13/12/2007 a las 18:16
Comentado por: Mayté el 13/12/2007 a las 17:17
No pude dejar de pensar, en cierto tipo de plumas fuente, que leí en cierto libro, que si bien, no tan bueno, me distrajo por un rato de los quehaceres diarios.
En alguno de sus libros, Rowling (Si, si… la de HP) describe cierto tipo de plumas, que sutilmente usaban sangre como tinta… y usaban la sangre de sus usuarios, es decir, bastaba con escribir –hola- en cualquier pedacito de hoja, para voltear y ver que en nuestra mano aparecía hiriente, aquella dichosa palabra.
Que doloroso y que cicatrizante debe ser la esmerada labor de un escritor, que crea y deshecha personajes, y que sin darse cuenta, se entierra la pluma, en la mano, en la espalda, en el orgullo…y sin mas, que reconfortante ver que de tu sangre, surgen aquellos personajes, aquellas ideas, o aquellos traspiés bien apuntalados, y que un buen día, deciden tomar vida propia y correr y que finalmente se recrean en cabezas ajenas, y en lugares tan secretos como el metro, la escuela, el baño, la cama, la oficina, el periférico, Reforma, o en cualquier otro normal o extraño lugar donde alguien se decida a sentarse a leer lo que tu escribiste.
Que envidia, (De la buena… ja…)
(Cabe destacar, que por alguna extraña sensación, me encantan las cicatrices, que sin querer, cuentan las historias más importantes de la vida de sus portadores).
(ci-rana??)
Comentado por: rana el 13/12/2007 a las 16:33
Comentado por: fun class el 13/12/2007 a las 13:25
17/5/2008 01:47
Contestando a lo que dice rana,...
Publicado por: Dèmina Demiana
16/5/2008 20:24
Pues yo no puedo leer tu blogg...
Publicado por: Kiddo
16/5/2008 18:18
Publicado por: Zarema
16/5/2008 18:06
Dicen que Dios los hace, y ellos...
Publicado por: rana
16/5/2008 18:02
Publicado por: Fátima
16/5/2008 16:59
Yum-Yumbina.......Cuantas y de a...
Publicado por: Lilith
16/5/2008 16:52
Publicado por: Víctor
16/5/2008 05:18
Publicado por: ¨Goofy¨
16/5/2008 02:46
Publicado por: arros
16/5/2008 01:22
Oye por cierto, no quieres ser...
Publicado por: Dulce Geisha
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