Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Xavier Velasco

Algo sobre supuración personal

"Envidia de la buena", suelen decir que sienten quienes no quieren ser tachados de envidiosos. Pues he aquí que la envidia se asemeja conspicuamente a los tumores, entre los cuales figuran asimismo los malignos, los levemente malignos y los benignos. Así como de pronto un viento del norte nos pega a media espalda para dejarnos chuecos y dolientes por varios días, cualquier momento es bueno para que de la nada nos brote un grano extraño, que además es notorio y provoca un creciente escozor. ¿De la nada, he dicho? Eso es lo que argüiríamos, si alguien nos preguntara por el origen del grano en cuestión, como si se tratara de alguna enfermedad non sancta. Quién va a querer, al fin, confesar que el origen de ese tumor no es otra cosa que el bienestar ajeno. 

Escribió Gore Vidal: "Cada vez que un amigo tiene éxito, muero un poco". El tumor de la envidia es maligno cuando inspira deseos de destruir al envidiado, o a su buena fortuna, y levemente maligno si nada más invoca sentimientos autodestructivos. Ciertamente, clasificar la envidia sólo en buena, medio mala y mala es como dividir al mundo entero entre los hinchas de tres equipos locales. Entrando ya en materia, valdría recordar que los tumores sólo se clasifican a partir de las células que los componen, y la envidia -enfermedad secreta e inadmisible en quien la padece- es un mal recurrente y contagioso que permea de forma distinta en cada cual. En ciertas situaciones se mitiga con unas pocas lágrimas, en otras se alimenta de derrames biliares en cadena. Y todo el mundo sabe que la bilis tiene la facultad de convertir a un simple granito de frustración en un absceso de envidia podrida. 

Una de las razones por las cuales a la gente le enferma que la tachen de envidiosa es que no hay dos envidias iguales. Nunca será lo mismo, además, la envidia de uno -que percibe pequeña, inocentona- a la de los demás -una inquina fascista, trepadora, psicótica-; tendemos a creer que los defectos propios no son notorios, nunca faltan los padres que castigan en sus hijos las mañas que ellos mismos les heredaron. Lacera a la autoestima reconocer en carne propia la presencia del grano de la envidia, pues llega uno a temer que sea privativo de perdedores, limosneros y carne de cañón irrescatable. Envidiar a los otros, y arriesgarse con ello a que lo adviertan y acaso lo disfruten, es humillarse a tiempo para presidir todo un coro de menosprecio en su contra. 

Conmueve que haya todavía quienes piensan que la envidia es patrimonio de los pobres, cuando en los ricos es aún más dañina, y para colmo absurda. A la envidia le gusta ser absurda, pues ello la hace inmune al sentido común y la inteligencia. ¿Quién, sino un heredero ocioso y tarambana, entregado al agotador quehacer de estimular minuto a minuto el desprecio y la envidia de sus semejantes, tiene el tiempo bastante para darse a envidiar todo lo que no puede comprar con su dinero? Por lo demás, la envidia del goloso hace palidecer a la del miserable, ya que mientras aquel identifica a plenitud lo que quiere y no puede conseguir, éste tiene una idea borrosa de la vida del rico, que por lo general es aburridísima, si bien muy confortable y hasta un tanto adictiva. Pero ser envidiado, aun saboreando el mezquino deleite de saberse envidiable, a nadie libra de a su vez envidiar. Cree uno que transpira, y está supurando. 

/upload/fotos/blogs_entradas/paris_hilton_y_br..._med.jpgHace unos días que un video recorre la red: Paris Hilton entrevistada en la tina, llenas las dos de espuma. No hay mucho que admirar, pero serán legiones los envidiosos que la odien por ser tan fastuosamente aburrida. Y yo creo que la pobre mujer debe de padecer secretos brotes de envidia galopante y cancerígena cada vez que ve a un pobre diablo entusiasmado por cualquier fruslería, como sería el caso de dormir con su amiga Britney Spears o acompañarla a ella dentro de la tina, mirarse en el espejo y pensarse envidiable. Esto al fin nos recuerda que en la envidia también existen jerarquías, y que las hay de pronto tan baratas que francamente llaman a la misericordia. Debe de haber docenas de presos y pordioseros a los que envidio más que a Paris Hilton, que desde su reveladora entrevista en la tina me ha despertado cierta compasión de la buena; la pobrecilla es pobre y no se ha dado cuenta. Como no se la dan quienes día con día se empobrecen envidiándola. 

Sale cara la envidia, pero está de moda. Y ni modo, a la gente le gusta darse sus lujos.

[Publicado el 23/11/2007 a las 15:25]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (13)

  • Te echaba de menos. Para mí ha habido una querídisima baja en este blog, aunque afortunadamente la vida sigue en otra parte, y rezo, aún no siendo religiosa, para que tus escritos me acompañen un tiempo más, no sé si esto es limosnear, pero no me importa cuando se trata de recibir oxígeno del bueno para el cuerpo y el alma.

    Del tema que nos ocupa, la envidia, soy humana ante todo y con todo lo que ello conlleva, y en más ocasiones de las que me gustaría reconocer a hecho acto de presencia ese dañiño sentimiento o grano, aunque eso sí, lo he intentado disimular lo mejor que he podído, pero sin el resultado querido en la mayoría de los casos, pues la cara y el tono de las palabras que le salen a uno nos delatan a la primera de cambio. De todas formas voy a ser benevolente conmigo, y me voy a indultar, al fin y al cabo si siento envidia de alguien el problema lo tengo yo, y cuanto antes me dé cuenta del sinsentido de esa envidia mejor para mi salud mental. Pero, por dios, si envidio a alguien, no será a un personaje como el de Paris Hilton, que como mucho, me inspira compasión, y perdona que te arrebate el puesto de misionero ante almas en pena, sino, por ejemplo, el nuevo fichaje de El Boomeran(g), Clara Sánchez, por fin, una mujer en este santo blog, ya era hora. Aunque que me perdone Clara, la leeré sin duda, pero en el reducido tiempo que tengo para escribir a alguien, ese sin duda, eres tú.

    Besos

    Comentado por: Guada el 25/11/2007 a las 17:48

  • Yo creo que la pobre chica está así de verde de comer tanta escarola. Como yo, que me comí toda la que había aquí.

    Comentado por: Fun class el 25/11/2007 a las 16:53

  • Yo jamas siento envidia, solo un profundo pinchazo del lado derecho baoj la costilla...
    Me ha dado un ataque y el medico dice que hay que extirpar, maldita vesicula.

    Comentado por: Dulce Geisha el 24/11/2007 a las 06:16

  • Y el link para ver el video??!! jaja

    Me encantó ésta frase: "Y todo el mundo sabe que la bilis tiene la facultad de convertir a un simple granito de frustración en un absceso de envidia podrida."

    Altamente cierta, oh si.

    Habría que hacer un estudio sobre el odio, ¿No?. Es tan hermoso el odio.

    Saludos

    Comentado por: -semigabriella el 24/11/2007 a las 02:21

  • Escritores, académicos, artistas, intelectuales
    Invitados a la Feria Internacional del libro de Guadalajara
    A la Opinión Pública:


    LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA DE LA UNIVERSIDAD DE LAS AMÉRICAS informa que el Dr. Pedro Ángel Palou ha tomado decisiones desde que inicio como rector de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), decisiones que han provocado lo siguiente:

    Destrucción de la trayectoria de la UDLAP
    Desprestigio de la UDLAP
    Destruir la viabilidad financiera de la UDLAP
    Violación a la libertad de expresión de académicos, estudiantes y personal administrativo de la UDLAP
    Violación a los derechos laborales de académicos y personal administrativo
    Diminución de la calidad de las clases
    Destrucción del periódico estudiantil la Catarina
    La UDLAP está en Warning ante la SACS
    Desprestigio de títulos universitarios de la UDLAP

    El Dr. Pedro Ángel Palou premio Xavier Villaurrutia no ha sabido llevar este premio con dignidad. Así como escritor e intelectual. Por lo que pedimos a los asistentes a la presentación del Dr. Pedro Ángel Palou demos la espalda.

    Como miembros de la comunidad de la Universidad de las Américas pedimos su apoyo para que México sea siempre un país con libertad de expresión.


    ATENTAMENTE


    La Comunidad Universitaria de la Universidad de las Américas Puebla.
    Sapientia, Pax, Fraternitas.

    Comentado por: estudiante de la UDLAP el 24/11/2007 a las 01:23

  • ¿ Se sentirà algún tipo de confort anònimo el citar a lo pendejo y no dignarse siquiera a dejar nombre màs que el de los citados envidiados ?..

    ..como un pedo huèrfano del que nadie quiere hacerse responsble..

    Comentado por: Tamiris Lippl el 23/11/2007 a las 23:32

  • Señor Xavier Velasco:Perdoneme el desliz de mi anterior comentario en el que despues de publicado he visto un error involuntario , pero es que he mezclado mi rabia a algunos que me han borrado un mensage, con lo que queria decir en su estimable blog, y al teminar mi escrito dije ¡Me dais pena, cuando quise decir: Me dan pena. Esta aclaración la hago para que no piense que lo incluia a usted, pues a usted le tengo gran aprecio. un saludo de www.antoniolarrosa.com

    Comentado por: Antonio larrosa diaz el 23/11/2007 a las 20:38

  • Tiene mucha razón Nvidia, en este pais hay mucho envidioso que quieren ocultar el ingenio de los demás borrando sus escritos, sus comentarios y sus mensages. ¡Pobrecillos, que pena me dais!

    Comentado por: antonio larrosa diaz el 23/11/2007 a las 20:27

  • "Adolf Loos y yo, él con los hechos, yo con la palabra, no hemos hecho más que mostrar que entre una urna y un orinal existe una diferencia, y que en esta diferencia se manifiesta la cultura. Los otros, en cambio, los positivos, se dividen en dos grupos, los que usan la urna como un orinal y los que usan el orinal como urna."

    Karl Kraus

    Comentado por: - el 23/11/2007 a las 19:41

  • "Cada acorde que escribo obedece a una necesidad imperiosa, a la necesidad imperiosa que tengo de expresarme, quizás también al imperativo de una inexorable y quizás inconsciente lógica de la construcción armónica."

    A. Schönberg

    Comentado por: - el 23/11/2007 a las 19:28

  • "También puede ser que dependa de un estado de ánimo mío, pero cuando de los escritos, como de las acciones, no se habla con afectuoso interés y con un cierto entusiasmo de implicado, queda tan poco que no merece la pena hablar de ello. El placer, la alegría, la simpatía que uno manifiesta por las cosas, son la única realidad de la que puedan nacer las demás realidades."

    GOETHE, carta a Schiller del 14 de Junio de 1796.

    Comentado por: - el 23/11/2007 a las 19:23

  • En realidad, esa gente más bien me da bastante pena, más bien me deja con ese mal sabor de boca que deja la realidad más fea, por mucho que quiera no ya cambiarla pero sí mantener cierta fe o esperanza, a saber, esa falta de educación tan presente en este país, esos impulsos tan bajos y tan normalizados en este país como son el desprecio al otro, el chismorreo más burdo…en fin, yo creo que hay un enorme complejo de inferioridad es este mi país, tan compartido por todos hasta el punto, como digo, de verse normal el despreciar al otro bien por su dinero, o lo que es peor, por su intelecto, o por sus inquietudes, o por sus sensibilidades. Es decir, no hay educación, se aplaude el histrionismo, la arrogancia y el desprecio al otro, se desprecia la sensibilidad, la prudencia, la tranquilidad, lo justo…es realmente triste observar que dichas “virtudes” o bien, sin llegar a tanto, dichas cualidades, son vistas a veces como negativas, “ah, ese es que no tiene sangre…” En fin que vende bastante, entre la mayoría de energúmenos de que se compone este mi país, la gilipollez, la ignorancia, la socarronería, el desprecio, la hijoputez….y hete aquí que no es más que por complejo de inferioridad por el que se impone a esas mentes enfermas la necesidad de joder o al menos despreciar, y si tienen oportunidad humillar, a ese otro educado, prudente, tranquilo… Sí, podríamos llamarlo envidia, pero más bien es, como ayer escuché a Fernando Fernán Gómez decir, desprecio, fruto de la más pura y dura ignorancia, del más puro y duro "amargamiento".

    Comentado por: nvidia el 23/11/2007 a las 18:50

  • PEPTO ERGO ENVIDIA…. MELOX ERGO TIRRIA.

    Xavier:

    Este post me vino como un tratamiento de Yoga a punta de supositoriazos, asì son los caminos del “señor”; infinitos y pasan tambièn por el ahujero del culo.

    Como dìce Bryce: “ No me vengan con envidia de la buena, la envidia es tiñosa, enferma y cruel “.
    En lo personal odio la frase “ me das envidia de la buena”, y siempre asiento con la cabeza pensando. Pero que clase de gentuza, ¿ acaso creen que a uno lo acaban de destetar ayer y se va a tragar un “cumplido” disfrazado de tirria?

    Mejor no decir nada, asumir su condiciòn de envidioso a solas y callarse.

    La envidia es lo màs personal y reservado que uno debe tener.

    PD: Que bueno que se acordò de nosotros, ya me estaba entrando envidia ( de la cancerosa ) que se haya ido a escribir a otro blog.

    Comentado por: Tamiris Lippl el 23/11/2007 a las 17:56

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres