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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Xavier Velasco

Shopping esquizoide

Ajedrez

En primer plano está Julio César, tras él dos centuriones y a su derecha Cleopatra: rey, alfiles y reina. Los caballos son leones, las torres torres y los peones águilas. Del otro lado hay jabalíes en lugar de caballos, gallos por peones, menhires por torres, y en el papel de alfiles los héroes de la historia: Astérix y Obélix. Es decir que si juega uno del lado de los galos, poca cosa le queda al perder los alfiles. Y si lo hace moviendo a los romanos, se verá un tanto débil y ridículo frente a la proverbial apostura de los irreductibles guerreros galos. Cleopatra misma, con todo y el tigre, se mira disminuida frente a la contundencia de Klarabella, que ya viene hacia ella con el rodillo alzado en la diestra. El mismo Julio César parece poco menos que el mayordomo del jefe Abraracúrcix. Así las cosas, parecería improbable jugar al ajedrez en este tablero y aspirar a cualquier forma de equilibrio. Si se me encomendara ponerle algún nombre, no dudaría en bautizarlo como Astérix bipolar.

Hay juegos que uno compra para jamás jugarlos, y éste debe ser de ésos. Por principio de cuentas, cualquier intento de abstracción apunta hacia un fatal despropósito. No es lo mismo cambiar de blancas a negras y ceder solamente el turno de salida, que dejar a los galos vencedores para amafiarse con los romanos patéticos. Tratar de jugar bien sobre este tablero exige, más que la poción mágica del druida Panoramix, un tratamiento a base de litio que disimule el salto entre ambas personalidades. Solamente pasar de gallo a águila, de león a jabalí o de torre a menhir debe ya de entrañar peliagudos desórdenes logísticos en la mentalidad competitiva. Sólo a un inconsecuente con ketchup en las venas puede darle lo mismo jugar acá o allá, pues lo que aquí se juega no es propiamente ajedrez, sino algo mucho menos estratégico e inevitablemente corpóreo. Juega uno a ser Astérix y ridiculizar al invasor, o bien pelea del lado de los romanos y termina entendiendo a Mussolini.

Según Chico Buarque, cuando se juega un partido amistoso ganar es grosería. Si hubiera de jugar este ajedrez con las piezas romanas, no podría por menos de perder a propósito. Entregar a Cleopatra, sacrificar leones y centuriones, jugarme a César en idus de marzo, gritar “¿Tú también, Obélix?” antes de recibir el jaque inapelable. O acaso, como el ajedrecista de La tabla de Flandes, jugaría de forma tal que ninguno pudiera dar el mate. Ahora bien, si he comprado este juego es porque no necesita de mí. Cada mañana puedo mover las piezas de manera que sigan jugando solas, puesto que antes que piezas son personajes, y más que facultades ostentan actitudes. No me interesa, pues, ganar un juego, sino asistir al juego de generar historias en un mundo de sesenta y cuatro cuadros.

No es muy difícil suponer que el ajedrecista de La tabla de Flandes es en realidad un contador de historias, de ahí que le interesen todos los jaques, menos el mate; igual que se prefiere la seducción sobre la conquista. Los soldados romanos conquistan con la agresividad de un jaque del pastor, los guerreros galos seducen con la elegancia de un enroque veloz. Basta así con mover una pieza dos cuadros más allá para que el drama cambie de signo y destino: hay una nueva historia sobre el tablero.

De niño me gustaba creer que los objetos tenían vida propia, así como pasiones, fobias y preferencias; lo cual me permitía habilitar como juguete a un salero, un trapeador o un trozo de tela. Con el respaldo de esos años de práctica, me cuesta casi nada suponer que este ajedrez se juega solo y el dueño es con trabajos un espectador. Ahora que veo la imagen con mayor atención, no sé si sea del todo casual que Obélix mire justamente hacia la nariz de Cleopatra. Hasta donde recuerdo, yo no lo puse así para la foto.

[Publicado el 13/11/2007 a las 10:30]

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Comentarios (13)

  • ¿Masa gris atrás de Asterix? Es un menhir (con lazo, como cuando se lo regaló al Jefe por su cumpleaños).

    Comentado por: Fátima el 14/11/2007 a las 16:02

  • @Alalegre Larroso:

    Le he dedicado hoy un par de líneas en mi bitácora, respetable súbdito.

    Comentado por: HjorgeV el 14/11/2007 a las 12:04

  • Maldito seas, encima de tener un tablero de ajedrez que me mata de envidia tienes que intelectualoidear con el??

    Demonios, ya no hay decencia en este mundo.
    Tsk, tsk, tsk.

    A lo mejor la culpa es de Panoramix el druida, quien convenientemente no aparece en el juego

    Comentado por: - vntsngrs el 14/11/2007 a las 06:09

  • Wow, de por si tengo dias con regresiones infantiles...

    Comentado por: Dulcegeisha el 13/11/2007 a las 23:00

  • Ásteriz está un poco abandonado al fondo...

    ¿Será que tiene miedo de tener que enfrentarse a Cleopatra?

    ¿Y esa masa girs atrás de Asterix qué es?

    Comentado por: Ariel el 13/11/2007 a las 21:11

  • Querido Xavier, cada día mueves una pieza y, después sólo queda esperar a que los demás jugadores, es decir, los participantes de este blog, sigamos el juego. Espero que cuando menos te resulte ameno. No sé jugar al ajedrez, así que, aunque quisiera ganar, no podría. Cualquier juego en que se necesite pensar más allá de la jugada inmediata, me deja, valga el juego de palabras, fuera de juego. Sin embargo, sería mucho controlar creer que no me implico en las palabras que escribo. Me confieso profundamente derrotada, pues quién de las féminas de este blog no ha soñado, aún teniendo predilectos, como es mi caso, una noche con un contador de historias como tú, no seré yo quien niegue ese deseo; deseo que queda lejos de una estrategia y va más allá de lo corporeo. Mientras observo a Obelix mirar a Cleopatra, me pregunto qué pieza del juego soy yo, y miro y miro la foto pero no me encuentro. Es tu turno, cumple tu palabra, hazme jaque pero no me mates.

    Besos


    Comentado por: Guada el 13/11/2007 a las 21:03

  • A Cleopatra no le queda más remedio que volver al lado de Julio Cesar. El tigre muy valiente no parece, debe estar acostumbrado a comer de plato. Francamente, Cleo, vaya excursión... No se puede ganar esperando órdenes del Cesar, esos alfiles son funcionarios sin buena salida, ni los veo tampoco sacrificándose. Efectivamente, Xavier, aquí los gambitos de pieza gorda serían una pena: ¿cómo comparar a Asterix y Obelix con esos dos centuriones?
    Creo que como mínimo Klarabella derriba una columna y clava al gordinflón quejica (que tampoco parece igualmente muy dispuesto a desplazarse)
    Un saludo.

    Comentado por: J. R. Capanegra el 13/11/2007 a las 20:23

  • Si Obelix es alfil no debe ser casual que mire la nariz de Cleopatra.Ella está en su camino y es presa fácil, ya que,orgullosa como es, ni se digna a mirarlo.

    Comentado por: terra el 13/11/2007 a las 18:20

  • Se le vè muy mal semblante a Julio Cesar. ( esos galos lo estàn sacando de sus casillas )

    Comentado por: Tamiris Lippl el 13/11/2007 a las 18:13

  • Xavier, ¡por favor, por favor, POR FAVOR!!! Compra dos, envíame el otro y te lo pago a vuelta de Correo (bueno, mejor a través de una agencia de pagos, porque acá el correo deja mucho que desar). Dí que sí, por favor, dí que sí.

    Te estaré eternamente agradecida. Estoy al borde del llanto. (No salió el druida en la foto, pero los menhires con los lazos se ven tiernos.)

    Comentado por: Fátima el 13/11/2007 a las 17:44

  • Envidia, envidia y mas envidia!

    Se podria jugar, claro, pero rompiendo todas las reglas del ajedrez, como harian los niños y, por supuesto, haciendo vocecitas con cada movimiento.!!

    Comentado por: Mayté/Palas el 13/11/2007 a las 15:14

  • peor es intentar que alguien te publique en este pais , todos los que han contactado conmigo quiern que exponga dinero y los otros que les mande originales para devolvermelos despues de esperar casi un año, alegando que si esto que si lo otro. Como ya soy gato viejo y sé de literatura más por viejo que por escritor, a los primeros ni caso y a lso segundos les digo que ahí teneis una muestra del o que escribo asi que si quereis ya esoy dispuesto a firmar y os vais a enterar de tanto como tengo y bueno por publicar ( He dcho bueno porque me tengo en muy alta estima aunque para evitar criticas adversas me autodenomino com el peor escritor del mundo.Supongo que como yo en este pais hay miles de escritores mientrasq que se siguen editando a extranjeros (buenos escritos) y a españoles . la mayoria sin ningun mérito. bueno esa es mi opinión de ese juego tan demencial que comparo a la literatura absurda de este pais de enchufismo y separatismo.
    http://www.antoniolarrosa.com

    Comentado por: antonio larr7osa diaz el 13/11/2007 a las 13:51

  • Este tablero era como para ponérselo a Karpov y Kasparov en un campeonato mundial, a ver como reaccionaban. Es más, creo que los campeonatos mundiales de ajedrez deberían realizarse con tableros como este para poner a prueba la concentración y profesionalidad de los jugadores. En fín, yo no podría jugar con él, imposible.Ya en clase de física y química imaginaba relaciones afectivas entre las iniciales de las fórmulas, con que.

    Comentado por: escarola el 13/11/2007 a las 13:13

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Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

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