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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

jueves, 20 de noviembre de 2008

Blog de Xavier Velasco

Me acuso de haber blogueado / y II

  —¿Qué le vas a ir ver a Barack Obama? —traté por última vez de sonsacar a Roncagliolo, que como yo dormía esa noche en Miami y de seguro se iba a aburrir.

  —No es que lo quiera ver, es que voy a contarlo en el blog —respondió terminante, impelido por una debilidad paternal que hasta esa tarde no le conocía. Tampoco sabía entonces que no puede uno ir por ahí de noctámbulo impenitente cuando no sabe aún qué le dará esa noche de comer al blog. A casi un año de aquel no-suceso, heme aquí alimentando a ese mismo animal, con celo de progenitor primerizo y un extraño entusiasmo que aún no sé explicar.

A otros les gusta hablar de grupos, generaciones y mafias literarias. Con el autor de Abril rojo y otra ciudadana multinacional cuyo nombre me guardo por respeto al suspense, hemos formado alguna suerte de sociedad secreta cuyos fines son hasta hoy antes indecorosos que literarios —es decir, son profundamente literarios— pero quizá ni eso sea suficiente para dejar al blog chillando de hambre mientras uno se funde con la noche cómplice. Ahora mismo me privo de ir al barrio de Lapa, donde habrá de cantar Paulinho Moska, sólo para que el blog no se quede con hambre de aquí a mañana.

Ayer, durante una presentación en Leblon con Claudia Piñeiro, alguien nos preguntó si nuestros libros ayudarían a cambiar a la sociedad, y los dos coincidimos en señalar que con trabajos alcanzarían para modificar nuestras vidas. Pues uno escribe o lee también para eso: le urge que algo cambie desde adentro, así sea por un par de minutos. Y he aquí que la escritura diaria del blog, igual que la novela, no permite seguir con la vida como era, y de hecho coloniza arteramente el coco de quien se ha decidido a practicarla. Si armar una novela nos hace taciturnos, escribir diariamente en una página web exige un compromiso francamente neurótico. ¿Cómo escribir, no obstante, sin alguna neurosis que nos respalde?

Tengo que dejar Rio a media madrugada —de lo contrario ya estaría en Lapa— y lo peor es que Roncagliolo llega mañana. “¡No te largues, haz algo!”, me insistió por escrito, pero lo cierto es que hace una semana que la novela no prueba bocado y eso no puede ya seguir así. Se hace uno la fama de vago y de farol de la calle y a la hora de probarlo se comporta como una carmelita descalza. ¿Qué va a hacer aquel pobre muchacho solo en tierras cariocas, sin un cómplice que le ayude a investigar los efectos de una semana de cachaça diluida en caipirinhas? Me parte el alma, pues, pero es preciso dar de comer a las fieras.

Bien visto, este espacio es también el principio de una suerte de sociedad secreta, sostenida en una complicidad de la que apenas se habla, porque no hay ni con quién. "¿Cómo va el blog?", me pregunta mi padre, sin saber bien a bien sobre qué me pregunta porque nunca en su vida ha blogueado. Y lo cierto es que todo este asunto me intimida, pues me recuerda aquellos momentos infantiles en los que mis mayores me pescaban hablando solo y sentenciaban que iba a volverme loco. ¿Qué hace al fin quien escribe, sino hablar solo? ¿Qué otra prueba tiene uno de que aún no merece la camisa de fuerza, como no sean las notas ligeramente anónimas que aparecen al pie de sus escritos?

Son ya casi las once de la noche y la oficina de los autos rentados va a cerrar a las doce. Tendría que empacar y salir disparado hacia el insigne aeropuerto Jobim, pero me deja con la conciencia intranquila sospechar que la fiera todavía no da cuenta del postre. Dejo para el efecto un par de enlaces, correspondientes al espectáculo que a estas horas tendrá que ir por ahí de la mitad. Ojalá el animal no se quede con hambre...

Vídeos de pie de página

Paulinho Moska: Lágrimas de diamante.

Paulinho Moska con Lô Borges: El tren azul.

[Publicado el 19/9/2007 a las 11:01]

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Comentarios (8)

  • yo mismo, el pasado lunes, mientras tomaba un café con una agradable, guapa e inteligente chica en Coyoacan, no podía dejar de sentirme culpable porque 'hoy me tocaba escribir en el blog'... lo hago cada tercer día y cuando no puedo cumplir con el plazo que yo mismo fije (y que al fin y al cabo, si no cumplo no pasa nada)me siento frustrado, enojado e incompleto.

    solo un favor Xavier, no descuides la novela, recuerda que ella es aun más celosa que el animal llamado blog...

    pd. pobre Roncanliolo

    Saludos!!!

    Comentado por: gabriel revelo el 19/9/2007 a las 23:27

  • Conozco lo que dice Adenip. Hay gente que cree que puede hacer lo que quiera, sin que eso tenga ninguan repercusión. Pienso que todo escrito publicado tien que atenerse a una crítica y respuesta. Esperemos que diga a quién se refiere.

    Comentado por: Consuelo V. el 19/9/2007 a las 23:21

  • Me acuso de estar sanguijueleando

    Me agarró el insomnio de estar pensando en este blog, (ya se me hizo vicio). Para desgracia de mi escritor, yo siempre me quedo con hambre) y es que esta lectora ya està haciendo uso del texto si asì me permite dècirlo. USO que no se diferencia de armar cigarrillos de marihuana con estas pàginas. Lo rico del blog ( para mì al menos) es la posibilidad de ser parte de una experiencia compartida contigo.
    Entrar a un mundo posible que se desprende del real y que se sostiene a partir de este espacio que me permite succionarte diario casi en la yugular.


    Comentado por: Tamiris Lippl el 19/9/2007 a las 19:15

  • Xavier, te confio, que no te confieso,que hoy la sorpresa ha sido doble, has apostado fuerte y espero que el apetito de tu animal se vea gratamente saciado. Mi "predilecto" ha sido nombrado en este tu post y lo que ayer mal escondí intencionadamente bajo la escusa de un falso "pudor" hoy lo descubro con un remanso de ternura. La palabra "nunca" igual que la de "siempre" deberían desterrarse de nuestro lenguaje pero me da la impresión que su existencia nos otorga aparentemente un cierto control que el correr de los días se encarga de cambiarlo a su antojo para que no nos endiosemos a la primera de cambio. Así que, creo que seguiré utilizando esas dos palabras aunque sólo sea para que la vida me haga un guiño. Después de este jeroglífico fácil de descifrar para tí, voy a poner los pies en la tierra y decirte que me he alegrado de ver escrito el nombre de Claudia Piñeiro, este verano he tenido la suerte que además de tu libro "Este que ves", cayera en mis manos o más bien atrapara con mis manos su libro "Las viudas de los jueves", una novela breve y conmovedora con el transfondo de la crisis argentina en un mundo acomodado que se niega a salir de su fortín y pasar al otro lado del espejo.

    Aunque sea por un par de minutos algo me cambia desde adentro cuando os leo. Yo también hablo sóla y para disimularlo he decidido que un libro abierto me acompañe en los más variopintos lugares con el fin de que no me coloquen una camisa de fuerza. Te escribiría más pero quizás más que saciar tu apetito lo que haría sería sobrealimentarlo y, ya se sabe,una digestión pesada no es agradable.

    Gracias, Xavier

    Besos

    ps. siento decirte que Roncagliolo te olvidará en la tercera caipirinha

    Comentado por: guada el 19/9/2007 a las 18:23

  • LOS BLOGS, SANTUARIOS DE LA PALABRA?
    Cuando escribo sólo existe lo que escribo. Aquello que he sentido como diferente, que no he podido decir y que se me ha escapado, son ideas o un verbo robado, y que destruiré para reemplazarlo por otra cosa. A.A.
    Los Blogs-Bitácoras son el Big Bang de la información digital y han revolucionado las comunicaciones interpersonales, masivas, públicas en Internet. Son millones de personas las que escriben, cuentan su vida, hacen política, literatura, reportan información, la circulan, denuncian, o simplemente se divierten con la chismografía y la banalidad de esta época. Cada día se suman más, y como desde un púlpito arrastran su palabra, verbo chatarra, inútil, vacío, muchas veces, pero también iluminado con la verdad. Surgieron del hastío frente a la mentira de la Gran Prensa, que no cesa de engañar en los temas vitales del mundo y la sociedad. Es un fenómeno socio-psicológico, un estallido de la libertad y del más largo monólogo con el mundo, un diálogo personal con la especie, un grito en el desierto de la Red. Las Bitácoras son un corcho que flota en el mar de la información. Hay de todo en la viña de las bitácoras y era de esperar por el margen de libertad, facilidad, con que pueden crearse. Así nacen, así mueren. Son pequeñas larvas de unas cuantas semanas y no siempre vuelan. Mi Blog surgió por la insistencia de mi amigo Juan Contreras de Curanipe, un pueblito ubicado al Sur de Chile. Fueron meses de paciente labor, hasta que él decidió crear el Blog y no hubo más remedio que empujar la carreta con los bueyes personales. Fue en Octubre 31, época de grandes aguaceros en Panamá y tormentas eléctricas que alumbran los días en el espanto de sus furiosas descargas eléctricas y atronadoras voces celestiales. Así se parió el Blog desde el Sur en el centro de las América, entre rayos y tormentas. Un desafío al tiempo y la creatividad. Los medios impresos ya incluyen sus propios Blog y muchas personalidades de la música, el arte, la política, la prensa, se expresan a través de ellos. Ha surgido una extraordinaria y potente comunidad de bloggers. Mucha sordera, ruidos, sin duda, pero la comunicación existe y se comparte de una y mil maneras. Hay libertad de expresión y para escoger, pluralidad infinita de fuentes y enfoques. Mucha espontaneidad, menos rigor, indudablemente. Pero el espacio existe y funciona. La velocidad tal vez impide mejores cosas, pero se pueden hacer, de hecho existen y surgen en el camino. La Bitácora es un instrumento para señalar una ruta. El camino lo hace el lector, al andar. Mi Blog, esta Bitácora, es una aguja más en el pajar de Internet, la biblioteca y prensa de los pobres y muchas veces marginados de los grandes círculos del poder y de la gracia divina. Es un largo monólogo, diálogo, con mis lectores, algunos, pocos fieles y muchos voyeristas, como es la red, un sitio ideal para el espionaje impune. Un lugar cargado de silencio. El Blog es la reafirmación también de una lengua, identidad, cultura, una manera de rescatar el lenguaje lanzado hoy al gran basurero de la nada. El afán es el Otro Periodismo, la poesía narrada, un mundo de esperanza, desencanto, virtualmente real. El lenguaje, la palabra, se ha transformado en un agujero negro, sin principio, ni fin. El idioma se recrea en el lugar común de la banalidad y camina como un minusválido, sin serlo, asistido por sus falsas muletillas y de pronto se atropella en su propio vacío. Estas palabras “nuevas” mienten. Me recuerdan un tiempo destemplado. Hoy brillan las palabras de supermercados, peluquerías, estadios de fútbol, boutique, discoteque, en los chat, celulares, televisoras, pero forman parte de un idioma muerto, no vivo, creativo, trascendente, ni popular. Prefiero los paréntesis, los enormes silencios de la piedra que no me habla e ignora, la muda voz de una campana y alguien que enmudece ante un poema, que una mentira.
    La revolución digital es una realidad. Todo está cambiando. Las pantallas nos hablan y cuentan sobre el mundo de una manera impensada. La percepción, gustos, niveles de inteligencia de las personas son diferentes a 10, sólo quince años atrás, y lo que viene promete ser más sorprendente. La palabra pareciera estorbar y una mecánica gutural se apodera del magin de millones de personas. ¿Un retorno a los antepasados aún no reconocidos? Los Blogs son un Diario de Vida, una manera íntima de reflejarse en el yo de millones. Un espejo solitario lanzado a esta nueva galaxia. Puede caer en manos de un hoyo negro y perderse, ser devorado como una pequeña estrella. O ser reconocido como un objeto de culto, no de adoración, porque el santuario del Blog debe ser la palabra. ¿Qué nos diría Barthes, Derrida, Levi Strauss, Passolini, de esta nueva forma de comunicación? ¿Qué hubiese hecho Kafka con un Blog? Quizás la literatura no sería hoy más que un sueño erótico. Una larga interminable muralla china. Literatura sin alas, con muchas plumas, una almohada para los días rosas. Las pesadas sábanas de alguien que llora en la nieve. El laberinto perfecto de lo que pudo ser ese sueño. Ella me mira con el rabo de ojo, pero no me habla. Me ausculta. Forcejea con el aire que respira. Se entrega a la imagen inanimada del silencio. Ilusiona en la auto contemplación. La realidad es digital. Coquetea con la envoltura. Es rodaje de su propia película. Cáscara plateada, imán, obsesión, juguete, complemento de alguna soledad. Intercambio también con el espejo. Rotación personal con la tierra, sin partir, ni llegar. Es un ir hacia ninguna arte para regresar en una misma u otra dirección. Palabras, palabras, amigo lector.
    Los blogs arrastran la biografía personal, códigos, fragmentos de una realidad mayor, el ojo personal de la noche, lo que viene de la infancia, una escandalizada objetividad pasión íntima, las viciosas lecturas, la lujuria inconfesable del verbo, en ese pequeño jardín a punto de esfumarse en la realidad. El blog permite interactuar al internauta, escribir su propia versión a través del texto presentado, leído, opinar inmediatamente desde el lugar que se encuentre frente a un monitor. Lo hace, quiera o no, desde un anonimato consentido por las reglas del espacio de la nada. No tiene mayor responsabilidad, aparente, y lanza su mensaje. Es en un instante que se expresa y de acuerdo a sus circunstancias, humores, bajo el respaldo de si mismo. La diferencia está en que no es un especialista, ni periodista, sino un lector-opinante, público, una persona común y corriente que desea expresarse para criticar, decir, o avalar algo con lo que está de acuerdo. No hay indiferencia. Es una manera de “solidarizarse” con la comunicación y reflejarse en algo. Ninguna distancia puede atemorizar al internauta. Internet las acortó, más bien las transformó en tiempo real. El riesgo está en esa misma velocidad, los tiempos de no analizar, no reflexionar, ni hacer el recorrido de las lecturas básicas, elementales y hacer en los Códigos Da Vincis. A propósito de este espinoso tema que se debate en una corte británica por un supuesto plagio, dos internautas me escribieron para expresar su malestar por mis comentarios. Desde Italia y Buenos Aires, mujer y hombre, pero ninguno dio a conocer argumentos, lo hicieron desde la cáscara y de la atmósfera del malestar. Sólo calificativos y no se refieren al texto , una visión impresionista tal vez de sus propias experiencias, rabias, frustraciones y deseos. ¿El Blog es un diván freudiano? La mayoría de los comentarios, han sido positivos, de reafirmación, breves, lacónicos, concisos. Lo cierto es que las opiniones son para rebatir, argumentar, decir la otra opinión, enriquecer un texto. Ambos detractores se escudaron en el anonimato y no continuaron el debate. Gajes de los blogs y de Internet, la falta de consistencia, ausencia de todo rigor. Hay quienes se deslizan desde la menopausia del verbo. Camino tan trillado como el silencio. La red deja nadar libremente al pez, escapar y no hay más anzuelo que la propia palabra. Se educa un nuevo verbo, centurión áspero ejercicio, en el raudo circuito planetario del abecedario. Roma imperial, estas palabras, esclavas, insurrectas, salvadas páginas.
    No todo en la Red es pantallazo del ego, o vértigo de la nada, pasión del instante, rueda mucha información especializada, única, original, clásica, científica, de apoyo, real. No podemos poner en un mismo saco los exabruptus, brutus lapsus, con los trabajos profesionales, investigativos o creativos. Hay periodismo en la Red, sin duda, del bueno. Y todo el mundo tiene derecho a expresarse. Es un riesgo pero debemos asumirlo y saber diferenciar el valor o no, de cada texto y palabra. Gustavo Ng, periodista de el Clarín de Buenos Aires, uno de los periódicos más leídos del mundo hispano, en una nota titulada: Valparaíso : una ciudad entre el cielo y el mar, ha citado unas palabras mías sobre la mítica ciudad porteña."Escaleras babélicas", las llamó el escritor Rolando Gabrielli, quien recuerda una definición de Pablo Neruda sobre el Valparaíso de los cerros, este gran recodo del mundo, con sus oscuras callejuelas, con sus cerros extraordinarios en que se mezclan la miseria, la alegría y el trabajo como conjunciones conmovedoras.
    Es una manera de hacer más periodismo

    Comentado por: rolando gabrielli el 19/9/2007 a las 17:50

  • Respuesta a mi amigo peruchiano lector desconocido desde Alemania ( gaje y lujo del oficio de las comunicaciones en la Aldea Global, gracias Mc Luhan, por haberlo advertido hace décadas) No hay manera, otra, de plantarle cara a la vida y a la muerte, que corren en paralelo. Sigo los consejos de mi Musa: ¿Y si se me acaban
    las palabras?
    le pregunté.
    Ámame,
    con los cinco sentidos,
    respondió.

    Rolando:

    ¿Cómo haces para escribir tanto con tanta vena poética y no terminar en el hospital por falta de aliento? ¿Será por el pasaporte chileno, o, sea, nerudiano?

    Bromas aparte, ¿por qué no simplemente 'bitacorero' o, ya, 'bloguero'?

    Si eso sonaba a moda hace 10 años, creo que ahora ya no tiene sentido ni razón de ser el anglicismo. Salvo para aquellos que todavía quieran impresionar a la abuela. No tú, claro. Espero.

    Saludos de un perucho desde Alemania

    Comentado por: rolando gabrielli el 19/9/2007 a las 17:28

  • Lectores y escritores tenemos un acuerdo tácito, ustedes están dispuestos a crear algo que nosotros hemos acordado creer. No porque realmente pensemos que existen las musas de carne y hueso o que existen los duendes o los países mágicos; la idea de creer implica que haremos el trabajo mental de recrear en nuestra mente lo que ustedes cuenta... estamos dispuestos a vivir, mentalmente, sus historias.

    Ahora, escribir un blog es algo curioso porque nosotros podemos interactuar, hasta cierto punto, con aquel que escribe (algo que normalmente no ocurre con otras lecturas). Podemos dejar un comentario, bueno o malo, y probablemente ustedes se enteren de lo que decimos. La gran diferencia es que a nosotros (los lectores) nadie nos critica o evalua, no importa lo que escribamos. Y si alguien nos critica ¿qué más da? podemos seguir disfrutando del blog!

    Me conflictua pensar en un escritor que no es leído. Todavía no me queda claro si la escencia radica en que escriben o en que son leídos. En otras profesiones esto es mucho más claro, con ustedes no lo sé.

    ¡Saludos Xavier!

    Esto es para Don Namor, estoy de acuerdo con el Santo, cuéntenos de qué bitacoreros habla, a mí también me intriga.






















    Comentado por: camello el 19/9/2007 a las 17:22

  • Don Namór, diga de qué bitacoreros se trata. Tenemos que desenmascararlos y actuar con rigor.

    Comentado por: El Santo el 19/9/2007 a las 14:34

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Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

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