El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Hocicos arcangélicos
Don Vittorio y el joven Boris difícilmente acaban de aprobar mi afición terca por la musa ausente. No han siquiera empezado, la verdad; ya bastante trabajo me costó que a su paso dejaran de gruñír. Boris pesa algo más de cincuenta kilos, Vittorio poco menos de sesenta. Maestros en el arte de seducir y extorsionar a las visitas, son hostiles sólo con los extraños y los idiotas, y a estos últimos los reconocen a partir del gestos delatores, como empuñar y alzar una escoba en su contra. He visto a dos vecinos y un jardinero lanzar la escoba por los aires y correr literalmente despavoridos luego de pretender intimidar a Don Vittorio, cuyos parientes montañeses tienen por costumbre despedazar lobos y desquiciar osos. Aquí, no obstante tanta y tan resuelta corpulencia, son poco más que arcángeles. Por eso tengo que tragarme la risa cuando alguien me pregunta si me ha costado trabajo educarlos.
¿Yo, educarlos? ¿Qué les puedo enseñar a los tipos más sabios que en vida he conocido? Por lo demás, ambos son refractarios al papelón de alumno aventajado que da autoestima al pastor alemán. Antes que obedecer, opinan con sus actos. Se manifiestan. Y el colmo de esto es que suelen ganarme cuatro de cada cinco de nuestras polémicas. Diríase quen en ciertos puntos son poco razonables porque saben que tienen la razón. No obstante, como todos los grandes seductores, compensan terquedad con gentileza; por eso les aburren las polémicas, pero al fin son inmensamente pacientes para con la pasión controladora que define a mi especie. Su misión es, al cabo, educarme. Por eso a veces no estoy tan seguro de no engrosar las listas de quienes aún viven como hijos de familia: sin ellos, mi vida sería un caos sin figura ni orillas. Basta que un día vayan al peluquero para que cunda aquí un silencio estridente y el monasterio se me vuelva prisión.
Pertenezco a una especie soberbia en su ignorancia. Menospreciamos lo que no entendemos y además exigimos ser entendidos, incluso y sobre todo cuando no nos hacemos entender. Pero Vittorio no tiene prisa: cada vez que me pongo idiota porque supongo que no me ha entendido, él espera a que yo comience a entenderlo. Cuestión de persistir, negándome resuelta y repetidamente su obediencia. Cualquiera entiende, aparte, lo complicado que es hacerse obedecer por un cuerpo de más de cincuenta kilos de peso, cuya intuición e información genética son intrínsecamente superiores. Por eso tanto él como Boris opinan, discretos pero enfáticos, que una musa es tan necesaria en esta casa como una lancha de doble motor, y es así que en ausencia de la etérea de marras se prodigan en mimos, gracias y monerías, como si de esa forma quisieran empujarme al precipicio de la comparación. ¿Explica eso que cada día me simpaticen menos los hoteles, pues en ninguno hay una nariz húmeda que tenga la bondad de despertarlo a uno como la gente?
He llegado a creer que Don Vittorio entiende cada una de mis palabras, y hoy apenas me extraña que Boris esté cerca de aprender a leer el pensamiento, si es que no lo ha venido haciendo desde siempre. El hecho es que conozco realmente poco de ellos, comparado con el ancho dossier de mi persona que los dos alimentan y consultan cada día. Saben todo lo que hice y mucho de lo que haré, incluidos los errores que no los dejaré evitar pero, sabios que son, se sienten cómodos dejándome creer que sé lo que hago y me las arreglo solo: un cuento chino que se viene abajo cuando vamos los tres en un solo auto, yo chofer y ellos dogstars, y así me miro parte de un acorazado de ciento ochenta kilos de carne, hueso y colmillos al que ningún malandro querría importunar. Aun durante las atroces embestidas de la página en blanco, cuando detrás se asoma la sombra de la nada enseñando sus fauces purulentas de hastío, mis dos cómplices le hacen frente con la fiereza de un terminator silvestre. Y de pronto para eso no necesitan más que tumbarse junto, dormírseme en el muslo y dejarme escuchar la querida cadencia de sus resuellos.
Debe de ser terriblemente agotador tener que sostener al mundo entero con menos de sesenta kilos de peso.
[Publicado el 30/8/2007 a las 11:31]
Ayer vivimos en la familia un caso de discriminacion de especie. El sobrino mayor, un labrador dorado llamado Beto, viajó con el resto de su familia (padre, madre y hermano menor) a una nueva ciudad. El viaje tomaba unas seis horas, con una escala de 40 minutos. A Beto lo consignaron en carga, sedado, metido en una jaula de apenas su tamaño. Mas preocupacion nos generaba este pariente que, digamos, el mas pequeño, de un año y cuatro meses, porque él no viajaría solo, encerrado y corriendo el riesgo de despertar desconcertado en un ambiente asfixiante y extraño. Tampoco tendría que viajar en un compartimento en el que quiza no haya oxigeno, o enfrentar un trauma que cambie su benévola personalidad.
No hubo llamadas anoche asi que asumimos eso de "no news is good news" Pero por la tarde supimos que habia pasado algo de lo que temíamos: al joven Beto lo dejaron botado en el aeropuerto de tránsito, como si fuera un paquete cualquiera, una maleta, un bulto. No un ser vivo, amado, un hijo de familia.
Comprendo que es muy difícil imponer la presencia de un pasajero de otra especie en un transporte masivo, pero ¿por que no se habra explotado aun el nicho de pasajeros que quisieran viajar en el mismo espacio con ellos?
Comentado por: Mayté/Palas el 01/9/2007 a las 00:33
Tus últimos posts me han dejado melancólica, pero el de hoy me ha dejado (además) con una envidia brutal: en mi casa no cabrían dos perrotes y me encantaría tenerlos. Los mejores recuerdos de mi infancia van ligados a Orfeo, el collie más bello, bueno e inteligente que ha existido. Orfe era la "perrificación" de la perfección :-)
Siempre me han gustado los perros grandes, pero dado el espacio limitado en mi nuevo hogar, sólo tengo a mi mirruña, ella es pequeñita, hermosa y faldera. No es muy brillante, pero ¿quién osaría pedirle tanto a una bella?
Sería bueno hacer una lista de razones por las que un perro es mejor compañero que una musa (y que muchas personas).
Visiten http://www.adoptaunamigo.org/
Comentado por: car el 31/8/2007 a las 16:19
HEY amigo Velasco, amigos que leen a Velasco, espero que se diviertan leyendo esta carta que le mande a Ivan Thays, comentando un programa que hizo sobre la novela ABRIL ROJO de Roncagliolo. A ver si les gusta mi estilo realista. Yo realmente odio ese estilo metaforico y alucinado que usas tu Velasco, y espero que a partir de ahora escribas como yo. un saludo.
Estimado Iván Thays:
Nota previa: Este e-mail está dirigido al señor Iván Thays, agradeceré que en caso de llegar a un destinatario distinto, sea un productor o asistente de su programa, se lo hagan llegar. Muchas gracias.
Te escribo esta carta primero para felicitarte por tu programa Vano Oficio (durante años no lo vi, te soy sincero, pero desde hace unos meses he cogido la costumbre de verte en la tele todos los martes y me distraigo mucho, incluso ahora soy fiel visitante de tu boletín Moleskine y de tu blog Sin Plumas). Bastante buena la idea de elegir obras literarias importantes, tanto clásicas como contemporáneas, invitar a un panel variopinto y discutirlas entre todos (pero debo decirte que, aunque casi siempre encuentro acertados tus comentarios y los de uno o dos panelistas a lo mucho, de igual manera casi siempre terminan enervándome las declaraciones y formas de expresión de la mayoría de panelistas - hay incluso algunos que dicen ser escritores o editores pero se expresan tan pobremente, y demostrando tal chatura en la calidad de sus ideas y comentarios, que es difícil creer que escriban o editen libros y revistas - pero igual me divierto, sobre todo cuando he leído las obras analizadas). A veces me alegro cuando tú o alguno de los panelistas tienen opiniones parecidas a las mías, a veces me molestan las omisiones que se hacen a determinados temas o pasajes importantes de las novelas y, te repito, me enervan también los comentarios estúpidos de algunos panelistas (claro que no juzgo a esas personas, todos los seres humanos somos propensos a decir estupideces, y ante cámaras - con los nervios que éstas engendran en la gente poco habituada a la televisión - éstas deben brotar con mayor facilidad; los que si me molestan seriamente son aquellos panelistas con afán de protagonismo excesivo que quieren hablar todo el rato ellos solos e interrumpen al resto). Pero el motivo principal de esta misiva es hacerte algunos comentarios y criticas (bien intencionadas, aunque puedan parecer ásperas algunas de ellas) acerca del programa sobre la novela ‘‘Abril Rojo’’ de Santiago Roncagliolo, y sobre la novela en sí.
Comenzaré contándote como fue que leí esta novela. Como la mayoría de peruanos, descubrí a Roncagliolo allá por mediados del 2006, en la portada de los periódicos locales que lo anunciaban como el más reciente ganador del premio Alfaguara. Para serte franco en ese entonces ni sabía de la existencia de tal editorial (desde entonces he leído varios títulos publicados bajo ese sello; aunque ahora recuerdo que ya había leído algunos libros de Alfaguara anteriormente, pero mi frágil memoria jamás retuvo el nombre de esa casa editora como un dato importante, e ignoraba completamente que tuvieran un premio anual). Me invadió esa alegría estúpida que sentimos los peruanos cada vez que vemos a un compatriota lograr un premio importante en el extranjero (alegría estúpida por dos motivos, siendo el primero: que no sirve para nada, salvo sea como inspiración para intentar emularlos y, el segundo: no tendríamos que alegrarnos tanto por los premios y reconocimientos ya que sabemos de sobra que éstos están regidos por una serie de convencionalismos, burocracias ineficaces e intereses no del todo transparentes, si no, ¿Por qué no le han dado el Nobel a Vargas Llosa aún? O, ¿Por qué hay libros malísimos que también ganan premios?) Luego reparé en que ese premio era un premio reciente que no tiene ni una década de existencia, y por lo tanto no es tan importante aún, pero algo de importante debe tener, pensé, ya que el premio económico era bastante significativo y nada despreciable (175 mil dólares ¡provecho!).
Me dije que leería esa novela apenas se presentase la oportunidad. Ojeando libros en un supermercado la encontré; una portada bastante vistosa y la información que ofrecía la contraportada incrementaron mi interés, pero el precio era de infarto cardio-respiratorio: 49 soles. Semanas después, paseando por el gris centro de la ciudad, encontré en la Plaza Francia la versión pirata a 9 soles (nótese lo siguiente: aproximadamente un 82% más barato que el original); la revisé minuciosamente, comprobando que no faltaran páginas y que fuera fiel fotocopia del original, nada de transcripciones o cosas raras y, finalmente, aunque a mi no me sobra la plata - mas bien ella me evade - y en ese entonces, al igual que ahora, me encontraba corto de dinero y padeciendo angustias y penurias económicas, decidí comprarlo.
Acerté con mi decisión, no me arrepentí para nada, el libro me gustó bastante (claro que tengo mis críticas, que te las expondré más adelante) y me alegró descubrir a otro escritor peruano vivo que leer aparte de Vargas Llosa y Jaime Bayly (Ya sé que a ti no te gusta mucho Bayly, coincido contigo en que su mejor libro es ‘‘Los últimos días de la prensa’’, pero a mi sí me gustan sus demás libros, y yo sí lo considero escritor, y no oportunista, como muchos). En fin, después de leer ésta novela compré el pirata de ‘‘Pudor’’ que también me gustó mucho (pese a su simpleza, a su minimalismo y a sus lugares comunes). Tanto así que cierto día en que tenía algún dinerillo extra, pues por aquel entonces trabajaba – buenos tiempos aquellos que se niegan a regresar -, me compré los dos libros originales y selladitos, en un stand de Santillana en una feria del libro en el ‘‘Parque de la Amistad’’ en Surco, donde hicieron 30% de descuento (Me salieron los dos por 51 soles, cuando normalmente cuestan 73). Finalmente compré su primera novela ‘‘El Príncipe de los Caimanes’’ que me decepcionó sobremanera (es aburrida, lenta, el lenguaje no es fluido, los personajes carecen de carisma y credibilidad, hay un relleno forzado de datos históricos, de fechas y lugares que se hace tedioso) al punto de decidir abandonar la lectura. Aunque por deducciones que he hecho, tengo entendido que la primera novela ‘‘oficial’’ de Santiago viene a ser ‘‘Pudor’’, solo que aprovechando su repentina fama tras ganar el premio Alfaguara, la editorial Planeta ‘‘se puso las pilas’’ y decidió publicar este texto primerizo y menor (‘‘El Príncipe de los Caimanes’’), que Roncagliolo hizo por encargo para una pequeña editorial española cuando recién se establecía en ese país y presentarlo como ‘‘la primera novela del ganador del Alfaguara’’. Este fue un texto hecho por encargo (solo eso ya le resta algo de valor), que hubiera quedado en el olvido - creo que hubiera sido mejor -, de no ser por este afán comercial de lucrar con la reciente fama del autor. Yo creo que debería considerarse a ‘‘Pudor’’ como el comienzo de la carrera novelística de Santiago.
Debo decir ahora que creo que ‘‘Abril Rojo’’ es una de las mejores novelas si no la mejor de entre las que han ganando el premio Alfaguara, he tenido la oportunidad de leer - o para ser más sincero, de intentar leer, ya que en ambos casos abandoné la lectura -, un par de novelas que han ganado este premio (‘‘Diablo Guardián’’ del mexicano Velasco y ‘‘Delirio’’ de la colombiana Restrepo) y me parecieron terriblemente aburridas, pretenciosas y de baja calidad. Sin poder de persuasión y sin poder de entretenimiento. De resaltar también el carácter precoz de Roncagliolo, que ha escrito sus dos principales novelas antes de cumplir lo 30 años (yo tengo 27, sueño con ser escritor, y creo que Roncagliolo es un ejemplo a seguir, en cuanto a que se pueden escribir buenos libros a corta edad, aunque la verdad es que en el blog que tenía en el boomeran.com escribía un buen artículo por cada cuatro malos. Definitivamente el ser buen novelista, o un buen novelista en ciernes, no lo hace pues un buen articulista o blogero).
Me he extendido demasiado, y hasta ahora no hago las críticas ni a la novela en sí ni al programa que le dedicaste, cosa que prometo hacer a continuación. Debo aclarar sin embargo, que leí la novela hace mas de un año, y que no he tenido oportunidad de releerla - por falta de tiempo o por dar prioridad a otras lecturas -, por tanto los hechos que en ella acontecen no están tan definidos en mi memoria como en aquel entonces, aunque recuerdo medianamente las impresiones e incertidumbres que me quedaron al terminarla, así como las críticas que surgieron en mi mente.
Déjame previamente aclararte algo - en mi condición de coleccionista de cómics mainstream norteamericanos por casi dos décadas -, acerca de lo que dijiste en tu programa, cuando definiste a Alan Moore (considerado por muchos como el mejor escritor de cómics de la historia) como un ‘‘historietista gráfico’’. Creo que la definición no es exacta, ya que Moore escribe guiones para cómics, pero no los dibuja, por lo tanto siempre es un co-creador de todas sus obras. El término preciso creo que sería ‘‘guionista de cómics’’ o simplemente ‘‘escritor de cómics’’. Hay casos en los que quien escribe y quien dibuja el cómic es la misma persona (por ejemplo Frank Miller, quien escribió y dibujó toda la - magnífica - saga de Sin City, llevada con éxito al cine hace unos años, en lo que se considera ‘’la mas fiel adaptación cinematográfica de un cómic hasta ahora’’ y de la que se esta filmando actualmente una secuela). Es decir en algunos casos el escritor/dibujante es la misma persona pero en la mayoría de casos, incluidas las más importantes obras de Alan Moore, es un trabajo conjunto entre un escritor o guionista y un dibujante (sin contar al entintador, colorista, letrista, etc.). Claro que dedicarse exclusivamente a escribir los cómics, no lo hace menos que un escritor/dibujante (de casos como este último sí te aceptaría una definición como la que diste: ‘‘historietista gráfico’’), y creo que Moore sí tiene bien ganado el sobrenombre de mejor escritor de cómics de la historia.
Como dato que te puede interesar te comento que Moore siempre ha renegado de las adaptaciones cinematográficas que, sin su consentimiento, han hecho de sus cómics (por ejemplo ‘‘The League of Extraordinary Gentlemen,’’ o ‘‘V de Vendetta’’ o la próxima ‘‘Watchmen’’), llegando incluso a decir de la película de V de Vendetta que es una ‘‘mierda’’, por lo cual pidió a la DC Comics que excluyan su nombre del film (o sea que excluyan esa parte al principio de la película donde normalmente se pone ‘‘Film basado en la novela gráfica de Alan Moore’’). He tenido la oportunidad de leer el discurso de reconocimiento de Santiago Roncagliolo cuando recibió el premio Alfaguara, y me sorprendió que nombrara entre sus influencias para escribir ‘‘Abril Rojo’’ a Alan Moore, específicamente su trabajo de mediados de los 90’s ‘‘From Hell’’. Fue una grata sorpresa, pero a la vez me pregunto si Roncagliolo realmente es un fan de Alan Moore y del cómic en general, o lo dijo sólo para dárselas de extravagante. En todo caso espero que su comentario haya sido sincero y que esto ayude a más gente (a más peruanos si fuera posible) a interesarse en el mundo del cómic mainstream y sus grandes autores como Alan Moore, Frank Miller, Grant Morrison y las nuevas luminarias como Brian Bendis o Mark Millar etc.
Para finalizar con esta idea quería expresarte que a mi parecer, el cómic (o historieta como se le conoce en nuestro país) es un medio creativo de expresión más, como lo son la literatura o el cine etc., que no tiene nada que envidiar a estos últimos, y donde al igual que en estos, dependiendo de los diversos creadores involucrados, se pueden encontrar tanto trabajos malos y mediocres como también verdaderas obras de arte. Antes de concluir con esta parte, creo que te debo una explicación: cuando hablo del cómic mainstream norteamericano, me refiero principalmente a los cómics de las compañías estadounidenses Marvel, DC e independientes (donde el británico Moore ha realizado sus trabajos más importantes, específicamente en DC, Mad Love, Dark Horse, Image y en el sello que el mismo creó: America’s Best Comics, o ABC que depende sin embargo para su distribución de la DC). Se utiliza este término para diferenciarlo del cómic europeo, o del underground, etc.
Prosigamos con las criticas a la novela en sí. Hay dos aspectos importantes acerca del personaje de Chacaltana que ponen en riesgo su credibilidad ante el lector, aunque Roncagliolo se las ingenia para que no sean determinantes y lograr así persuadir al lector. El primero es el siguiente: a menos que Chacaltana fuera retrasado mental, o ciego y sordomudo, es imposible creer que, en vísperas del año nuevo del 2000, después de 8 años de dictadura fuji-montesinista (pongámonos en el papel de abogado del diablo y digamos que no fue una dictadura, pero era obvio y de público conocimiento que una cúpula cívico-militar manejaba a su antojo los destinos del país en la esfera de la administración publica y de justicia, incluso privada como los medios de comunicación, a través de una red de corrupción gigantesca) el personaje crea que todas las denuncias o indicios de corrupción, abuso de poder, etc. fueran solo ‘‘rumores’’ de los que no tenía constancia, y que en fin, en pleno año 2000 todo estaba ‘‘normal’’ en el país, y que las normas y leyes se aplicaban y cumplían debidamente. Esto es simplemente absurdo, se presenta al personaje como una caricatura, como un ‘‘nerd’’ o ‘‘lorna’’ extremo, o ciertamente como un tipo con retraso mental. Nadie está pidiendo que el personaje fuera un activista contra el gobierno o algo parecido, pero el común de los mortales en esa época por lo menos teníamos la idea de que algo ‘‘cochino’’ estaba pasando en el país (ley de triple-reeleción, manejo de los medios de comunicación, denuncias de jueces corruptos, las sórdidas historias de los militares y de Montesinos) pero no, este personaje no tiene ni idea de que algo de esta índole pudiera estar sucediendo en el país, eso es increíble, ¿donde estuvo Chacaltana durante la década de los 90’s?, ¿Viviendo en una burbuja? Este aspecto casi acaba con la credibilidad del personaje. El otro aspecto lo comentaste tú en tu programa: el cambio brusco de la personalidad del protagonista en unas cuantas semanas, de un tímido e introvertido nerd o lorna que vive en una desinformación total y desconociendo totalmente la realidad política del país, a un atrevido y temerario detective pistolero que lucha contra la corrupción y contra los sospechosos de los crímenes como si fuera de pronto una especie de James Bond o algo por el estilo. Un cambio así cuesta tragárselo, aunque digamos que Roncagliolo se las ingenia para dar la impresión que este es un cambio gradual y progresivo, y al fin, no se pierde del todo la credibilidad del personaje. Aunque realmente se pone en riesgo que el lector, si es este muy susceptible o muy poco tolerante con las incongruencias narrativas, decida abandonar la lectura.
La otra crítica que tengo es sobre el desenlace, me parece que el final de la novela, las últimas 25 páginas, no están a la altura de las primeras 300. Dice García Márquez (en uno de sus libros sobre taller de guión) que escribir novelas policiales es fácil al comienzo, creando todas las pistas y variables y misterios, pero que al final uno se complica para desenredarlos, que es muy difícil lograr un final convincente o de impacto. Creo que esto le pasó a Roncagliolo, creó un excelente misterio, con muchas variables y cabos sueltos, y al final se vio abrumado por ellos y opto por una salida fácil y apurada. Ha dicho él mismo en una entrevista (no recuerdo donde lo he leído, creo que en una revista o en su blog o en su discurso de agradecimiento por el premio Alfaguara, pero en todo caso te aseguro que lo leí de una fuente confiable) que no sabía bien como acabar con la novela y que de pronto vio en la tele el final de ‘’El Silencio de los Inocentes’’ y decidió hacer un final parecido, con víctima y victimario confundidos en la oscuridad. La novela, que durante todo su transcurso es de toque ‘‘realista’’, en estas últimas páginas como que se sumerge en una bruma espesa, donde se pierde un poco el contacto con la realidad, y las cosas dejan de ser claras. Es un buen efecto, pero uno como lector también se siente en parte defraudado, uno cree que pudo haber un final mejor. Al final de la novela, no queda 100% claro quiénes, aparte del Comandante Carrión, fueron los involucrados en los crímenes. Lo que yo deduje es que definitivamente tuvo que haber varios implicados, casi todos los personajes principales, la chica Edith (quien en cierta parte casi al final hace una especie de confesión que inequívocamente la involucra con los crímenes), el cura, el preso, el campesino, otros militares etc. Todos ellos formaban esa especie de ‘‘secta vengadora’’ que perpetró los asesinatos; pero entonces, ¿Por qué matarse entre ellos? Si todos estaban implicados, ¿Por qué no cundió entre ellos el pánico cuando ellos mismos se iban convirtiendo en las víctimas?, ¿O es que Carrión lo hizo todo solo? En ese caso habría una contradicción lógica en la novela. En fin, el final poco claro me dejo un poco fastidiado, así como la ambigua nota final del agente Eléspuru del SIN, ¿Estuvo él también involucrado? ¿Dirigió a todos como a marionetas? ¿O utilizo a Chacaltana?, En fin ¿Cuales eran sus intereses como agente del SIN? ¿Perpetrar los crímenes, evitarlos, o usar todo como una cortina para otro tipo de maniobras? ¿Por qué se asciende a Olazábal si éste también aparenta estar implicado? Todo esto tampoco queda claro. Mucho menos el destino de Chacaltana, de prófugo y ¿guerrillero? Organizando a los poblados más alejados del país con pistola en mano.
Un final que pudo ser mejor y que me dejó con la impresión de una salida fácil. Como que el autor armó una muy buena estructura de thriller pero al final se le salió de las manos, y se decidió por un efectismo, por un final rápido, por una alteración del nivel de realidad de la novela, de toque ‘‘realista’’ a otro un poco ‘’mágico/confuso/ambiguo/sobrenatural’’ que deja abierta la posibilidad de incongruencias en cuanto a quiénes fueron realmente todos los implicados en la serie de horrendos crímenes. No tengo nada en contra de los finales abiertos que dejan muchas cosas a la imaginación y libre interpretación del lector, pero me parece que este final abierto deja muchas pistas, muchas dudas, muchas interrogantes, y no sé si esto es una virtud del escritor y algo pensado, planificado desde un comienzo (obvio que no es así por lo que cuenta el propio Roncagliolo de cómo se le ocurrió el final) o si simplemente la estructura se le fue de las manos y optó por este final abierto para evitarse mayores complicaciones y fatigas.
Esto es todo, solo diré que el libro igual me gusta un montón y pienso releerlo. Se podría hacer una excelente versión cinematográfica (o una versión en cómic seria tal vez lo más adecuado, recordemos que en las películas basadas en libros los personajes sufren mucho ya que pierden su subjetividad, no hay como expresar pensamientos, a menos que se use una grotesca voz en off, mientras que en los cómics sí se pueden expresar pensamientos y subjetividades). A propósito, ¿Llegará a los cines peruanos la película basada en ‘‘Pudor’’? Sería interesante verla. Aunque sea que llegue en DVD pirata, pero por lo pronto no hay como conseguirla, ni por la vía legal ni la ilegal. También espero con ansias el siguiente libro del autor, por lo que he leído en algunas revistas, se trataría de una biografía (no sé si estricta o novelada) del aborrecible líder del grupo terrorista Sendero Luminoso, Abimael Guzmán. Ojalá llegue pronto, se extraña al Santiago novelista, ya que a mi parecer, sus artículos o blogs son, salvo contadas excepciones, mediocres e incluso malos, nada que ver con sus muy buenas novelas.
Bueno Iván eso es todo, espero que leas esta carta, es un poco larga y aburrida, pero seria gratificante que aunque sea la ojees. Felicitaciones por tu programa y sigue así, espero que comenten pronto ‘‘Travesuras de la niña mala’’ de Vargas Llosa, novela que me impactó muchísimo (bueno, yo soy bachiller de Sociología sanmarquino, a veces pienso que tal vez podría ser panelista si me invitas para discutir esa novela, aunque los nervios podrían traicionarme y acabaría haciendo el ridículo. Pero en fin, si algún día discutes esa novela e invitas gente joven te agradecería que me tengas en consideración).También felicitaciones por tu participación en el Bogotá 39. Te seguiré en Moleskine, ¡suerte!
Guido Cuadros F.A.
27 años
DNI: 42216894
Comentado por: el peruano el 31/8/2007 a las 01:12
yo tengo un perro infinitamente más pequeño... un maltes de nombre margarito. y sí, gran parte de la poca cordura mental que me queda se la debo a él y a la paz que me transmite.
he visto a boris y a vittorio en fotos y algún programa, son espectaculares y se ve que te quieren mucho...
los perros y su mundo (y no al reves)
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: Gabriel Revelo el 30/8/2007 a las 23:07
"ya bastante trabajo me costó que a su paso(de la musa) dejaran de gruñír."
"son hostiles sólo con los extraños y los idiotas"
Hagamos un simple silogismo. Huy, no sé si volverá tu musa...
Comentado por: escarola el 30/8/2007 a las 19:00
Bueno, allá tú Velasco. Con semejantes mastodontes en casa, no me extraña que huyan las musas etéreas. Además, nos ninguneas, a nosotras que ayer acudimos en masa en tu auxilio espiritual, cuando te vimos perdido en medio de la angustia de la creación. Si lo llego a saber te envío a Grillo, un muso que actualmente está en paradero desconocido, al que te une, y tú sin saberlo, esa comunidad de intereses insuperable que supone el amor a la compañía de los animales (tiene una perra llamada Chufa, o eso dijo él, quizá no sea más que un nick, también se puede poner nick a los animales de compañía, ¿no?).
Comentado por: escarola el 30/8/2007 a las 18:56
¡¡Ya Paco!!, deja en enviar comentarios con mi cuenta TypePad y create la tuya. Estos animales tienen cada cosa.
Comentado por: Namor Adenip el 30/8/2007 a las 17:30
Pues en el Pet Shop querido Me&MySelf.
Yo por mi parte tengo una Weimaranner llamada "Lola" y un Pitbull llamado "Paco", ambos son mas inteligentes que yo mismo.
XX OO
Comentado por: Namor Adenip el 30/8/2007 a las 17:28
Comentado por: Me&MySelf el 30/8/2007 a las 11:51
17/5/2008 01:47
Contestando a lo que dice rana,...
Publicado por: Dèmina Demiana
16/5/2008 20:24
Pues yo no puedo leer tu blogg...
Publicado por: Kiddo
16/5/2008 18:18
Publicado por: Zarema
16/5/2008 18:06
Dicen que Dios los hace, y ellos...
Publicado por: rana
16/5/2008 18:02
Publicado por: Fátima
16/5/2008 16:59
Yum-Yumbina.......Cuantas y de a...
Publicado por: Lilith
16/5/2008 16:52
Publicado por: Víctor
16/5/2008 05:18
Publicado por: ¨Goofy¨
16/5/2008 02:46
Publicado por: arros
16/5/2008 01:22
Oye por cierto, no quieres ser...
Publicado por: Dulce Geisha
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