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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Xavier Velasco

Mi blog cumple 20 años / I

La princesa y el dragón.

Por más que desde el título parezca que deliro, esta historia comienza en 1987. Aquel verano realicé dos hazañas que con el tiempo me cambiarían la vida: 1. Rescaté a una princesa y 2. Fundé una editorial. No obstante las provincias elegidas para la cristalización de sendas proezas —el cosmos chocarrero de la virtualidad, pues lo primero lo logré en el Nintendo y lo segundo en tierras especulativas— cierto es que desde entonces poco o nada permaneció como antes.

El maremoto íntimo ocurrió cuando vi por primera vez a aquel animal negro que escupía papel perfectamente impreso, enviado de sabría el demonio dónde. Sin al menos un crucifijo que plantarle, me atreví a preguntar, con esa timidez que le pega al chilango cada vez que se teme ranchero del mundo, qué clase de reptil eléctrico era ése. Un telefax, me informó con orgullo hi-tech la recepcionista de esa oficina, que ya a mis ojos calificaba para locación probable de Blade Runner II.

  —¿Sueñan las máquinas de fax con impresoras en brama?

Así me pareció, a primera vista. Si me hubiera propuesto tratar de seducirla, seguramente habría acosado menos a la recepcionista, que se aburría ya de aleccionarme. Pero yo precisaba saber más, algo tenía que haber detrás del esperpéntico animal que era capaz de enviar o recibir un documento entero a través de la línea del teléfono. Tan poderosos fueron el asombro y el entusiasmo iniciales que tardé unos minutos en reaccionar: ¿quién más, después de todo, tendría un aparato como ése? ¿Cuántos años faltaban para que lo normal fuera enviarse las cosas por ese telefax que, mínimo en teoría, le cambiaba la vida al mundo entero?

En teoría, seguí craneando hasta la alta madrugada, el telefax es una máquina de publicar. Podía seleccionar a mis lectores y enviarles cada escrito a su casa. Ahora bien, hacía falta ubicarse. En la segunda mitad de los años ochenta la gente no pensaba en recibir papeles raudos a domicilio. Nadie andaba con laptops cargando, y ni aun con teléfonos. El trabajo era estrictamente sedentario y la gente tenía que arreglárselas con veinte o treinta megas en el disco duro. Con alguna paciencia, según me haría saber un vendedor de artículos electrónicos, en cinco años cualquier computadora casera (ya las habría entonces en las casas) recibiría faxes. La idea estaba lista, el mundo no; tenía media década para ponerle ruedas al concepto.

  —¿Qué fue primero, el fax o la rueda? —a Afrodita la mata el low-tech. Si quisiera librarme para siempre de ella, bastaría con hacerme de un tocadiscos.

Para quienes, por mera juventud, son incapaces de imaginar un mundo así de primitivo, he de añadir que ya existía entonces el invento más revolucionario desde la creación de la primera copia fotostática: el cut-and-paste. La posibilidad de reubicar renglones, párrafos y parrafadas, tanto como clonarlos ilimitadamente, alteró para siempre las reglas del juego. De entonces para acá, no recuerdo haber vuelto a conjugar la abominable expresión "pasar en limpio".

  —¿Y la princesa?

  —Ignoro qué fue de ella. Una vez que maté al cuarto dragón del octavo castillo, la dejé sana y salva y regresé a mi vida, invadido de esos curiosos ímpetus que hacen al vencedor de un videojuego vanagloriarse frente al porvenir.

  —Las aventuras de Onán el Bárbaro.

  —Tal vez el pobre Onán se habría hecho de una fama mejor si alguien le hubiera dado otro juguete.

  —Uno con cut-and-paste, salido del Nintendo.

  —Tal cual. ¿Cómo iba a imaginar que al paso de cinco años tendría entre mis manos un animal así?

  —Suena como saltar de niño a púber. Y usted pensaba mandar sus historias... ¿por fax? ¿Una por una?

  —Era lo que había. Pensé también en distribuir diskettes.

  —¿Y a eso le llama usted Fundar Una Editorial?

  —Por supuesto, pero bajo la condición de construirla en el más libre de los territorios.

  —¿O sea en mi mero pueblo?

  —A unas leguas de ahí, todavía en la comarca autónoma de la imaginación. Lo importante no era ver la imprenta, sino saber que ya contaba con ella. Decir: "Un día de éstos voy a publicarme".

  —¿Y si no salía cierto?

  —Los émulos de Onán viven felices sin exigirle a nadie que sus divagaciones se hagan realidad.

  —Como dicen los gringos: Be my guest.

[Publicado el 03/8/2007 a las 09:51]

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Comentarios (15)

  • Diar Náimor: por tu mal aliento!

    Comentado por: Paloma B. el 04/8/2007 a las 23:46

  • Sí, sus pies son hermosos, bellos. Parecen los de una gorila depilada y dedicada al basketball sin las Converse, por cierto. Pero te tienen que gustar ese tipo de cosas para entenderlo. es una cosa de entendidos. Yo soy como Námor, a todo lo que tenga que ver con Parma, me apunto. De solo imaginarme las patadas que me puede dar, me derrito.

    Comentado por: Parmesano Vero el 04/8/2007 a las 20:27

  • Es cierto lo que dice Námor, realmente son unos bellos pies. Y eso que yo he visto muchos y muy lindos.
    Xavier, pon una foto de Afrodita y por supuesto de sus pies.

    Comentado por: Adorador de Pies el 04/8/2007 a las 18:53

  • Los pies de la Kate son hermosos.
    XX OO

    Comentado por: Námor Adenip el 04/8/2007 a las 18:50

  • Dear Paloma B.
    ¿Y como sabes que noy soy el mismisimo Chelo Figueras?, escribiendo mal por supuesto.
    XX OO

    Comentado por: Námor Adenip el 04/8/2007 a las 18:49

  • No sé mucho de pies, pero si los enseña tanto será porque piensa que son bonitos, como asegura Namor, y no hay que ponerlo en duda(¿un poco grandes,no?) dado que su obsesión por los pies de Kate le acredita como un gran experto en esa zona femenina, el mayor de este blog. Esta diva es guapa de una manera rutilante. Esa es la cualidad de las divas, lo deslumbrante, frente a la transparencia de las musas. A cambio, las musas te permiten ver en ella a quien quieras, incluso a Kate. Por cierto que Afrodita sigue enfadada con Xavier, debido a esa desviación suya hacia la cultura pop y las novelas de ciencia-ficción. Piensa que él no acaba de captar sus gustos: si no lee actualmente a Kundera es porque está demasiado entretenida con Heidegger…no porque sea una inculta. Y es que- suspira ella- ya nadie entiende la autoironía, la gente la descarta,¿ cómo van a creer que con la cantidad de gente dispuesta a ponerte a caldo vas a molestarte tu misma (¿perdón, ¿dije Heidegger?, quería decir Heidi). Un poco masoca sí que soy: el próximo artículo lo situará en las montañas suizas.

    Comentado por: escarola el 04/8/2007 a las 17:03

  • Usted, mocoso, a sus 25 no se debería meter a hablar de esas cosas, totalmente inexperto como es. Recién a los 29, como yo, se puede empezar a saber qué es la vida.

    Comentado por: 29k el 04/8/2007 a las 09:53

  • brillante considerar al fax como una posibilidad de imprenta.

    aunque hoy en día, el blog permite que cualquiera publique sus ideas con la velocidad de la luz, a veces me pregunto si esa lucha y anhelos por ser leído, no es el que le daba a la literatura ese toque de misticismo.

    de cualquier manera, la ventaja de ser leído es tan seductora que nadie quiere dejarla pasar... y ahi me incluyo.

    sólo el tiempo dirá...

    en cuanto a rescatar princesas... la mia aun está atrapada, sólo que me considero ya viejo (a mis 25) para seguir intentando rescatarla.

    http://gabrielrevelo.blogspot.com/

    Comentado por: Gabriel Revelo el 04/8/2007 a las 08:03

  • Qué feos pies los de la Beckinsafle esa!

    Comentado por: Hortensia Idiomática el 04/8/2007 a las 02:03

  • muchos bitacoreros se están copiando el "Dear" tonto de Figueras y otros anglicismos. qué se creen, argentinos todos? (en ellos, como ellos descienden de los barcos no de los incas ni de los aztecas, se puede entender, aunque no perdonar)

    Comentado por: Paloma B. el 04/8/2007 a las 01:08

  • OK. Un caso de envenenamiento a primera vista. Incurable, por lo que veo. Le dejo con su Kate. Y gracias por contarme el argumento. (Tenía que haber una historia, no era posible que esto sucediera así como así)

    Comentado por: escarola el 03/8/2007 a las 20:16

  • Dear escarola:

    (Un largo suspiro). Pues mire usted, deje que le cuente: Debido a mi oficio debo de viajar mucho. Un buen dia a mi jefe se le ocurrio madarme a NY para arreglar ciertos asuntos. Mientras areglaba esos asuntos, un amigo, un colega me dijo: ¿Quieres conocer a una actriz?, Yo me quede atontado. Nunca en mi vida habia conocido a ninguna actriz. Le respondi que. "Claro, por supuesto". Durante una cena ese mismo dia me presento a Kate. Creo que fue (por mi parte) amor a primera vista. Desde entonces la recuerdo y me sirve de inspiracion. Aunque ambos sabemos que esta (La inspiracion) es tan breve como un suspiro.
    Si quiere le echo todo el cuento para que se haga usted una idea.http://www.katebeckinsalefan.com/gallery/displayimage.php?album=42&pos=15

    Mire usted que cuerpo, que piernas, que pies.
    XX OO

    Comentado por: Namor Adenip el 03/8/2007 a las 18:17

  • Pero mire qué está ud emperrado con ella..., ¿Cómo, dónde la conoció, de qué manera se enteró de su existencia?¿Qué le da?

    Comentado por: escarola el 03/8/2007 a las 17:15

  • Hola Ex-Alfaguara

    Solo para contestarle a escarola:
    Claro que soñamos con nuestras musas mecanicas. Pero tambien con las humanas, como esta por ejemplo http://www.katebeckinsalefan.com/gallery/displayimage.php?album=20&pos=1
    Un largo e interminable suspiro. Dejenme que estoy soñando.
    XX OO

    Comentado por: Namor Adenip el 03/8/2007 a las 17:05

  • ¿Sueñan los escritores de verdad con musas mecánicas?

    Comentado por: escarola el 03/8/2007 a las 13:27

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Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

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