El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
Declaración (a falta) de principios
Me han sugerido que la deje ya, pero pasa que no me da la gana. O mejor, que la gana me da en sentido muy contrario. Me dicen que es nociva y embustera, que lo mío es adicción y lo suyo un abuso, que hace tiempo no tengo los pies sobre la tierra y no hace bien volar con alas prestadas... Los pobres no imaginan que cada una de sus graves advertencias no hace sino empujarme hacia esos ojos tóxicos y alucinógenos sin los cuales la vida me parece un negocio de animales rastreros peleando en pos de un trozo de carroña. Ya sé que hay un Gran Premio para quien sigue el Instructivo a la letra; lástima que el castigo se me antoje más. Qué quieren que les diga, no encuentro peor augurio que un buen consejo.
No pretendo minar el justo aprecio que otros puedan sentir por el Instructivo; cuestiono solamente su pretendida universalidad, pues así como es cierto que dos más dos dan cuatro, no menos verdad es que de pronto dan cinco, o hasta seis. ¿Que si puedo probarlo? Por supuesto que no: la parte apasionante de la vida es, aún y por fortuna, aquella que no acepta ser probada. Valga decir, la zona improbable. No se puede probar el odio, ni el amor, pero tampoco ayuda negarlos. Según el Instructivo, la afición por una mujer imposible no puede conducir a nada bueno. ¿Qué sabe el Instructivo del suntuoso deleite de hacerse el mal con una tal por cual?
—Qué bonito, colega, ¿habla de mí? —sólo quien ha caído en el sortilegio de una mujer imposible sabe apreciar la tenue diferencia entre un desdén coqueto y un guiño arrepentido. Afrodita del Carmen administra unos y otros con destreza de diva, fragilidad de ninfa y colmillo de golfa: tres de las aptitudes a evitar, según el Instructivo.
Cuando la realidad comete el despropósito de contradecirnos en los labios de una amante imposible, lo que hace es invitarnos a sacarla del juego y sustituirla por otra realidad mejor, o en todo caso un tanto más elástica. Porque en casos como estos la cordura es lo que primero y más alegremente se pierde —¿o será que se invierte?— con tal de que la amante improcedente no se mueva del nicho donde uno la subió, en ese territorio soberano donde sólo la subjetividad más arbitraria se aparece objetiva y balanceada. Todo el amor se mueve en estas tierras, y desde siempre el arte y el gusto por lo inútil van tras él: me basta esa coartada para dar a Afrodita del Carmen Martínez-Goebbels, musa de profesión y capataz de oficio, el crédito que tantas chicas buenas no alcanzan a obtener siguiendo religiosamente el Instructivo.
—¿Ve por qué no me gustan las frases amorosas, coleguita? Al final, nunca estoy segura de que no me insultaron entre flor y flor. Casi-casi me dice que estoy aquí de musa porque soy un fracaso como mesalina...
—¿Yo dije eso, Afrodita? Si así fuera, también habría dicho que, en cambio, eres un éxito como mussolina.
—Se lo advierto, colega: deje en paz a mis clásicos.
—¿Intentas persuadirme de que no eres un ángel? —no está entre las prerrogativas de una mujer imposible manchar su propia imagen ante quien turbulentamente la desea, pues una vez que dos más dos dan cinco la mayor evidencia semeja el mayor fraude.
—La verdad, me conformaría con persuadirlo de que no me ande haciendo esa famita ñoña y todavía peor: improductiva. ¿Ya se puso a pensar que sus frases de amor me arruinan el humor, tal vez porque ya daban repelús en la era Travolta? Soy una musa dura y dominante, no una fan tardía de José Luis Perales. Ubíquese, colega: I'm only happy when it rains —a mí también me gusta declarar que sólo soy feliz cuando llueve, aunque un rato de sol tampoco cae mal. A veces, cuando Afrodita insiste en hacer llover, siento alguna nostalgia por el Instructivo y hasta la tentación de cualquier día seguirlo, nada más por el lujo de hacerla rabiar.
—¡A callar, Caperuza vestida de Vampirella! —le grité, aprovechando la inminencia del renglón final, y temiendo que habría sido más justo, y de hecho más realista, llamarle Vampirella injertada en Betty Boop.
¿Quién no cree en Betty Boop, por el humor de Dios?
(A la grata memoria de Jesús de Polanco,
por tampoco seguir el Instructivo.)
[Publicado el 23/7/2007 a las 11:21]
¿Le gustará el ribeiro a Rivero?
A mi este blog me parece de lo mejorcito que se escribe por aquí.( Un autor es el subproducto de una musa, por eso sus musas le defienden.)
Comentado por: escarola el 24/7/2007 a las 09:42
Pasando a temas más importantes... Esta entrada me gustó mucho, trataré de no abandonar este blog como abandoné el de Santiago... Aún me arrepiento
Muy buena entrada, n_n sigue sin seguir el instructivo (no sigas ninguno)
Comentado por: Sac el 24/7/2007 a las 06:47
Este "anti-mediocridad" me recuerda a otro de la misma capacidad intelectual... Me pregunto por qué siendo "anti-mediocridad" se permite vivir?... Como sea, espero ya tengas claro que no soy hombre, anti-mediocridad, anti-estafador... Lo que seas
Aprende de una vez a escribir Velasco no?
Comentado por: Sac el 24/7/2007 a las 06:41
patetico, que le espera a la juventud de hoy leyendo a autores tan pateticos como este velazco?? lean a vargas llosa, señores a ribeyro, lean por ultimo a jaime bayly o a roncagliolo...
este de aca es un embustero engaña muchachos.
no sabe ni de lo que escribe, siempre escudandose en una psudo-poesia, onirismo, surrealismo, mediocre y mal logrado.
patetico...
tu pseudo filosofia de alumno de primer ciclo de universidad me enferma,
Comentado por: anti-mediocridad el 23/7/2007 a las 21:20
cualquier instructivo para la vida, debería estar por lógica incompleto. sobre todo si hablamos de amor y de encarar a éste con la valentía suicida de un kamikazi.
al respecto, ellos, los cuadrados, los que creen en los formulismos como 'modus vivendis' nos dirán hasta el cansancio que un amor así (mal correspondido y hasta cierto punto paranoico)nos llevará al naufragio. ¿y qué, si uno quiere vivir en la isla desierta con sus fantasmas, o quiere morir de sed y alucinaciones por tomar agua salada?
francamente, vivir así no es normal. y por eso mismo, al igual que tú y otros locos enamorados de musas imposibles y peligrosas no confiamos en ningun instructivo.
saludos, me gusto mucho esta entrada.
http://gabrielrevelo.blogspot.com/
Comentado por: gabriel revelo el 23/7/2007 a las 16:44
Si se empeña en seguir llamándola Carmen, deja el puesto: A ese apellido mussulmán ella demanda en justicia poética un nombre judío. Últimamente esa Afrodita no es la misma, no le cunde el tiempo, debe comprenderlo ud. a la reducción de jornada exigida por el instructivo para hacer compatible su trabajo de musa con su trabajo de santa, debe unir la multiplicación de su demanda. Sin ir más lejos, este inusual verano mesetario es fruto de su inspiración, que aunque nunca llueve al gusto de todos, siempre llueve al gusto de ella, ya lo menciona ud “”. Y todo porque el año pasado ella soltó “Juro que nunca más pasaré calor”. Y ya no puede más: ha solicitado a su psiquiatra que le induzca una esquizofrenia múltiple polimórfica que le permita atender las solicitudes del personal. ¿Y para qué hablar de sus obras completas en ciernes tan desatendidas? ¿De ese capítulo “Cómo no seguir los dictados de la mussa Kate o Al final me compré los pantalones pitillo” a medio empezar? Qué pérdida para la historia de la literatura;y todo por la coquetería de ser musa. Y porque le encanta leerse entre sus líneas
Comentado por: escarola el 23/7/2007 a las 12:49
06/7/2008 08:24
Escapar dentro de uno mismo y...
Publicado por: Mita
06/7/2008 08:16
Escapar dentro de uno mismo y...
Publicado por: Mita
06/7/2008 05:01
Hola Xavier, al igual que quien...
Publicado por: LuxMa
06/7/2008 04:05
Publicado por: Ana Valesmil
05/7/2008 02:40
Publicado por: Israel Buitrón
03/7/2008 21:12
Los demonios de la lengua?! ...
Publicado por: Dulce Geisha
03/7/2008 21:08
Publicado por: Dulce Geisha
03/7/2008 19:09
Publicado por: Marce
03/7/2008 18:57
Es una pena gigantesca que en...
Publicado por: Sofía
03/7/2008 16:43
Una vez que te haz declarado...
Publicado por: Kiddo
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres