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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Xavier Velasco

Una musa es una musa es una musa

Octavio Paz contaba la anécdota del librepensador que, harto de discutir con un obispo y un marxista ortodoxos, abandonó la mesa sentenciando: "Los dejo con sus masas y sus misas, yo me voy con las mozas que son mis musas." No sé si sea del todo conveniente, y desde luego no es mentalmente sano, transformar a una moza en una musa, pero al menos se trata de un engorro evitable. Contra el proceso inverso no hay defensa. Por más que la interfecta se identifique como musa profesional, presente credenciales y enarbole una carta de El Boomeran(g) donde se le encomienda la misión respectiva, no puede uno evitar el grito de la carne detrás del resplandor.

—¡Quietos, perros! —rugió casi Afrodita del Carmen Martínez-Goebbels una vez que acabó de acreditar el ímpetu de la jauría que irremediablemente dejé escapar tras ella. Pero no parecía muy asustada. Al contrario, sus ojos daban miedo. De haberme hipnotizado en un parpadeo, Afrodita de súbito me contemplaba con la resolución de quien se basta sola para castrar un buey.

Lejos de interesarme en comprobar sus dotes carniceras, tampoco me acababa de creer su coartada, y de hecho tenía más de una razón para sospechar que la tal Afrodita era una impostora, o una estafadora, o en cualquier caso un peligro latente. "Estas cosas no pasan", me decía, con ese irresponsable paladeo vital implícito en las ganas de rebasar la frontera borrosa de lo verosímil. "Nadie me va a creer", piensa uno.

—Esa es otra razón para escribirlo, coleguita —disparó intempestivamente Afrodita, cual si hubiese leído mis reflexiones íntimas.

—¿Escribir qué? —intenté desafiarla, un tanto infantilmente.

—Escriba lo que sea, pero ya, que se nos va a hacer tarde.

—¿Y así es como pretende usted inspirarme, señorita Martínez-Goebbels? —no le tenía miedo a ella, sino a mí. O en fin, al zombi en que Afrodita podía convertirme en un tronar de dedos. Había que defenderse, por más que fuera inútil y quién sabría si contraproducente.

—La inspiración es pura transpiración, y yo con sus fluidos no me mezclo. Mi papel como musa es exclusivamente incrementar su productividad. Me encanta dar fuetazos, coleguita.

Es seguro que otro que no fuera yo habría sacado a empujones a otra que no fuera ella. De modo que no había nada qué hacer, de muy poco valía intentar resistirse a la fuerza centrípeta de sus solas pestañas, empeñadas en orillarme a encontrar una moza de carne, hueso y entraña en la figura etérea de una musa.

—Tampoco tan etérea, tenemos un contrato y hay que cumplirlo. Y antes de que me diga que ya le estoy leyendo el pensamiento, sépase de una vez, coleguita, que está tratando con una profesional. Todos piensan igual, y hasta en el mismo orden, apenas una llega y se presenta. No sé cómo hacen para no escribir todos la misma novela.

No debería ser motivo de alegría verse identificado con el capataz, pero es un hecho que ahora mismo prefiero someterme al látigo inclemente de su ironía y no al garrote vil de su silencio. No me importa si miente o si me estafa, y si llego a enterarme preferiría hacerme el disimulado. Repetiría cien veces que estas-cosas-no-pasan.

—¿Seguro que no pasan, coleguita? —una de dos: Afrodita del Carmen me está leyendo el pensamiento por telepatía simple o por tecnología bluetooth. En cualquier caso, es una mujer peligrosa. Y es aún más peligroso llamarla mujer. O llamarla siquiera con el pensamiento. Que es como comúnmente llamamos al diablo. Ahora que si las cosas siguen como van, no me parecería del todo extravagante comenzar cualquier noche a llamarlo suegro.

[Publicado el 10/7/2007 a las 10:04]

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Comentarios (8)

  • dile al suegro que de la opción de borrar algunos comentarios rupestres...¿o amateurs???
    Tu crees que escribir un blog sea peor que una hora en blanco?...yo creo que si...

    Comentado por: David Buen Abad el 12/7/2007 a las 08:19

  • oye fredo, osea RONCAGLIOLO NO ES UN AMATEUR??
    SOLO TIENE 30 AÑOS, y 2 novelas desde el 2004 (no cuento principe de los caimanes del 2001 por que eso no puede ser considerado literatura de ninguna manera), el ignorante eres tu que no sabes lo que es un amateur.

    Comentado por: matamoros el 11/7/2007 a las 19:40

  • A estas alturas ya deberías llamarlo tu doble al Diablo.
    Un abrazo.

    Y siguele jodiendole los ojos a MATAMOROS (a quien si tanto le causas desagrado, que soberano idiota es, al seguir entrando a demostrar el ¿odio? ¿envidia?, por cierto, disfrazada de ignorancia, Roncagliolo no es un amateur)

    Comentado por: Fredo el 11/7/2007 a las 07:21

  • metete un tiro en la 100 velazco. y nos harias a todos un gran favor.
    SEÑORES DEL BLOG TRAIGAN A RONCAGLIOLO DE VUELTA O A ALGUIEN DE ESE NIVEL, NO BAJEN EL NIVEL PUES SEÑORES, ...
    NO ENGAÑEN A LOS MUCHACHOS CON ESTE PSEUDO INTELECTUAL!!

    ESA ESTUPIDEZ DEL ANGEL QUE SE LE PRESENTA A LA PUERTA Y LE DICE ESCRIBE, ESCRIBE, POR QUE NO SE TE PRESENTA ALGUIEN DE VERDAD Y TE DICE DEJA DE ESCRIBIR POR QUE NO LE LLEGAS A LOS PÌES A RONCAGLIOLO, Y ESO QUE ES AMATEUR.

    Comentado por: MATAMOROS el 10/7/2007 a las 23:13

  • Un día de estos le dirás: amo.


    Comentado por: Fátima el 10/7/2007 a las 17:49

  • O padrino.

    Comentado por: Mayté/Palas el 10/7/2007 a las 17:39

  • O talvez llamarlo 'compadre'...

    Comentado por: Eduardo Varas el 10/7/2007 a las 16:24

  • Como decíamos ayer...

    Comentado por: Hortera Idiomático el 10/7/2007 a las 12:17

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Biografía

Oriundo y reincidente colono de San Ángel, al sur de la ciudad de México. Se inició a edad temprana en la escritura, sin sospechar que el juego llegaría tan lejos, y todavía hoy cree en él como una fechoría intensa y subyugante, comparable a vivir huyendo de la ley a bordo de una Suzuki 1100. Comparte hogar con dos gigantes de los Pirineos; vive un largo romance con la música brasileña; escribe semanalmente en el periódico mexicano Milenio la columna "Pronóstico del clímax". En el presente siglo ha publicado Diablo Guardián, Premio Alfaguara de Novela 2003, El materialismo histérico (fábulas cutrefactas de avidez y revancha), Luna llena en las rocas (crónicas de antronautas y licántropos), y recientemente la novela confesional Este que ves (Alfaguara, 2007), donde hurga en sus raíces narrativas y declara: "Los cobardes no escriben novelas, o cuando menos no deben escribirlas."

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