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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 22 de enero de 2020

 Blog de Félix de Azúa

Sobre una exposición madrileña

No sé qué tienen los grandes satíricos que siempre me caen simpáticos. Y eso que pueden ser rematadamente antipáticos, como Goya, o de un humorismo rasposo y secreto, como Beckett. Nada sé sobre el carácter personal de James Ensor, el más grande satírico del siglo XX (¿o hay quien lo dude?) pero me parece un tipo perfectamente simpático.

    He dicho "satírico" y debo corregirlo inmediatamente. No es sólo sátira lo que hay en este portentoso heredero del Goya más incisivo, hay también una amorosa desesperación provocada por la idiotez humana. Como al español, también a Ensor le asquea la cobardía, la crueldad, la petulancia, la obsequiosidad, el gregarismo de los humanos, y también, como a Goya, le alivia mostrar esa parte monstruosa con toda la ternura de un arte excepcional. ¡Cuánto "Entierro de la sardina" hay en Ensor! Aunque, a diferencia de Goya, el belga expresa la indigencia espiritual de sus personajes en la forma misma, en ese dibujo que parece un grafito de retrete o la temblorosa mano de un borracho.

    La particular monstruosidad de Ensor y de Goya (porque hay muchos modelos de monstruosidad y no es lo mismo un monstruo felliniano bonachón y católico, que otro de David Lynch despiadado y repugnante), la suya, digo, bien podría adoptar la categoría de lo grotesco según Wolfgang Kayser, cuyo clásico trabajo sobre este concepto acaba de reeditar Machado Libros. Dice Kayser que Ensor inventa las "turbulentas masas, las grumosas multitudes" que ya conocíamos desde Signorelli, Callot, El Bosco o Brueghel, pero en ellos todavía la masa estaba compuesta por grupos bien formados, en tanto que la masa de Ensor es una pasta amorfa, sin fisuras, en verdad "nuestra" masa, la de los medios de formación de masas y la de los partidos políticos.

Es curioso que Kayser no mencione las masas de Goya, como las que asoman siempre por detrás de los muros y que Manet pilló de inmediato e incluyó en sus fusilamientos de Maximiliano, aunque es cierto que también son clásicas en el sentido por él subrayado, o sea, que están construidas por grupos independientes que "componen". Las de Ensor en cambio, son botellón puro.

 

 

 

La Fundación Carlos de Amberes expone la integral de la obra gráfica del artista flamenco y en el admirable catálogo hay un breve texto de Alechinsky donde dice algo que sólo un artista se atreve a decir: que un grabado de Ensor ("Estrellas en el cementerio") le hizo sospechar a edad muy temprana el trabajo azaroso, informe, grumoso y sin embargo fundado de que era capaz la pintura, pero que no aparecería hasta el dripping de Pollock. Cuenta con mucha gracia la indignación del director del Gabinete de Estampas de la Biblioteca Real de Bruselas cuando le expuso su idea con el fin de proceder a un examen más detenido del grabado. La comparación de Ensor con Pollock puso fuera de sí al funcionario (Louis Lebeer) el cual se negó infantilmente a mostrarle la plancha original arguyendo que era defectuosa, que la resina se había descompuesto y que sería un insulto para Ensor mostrar un grabado fallido.

    Alechinsky lo había visto muy bien: en las manchas de Pollock que el azar junta y revuelve y separa y confunde y mezcla y embrolla, está la verdad de la moderna masa indistinta y sumisa, aborregada, estúpida, sonriente, la de Ensor, por ejemplo, en la que no hay individuos sino manchas, esa masa de "La entrada de Cristo en Bruselas el Martes de Carnaval de 1889", descomunal aguafuerte que puede verse en la Fundación madrileña. O mejor aún en "La Muerte persiguiendo al rebaño de humanos" de 1895, a cuyo lado las Metrópolis satánicas de Grosz parecen estampas bucólicas.

 

ensor

 

¡Qué privilegio, pasear entre estos dibujos grotescos buscándose uno mismo entre los apiñados grupos de imbéciles masivos! ¿Soy ése, aquel, o acaso esotro? Porque alguno de ellos soy, no me cabe la menor duda.

 

(Quiero agradecer a la gentil Beatrice Marcus y a la Fundación Carlos de Amberes las ilustraciones de esta página)

[Publicado el 08/11/2010 a las 09:00]

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Comentarios (41)

  • Sobre una exposición en Madrid.

    Comentado por: propósito de enmienda el 14/11/2010 a las 23:40

  • Para escribir el silencio. Para el vino, vino.


    Dedicado a Berlanga


    ¿Dónde está la belleza amor mío?
    ¿En qué rincones del alma se encuentra?
    He buscado la voz donde se centra
    y me vi frente a un escalofrío.

    Qué clara la noche del claro estío
    y el horizonte donde el mar se adentra.
    ¿Dime por qué al buscarla en mí concentra
    el sol dorado por el cual porfío?

    Debo al amor su piel pasajera,
    ajena a la razón que me traiciona.
    Mas la belleza nunca fue lo que era,

    sino el pasado, la verdad que espera,
    que desespera, que te arrincona,
    justo en el instante en que yo me muera.

    Comentado por: miguel el 14/11/2010 a las 18:55

  • Una tarde de domingo. Pasa lo que pasa. Nada. Es así.

    Dedicado a Berlanga


    ¿Dónde está la belleza amor mío?
    ¿En qué rincones del alma se encuentra?
    He buscado la voz donde se centra
    y me vi frente a un escalofrío.

    Qué clara la noche del claro estío
    y el horizonte donde el mar se adentra.
    ¿Dime por qué al buscarla a mí me enfrenta
    al sol dorado por el cual porfío?

    Debo al amor su piel pasajera,
    ajena a la razón que me traiciona.
    Mas la belleza nunca fue lo que era,

    sino el pasado, la verdad que espera,
    que desespera, que te arrincona,
    justo en el instante en que yo me muera.

    Comentado por: miguel el 14/11/2010 a las 18:42

  • Perdón por la licencia poética del séptimo endecasílabo. No tiene importancia. Puedo rectificarlo, pero estoy casi dormido. Hasta mañana.

    Comentado por: miguel el 14/11/2010 a las 18:26

  • Dedicado a Berlanga


    ¿Dónde está la belleza amor mío?
    ¿En que rincones del alma se encuentra?
    He buscado la voz donde se centra
    y me vi frente a un escalofrío.

    Qué clara la noche del claro estío
    y el horizonte donde el mar se adentra.
    ¿Dime por qué buscarla es cruenta
    la silueta por la cual porfío?

    Debo al amor su piel pasajera,
    ajena a la razón que me traiciona.
    Mas la belleza nunca fue lo que era,

    sino el pasado, la verdad que espera,
    que desespera, que te arrincona,
    justo en el instante en que yo me muera.

    Comentado por: miguel el 14/11/2010 a las 18:20

  • "La buena voluntad es la panacea de los tontos."
    Nicolás Gómez Dávila

    Comentado por: cp el 13/11/2010 a las 19:41

  • Buenismo.

    Unos comentarios acerca del artículo del publicista Poch.

    1. Nadie dice que buenismo sea:

    - Preocupación por la igualdad. Si fuera así, llamríamos buenistas a Willy Brandt o Alfonso Guerra, o a socialdemócratas serios del gobierno ZP como Solbes o Jordi Sevilla. Nadie lo hace.

    - Perpectiva del bien común. En primer lugar porque es algo que se le debería suponer a todo gobierno. Pero es que, además, el cambio reciente de las formas democráticas ha llevado a que nadie se proclame de tal modo.
    ¿Se defienden las iniciativas más discutidas del gobierno ZP, matrimonio entre individuos del mismo sexo, ley del aborto, frenos a la reforma laboral, aparcamiento de la de las pensiones, etc. sobre la base de que son en bien de todos? Evidentemente no, más bien se podría argumentar lo contrario. Con ellas se pretende recoger las aspiraciones de grupos determinados y nada más. Y es que hoy día la función del gobierno se limita a coordinar tales aspiraciones grupales sin pretender, a diferencia de lo que ocurría hasta hace no tanto, que el resultado sea lo mejor para todos. Precisamente, de tal reflejo de reivindicaciones sectoriales es de donde extrae su legitimidad el Estado. Por otro lado, y esto también es nuevo, ninguno de los que hace tales solicitudes al gobierno las hace tampoco en nombre del bien común (ejemplo: sindicatos)

    2. Más bien el buenismo sería.

    Lo que se acostumbra a identificar como buenismo tiene más que ver con la pretensión que las buenas intenciones bastan, o que, al menos, justifican un desconocimiento de la realidad, aunque éste lleve al fracaso. Tales buenas intenciones, además, otorgan al que las proclama una superioridad moral sobre sus adversarios (malos según Poch).
    Si no nos gusta el término, aunque los nazis no se reían de uno porque fuera buenista sino simplemente porque era bueno, se puede proponer otro con más pedigrí, que se remonta hasta Pascal: angelismo.
    El angelismo tiene su origen en una confusión de los órdenes, en el caso que se discute aquí, del político y del económico, y consiste en creer que se puede solucionar a nivel de uno lo que debe atenderse desde el otro. Cuando se proclama que problemas económicos se pueden solucionar a base de voluntad política, se es un angelista. Ejemplo: cuando Miterrand ganó las elecciones afirmó que acabar con el paro era un asunto de voluntad política. Al cabo de no mucho tiempo, se había doblado.
    Saber tal cosa no exime de la acción, pero lleva a conocer sus límites. Evidentemente, como escriben más abajo, la culpa del paro no es de ZP, pero igualmente falso es proponerse como alguien que puede solucionarlo (o subvencionarlo sin límite). Se puede aspirar a ayudar a solucinarlo o a empeorarlo (y aquí sí que se puede culpar a ZP de haber colaborado a batir records: los especuladores y banqueros son los mismos para todos).
    Lo contrario de angelismo es bestialismo, traspasar las soluciones económicas al ámbito político. El caso típico sería el llamado neoliberalismo (término que Poch, muy à la page, sustituye por el de neocon) que confía al mercado problemas de responsabilidad política (es por eso por lo que, entre otras cosas, ningún neocon es neoliberal). Pero sería un error creer que esta manera de ver las cosas es exclusiva de lo que convencionalmente se llama la derecha. ¿Qué mejor ejemplo en la confianza ciega en que las reglas del mercado y las de la oferta y demanda llevarán a la mejor solución que el 'papeles para todos'? Más bien, esta visión economicista se ha soldado firmemente a la gestión mencionada arriba, basada en coordinar demandas privadas, provengan estas de los grupos o ideologías que sean.
    Y es que, como el mismo Pascal sabía, uno de los riesgos de quierer ser ángel es acabar siendo una bestia.

    Comentado por: LCE el 13/11/2010 a las 12:29

  • Lo peor es caer en el fácil esquematismo ideológico, moral o político. Esa es el arma más destructiva para el pensamiento racional. Cuando uno habla de corrección política, de buenismo, etc., y lo encaja en un esquema ideológico, de izquierdas o de derechas, se está olvidando de la tarea de evaluar racionalmente qué correspondería hacer en determinado momento histórico-político. Por ejemplo. El primer ministro británico, Chamberlain, en un intento por evitar lo peor viaja a Munich y consigue arrancar de Hitler un acuerdo de renunciar a cualquier otra pretensión territorial en Europa. Chamberlain regresa a Londres exhibiendo el acuerdo y declarando que era el acuerdo de paz para una era. Fue entonces cuando Churchill reprochó esto a Chamberlain:
    "Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra... elegisteis el deshonor, y además tendréis la guerra".

    Y así fue. La historia está plagada de muchos ejemplos parecidos. Gente con poder político que creía en la buena voluntad, en general, de sus semejantes, propiciaron grandes cataclismos sociales, asesinatos en masa. ¿Qué fue si no la doctrina marxista puesta en práctica? Pretendía dicha doctrina traer el cielo a la tierra. No fue así. Ni el más despiadado capitalismo asesinó a tantos obreros como sucedió en las dictaduras comunistas. El ser humano está constituido de factores contradictorios. Conocer la naturaleza humana es el mejor antídoto contra cualquier esquematismo ideológico o político. Ser bueno no es sinónimo de ser poseedor de la verdad; igual que ser malo. La ética racional trata de maximizar el propio bienestar y el de la gente que te rodea. Unas veces, para conseguir ese objetivo, se podrá actuar con un simple acto de bondad; pero otras veces habrá que utilizar otros medios menos simples, considerados por algunas doctrinas como moralmente no admisibles, o que a algunos les puedan parecer perversos. Se trata de no predeterminar dogmáticamente modelos de actuación ante la realidad, siempre adversa. Se trata, en definitiva, de no ser un individuo más dentro del rebaño que sigue los dictados del pastor porque sí. Desgraciadamente, la realidad política que nos rodea es ésa, ya sea propiciada por Zapatero o por Rajoy. Y en esas estamos. O la política se acerca al método de la ciencia o seguiremos dando palos de ciego hasta que no queden ni palos ni ciegos.

    Comentado por: miguel el 13/11/2010 a las 07:59

  • Parece mentira la superioridad moral que da el juzgarse uno mismo en función de intenciones y no de resultados.

    Comentado por: así cualquiera el 12/11/2010 a las 23:23

  • Me ha convencido Poch. Seis años de buenismo, cinco millones de parados. A eso se le llama asegurarse de que no les falte motivo para seguir sintiéndose buenos. No son listos ni nada.

    Comentado por: y él cobra por escribir eso el 12/11/2010 a las 23:21

  • Sobre el "buenismo"

    Rafael Poch | 11/11/2010 - 11:27 horas

    Se pretende pasar por moderno el mensaje más antiguo del mundo

    Ser solidario, aspirar a la justicia y buscar un orden social y un mundo mejores, está feo. Es ingenuo, y si te descuidas sólo sirve para hacerles la cama a los terroristas y dictadores de un mundo de telediario de cadena privada, universo de verdades teológicas que se divide en buenos y malos, "democracias" y "dictaduras". Para ser "realista", hay que defender las canalladas del poder instituido, tanto a nivel nacional como mundial.

    Ser sindicalista, por ejemplo, defender los derechos laborales, y hacer huelga es algo "trasnochado". Protestar contra políticas supuestamente "sin alternativa", fundamentadas en la "coyuntura económica", la "situación internacional", o la "tendencia demográfica", políticas que son decididas por instituciones (desde el FMI y Wall Street, hasta Bruselas, pasando por la OTAN) no electas y que quedan fuera del alcance de todo voto, todo eso, está pasado de moda. Tener ideales es lo que los catalanes describimos en nuestra lengua como "soñar tortillas", ser un iluso.

    El mensaje de que hay que estar con la gente que manda, es tan antiguo como la historia, pero ahora se presenta como algo moderno y rompedor. Lo que se lleva es ser malo, retro, egoísta y de derechas. No pensar en colectivo, sino en individuo. Tú solo en la intimidad con tu ordenador, y bien atento a la cotización de las acciones de bolsa, único valor verdadero y real... Un poco de todo eso es lo que sugiere el término "buenismo".

    En España nació en la caverna intelectual de la FAES, el "think tank" que preside José Maria Aznar, entre los recursos para la defensa abierta de la barbarie racista israelí contra los palestinos, de la guerra y contra el pacifismo, o de la interpretación franquistoide actualizada de los valores nacional-católicos. Es "buenismo" defender los derechos de los palestinos, de los emigrantes, incluido el respeto a sus creencias religiosas y hábitos culturales -y en ese contexto el "buenismo" se invoca para denunciar supuestos "filoterrorismos" e integrismos, o para reivindicar el viejo y rancio racismo y la intolerancia a lo diferente y extranjero. Es "buenismo" practicar o predicar la solidaridad -y en ese contexto el "buenismo" es invocado para fomentar el egoísmo y el darwinismo social... En cualquier caso, ese concepto suele ser utilizado como cuña para introducir la normalización de esquemas que hasta hace poco se consideraban éticamente dudosos o inadmisibles.

    El "buenismo" de la FAES no fue un invento celtíbero, sino una mera traducción al español (entre tanto ya han surgido variantes "autonómicas") de la cocina intelectual "neocon" de Estados Unidos. Allá el desprecio a los "Good minds", su equivalente, se creó en los años ochenta y noventa en el contexto del debate sobre el multiculturalismo, para ridiculizar posiciones feministas, sexualmente heterodoxas y antiracistas, y casi siempre vinculado retóricamente con el latiguillo sobre lo "políticamente correcto".

    Hoy en Europa, quienes emplean el término "buenismo" hablan también de transgredir lo "políticamente correcto", refiriéndose con ello a aspectos del consenso social europeo desde la posguerra: seguridad y nivelación social, solidaridad, antifascismo, anticolonialismo, que hay que superar en nombre de un "realismo" postmoderno. Se intentan presentar como convencionalismo y actitud blandengue e ingenua, conceptos y consensos éticos de la cultura democrática prácticamente institucionalizados en los últimos cincuenta años o más.

    En la Europa de hoy la crisis está dando un nuevo vigor al eterno intento de reventar ese consenso, lo que precisa de determinados recursos retóricos. Ahí se sitúa el uso como comodín del "buenismo" y sus referencias a lo "políticamente correcto". Se trata de allanar el terreno a esa reacción restauradora que nos conduce de regreso al antiguo régimen, acabando de vaciar por completo de contenido real el sacralizado (y por tanto exento de ser analizado críticamente y revisado) concepto de democracia, reducido a votar de vez en cuando en consultas que suelen dejar fuera casi todo lo verdaderamente importante. Se presenta como ideología rompedora, realista y moderna, el mensaje más antiguo del mundo, que no es más que la fiera parda de siempre, la agresiva reacción de todas las crisis europeas de nuestro siglo XX. La versión alemana del término, "Gutmensch", "Gutmenschlichkeit", etc., lo sugiere con inquietante claridad.

    Un estudio de la Unión Alemana de Periodistas y del Instituto de investigaciones sociales y lingüísticas de Duisburg, sitúa el origen del concepto en el año 1941 y discute si fue obra del propio Goebbels o invento de un redactor del "Der Stürmer", un semanario nazi que tenía una tirada de medio millón de ejemplares. Lo que está claro es el origen nazi del concepto y que la primera utilización del "buenismo" en Alemania fue para describir y descalificar a los partidarios del Cardenal von Galen (1878-1946), entonces obispo de Münster, que se atrevió a denunciar públicamente la matanza sistemática de disminuidos físicos y mentales practicada por el nazismo en vísperas del holocausto.

    Por eso, no es ninguna casualidad, sino algo completamente lógico e históricamente coherente, que el economista Thilo Sarrazin invoque en la Alemania de hoy el "buenismo" para arremeter contra los pobres y emigrantes que merman el Estado social, y mencione su propia "incorrección política" para introducir ideas clásicas alemanas de la eugenesia nazi, en su libro "Alemania se disuelve", que ha vendido más de un millón de ejemplares en poco más de un mes.

    Von Galen se opuso a la eugenesia nazi y en 2005 fue beatificado. Un típico idealista, tontorrón, cargado de buenas intenciones, que no comprendía la científica dimensión de la moral de su tiempo. Por eso, hermanos y hermanas, cuando os llamen "buenistas", regocijaos, que estáis en la buena vía.

    Comentado por: c/p el 12/11/2010 a las 22:35

  • Bill Gates,

    Verdaderamente, más le vale que sea usted bueno mamándola, porque otra cosa, eso que llaman trabajar, parece que no es lo suyo.

    Comentado por: recursos humanos el 12/11/2010 a las 21:46

  • Goya, Ensor, Beckett, Kafka, etc son satíricos; pero su sátira se dirige a ellos mismos, nace separada del mundo al que alude.(?)
    Por último, comentar el descuido de las produciones actuales:_ actrices con almorranas, tíos que no empalman y ginecología de saldo.

    Comentado por: Un pajilleteur el 12/11/2010 a las 10:54

  • Unbar, me parece que no lo has pillado. Discrepando con las teorías del Félix y también de las más oficiales, me ha dado por pensar en lo de la "fantasía" y lo he propuesto aquí con la esperanza de que alguien como +x- lo leyera y diera su opinión y abundase al respecto. Piense, sr. Baro, que a finales del XVII aparecen, o comienzan a valorarse,obras no funcionales, plenamente "inútiles": ni se vendían ni daban prestigio ni... y se valoran los borratajos de rembrandt, los grabados inacabados o fracasados, los apuntes de durero, miguel ángel, leonardo. El dibujo de Flaxman y Blake puede ser extremadamente crudo, Goya pinta igual en sus esbozos que en sus grandes óleos, sus obras maestras las ha pintado "porque le ha dado la gana". llevo toda la vida leyendo sobre las teorías del Romanticismo y demás pero esto me parece otra cosa... Y pienso que en el XIX, EN TODA DISCIPLINA, el modelo a seguir es la música, la única forma de arte totalmente arreferencial, autónoma, imposible de poseer, vender y consumir, de la que el autor no es responsable, etc (Clemen Rosset en "El objeto singular" tierne unos comentarios geniales al respecto.)
    Goya, Ensor, Beckett, Kafka, etc son satíricos; pero su sátira se dirige a ellos mismos, nace separada del mundo al que alude.
    Es sólo el esbozo de una idea. Espero que me disculpe las vaguedades y alguien sepa ver a qué me refiero, el meollo si es que lo tiene. A ver si vale la pena seguir por este camino. Oye Félix, a ver si lees esto y te mojas: no todo en el Arte es Filosofía de la Estética o Historia de las Herramientas Ideológicas.

    Comentado por: SRTA. ifigenia morales el 11/11/2010 a las 19:21

  • Es como pescar en un agujero hecho en el hielo. Tiras una cebo y ^^^ sube un pez rojo; cambias el señuelo y /// pica un pez globobo. Pones un gusano y {{{{ muerde un pez psicólogo, o [[[[ un pez moral, o ¬¬¬ un pez caperucita, o |*|*|* uno mol salido, o un zzzz unbar baro, seguidor apasionado de la filosofía de ar evalo, ese pez que de tan vvv profundo es abisal. Abisal por favor cuando pic pic los peces banana ___ ~~~ ____

    Comentado por: +x-= memnos el 11/11/2010 a las 19:08

  • La opinión de que los seres vivos superiores están mejor adaptados para lucha por la existencia es totalmente errónea. La finalidad conservadora de la especie de los organismos superiores, como el hombre, no es en absoluto mayor que la de los inferiores. Todos los seres vivos están igualmente bien adaptados a su entorno. Se podría incluso contradecir esa afirmación y decir que en las formas de vida superiores la conservación de la especie está, por lo general, más amenazada que en las formas inferiores. Esto es, no cabe duda de que los humanos estamos mucho más directamente amenazados de muerte que el paramecio, p.ej. Tampoco en el ámbito de la vida humana, los más altos productos de su creación cultural implican ventajas para la conservación de la especie, no surgen al servicio de una finalidad en este sentido, sino en muchos casos a pesar y a costa de ésta. Con su concepto “voluntad de poder”, Nietzsche interpreta de una forma amplia y, a la vez abstracta, esa tendencia constitutiva de la vida a propagarse en derredor suyo, y se vale de él para intentar una definición de la vida, con la que lo equipara: “La vida es voluntad de poder”. Algunos saben a qué calamidades ha conducido esa voluntad de poder en forma de propagación desmesurada de una especie. Y algunos saben también que la especie humana es una de las que más se ha propagado por el planeta, desafiando los límites de la supervivencia (¿no son, quizá, una alegoría de ello los dibujos de Ensor?). ¿Qué ha reportado esa masificación sin freno? Es más, ¿qué ha reportado la voluntad de poder sin medida por parte de quien, como individuo, o como colectivo, ha desafiado las fronteras que impone la naturaleza? Se puede ser inmensamente rico como individuo; también se puede ser inmensamente prolífico en cuando a la especie se refiere. Sin embargo, la naturaleza impone sus límites; y el último de éstos es la propia muerte.

    Comentado por: miguel el 11/11/2010 a las 18:40

  • Tenés poca razón en esas homilías, "bill gates" eres muy poco original. Se nota que a diferencia del verdadero BG tú eres de "los pobres que se jactan de que en su pueblo hay mucho millonario" --parafraseando a D Santiago Ramón y Cajal que era español, no como B G y probablemente "bill gates".

    Yo te voy a enseñar originalidad, la que nunca te enseñaron en esa repugnante escuela del Opus que fuiste:

    ** "Es mucho mejor ser rico y sano, que pobre y enfermo". **

    Ah, que el refrán dice, pero dice el refrán que
    Andá a copiar y pegar que es lo tuyo.

    Ché, ese que te paga a ti por intoxicar en los blogs españoles, paga bien?
    Digo, porque todo hombre tiene su precio, yo también, eh.
    Porqué no tratáis de darme con el precio y me pongo a aplaudir la explotación del hombre por el hombre.
    Nosotros los mercenarios rodesianos no le hacemos asco a nada; eso sí, a su precio.

    Comentado por: armandobronca.com el 11/11/2010 a las 18:36

  • Entrar en un Sex-Shop no es como ir a una librería: por favor, me dice dónde están los Compactos Anagrama ?. En un sex-shop se clasifica por temas:Gay,Hetero;maduras, Embarazadas, Escato,Sado,etc. LUPUS (rusos, el porno más salvaje) especialista en castigo corporal ambientado en colegios decimonónicos o comisarias actuales.
    Todo se inicia a finales de los 70 en L.A.(California)las escenas de sexo están en un contexto, hay una trama, las mujeres parecen vulgares y ese es el gran acierto:simplemente están follando y te dejan compartir su intimidad. Los italianos renovaron el genero tocando aspectos psicológicos: La mujer (decente) era víctima del prestamista y pagaba con su cuerpo delante del marido moroso y surge el desconcierto erótico de verla que al final goza indisimuladamente. Están los franceses, ponían señoras guapas con ligueros y no se complicaban la vida(M.Docel)
    Actualmente no se cuida nada las producciones, se trata de follar mientras una cámara zumbona rueda durante 35 cansinos minutos por polvo ¡un horror!.
    La textura de la película es fundamental, sal corriendo cuando se folla en tonos pastel, se trata de crear el máximo efecto de secretismo :una rodada por Jesus Franco(atardecer en una habitación de hotel ):Lina Romay le explica a un tío que quiere follar para excitar a un vecino y a continuación abre lentamente las piernas y muestra su coño).Por último, homenaje a Ron Jeremy "Polla de Goma" o Pepe Lapest su polvo a Selen en Conchetta es la cumbre de su carrera artística.

    Comentado por: Un pajilleteur el 11/11/2010 a las 12:38

  • Más que masa parecen memes.

    Comentado por: Aurelio el 11/11/2010 a las 09:40

  • Un respeto hacia los onanistas empedirnos. A muchos de ellos les debemos las grandes obras del pensamiento y del arte. Además, el onanismo es algo consustancial al macho humano, fundamentalmente. La sociedad siempre estará en deuda con los pajilleros no circunstanciales.

    Comentado por: Moisés el 11/11/2010 a las 06:09

  • Me parece increíble que viendo la cara de Alicia Sánchez Camacho alguien dude todavía de la teoría de la evolución de la especies de Darwin

    Comentado por: ssss el 10/11/2010 a las 22:50

  • Lorenzo Urdiales, leo al azar en la edición de Pamiela (la mía del 91) a la que usted se refiere:

    "¿Habrá alguien tan ingenuo como para creer que se puede 'inaugurar' periodos del arte por el mero hecho de construir una gramática? Sólo si se considera el arte como una discontinuidad esencialmente ahistórica puede luego cortarse la tarta por donde mejor convenga, puede 'iniciarse' eternamente el proceso"
    (la cursiva (' ')es de Azúa).




    Este ensayo, "Baudelaire y el artista de la vida moderna", Azúa lo escribió en estado de gracia.
    (Recomendable leer algún párrafo suelto los días que toca articulo sobre políticos)

    Comentado por: +x- el 10/11/2010 a las 13:35

  • La chica de la bici es una creación de Dios y no de un comepollas como Warhol autor de "Coca-Cola 4" que vale 22 millones de euros.
    Claro que te gusta ver encajar su precioso culo en el sillín de la bici porque intuyes cómo el higo se contonea en las pedaladas .Estoy seguro que Dios te tiene reservado un lugar en el infierno de los mirones, el pudridero de los viejos verdes, so mamón!

    Comentado por: V el 10/11/2010 a las 13:21

  • Arte o no arte, seguremos pendientes de la belleza. Por ejemplo, la de una chica paseando en bici (eléctrica o no).

    Comentado por: voyeur el 10/11/2010 a las 12:39

  • El señor -x hace referencia a un libro curioso de Azúa, aunque al margen se menciona la edición de Anagrama del 99, yo tengo una del año 77 un libro con los bordes color rosa ( no recuerdo quién lo editó) y que contenía una foto de Baudalaire:la boca está cerrada pero es una boca de anciano desdentado y de dandy nada, tenía una polvorienta chaqueta y un lazo horrible. Creo que murió con 46 años pero lo mas curioso es la devoción que sentía por Poe,los prólogos a la edicion en frances de sus obras está llena de halagos a lo que él consideraba el ideal de artista:un perfecto desgraciado.

    Comentado por: Lorenzo Urdiales el 10/11/2010 a las 12:32

  • Suscribo la idea del arte-capricho. Es la auténtica moralidad del artista. La intención es extra artística. Las reglas del oficio son la única moral. Azúa no es un preceptor sino un artista. Su ensayo sobre Baudelaire hoy parece un capítulo de su propia autobiografía. Ch.B. hizo primero su obra y luego, como tenía los instrumentos intelectuales necesarios, como no se había muerto, como no tenía un céntimo y como no tenía ya ni la edad ni las agallas para hacer una salida a la Rimbaud, comenzó una obra teórica, muy interesante pero muy inferior también a la precedente. La adivinación de las técnicas del porvenir ahora pasan por arte, pero, en mi opinión, no lo son. Es como las bicis eléctricas: te compras una, pagas cuatro veces lo que vale una bici normal, no funciona y te limitas a pensar que en ese campo hoy en día estamos igual que cuando apareció el Ford T. Das la e-bike como parte del pago de un viejo pero eficaz scooter y asunto solucionado. La idea de la bici eléctrica era buena, su técnica, sin embargo, está en pañales. Dentro de veinte años será el vehículo ideal, piensas, pero para entonces estaré viejo o muerto. ¿Y si dentro de veinte años los mini coches eléctricos son tan buenos y el aire tan irrespirable que ya no se fabrican e-bikes (¡ay del velosolex, quien lo pillara y los muy cretinos lo han reconvertido en otra inútil e-bici!). Son preguntas de ingeniero, de comercial o de trend-setter, pero ¿de artista?

    Comentado por: +x- el 10/11/2010 a las 12:11

  • 33 días
    Léon Werth
    Traducción de José María Solé Mariño

    «Un amigo mío, Léon Werth, oyó en la carretera palabras profundas que contará en un gran libro», escribe Sant-Exupéry en Piloto de guerra.
    La historia de 33 días podría ser una novela. En junio de 1940, ante el avance de los nazis sobre Francia, Werth parte con su mujer en su viejo Buggati a refugiarse a su casa de campo al sur del país. La travesía, que deberían haber hecho en unas horas, durará 33 días: miles de franceses colapsan las carreteras. Esta es la crónica de aquel éxodo, de los monumentales atascos y los bombardeos, del desorden y del hambre, de las noches al raso, de la incertidumbre y las falsas noticias, pero también de las contradicciones que se gestan en el extremo trance de una guerra: con una aguda comprensión de la condición humana, Werth atestigua la dignidad de la gente de campo que se arriesga por ayudar a los huidos junto al comportamiento de los que rinden pleitesía al invasor; la brutalidad insolente del soldado alemán, y ciertos gestos de humanidad. Werth observa y la pertinencia de su mirada nos devuelve un sutil relato en el que todos los tipos humanos –y sus ambivalencias y complejidades– están presentes. Hace suya la formulación de Lefvre: «En el fondo de la Historia, hay sentimientos».
    «Relato cosas de bajo nivel; cuento, en esta inmensidad de la guerra, historias de insectos».
    En 1940, Léon Werth confía su manuscrito a Sant-Exupéry para que redacte un prefacio y busque editor en Estados Unidos. La publicación prevista para 1943 no llega a realizarse nunca, aunque los derechos habían sido vendidos al editor Brentano. La familixa Werth, tras la Liberación, recibió con asombro, en concepto de anticipo, un paquete militar con cigarrillos, chicles, chocolates… El libro permaneció inédito hasta 1992.

    «Es una obra maestra de un increíble poder, una magnífica máquina para remontarse en el tiempo, un testimonio único e inquietante de un valor literario e histórico excepcional.» Marianne Spozio

    «Lo esencial de Werth es la dirección de su esfuerzo. Es la calidad de su mirada, de su preocupación y de su búsqueda. Es la rectitud de su paso. Si su frase es sólida, es porque supone un instrumento. Sirve. Werth es tan denso y su paso tan fecundo que podemos, si lo hemos leído, transformarlo, en su ausencia, en un verdadero compañero. Si escribí una página, y si imagino que Werth la examina, descubro enseguida ciertas imperfecciones que solo no hubiera visto en absoluto. Werth enseña a vivir.» Antoine Saint-Exupéry

    «Posiblemente un día algún lector se preguntará quién era este Werth, a quien Saint-Ex hacía tanto caso y posiblemente también lo redescubriremos y recuperaremos del olvido a un gran escritor golpeado. Lo merece.» Henry Jeanson

    «Léon Werth es un gran artista y un hombre libre. Por ello, me es dos veces querido.» Romain Rolland

    Extracto:

    I

    De París a Chapelon.

    La caravana

    A las once de la mañana del 10 de junio me reúno con Tr… en los Campos Elíseos y decidimos ir al Continental «para enterarnos de algo». En medio de la avenida, un obrero levanta la calzada con un pico neumático. ¿Reparación del pavimento o defensa contra carros? Sin embargo, un chorro de agua por aspersión sigue lanzando sus perlas sobre un pedazo de césped.
    Este chorro de agua nos inspira pensamientos infantiles y nos da confianza: «Si todo esto fuera grave, no pensarían en regar la hierba…».
    «Ve con Dios…», le digo al despedirnos. «En tiempos de guerra –me dice– Dios existe…» Pero que no se vea aquí un acto de fe. Lo que quiere decir es que ni él ni yo tenemos nada que ver con los acontecimientos, que la Historia se hace sin nosotros.
    Mi calle, la calle de Assas, está vacía. Hace ya tiempo que se han ido los dueños de los coches que suelen verse aparcados junto a la acera a la hora de comer. Yo no me he apresurado en marchar. Ni siquiera me han convencido aún las señales más razonables y fiables. Siento en mi interior una certidumbre y una seguridad a las que no afectan ni el cálculo estratégico ni la razón.
    «París es París y es imposible que los alemanes entren aquí.»
    A pesar de todo, anoche A… me dio la orden amistosa, la orden fraterna de poner sesenta kilómetros entre los alemanes y nosotros. Decidí obedecerle, aunque casi solamente por cortesía. Creo que la amistad que siente por mí le produce ansia; a mí me pasaría igual en su situación. Nos iremos, pues, como cada año a Saint-Amour, nuestro lugar de siempre entre Jura, Bresse y la Baja Borgoña. Salimos el 11 de junio a las nueve de la mañana. Calculamos llegar,
    sin ir de prisa, hacia las cinco de la tarde. Es, sin embargo, una partida extraña. París está cubierto por un embudo de hollín. Nunca pude saber qué era esta negra nube. ¿Sería una humareda procedente de los depósitos de gasolina de Ruán o un arma de guerra creada por nosotros o quizá por los alemanes?
    Dejo atrás la guerra. No quiero ser hipócrita pero me permito un respiro. Desde septiembre del año pasado había tratado de no mentir y de no mentirme y acepté así el papel de Don Diego1. Como ha dicho el general Weygand, pienso que deja de haber civilización en el momento en que el soldado ya no se tira al suelo. Esta semana, incluso he tratado de sentir este choque, metiéndome en la piel del soldado que se tumba y esta concesión al heroísmo ha llegado a hacerme sufrir. Y de hecho este sufrimiento me ha servido para consolarme y tranquilizarme.
    Porte d’Italie, Villejuif, Thiais. La circulación es la misma que durante la semana, pero pronto la carretera se atasca como en una tarde de domingo. Me paro en una gasolinera y tengo la impresión de que entre esa mujer que levanta la manguera y yo hay algo que va más allá del traspaso de la gasolina.
    Me atiende inmóvil, con la manguera por encima de la cabeza, sin dar un paso hacia el depósito del coche. Su mirada busca la mía cuando me dice: «Rusia ha declarado la guerra a Alemania…».
    Sus ojos se llenan de lágrimas y también los míos. Qué lejanas parecen las discusiones sobre el estalinismo y la Revolución…
    Rusia lanza sus ejércitos; los alemanes, en Compiègne o en Pontoise, se revuelven como pinchados en un talón.
    Que un historiador se burle, si quiere, de mi credulidad, pero teníamos entonces tal necesidad de una noticia así… Y ciertamente estas noticias habían circulado ya por París, corriendo por las calles, entrando en las porterías, en los bares y por las ventanas de las casas. Pero aun no siendo falsas, anunciaban un desastre que se comprobaría al día siguiente.
    Así que de esta noticia hice –deben comprender que no sin alguna resistencia– mi alimento. Me acercaba a un camión detenido, ocupado por tres hombres: «¿Es cierto que…?»
    «Rusia… Sí…».
    A lo largo del camino seguí encontrándome con esta Rusia que entraba en la guerra, cuando el atasco se convirtió en embotellamiento y los coches comenzaron a avanzar de cuatro en fondo. Caída la noche, me esperaba, agazapada en un pueblecito, en una callejuela rural lejos de la ruta del éxodo.
    En Plessis-Chenet, han cortado la carretera de Fontainebleau y nos dirigen hacia Pithiviers, Orleáns y qué se yo. Estamos metidos en una interminable caravana y solo somos una anilla más de una cadena que se alarga lentamente por la carretera, a diez o a cinco kilómetros por hora… A las seis de la mañana, en el pueblo de Auverneaux, estamos todavía a cuarenta kilómetros de París. Encontramos una habitación.
    Aquí hay ya algunos valientes que han salido de París en bicicleta. Ante la estación de radio hay una mujer llorando: Radio Nacional de Francia no ha dicho nada de Rusia.

    Comentado por: cp el 10/11/2010 a las 10:10

  • Nuna había visto esa estampa playera, un perfecta premonición del siglo XX, igualando sus lujos y sus abismos.
    Recuerdo un documental sobre ensor que vi hace años: un par de surrealistas, tal vez Ernst y Delvaux, no estoy seguro, aprovecharon un viaje para rendirle pleitesía en su domicilio y confesarle su deuda y todo eso. Ensor no les hizo ni caso y les dijo que de lo que realmente estaba orgulloso era de su faceta musical, y seguidamente les interpretó unas piezas de pianola o clavecín que les dejaron patidifusos por su total inanidad.
    No sé si Ensor ganaría algo de dinero pintando y dibujand, pero no estaría mal juzgar su obra como un capricho. Parece que todo el arte desde que el artista dejó de ser un cortesano es un capricho, una "fantasía", en el sentido de cosa gratuita, autosuficiente, un vistazo inmotivado, extramoral con tendencia a lo grotesco. Así Hoffmann, el Gaspard de la Nuit que inspiró a Baudelaire, Nerval, Lautreamont, el Rimbaud de las Iluminaciones... Lo que un cortesano no puede permitirse hacer.
    El problema es cuando quieres convertir en oficio lo que haces como higiene o sin saberlo.

    Comentado por: ifigenia morales el 10/11/2010 a las 09:36

  • ¿Wally es el de abajo a la derecha?

    Comentado por: Circe el 10/11/2010 a las 09:14

  • ¿Siempre habrá una inmensa mayoría insensible a la creación artística, a cualquier creación, como hasta ahora ha sido? No lo sabemos. La cuestión moral que nos debíamos plantear no es el hecho de que algunas cosas del pasado molesten a las nuevas generaciones. A todos, por ejemplo, nos horroriza que en un tiempo pretérito la esclavitud fuera algo asumido por las sociedades como algo legítimo. Lo bueno es aprender de los errores del pasado, conociéndolo. Creo que Félix concibe la muerte del arte tal y como se entendía la creación artística en un tiempo ya pasado. La era de la ciencia y de la técnica está abriendo otras posibilidades, que no sólo transformarán a las sociedades, sino a los individuos que forman esas sociedades. Saber en qué sentido será esa transformación lo podremos intuir, pero nunca saber de antemano. Sé que esto es una verdad de perogrullo, mas es así. ¿Muerte del arte tal y como hasta ahora lo concebíamos? Pues sí. La apuesta no es tan insegura.

    Comentado por: Marcela el 10/11/2010 a las 06:19

  • Yo creo que él siempre ha intentado desacralizar el arte por eso hace analogías: un camarero con una bandeja que sortea con gracia mesas y gente y la danza más exquisita de K.. Velázquez no sería más que un hombre de suma habilidad y gusto que crea objetos que llamamos "obras de arte" que no dejan de ser pasto la especulación financiera, cómo bien sabe la experta en arte Tita Cervera.

    Comentado por: Wescenlao Koska el 09/11/2010 a las 12:10

  • Me parece muy acertado el comentario número 11. Le ví en programa de la 2, Azúa tiene un tono y un lenguaje corporal (estaba sentado)que se ajusta a lo que dice.

    Comentado por: Irio el 09/11/2010 a las 11:36

  • Nunca me parece Azúa tan perverso como cuando hace estos juegos sobre el individuo y la masa. Nunca deja claro que ser individuo sea mejor que ser masa pero juguetea con la idea como si lo que pretendiera fuera crear en el lector una desazón parecida a la que provoca cuando habla de la muerte del arte. A lo mejor esta es su marca de fábrica, decirle a la gente que ya no podrá hacer ni degustar del arte ni ser un individuo. O, por lo menos, obligarla a hacerse estas preguntas: ¿quiero ser un individuo? ¿ha muerto el arte? (Personalmente creo que a mí me dan igual ambas cosas pero reconozco que en el fondo el tema me irrita, luego debe ser importante para alguna parte del cerebro que se me escapa y que tal vez tenga que ver con lo que va a pasar en el futuro cuando alguien vaya por ahí diciendo que conoció lagos en los que poder bañarse y cielos puros en los que se podía respirar sin mascarilla, o como cuando uno le dice a un sobrino que ha conocido un mundo sin internet; esto último desazona e irrita una barbaridad a los que ahora tienen doce años de edad)

    Más que los de un gran satírico, los cuadros de James Ensor me parecen la obra de un gran vago. En la adolescencia todo el que sabe dibujar un poco lo hace como Ensor. Vagancia de vivir, porque refugiarse en la calavera y en la mascarita es saltarse todo lo que hay en medio, pero esta opinión es porque sus cuadros me hacen pensar que este señor no debió tener conocimiento carnal, por eso pinta los mismos temas que cualquier chaval virgen. O a lo mejor no paró de trajinar y me estoy columpiando. En esto del arte se pueden decir tantas tonterías que yo no voy a ser menos.

    Comentado por: +x- el 09/11/2010 a las 11:07

  • me recuerda a Botero.

    Comentado por: Aurelio el 09/11/2010 a las 10:51

  • Quiero decir, que de estampas bucólicas, tururú...

    Comentado por: J. el 09/11/2010 a las 10:42

  • Bueno, yo diría que también está Grosz...

    Comentado por: J. el 09/11/2010 a las 10:34

  • Cuando entrevistaron a David Lynch para EL PAIS hace algunos años ,le hicieron ver lo cochambrosa de la chaqueta que llevaba puesta a lo que respondió que tenía dos iguales y que había olvidado la limpia.
    Venía a presentar Island Empire que es una producción polaca y de la maravillosa actriz que hizo Corazón Salvaje.La cuestión es que me ha gustado mucho que mencione los monstruos de Lynch porque dan mucho miedo .Mullholand Drive:Dolores del Rio canta una canción de Roy Orbison "Yo estaba bién por un tiempo, pensando que ya te había olvidado pero ayer te ví y me dí cuenta que te quiero aún más" y va y se desmaya "ES UNA CINTA, ES UNA CINTA"

    Comentado por: Oliver Now el 09/11/2010 a las 10:06

  • Don Félix, me abruma lo mucho que sabe. Tantos nombres! Ni los puedo pronunciar. Debería usted racionarlos y meter sólo dos por Post. Si no fuera por la gracia con que escribe habría dejado de leerlo hace tiempo. ¿ No cree usted que el mucho saber y opinar lo puede idiotizar a uno más de lo que ya es?
    Ah! ahí estoy, en primer plano; la del gorrito azul...

    Comentado por: me el 08/11/2010 a las 19:57

  • Uno pertenece a un conjunto social; forma parte, con otros individuos, de lo que llamamos sociedad, y en esa sociedad nos relacionamos unos con otros. ¿Pero de una forma estandarizada? Probablemente, en gran parte, sí. Si uno se busca en esos dibujos de Ensor puede que se encuentre. ¿Pero y el dibujante? ¿Se ha dibujado a sí mismo mezclado con figuras que se diluyen en el horizonte? Lo dudo. Es un asunto que tiene que ver con la interpretación de la realidad por parte del artista. ¿Acaso James Ensor se consideraba un personaje estándar, capaz de verse diluido en una masa de individuos, en una manada, se podría decir? Pienso que no. Precisamente, porque el pintor no se siente implicado del todo en las relaciones estandarizadas de esos individuos, es por lo que nos intenta transmitir, mediante sus dibujos, lo que encuentra indeseable, ¿o no? Nadie, que no tenga conciencia de la realidad estandarizada de los individuos, puede transmitirla, mediante el arte, al espectador. Todo ello requiere de un cierto distanciamiento. Quizá el arte no forme parte de un ritual religioso, pero sí necesita cierta predisposición al recogimiento, a la meditación, algo parecido a la práctica de los monjes. Pero no sólo en el arte se necesita de ese recogimiento, también en la ciencia. Es posible que peque de optimista, pero mientras haya personas capaces de elaborar perspectivas humanas no estandarizadas, podremos descubrir mundos allí donde reina lo informe, como en la masa social; o también en la indiferente y majestuosa presencia del universo. Sigo pensando, por ello, que no hay una sola historia de la humanidad o del universo, sino muchas historias, y aunque nos parezcan pequeñas, pertenecen, incluso, a esos seres que nos representa Ensor.

    Comentado por: miguel el 08/11/2010 a las 19:26

  • Estimado Sr. Azúa,
    soy Elena Almeda, le escribo en nombre de la Fundación Ecoem de Sevilla y dentro de ella, de la editorial Isla de Siltolá. Quisiera ponerme en contacto con usted para proponerle la participación en un proyecto de publicación de un libro relacionado con el mundo del blog. Para nosotros sería un honor que usted aceptara y para mí en concreto, que soy filóloga y preparo mi tesis doctoral, sería un honor también contactar con usted. Si fuera tan amable, le ruego que se ponga en contacto conmigo para explicarle más detenidamente a esta dirección: elenaalmeda@gmail.com
    Saludos cordiales,
    Elena Almeda.

    Comentado por: ELENA ALMEDA MOLINA el 08/11/2010 a las 18:12

  • Yo lo dudo.

    Comentado por: un pancho el 08/11/2010 a las 15:20

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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