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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 27 de febrero de 2020

 Blog de Félix de Azúa

El Rey y el Loco

Acabo de escuchar unas declaraciones de Miguel Illescas, maestro internacional de ajedrez, por la radio. Decía que las máquinas son cada vez más potentes y es cada vez más difícil vencerlas. Un programa medianejo, de 50 euros, ya juega como un maestro. Tiene almacenadas sobre los tres millones de partidas y resuelve a gran velocidad guiándose con las jugadas vencedoras. Como la acumulación informativa es muy discreta para los movimientos de inicio (las salidas sensatas son escasas) y para los finales (se juega con pocas piezas), es casi imposible vencer a la máquina como no sea en el juego medio. Es en esta zona media donde los mejores jugadores del mundo todavía pueden superar a las máquinas mediante estrategias muchas veces suicidas. Dicho con mayor claridad, en la zona media un gran maestro puede mover las piezas haciendo lo contrario de lo que haría un gran maestro. La máquina no puede entonces recurrir a su almacén de datos porque no tiene recursos contra la insensatez del contrario. Sólo de este modo la máquina puede quedar en desventaja al llegar al final de la partida. El humano sólo gana si se arriesga a perder toda sombra de racionalidad frente a la máquina. Es interesante. No me parece muy distinto de lo que están llevando a cabo los suicidas islámicos. Incapaces de vencer en ataques frontales, sabiendo que tienen perdidos los finales de todas las guerras, se plantean el juego medio de una manera enloquecida. De ese modo, lo que los americanos creyeron que sería el final de la guerra en Irak, con la toma de Bagdad, se ha convertido en un juego medio. Y loco. Si el juego de los americanos sólo confía en la información de sus máquinas, se arriesgan a perder la guerra. La máquina no puede de ninguna manera incluir el suicidio en su planificación. Es de sentido común: sólo puedes ganar una guerra contra las máquinas si tus soldados combaten decididos a morir. Para lo cual hay que estar loco.

[Publicado el 26/1/2006 a las 10:01]

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Comentarios (24)

  • Supongo que habrá algún matiz más, pero a mí eso no me parece la lucha del `hombre´ contra la `máquina´. Eso sólo se nos presenta así en un tan grueso como primer parecer. Si, por el contrario, se analiza un poco, en realidad se descubre como lo que realmente es, o sea, la lucha de un sólo hombre a cuerpo gentil contra muchos que, pertrechados de toda clase de utensiliuos, fueron depositando remota y gradualmente su inteligencia en la mencionada máquina.
    Y, dicho sea de paso, creo que el bravo individuo solitario que, en semejantes condiciones, acepta batirse contra esa caterva de crecimiento progresivo siempre va a conservar un lugar en el corazón de los hombre y, por tanto, nunca va a dejar de contar con todas nuestras simpatías.

    Comentado por: Onagro el 26/12/2006 a las 19:00

  • A (20)

    Cierto, don Tomás, aunque la de Cansinos Assens la desconocía. Si algún día me apetece releerla.. la buscaré.

    Gracias. Atentamente suya.

    Comentado por: (viz)condesa de (em)prendedor el 27/1/2006 a las 09:01

  • Estimado Fernando:

    El día 22, en el post nº 51, me decía que no conocía "lo suficiente a Kafka", pero que quizás la situación que Vd. había vivido en su Instituto y después (¿después?), con los niños del colegio "Reina Fabiola", era "kafkiana".

    Soy de la firme opinión que, en tales situaciones "kafkianas", precisamente el propio Kafka es de gran ayuda (desde luego mucho más que Dostoievsky). Ahora mismo, por ejemplo, la lectura de Kafka constituye para mí una lectura salvífica. Y es en alto grado salvífica porque, a diferencia de otras veces, esta vez no se produce en soledad. Lo aclararé.

    Yo, como Ud., soy profesor de Instituto, pero no de latín, sino de alemán. Y, cosas de la vida, llevo un par de días leyendo con mis alumnos en clase "La metamorfosis".

    ¡Y hoy sucedió el milagro! ¿Se puede creer que tanto mis alumnos como yo nos partíamos de risa durante la lectura y comentario de uno de los capítulos del libro?
    Debo aclarar que el mérito de tal ACONTECIMIENTO es en buena parte mío, claro. ¿Por qué? Porque al principio había en la clase más de un escéptico al que no le hacía mucha gracia leerse la historia de don Gregor en clase. Más de uno ya se había leído la historia y la encontraba muy agobiante. Pero de todos modos, como es una buena clase (unos doce alumnos), estaban dispuestos a la "aventura". La mayoría bien dispuesta; pero había más de uno que, una vez empezada la lectura (capítulo dos), ponía cara "rara". A mí me sabía un poco mal, ciertamente (es que me entrego mucho en las clases, es cierto). Será por eso que "me vi en la obligación de comentar" que Kafka se tronchaba de risa cuando leía sus textos a sus amigos.
    Además, empecé a deslizar mis aclaraciones y comentarios.
    ¡Y sucedió el milagro! Todos acabamos la clase de muy buen humor.
    Salvífico.

    Comentado por: saturday el 26/1/2006 a las 21:01

  • (10) los martires no subvaluan el cuerpo, permiten que se le eleve con la cruz , en eso estan de auerdo con sus adversarios.
    kafka
    Del verdadero adversario te llega una valentia ilimitada
    kafka

    DEL LIBRO : AFORISMOS DE ZURAU ,la recomendacion de hoy , que puede ser la de cada dia .siglo xx = kafka - pessoa
    encantado de verle

    Comentado por: albert el 26/1/2006 a las 21:01

  • La mejor traduccion de Dostoievsky es para mi la de Demonios de Rafael Cansinos-Assens, novela muy instructiva por cierto.

    Comentado por: tomas el 26/1/2006 a las 19:01

  • Hay muchas, muchas serpientes... ¿Cómo habrán venido? Con una teníamos más que de sobra. Y, ademá,s ya habíamos empezado a tomarle cariño. ¡Cuántas interminables conversaciones de Eva y la serpiente! Bien es cierto que a mí no me dejaban participar casi nunca. Lo que me producía celos. Pero Eva, de cuando en cuando, me informaba de sus pláticas; migajas.
    Bueno, la cuestión es que yo ya me había empezado a acostumbrar (la serpiente, por supuesto no nos abandonó; no nos dejo en la estacada, por decirlo así, sino que nos acompañó en nuestra huída de Egipto) a la serpiente.
    Al menos la conocía algo, que algo es algo (no tanto como Eva por supuesto: ¿qué harían cuando estaban solos?, ¿sólo hablar?).
    Y ahora, ahora es de miedo, ¡hay demasiadas serpientes!, se ha multiplicado al infinito, la Originaria. No sé qué hacer, Javier Garrido, militar.

    Comentado por: adan el 26/1/2006 a las 19:01

  • Que el mar se tiñe celeste por las mañanas, para dar paso al naranja de las tardes que es empujado por una obscuridad azul que ya casi es negra, y aparece el gris que nos anuncia el fin de un día, no del último día.

    Comentado por: fedora el 26/1/2006 a las 18:01

  • "Qué interés puede haber en jugar contra una máquina? ¿Qué diversión? La pasión ha de estar a ambos lados.

    Comentario por fedra — Enero 26, 2006 @ 2:10 pm "
    ---

    Este comentario lo ha escrito el novio de fedra, está claro.

    ¡Qué ingenioso soy!

    Comentado por: Tipo de incognito el 26/1/2006 a las 18:01

  • Pero de aquellas aguas, de aquel reino junto al mar, donde yace sepultada desde hace ya muchos años Annabel Lee, sabemos que la amalgama de colores es más amplia, porque es que no existe el color en sí, sino ángulos y luces.

    Comentado por: fedora el 26/1/2006 a las 18:01

  • Lucifer se ríe de tus ingeniosidades, tipejo XVI, ¡y de muchas cosas más!

    Comentado por: Alba el 26/1/2006 a las 18:01

  • Sólo la intuición es capaz de vencer a una máquina en ajedrez, siempre que el tiempo esté tasado, como lo está en la vida.

    Comentado por: X. Berard el 26/1/2006 a las 18:01

  • Querida (viz) condesa, espero sepa disculpar mi torpeza.
    Ha sido una torpeza inmensa que no sé yo.
    Una torpeza causada por un descuido imperdonable.
    La cita de Cortázar..., sí. Pero el resto... El resto, un fragmento extraído de un texto de internet cuyos temas principales son la muerte del padre, la muerte de Annabel Lee, Lolita, el blanco y el negro como realidades antagónicas indisolubles.

    Todo eso, querida (viz)condesa, estaba destinado a mi consumo particular. ¿Y qué hice? Pues que lo copié en el mensaje del blog del Admirado sólo para utilizar la cita de Cortazár. ¡Y me olvidé de borrar el resto!
    ¡Era para mi consumo particular! Si bien había jugado con la idea de utilizar el texto en caso de extrema Urgencia, es decir, en caso de Vida o Muerte.
    ¡Soy un eyaculador precoz! Un petardo patatero. Un torpe informático. Tendré que volver muy avergonzado a mi subsuelo. ¡Yo que empezaba a hacerme alguna ilusión! Muy modesta, eso sí, por supuesto.
    ¡Ay!

    Comentado por: donosti el 26/1/2006 a las 17:01

  • Querida (viz)condesa:


    "Somos a tal punto una misma cosa en ese enredo de ovillo
    donde la lana blanca y la lana negra luchan como arañas en un bocal".
    Julio Cortázar





    El amor de Kubrick por el ajedrez, podríamos especular, pudo haber sido una motivación, inconsciente probablemente, y más allá del momento coyuntural, para escoger la novela Lolita como candidata ganadora al celuloide. No es sorprendente, entonces, que el tablero de ajedrez haya aparecido, "de lado" a la visión, en la película en un momento en que tres de sus personajes se reúnen alrededor del mismo: Charlotte (como la madre), Humbert (como un padre) y Lolita (como la hija de la madre). El juego del jaque, el movimiento de la madre-reina, del padre-rey, de los peones-hijos que atentan convertirse en algo más poderoso. Con más precisión, el juego del jaque mate como un tablero en el cual se juega a quién mata al padre y, sobre todo, si es posible matarlo. Es este el hilo conductor que nos lleva a dar un recorrido, de la mano de Quilty, por los rincones de cada personaje, sin perder nunca de vista el marco bajo el cual devienen; es este el escándalo del que nos habla Lolita. De blancos-negros como las fichas mismas del ajedrez, como la cosa formada por el enredo de la lana blanca y la lana negra de la cual Cortázar nos contó al inicio, de un óleo con una franja negra y una blanca ante el cual nos preguntamos angustiosamente cuál fue la primera en haber sido creada por el pintor. Pero de aquellas aguas, de aquel reino junto al mar, donde yace sepultada desde hace ya muchos años Annabel Lee, sabemos que la amalgama de colores es más amplia, porque es que no existe el color en sí, sino ángulos y luces. Que el mar se tiñe celeste por las mañanas, para dar paso al naranja de las tardes que es empujado por una obscuridad azul que ya casi es negra, y aparece el gris que nos anuncia el fin de un día, no del último día. Habrá muchos otros más, y muchas otras historias por devenir, que necesitan ser reinventadas por la pluma y la mirada.

    Comentado por: donosti el 26/1/2006 a las 17:01

  • Él tiene dos adversarios. Lucha contra ambos. Pero ahí no están sólo los dos adversarios, sino él mismo también. Siempre sueña que, en un momento de descuido, puede evadirse del frente de batalla y ser elevado, gracias a su experiencia de lucha, por encima de los combatientes como árbrito.(F. Kafka)

    Comentado por: Mr. Beecher el 26/1/2006 a las 17:01

  • Dostoievsky, sí, Dostoievsky.

    No dispongo en mi provisional refugio de ninguno de sus libros. NO puedo responder su pregunta.
    Algunos párrafos de memoria sí me sé.


    P.S. Tengo muchísimo miedo.
    ¡Y si se malograra...!
    ¡Y si se malograra!

    Comentado por: donosti el 26/1/2006 a las 17:01

  • Urgente.
    Necesito consejo sobre el (los) mejores traductores de Dostoievsky al español.
    Gracias anticipadas.

    Comentado por: (viz)condesa de (em)prendedor el 26/1/2006 a las 15:01

  • ¡Lástima que no sepa jugar a ajedrez! Mi padre enseñó a jugar a mis dos hermanos varones pero a mí no (¡otra que me debe!).
    Sí se jugar al póker (aprendí de mis progenitores). Regularcillo. ¿Por qué al póker sí y al ajedrez no? ¿Es el póker más "femenino" que el ajedrez? ¡Bobadas!
    Tal vez aún esté a tiempo de aprender a jugar al ajedrez con un buen maestro. Nunca he perdido la esperanza.

    P.S. ¿Las chicas prefieren apple? No sé, supongo que depende.
    Depende, depende, ¿de qué depende? De múltiples factores complejos.

    Comentado por: Alba el 26/1/2006 a las 14:01

  • ¿Qué interés puede haber en jugar contra una máquina? ¿Qué diversión? La pasión ha de estar a ambos lados.

    Comentado por: fedra el 26/1/2006 a las 14:01

  • Ojalá le funcione a Gasparoff en su partida contra (Ras)Putin

    Comentado por: patti smith el 26/1/2006 a las 14:01

  • Ayer, con el pavor informático-cibernético y hoy, con el pánico ajedrecístico como ya ocurriera con 'Deep Blue' hace años; en las notas de F.A. emerge de manera inconsciente el creciente protagonismo de las máquinas condicionantes y no se si 'celibataires'. Y el creciente temor que nos provocan; cada vez más. El progreso ambivalente y la ambigüedad de la técnología.
    El primer pavor no puede camuflarse en un suspuesto 'ciber-porno', de igual forma que el pánico ante el automáta no puede diluirse en la belleza geométrica del salto de caballo. Todo eso, toda esa técnica que crece y crece, no deja de engrandecernos, al tiempo que nos empequeñece. Pero ¿donde estamos? Es eso, lo que en otras ocasiones F.A, ha llamado el nihilismo tecno-científico.

    Comentado por: rise el 26/1/2006 a las 13:01

  • en ajedrez las máquinas se imponen en la táctica, jugadas a corto plazo.
    Pero el buen jugador es más fuerte en estrategia, planes a medio y largo plazo.
    Decía Capablanca: "siempre hay que seguir un plan, aunque sea malo".

    Comentado por: liber el 26/1/2006 a las 12:01

  • Otras guerras.
    La imparable escalada de agresividad en el juego de Bobby Fischer recuerda las estrategias de Rommel en sus primeras campañas africanas. Siguiendo cronológicamente alguna serie de sus partidas hay que ver cómo pasó Fischer de movimientos cortos y posiciones comedidas a avanzadas espectaculares y ataques suicidas al corazón del contrincante a la vez que amenazaba sus flancos (fabuloso contra Spassky de nuevo en 1992). En Fischer la destrucción era creación... porque siempre ganaba.
    ¡Vuelve a jugar Bobby Fischer!!!

    Comentado por: (em)prendedor de coches el 26/1/2006 a las 11:01

  • Me recuerda este comentario a lo que escribió Céline en Viaje al fin de la noche: "En ese oficio de dejarse matar no hay que ser exigente, hay que hacer como si la vida siguiera, eso es lo más duro, esa mentira".

    Comentado por: Duarte Manzalvos el 26/1/2006 a las 10:01

  • EL otro dia descubri la sopa de ajo .
    Si te matan pierdes , si te matas ganas , asi es dificil competir , pero es la realidad .
    Solucion : te largas

    Comentado por: albert el 26/1/2006 a las 10:01

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Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) y Volver la mirada, Ensayos sobre arte (Debate, 2019) son sus últimos libros.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 




 

Ensayo

Volver la mirada (2019). Debate, España.

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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